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martes, 29 de septiembre de 2015

Televisa es “un peligro para México”




TELEVISA [1] se ha caracterizado por sus tácticas cotidianas de golpeteo, calumnia, siembra de sospechas, descalificación y terrorismo emocional, de corte neofascista, contra el proceso revolucionario mexicano en todos sus frentes y épocas. Su idea de “información” y “comunicación” basada, casi exclusivamente, en la exageración, en la criminalización y en el escándalo contra los pueblos, diluye permanentemente lo importante con saliva de “periodistas” histéricos -y autoritarios- expertos en elegir frases ampulosas, fuera de contexto, siempre como intermediarios. TELEVISA es una máquina de mentiras con una desvencijada “balanza” de “neutralidad” donde sólo reina el punto de vista burgués que es el menos objetivo, y menos verdadero, de todos.
TELEVISA, y el espectáculo de su desfachatez, es, en su totalidad, denigrante y soez si, especialmente, se la piensa como producto de la complicidad y las concesiones que los gobiernos corruptos, uno tras otro, les han regalado eternamente. La realidad cruda del México saqueado y explotado, les importa un bledo. En TELEVISA los gobiernos espurios se aplauden a sí mismos, a través de sirvientes mediáticos que les disculpan todo y les regalan negocios jugosos en televisión, radio, prensa, Internet, telefonía...incluso, claro, fraudes.
Alertas todos. TELEVISA es un peligro para México porque se prepara con ofensivas neoliberales actualizadas y con las calumnias y enredos perversos para golpear, desde todas partes, cualquier decisión del pueblo mexicano para emanciparse de las mafias que lo ahogan con miseria, explotación y saqueo. Ya se preparan los bombardeos de calumnias, las acusaciones, las andanadas de saliva hipócrita… No podemos quedarnos con los brazos cruzados. La ideología de la clase dominante es la ideología predominante en la producción simbólica.
TELEVISA es un peligro para México porque es un maremagno melodramático que ha secuestrado la radio, la televisión y la prensa para enajenar a los trabajadores y venderles, a precio de oro, las deyecciones cínicas de los publicitas y periodistas burgueses. TELEVISA es un peligro para México por imponernos su interpretación mercantil de un mundo controlado y degenerado por el capitalismo decadente. Por pintar un mundo “lindo”, para los ricos, mientras inyecta silencio escandaloso ante el saqueo, la miseria, la depredación y la violencia contra la clase trabajadora. TELEVISA es un peligro para México porque es una payasada grotesca de la burguesía que disfraza su degradación con noticias mentirosas, reverenciales y lambisconas. Y lo venden como si fuesen logros morales. TELEVISA es un peligro para México porque es una fábrica de farándula patética que, entre baños de moralina y simpatía hipócrita, se dedica a enajenar a los pueblos para que sirvan dócilmente a la corrupción, a prostituirse por unos pesos y a enterrar los muertos de la barbarie capitalista bajo el estiércol de su sintaxis “noticiosa”.
TELEVISA es un peligro para México porque se aprestan los lebreles de la “comunicación” capitalista a iniciar una andanada más de agresiones contra la democracia en México y ya tienen tácticas, estrategias y presupuestos para eso… TELEVISA es un peligro para México porque ya estudia, en todas las centrales de “inteligencia”, los modos de espionaje y sabotaje para detener la decisión de dar por terminado el fraude, la represión y la corrupción en México.
