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domingo, 19 de marzo de 2017

El TLC y la destrucción de la economía mexicana

"La economía mexicana se ha visto afectada en múltiples sectores, sin que, de ninguna manera, se hayan resuelto los problemas centrales que el país sufre desde antaño", escribe Carlos Herrera de la Fuente.

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Por Carlos Herrera de la Fuente* 
De todos los mitos y fábulas neoliberales que se esgrimen a la hora de “defender a México” de la amenaza trumpista, tal vez ninguno sea tan cínico y desvergonzado como el que se refiere a la valoración del Tratado de Libre Comercio (TLC) como uno de los elementos fundamentales para el desarrollo de la economía nacional.
Cualquiera con la mínima información al respecto sabe perfectamente que, después de 23 años de la entrada en vigor de dicho tratado, la economía mexicana se ha visto afectada en múltiples sectores, sin que, de ninguna manera, se hayan resuelto los problemas centrales que el país sufre desde antaño: la pobreza, el desempleo, la violencia, entre otros. Al contrario, cada uno de ellos se ha agudizado seriamente en las últimas dos décadas, a la par que el campo y la soberanía alimentaria han sido destrozados, las cadenas industriales desestructuradas, los mecanismos de seguridad social debilitados, etc.
Con el paso del tiempo, la economía mexicana se ha “especializado” en la generación de tres “mercancías” que resultan sumamente atractivas para el mercado mundial: mano de obra barata, drogas ilegales y migrantes indocumentados (y, por lo mismo, muy baratos como fuerza de trabajo). Si se quisiera ser justo con el TLC, éstos son los tres elementos que deberían resaltarse como sus productos más legítimos. Por supuesto, estos tres elementos no son nada halagüeños y tan sólo mencionarlos resulta una afrenta para las verdaderas aspiraciones de la economía mexicana.
Para poder comprender lo absurdo y contradictorio de la política internacional del gobierno de México, quien dice proteger al país al defender el TLC, es indispensable revisar ordenadamente algunos datos que nos permitan tener mayor claridad sobre el tema.
1. El campo, la industria y la mano de obra
Si existe un símbolo que sintetice los efectos negativos del TLC en la economía mexicana, ése es el de la destrucción del campo y la industria agropecuaria. Nada más elocuente ni más desalentador. Veamos algunas cifras (retomamos aquí los datos publicados por Maximiliano Gracia Hernández en su artículo “El impacto del Tratado de Libre Comercio con América del Norte”, Milenio, 31/07/2013).
Del año 1994 (cuando entró en vigor el tratado) al 2013 se habían perdido alrededor de 2 millones de empleos agropecuarios. Puesto que la economía se abrió a la competencia internacional y se quitaron todo tipo de apoyos y subsidios a los productos agrarios (precios de garantía, aranceles, permisos de importación, etc.), los precios reales de los productores cayeron entre 40 y 70 por ciento en ese mismo periodo, desestimulándose así la producción de bienes básicos como el maíz, que se podía obtener mucho más barato a través de la importación. Como consecuencia de estos cambios, la economía agraria se enfocó cada vez más a la exportación de ciertos productos con “ventajas comparativas”, sólo que gracias a la contrarreforma agraria de 1992, aprobada durante el gobierno de Carlos Salinas de Gortari, las mejores tierras fueron acaparadas por monopolios internacionales, a tal punto que, para el año 2013, el 80% de los principales productos de agro exportación (jitomate, aguacate, fresa, frambuesa, melón, mango, etc.) y algunas industrias derivadas (tequila, cerveza, etc.) estaba en manos de empresas extranjeras.
El mismo Maximiliano Gracia continúa en su artículo el recuento de daños: “La Comisión Nacional Forestal (CONAFOR) señala que cerca del 64 por ciento de los suelos en México presenta deforestación en diferentes niveles; se tiene un 70 por ciento de población rural en condiciones de pobreza; 20 millones de mexicanos con desnutrición y anemia; 35 millones con obesidad; migración anual de pobladores rurales a los Estados Unidos por 280,000 personas; un promedio anual de 400 migrantes muertos al intentar cruzar la frontera con Estados Unidos durante la duración del TLCAN; 20 grandes corporaciones mexicanas y transnacionales controlan el mercado: Maseca, Bimbo, Cargill, Bachoco, PilgrimsPride, Tysson, Nestlé, Lala, Sigma, Monsanto, ADM, General Foods, Pepsico, Coca Cola, Grupo Viz, Grupo Modelo, Grupo Cuauhtémoc, Wal-Mart, Kansas City, etcétera”.