TELEVISA es un negociado literalmente “espectacular” que manosea sin pudor el drama de millones de personas carentes de libertad de expresión y de dignidad laboral, de vivienda, de educación y de toda atención pública en materia de salud. TELEVISA es una payasada plagada con luces y sonrisas de farándula en un escenario de hipocresía monstruosa mientras el país entero se hunde. Es falso que apoyen alguna causa noble, lo que hacen es usarla para alimentar a la bestia de la publicidad y la mercadotecnia que les mueve fortunas y les provee coartadas para evadir millonadas en impuestos.
TELEVISA es un peligro para México porque llora lágrimas de cocodrilo por la “inseguridad” que se ha “desatado. Alzan la voz, incluso los “famosos” de la tele, para exhibir su indignación de clase cronometrada y dramatizada antes de dar paso a los anuncios publicitarios. Habla de “democracia” para reprimir las expresiones democráticas de los trabajadores. El capitalismo es por definición la “inseguridad” misma. Es por definición corrupto, es por definición violencia y es por definición depredador de la humanidad. En realidad los peores delincuentes poseen bancos, poseen campos agrícolas y ganaderos, poseen plantas empresariales, regentean iglesias y cúpulas burocráticas. Lo que ellos llaman “incremento de inseguridad”, es una campaña de psicosis colectiva, incubada desde sus “medios de comunicación” serviles. Levantan la bandera de la “inseguridad” como estandarte de un movimiento de la derecha cuyos objetivos son absolutamente claros y reaccionarios: endurecer códigos penales, llenar las calles con militares y policías y dar más poder a las fuerzas represivas del Estado capitalista.
TELEVISA es un peligro para México y está en pie de lucha un pueblo que no soporta más a los cómplices de quien fabricó el fraude, sus aliados inversionistas multinacionales, sus lebreles funcionarios a toda escala. TELEVISA es un peligro para México porque es cómplice servil de los que se adueñan del gobierno para vomitar odio y violencia ayudados de "fuerzas armadas" contra los pueblos… Mientras el hambre crece: "…por lo menos 40 millones de mexicanos padecen hambre; más del 50% de los niños del medio rural se encuentran desnutridos y alrededor del 70 por ciento de la población infantil indígena sufre también de desnutrición, principalmente en el sureste de la República" [2] .
TELEVISA es un peligro para México porque es el meollo de clase hegemónica que disfraza con telenovelas y noticieros, llenos de comerciales, la máquina loca de entreguismo prostibulario, capaz de convertir la deuda privada de los empresarios en "deuda pública" impagable… cómplice delincuencial esquizofrénico ensalivado por grandes "patriotas" yanquis que se envuelven con la bandera mexicana.
TELEVISA es un peligro para México porque con su palabrería y mentira ha defraudado a la Historia del país y pretende borrar las luchas populares verdaderas. TELEVISA ha traicionado a México amafiandose con los regímenes del quietismo burocrático y también con los del "cambio", zorro (Fox) y Calderónico.
TELEVISA es un peligro para México porque pertenece la mafia de fuerzas económicas, políticas y culturales unificadas por ambiciones territoriales que viven de cobrar (complacidamente) diezmos al saqueo trasnacional. TELEVISA sueña con una dictadura de la TELEVICRACIA [3] corrupta e hipócrita, mantenida principalmente por acuerdos mercantiles basados en la desigualdad económica, educativa y cultural extrema, agudizada por la permisividad del neoliberalismo. TELEVISA es un embutido ideológico para esconder la diferencia irreconciliable entre las clases sociales con el garlito de que los males del país son culpa de los “guevones” o de los “jodidos”, es decir del pueblo al que ellos culpan por todo lo malo que nos pasa.