Frente a este panorama desolador, lo sucedido en la industria mexicana después de la firma del TLC no se queda de ninguna manera atrás. Como consecuencia directa del acuerdo comercial, entre los años noventa y el comienzo del presente siglo, varias ramas industriales que anteriormente habían tenido cierto auge se vieron seriamente dañadas. Tal fue el caso de la industria del plástico, la textil, la del vestido, la del calzado, la dedicada a la fabricación de juguetes, la dulcera, la refresquera, etc. Por su parte, la industria de bienes de consumo intermedios (cemento, acero, vidrio, combustible, etc.), si bien ha resistido parcialmente por su carácter oligopólico y de alta concentración de capital, se ha visto sometida a una creciente ola de importaciones que, por ejemplo, para el año 2014, hizo que se acumulara un déficit en la balanza comercial de 101 mil 958 millones de dólares (Susana González G., “Déficit comercial histórico en bienes para la manufactura”, La Jornada 18/01/2015), lo cual significa que las empresas que producen en México prefieren comprar la mayoría de sus insumos en el extranjero antes que en el propio país. Éste es un claro ejemplo de la desarticulación de las cadenas productivas en México.
Ahora bien, mucho se ha presumido sobre la fortaleza de la industria automotriz y su impulso al sector exportador. Lo cierto es que no existe ninguna empresa automotriz autóctona. El diseño, la tecnología, las piezas y los materiales provienen en su mayoría del extranjero, por lo que el papel de las fábricas mexicanas es el de ensamblar las autopartes en el país para después exportarlas. El principal interés de las empresas automotrices extranjeras es el de aprovechar los bajos costos derivados de la mano de obra barata.
“México es la respuesta a la necesidad de la industria de bajar sus costos en Norteamérica. (…) Con salarios en las plantas automotrices que son más de cuatro veces menores que los de Estados Unidos, México ha recibido en los últimos cuatro años inversiones por 13,365 mdd para nuevas plantas o para ampliar las existentes armadoras japonesas, europeas e incluso estadounidenses (…), cuyo fin es abastecer desde aquí a las agencias de autos estadounidenses” (Zacarías Ramírez Tamayo, “¿De verdad México es importante en la industria automotriz?”, Forbes, 15/04/2015).
En términos generales, México ofrece los salarios más bajos de toda la OCDE (1.01 dólares por hora), y su mano de obra es una de las más baratas del mundo, incluso más que la de China. Esto, por supuesto, ha contribuido al aumento de la pobreza en el país. “A medida que la población de México aumenta, la pobreza se incrementa. Se estima que hay 14.3 millones más de mexicanos que viven en la pobreza que cuando se firmó el TLCAN” (Sin Embargo, 10/06/2016, “México es uno de los países con la mano de obra más barata en todo el mundo… y sin sindicatos”).
Obviamente, la catástrofe económica no se queda sólo en el recuento de las cifras. Las consecuencias sociales y humanas son terribles. A continuación resumimos brevemente las más visibles y brutales.
2. Desempleo, narcotráfico y migración
Tomando en cuenta lo barato que es la mano de obra en México y el aumento constante de la inversión extranjera (que es la que realmente promueve el crecimiento económico del país), uno podría suponer que la tasa de desempleo es relativamente baja. De hecho, así lo reporta año tras año el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Por ejemplo, en el segundo trimestre de 2016, el INEGI reportó que la Tasa de Desocupación (TD) promedió 3.92% de la población económicamente activa (PEA), un comportamiento favorable con respecto a la TD del mismo trimestre en el año anterior, que ascendió a 4.39% de la PEA (Alejandro Gómez Tamez, “La realidad del empleo y desempleo en México”, El Financiero, 08/08/2016).
No obstante, vistas las cosas más de cerca, resulta que la mayoría de la gente empleada trabaja en el sector informal de la economía, lo que significa que ni el sector productivo ni el de servicios es capaz de absorber la mano de obra disponible. De esta manera, en el segundo trimestre de 2015, la Tasa de Informalidad Laboral, según el INEGI, pasó del 57.83% al 57.22% en el segundo trimestre de 2016. “Así –escribe Alejandro Gómez Tamez–, queda claro que casi 6 de cada 10 empleos en México se encuentran en la informalidad ya sea por cuenta propia o porque las personas laboran en una empresa informal o porque su empleo no está sustentado con un contrato, lo que se traduce en que no cuenten con seguridad social”.
Sin contar a los trabajadores informales, el desempleo real en México asciende al 60%. ¿Cómo es esto posible? En gran medida, porque la inversión extranjera (la fuente principal del triste crecimiento de la economía mexicana) se dirige al sector especulativo y es capital “golondrino” que poco o nada contribuye al mejoramiento de la situación económica de la población. Para el primer trimestre del año 2012, por ejemplo, “de cada 100 dólares que ingresaron por dicho concepto (inversión foránea total), 78 se canalizaron a la Bolsa Mexicana de Valores o al mercado de deuda, esto es, a rubros poco productivos y benéficos para la población. Lo anterior significa que sólo 22% fue Inversión Extranjera Directa (IED), aquella que genera crecimiento, crea empleo, estimula el ahorro y promueve la competitividad, por mencionar algunas bondades” (Fernando Franco, “Capital golondrino, la mayor parte de la inversión extranjera en México”, El Economista, 28/05/2012). Por supuesto, la tasa de inversión extranjera dedicada al ámbito de la especulación (inversión de cartera) es variable, pero, por ejemplo, para el tercer trimestre de 2016 representó el 68% de la inversión foránea total (según datos de Banxico).
Por todas estas razones (incluyendo las mencionadas en la sección anterior) el desempleo real en México, esto es, el que se deriva de la falta de oportunidades en el mercado laboral formal, es gigantesco. ¿A dónde se va toda esta mano de obra desocupada?
En primer lugar, como ya se mencionó, al mercado informal. Éste es el “gran colchón” de la economía mexicana. Sin él, la crisis económica sería mayúscula y la inestabilidad política y social estallaría en cualquier momento. Los otros dos rubros que absorben todo este gigantesco “ejército obrero de reserva” (como lo llamaría Marx) son el narcotráfico y la migración.
Puesto que no se poseen cifras oficiales sobre la dimensión real del narcotráfico en nuestro país, sólo se pueden mencionar algunas generalidades que den cuenta del fenómeno y la importancia de esta actividad ilegal. En primera instancia, cabe señalar que México fue colocado en 2014 en la lista de las 22 principales naciones productoras de drogas en el mundo. Actualmente, y, en gran medida, gracias a la supuesta “guerra contra las drogas”, México no sólo es uno de los principales productores de marihuana del planeta, sino líder en la producción de heroína y metanfetaminas. “Según un informe de la DEA, la agencia antidrogas estadounidense, existen cuatro áreas principales para la producción de heroína en el mundo. La más prolífica es México. Sólo entre 2013 y 2014, la superficie de plantaciones de amapolas –la materia prima de esta poderosa droga– se incrementó un 62 por ciento, sobre todo en el estado de Guerrero y en el Triángulo de Oro, conformado por Sinaloa, Chihuahua y Durango” (Laureano Pérez Izquierdo, “México, el nuevo gran productor de heroína del mundo”, Infobae, 14/06/2016).
Por otra parte, del sexenio de Miguel de la Madrid al de Enrique Peña Nieto las organizaciones criminales dedicadas a la producción y trasiego de drogas pasaron de ser solamente 2 (la de Guadalajara y el Golfo) a 9 (Caballeros Templarios, Familia Michoacana, Zetas, Golfo, Tijuana, Juárez, Sinaloa, Jalisco Nueva Generación y el Beltrán Leyva), distribuidas a lo largo de todo el territorio nacional (Tania L. Montalvo, Narcodata, Animal Político, 23/10/2015). ¿Cuántos trabajadores no absorberán estas empresas criminales?
Finalmente, México es el segundo país con mayor número de migrantes en el mundo (12.3 millones), sólo por detrás de la India (16 millones), según cifras de la ONU presentadas en su informe “Tendencias sobre la migración internacional, revisión 2015”. Por supuesto, el principal destino de la migración mexicana es EUA, quien no sólo se beneficia directamente de la mano de obra barata en nuestro país, sino también de la que cruza la frontera. Por lo demás, el hecho de que la mano de obra migrante sea ilegal y esté sometida al odio racista y a la persecución constante de los agentes policíacos, sólo contribuye a disminuir aún más su precio (que, no obstante, es mayor al que se le paga en su propio país).
Con todo lo dicho, queda claro que el TLC, punta de lanza de la política económica neoliberal, no ha sido, bajo ninguna circunstancia, un acuerdo comercial que haya beneficiado a la economía mexicana. Por el contrario, la ha destruido de cabo a rabo, y sólo ha beneficiado a poquísimas empresas de carácter trasnacional, concentradas mayoritariamente en manos extranjeras y en algunas cuantas mexicanas. Modificar o eliminar ese tratado no significaría, a mediano y largo plazo, ninguna catástrofe nacional. Al contrario, podría ser la oportunidad de reconstruir nuestra economía dándole privilegio a las necesidades reales de la población y no de los grandes capitales (productivos y especulativos). Aceptar, sin embargo, una modificación del tratado bajo los supuestos de Trump, como lo está aceptando el gobierno antinacional de Peña Nieto, puede incrementar exponencialmente el daño del TLC a la economía de México. Esto es algo que se debe impedir a toda costa.
*Carlos Herrera de la Fuente (México, D. F., 1978) es un filósofo, poeta y ensayista. Licenciado en economía por la UNAM y doctor en filosofía por la Universidad de Heidelberg, Alemania. Ha publicado dos poemarios (Vislumbres de un sueño, 2011 y Presencia en fuga, 2013) y un ensayo de filosofía (Ser y donación. Recuperación y crítica del pensamiento de Martin Heidegger, 2015). Ha colaborado en las secciones culturales de distintos periódicos y revistas nacionales: El Financiero, De largo aliento, El Presente de Querétaro y La Digna Metáfora.