TELEVISA es un peligro para México por su tarea represora basada en amaestrar al "populacho" (indígena o mestizo) para que ame (a punta de cabronazos) a su "madre" Televisión y ceda los frutos de su trabajo al "padre" Oligarca. TELEVISA es un peligro para México porque trabaja para esconder el saqueo con entelequias de identidad folklórica y abstracta. Neofascismo oportunista, extensión del modelo ideológico de la Casa Blanca, capaz de emplear cuanta herramienta de alienación se le ponga a modo. Se especializa en novelas de amor, discursos, creencias, telenovelas y películas de charros…
La lucha contra los latifundios mediáticos y semióticos, es decir la lucha por la emancipación de la conciencia, debe echar luz sobre las sombras donde se esconden los planes ideológicos burgueses... en las casas, en las escuelas, en las oficinas, en las iglesias... en las camas, en las sobremesas, en los hábitos y en las costumbres, en las tradiciones y en las instituciones... en los gustos y en los disgustos que nos ha impuesto la clase dominante para que les compremos todas sus mercancías y sus modos de vida. Esa lucha requiere claridad y unidad contra la cultura burguesa y para eso es necesario organizar las armas de esa crítica y la crítica de esas armas no sólo para “analizar” sino para transformar el desorden comunicacional reinante en una revolución comunicacional y cultural.
Para triunfar en un combate tan asimétrico (por ahora) se requieren cuadros y batallones de científicos formados (y sobre todo) formando una fuerza comunicacional emancipadora y emancipada de las pedanterías academicistas. Emancipada de su servidumbre de clase a los pies del reino de la publicidad que la financia. Emancipada de los estereotipos ideológicos del “empirismo” y del “criticismo”.... del positivismo a la gringa, del estructuralismo de sectas, del funcionalismo de farándula... necesitamos una Fuerza Emancipadora en materia de Comunicación para no seguir sufriendo las mentiras, las traiciones y los bloqueos mediáticos.
Es preciso un movimiento internacionalista para ejercer un control democrático, directo y minucioso sobre el trabajo de todos los mass media dominados por las oligarquías. Pero no un “control” unilateral de burocracias, de sectas, o de cúpulas, sino un control directo de los trabajadores, los obreros y campesinos, los usuarios, los trabajadores mismos de las cadenas de comunicación…organizados con método internacionalista para construir un proyecto de comunicación emancipador garantizado por la intervención técnica, teórica, creativa, lúdica, poética… de la mejor calidad posible.
Urge un movimiento internacionalista dispuesto, entre mil cosas, a abrazar intensamente la lucha contra la alineación y la miseria intelectual. Habrá “libertad de expresión” cuando los llamados “medios de comunicación” dejen de ser propiedad privada de monopolios multinacionales, disfrazados con la bandera que se disfracen. Habrá “libertad de expresión” cuando los trabajadores intervengan, con independencia política y semántica, en la dirección de los medios. Habrá “libertad de expresión” cuando, con ayuda de todos los conocimientos y las herramientas posibles, se libere objetivamente el potencial del pensamiento y las destrezas humanas en todos los campos de la vida social. Algo anda muy mal si un medio de comunicación no obedece al desarrollo de los pueblos, desde abajo, con intervención democrática plena de todas las voces, algo anda muy mal si no hay control de los trabajadores y eso debe corregirse. Sin Concesiones. TELEVISA es un peligro para México y eso hay que conjurarlo.
Notas:
[1] Monopolio empresarial mexicano que opera bajo concesión del Gobierno: http://www.televisa.com/
[3] Término acuñado por Jorge Saldaña: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=123386
Fernando Buen Abad Domínguez. Universidad de la Filosofía