viernes, 10 de febrero de 2017

No dejaremos a México; si EU se va del TLC, el acuerdo se vuelve de dos: embajador de Canadá

Pierre Alarie, embajador de Canadá en México. Foto: Twitter @DGDCUNAM
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El embajador de Canadá en México, Pierre Alarie, aseguró que en caso de que Estados Unidos deje el Tratado de Libre Comercio con América del Norte (TLCAN), su país mantendrá el acuerdo con México y se volvería una relación bilateral.
En entrevista con Carlos Loret de Mola, el diplomático afirmó que aunque la relación comercial de Canadá es más importante con Estados Unidos, “somos amigos y somos socios de México y eso no va a cambiar; es un socio muy importante, estamos aquí para repetirlo, no vamos a dejarlo de lado”.
“Tenemos un tratado de libre comercio, pero si (Estados Unidos) se va, el TLC se vuelve de dos con México”, señaló el funcionario canadiense en entrevista televisiva.
Aseguró que el TLCAN no está muerto, pues el contacto de los funcionarios canadienses con secretarios de México sigue vigente es y es muy constante.Reiteró la intención de Canadá de revisar, modernizar y mejorar el tratado comercial, agregar algunas cosas que antes no existían, como el comercio electrónico.
En el tema de migración, Pierre Alarie sostuvo que Canadá está abierto a recibir a los migrantes que sean calificados para entrar, pues tan solo este año recibió hasta 300 mil nuevos migrantes, aunque aclaró que “tenemos un sistema muy riguroso de entrevista pero estamos preparados para ver lo que va a pasar con eso de la migración”.
Sostuvo que Canadá es un país de derechos humanos, que respeta a países vecinos y a sus socios comerciales, y consideró que los dichos de Trump son retórica que hay que controlar un poco.

viernes, 14 de febrero de 2014

Arrasan huertas de manzanas en Chihuahua por incosteables

Deben Aserca y empresas acopiadoras $170 millones a productores de frijol de Durango

Fruticultores abandonan el negocio después de 70 años
No pudieron obtener precios justos
Sus árboles serán leña para parrilladas en Texas
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Santiago Vicente Robles Villa ordenó derribar los manzanos de su propiedad y preparar la tierra para otro cultivo. Sus árboles se venderán como leña en El Paso, Texas. Lo acompaña el joven que se llevará la maderaFoto Miroslava Breach
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La huerta arrasadaFoto Miroslava Breach
Miroslava Breach Velducea
Corresponsal
Periódico La Jornada
Viernes 14 de febrero de 2014, p. 30
Bachíniva, Chih., 13 de febrero.
Es una desgracia. Se me parte el alma. Estoy echando abajo las huertas de manzana y con ello 70 años de trabajo de dos generaciones en mi familia, dice Santiago Vicente Robles Villa, uno de los casi 3 mil 500 fruticultores del noroeste del estado perjudicados por la pérdida de casi 100 mil toneladas de fruta por la inundación del mercado nacional con producto de Estados Unidos.
En quiebra y sin posibilidades de recuperar lo invertido en 100 hectáreas de manzanos, Santiago Robles decidió usar sus tierras para cultivos más rentables. Maquinaria pesada derribó sus árboles, los cuales exportará como leña a El Paso, Texas, donde se usa para parrilladas por la dulzura de su sabor y aroma. Omar Acosta, joven de Bachíniva, ya tiene apalabrada la venta de leña a mil dólares por tractocamión.
Fabricantes de jugo les ofrecen 80 centavos por kilo
Los fruticultores usarán las manzanas como forraje. Preferimos darle a las vacas esta fruta de calidad que entregárselas a las empresas jugueras, que la pagan a 80 centavos el kilo; con eso no cubrimos ni lo que nos cuesta la refrigeración de seis meses, dice Isaí Gómez, quien se quedó con mil 400 cajones de fruta cosechada en su huerta de 16 hectáreas.
Detalla que perdió 9 mil dólares invertidos en fertilizantes, 120 mil pesos en fumigación y riego, más 200 mil pesos en mano de obra para la poda de árboles, desahíje y pizca, sin contar su propio trabajo. Insumos aparte, a cada fruticultor le cuesta un peso la pizca de un kilogramo de la fruta y un peso la refrigeración durante cuatro meses en espera de mercado.
Desempleo y hambre
“Están matando la gallina de los huevos de oro –tercia Eustacio Enríquez–. El gobierno no se ha dado cuenta de que detrás de la quiebra de los manzaneros vendrán la falta de trabajo y el hambre de miles de personas que trabajan en las huertas hasta 250 días al año, hacen sus ahorritos y viven de eso hasta la siguiente cosecha. Este año no va a haber nada”, sentencia.
Con 440 mil toneladas al año, Chihuahua concentra 70 por ciento de la producción nacional de manzana. Los pequeños y medianos productores aportan 100 mil toneladas.
A los fruticultores les pagan apenas tres o 3.50 pesos el kilo, pero necesitan venderla a seis o 6.50 pesos para cubrir los costos y obtener utilidad.
Desesperados, manzaneros del municipio de Guerrero llenaron un tractocamión con 8 mil cajas y se fueron a Ciudad Juárez a rematarla en las calles a 3.50 pesos el kilo, cuando la fruta procedente de Estados Unidos se vende a 29 pesos en supermercados y centros comerciales.
Aun grandes empresas, como los grupos La Norteñita y Gemelo, que acaparan la producción en la zona, tienen problemas para colocar la fruta en el mercado.
Este viernes habrá una reunión de diputados federales y senadores con fruticultores para analizar el problema deldumping. Llegaron demasiado tarde. A la mayoría ya se los cargó la chingada, señaló Heraclio Ramírez, dirigente de El Barzón en la zona noroeste, quien ha impedido los cortes de energía en los frigoríficos cuyos propietarios no han podido pagar a la Comisión Federal de Electricidad.
Los obligan a darse de alta ante Hacienda
Saul Maldonado, corresponsal
Durango, Dgo., 13 de febrero.
El gobierno federal, por conducto de Apoyos y Servicios a la Comercialización Agropecuaria (Aserca), adeuda a productores duranguenses de frijol 106 millones de pesos; además, dos de las 24 empresas acopiadoras que les compraron grano les deben 64 millones.
Como parte del esquema de comercialización del frijol, 24 empresas adquirieron en Durango 53 mil toneladas de la leguminosa a 10 pesos el kilogramo; el acopiador pagaría sólo ocho pesos, y Aserca, dos. Además, el gobierno federal pagaría a los acopiadores 1.50 pesos por cada kilo que ellos compraran directamente a los productores.
Sin embargo, los frijoleros entregaron su grano a las acopiadoras en noviembre y a la fecha Aserca no les ha pagado la parte que le corresponde, por lo que debe 106 millones de pesos a los productores y 79.5 millones a los acopiadores.
Francisco Gamboa Barrón, titular de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural del estado, dijo que se negocia con autoridades federales que paguen cuanto antes.
Tenemos entendido que las autoridades federales pueden iniciar el pago en cuestión de días; sólo falta que salgan las reglas de operación, es decir, los requisitos que deben cumplir los productores para reclamar sus dos pesos por kilo, indicó.
Una de las reglas de operación de Aserca es que los campesinos que vendieron su frijol en este esquema de comercialización deberán de estar dados de alta ante la Secretaría de Hacienda.
En Durango hay 7 mil 500 productores de frijol, de los cuales alrededor de 3 mil vendieron parte de su grano en el esquema gubernamental de comercialización, y el resto a otras personas o aún lo tienen en bodegas.
Pero no sólo el gobierno federal debe dinero a los productores de frijol: dos de las 24 acopiadoras no han pagado alrededor de 8 mil toneladas adquiridas desde diciembre pasado.