Blog del autor: http://fbuenabad.blogspot.com/
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

miércoles, 14 de marzo de 2012

La tv comercial, detonante de la decadencia social: peritos

Exigen democratizar los medios de comunicación y las telecomunicaciones


Alma E. Muñoz

Periódico La Jornada
Miércoles 14 de marzo de 2012, p. 14
Democratizar los medios de comunicación se convirtió en una de las grandes batallas a librar en este país. Desde la perspectiva de diversos especialistas en la materia, la televisión comercial es una de las causas que abonan a la decadencia social, la mediocridad y la violencia.

Convocados a participar en Los grandes problemas nacionales, diálogos por la regeneración de México, organizado por el Movimiento Regeneración Nacional y Fundación Equidad y Progreso, Florence Toussaint, Virgilio Caballero, Fernando Escalante, Sócrates Vázquez y Alberto Montoya criticaron el protagonismo, inclusive en la política, de los monopolios televisivos y de las telecomunicaciones en la actualidad, mientras el Estado apenas si reserva pequeños espacios para lo educativo y lo cultural.

Advirtieron que a diferencia de las grandes utilidades que obtienen las dos grandes televisoras en este país, la mayoría de las medios comunitarios, educativos y culturales están bajo la figura del permiso, lo cual impide que comercialicen su tiempo, y no tienen recursos para transitar a la digitalización. Se requieren por lo menos 80 mil millones de pesos para los 54 sistemas de radio y televisión en esas condiciones.

En el Club de Periodistas, la investigadora Toussaint resaltó que México necesita una ley para reordenar el espectro en materia audiovisual, de radiodifusión y de telecomunicaciones, además de tomar en cuenta la convergencia tecnológica. Particularmente, habló de regular los servicios de triple play (televisión, telefonía e Internet). Y con ello, “Televisa (actualmente) con 70 por ciento de la audiencia en este país y 75 por ciento de los ingresos por publicidad, no podría ofrecer otro tipo de servicios, a menos que disminuya su cuota de mercado en televisión a 25 por ciento”.

Lo mismo, afirmó, ocurriría con Teléfonos de México, pues “para tener servicios de televisión, tendría que acotar a 25 por ciento del mercado su control en el sector de la telefonía (que oscila entre 60 o 70 por ciento)”. Entonces, 50 por ciento del mercado se abriría para otros jugadores.

Pero, lamentablemente, de acuerdo con Toussaint, los monopolios tienen en el Congreso “a sus personeros, a diputados y senadores que van a luchar porque las leyes se hagan en su favor” y la estrategia va más lejos, advirtió, porque en el Poder Ejecutivo, particularmente en la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, además de Gobernación, “hay ex empleados, ex asesores, ex funcionarios de Televisa, de Televisión Azteca, de MVS”.
Sócrates Vázquez, representante en México de la Asociación Mundial de Radios Comunitarias, lamentó que a diferencia de los monopolios, los pueblos indígenas luchen por tener sus propios medios de comunicación, como parte de su derecho al territorio.

“No podemos quedarnos atrás en esta etapa de la tecnología. En nuestros territorios podemos tener televisión, servicios de celulares, manejados por los propios comuneros” en lugar de discriminación, cierre de radios comunitarias, persecuciones, hostigamiento, encarcelamiento de locutores y que se nos deje de ubicar como clandestinas o piratas, tal y como ha ocurrido en los 10 años recientes.

En el mismo sentido se pronunció Fernando Escalante, director del Sistema Nacional de Productoras y Radioemisoras de Instituciones de Educación Superior, quien cuestionó que en el país haya 72 radios universitarias y “pareciera que no existimos”. Demandó trato igualitario para apoyar el proceso de digitalización.

Virgilio Caballero, a su vez, manifestó que es de alta prioridad estratégica concretar una reforma legal en la materia, porque tiene que ver con la cultura, la educación, la ciencia y la transmisión de conocimientos para los mexicanos.

Lamentó que los medios públicos estén “acorralados por la precariedad económica, la miseria y falta de recursos”, y ante ello se pronunció por dar “una batalla muy fuerte para hacer comprender que los medios son del Estado y no del gobierno”, más aún cuando –agregó– funcionan de acuerdo con “los administradores de los gobiernos”. Es decir, se convierten en “divulgadores de programas políticos cuando no les pertenecen”.

Ni jurídica ni políticamente puede “ni debe haber lugar a confusiones. El trabajo de los medios públicos debe orientarse a una sociedad que aspira a la democracia, a la creación y fortalecimiento de una conciencia social”, añadió.

Caballero sumó a los graves problemas nacionales la mediocridad. “Donde quiera los mediocres son los que dirigen, gobiernan y con ello llevan a la televisión”, aseveró.

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