miércoles, 8 de enero de 2014

El fiasco del TLC: menos empleo, menos salario, más pobreza


Salinas de Gortari en el velorio del expresidente Miguel de la Madrid, en septiembre de 2012. Foto: Benjamín Flores
Salinas de Gortari en el velorio del expresidente Miguel de la Madrid, en septiembre de 2012.
Foto: Benjamín Flores
MEXICO, D.F. (apro).- Igual que lo hace Enrique Peña Nieto con la reforma energética, Carlos Salinas –su mentor– prometió que México se transformaría en un paraíso con el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá. Pero fue –es– una monumental mentira.
A dos décadas de su entrada en vigor y luego de los gobiernos de Ernesto Zedillo, Vicente Fox y Felipe Calderón –de distinto partido, pero idéntica concepción económica y política–, el TLC no cumplió lo que la propaganda oficial y oficiosa difundía.
Ni siquiera en el rubro de las exportaciones mexicanas hay buenos resultados, porque si bien crecieron espectacularmente durante dos décadas –lo que suelen destacar los panegiristas del TLC–, hay una concentración en muy pocas empresas, la mayoría trasnacionales, y su contenido en insumos es… estadunidense.
Tal como lo documentó el reportero Carlos Acosta, en el número de Proceso en circulación, con base en cifras oficiales, con el TLC la economía no creció como se prometió, no se crearon los empleos suficientes ni los salarios se recuperaron, no se frenó la migración ilegal a Estados Unidos, no se abatió la desigualdad social ni se redujo la pobreza.
Fue –es– un gran fiasco. Por ejemplo, no hubo “más y mejores empleos”, como prometió Salinas, el salario se erosionó 30% y creció el número de pobres.
Sobre el desempleo, Acosta detalla en Proceso: “En 1994 había una población ocupada de 28 millones 166 mil personas. De ellas, sólo 10 millones 71 mil –es decir, casi 36%– estaban aseguradas por el IMSS. Trabajos formales, pues. El resto, poco más de 18 millones 45 mil eran trabajos sin seguridad social ni protección laboral, o sea, informales.
“Para 2013, con las últimas cifras del Inegi y del IMSS, la población con trabajo era de cerca de 46 millones 577 mil personas. De ellas sólo 16 millones 773 mil –33.8%– correspondían a empleos formales; el resto, poco más de 32 millones 800 mil, eran informales.
“Es decir que en 2013 había casi 14 millones 760 mil mexicanos más en la informalidad que en 1994. De otra forma: actualmente sólo hay 6 millones 702 mil empleos formales más que en 1994, lo que da como resultado que apenas se crearon en promedio 353 mil empleos formales por año, en lo que va del TLC, apenas un tercio de lo que anualmente se demanda.”
Añade Acosta: “En materia de salarios también hubo pérdida en la era del TLC. El salario mínimo real, es decir ya descontado el efecto inflacionario, ha perdido 30% de su valor.
“Información de la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos de la Secretaría del Trabajo da cuenta de que en enero de 1994, en el arranque del TLC, el salario mínimo real era de 81.26 pesos –en pesos de la segunda quincena de 2010, para hacer comparables las cifras–, mientras que en noviembre de 2013 era de 56.68 pesos.
“Es decir que el salario de noviembre pasado perdió 24.58 pesos en relación con el salario de enero de 1994. O de otra forma: con el salario actual se compra 30% menos de lo que se podía adquirir con el salario de enero de 1994.”
En cuanto al número de pobres, el cotejo de las cifras antes y después del TLC registra un incremento:
“Según el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social, en 1992 –cuando las negociaciones del TLC alcanzaban su clímax– había 46 millones de mexicanos en condiciones de pobreza.
“En 2012 ese número subió a 53.3 millones, de los cuales 11.5 millones se debaten en la pobreza extrema. Y eso que tenemos la economía número 14 del mundo y somos potencia exportadora”.
Con estas cifras, como dice Acosta, no hay mucho que festejar en el 20 aniversario del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá. Al contrario, este acuerdo sólo implicó para México una mayor subordinación a la que se suma, ahora con Peña, la entrega de los recursos energéticos a los extranjeros.
Apuntes
Vicente Fox, el empresario fracasado, funcionario inepto y político sin honor, anuncia la creación de un fondo de 500 millones de dólares para invertir en la industria petrolera. En realidad, es un mecanismo para lavar el dinero que robó junto con su mujer, Marta Sahagún y sus hijos, tal como lo han venido haciendo –aunque en menor escala– en el Centro Fox. A Peña le compró la impunidad.
Comentarios en Twitter: @alvaro_delgado

sábado, 4 de enero de 2014

Rebelión contra libre comercio, revés para EU

Enterró el Consenso de Washington
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En imágenes de diciembre pasado se ve a clientes del Costco. Este supermercado es ejemplo de la transformación mercantil operada tras 20 años de vigencia del TLCAN, donde ahora se pueden adquirir productos de casi todo el mundoFoto Ap
David Brooks
Corresponsal
Periódico La Jornada
Sábado 4 de enero de 2014, p. 2
Washington, 3 de enero.
El Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) se concibió como primer paso de una estrategia hemisférica que culminaría en el Acuerdo de Libre Comercio de las Américas (ALCA), pero esa visión fue descarrilada por un nuevo bloque latinoamericano progresista en lo que fue una de las mayores derrotas de la agenda del capital internacional y la política económica de Washington en tiempos recientes.
ALCA, ALCA, Al carajo proclamó el presidente Hugo Chávez ante miles de personas reunidas en la Cumbre de los Pueblos, realizada de manera paralela a la cuarta Cumbre de las Américas en Mar del Plata, Argentina, en noviembre de 2005. Con ello, la segunda fase del TLC, el ALCA, fue frenada.
En esos momentos el presidente George W. Bush se reunía a puerta cerrada con 33 mandatarios de las Américas, incluido el entonces mandatario mexicano Vicente Fox, y trataba de impulsar la propuesta del ALCA, nacida más de una década antes en la primera Cumbre de las Américas, en Miami, en lo que se llamó elConsenso de Washington. Fox propuso excluir a los países disidentesque cuestionaban partes del ALCA, entre ellos Brasil, el anfitrión Argentina y Venezuela, y así constituir el acuerdo entre los demás países
Mientras tanto, a poca distancia de la sede de esa cumbre, Chávez, acompañado por representantes de diversos movimientos sociales y figuras como Diego Armando Maradona; el dirigente cocalero boliviano hoy presidente Evo Morales, y el premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel, declaró ante miles de altermundistas: “Hemos venido aquí hoy a muchas cosas, a caminar, a marchar, a saltar, a cantar, a gritar, a luchar, pero entre tantas cosas de las que hemos venido a hacer aquí en Mar del Plata hoy, cada uno de nosotros trajo una pala, una pala de enterrador, porque aquí en Mar del Plata está la tumba del ALCA(…) los pueblos de América enterramos al ALCA, hoy, aquí en Mar del Plata”.
Ahí, Chávez instauró una visión alternativa al ALCA y declaró que los presentes serían los parteros de la nueva integración, los parteros del ALBA, la Alternativa Bolivariana para las Américas, para los pueblos de América, una verdadera integración liberadora, para la libertad, para la igualdad, para la justicia y para la paz. (Para ver la crónica de cómo paso esto:http://www.youtube.com/watch?v=tED4KFj5ik0).
Aunque Washington continuó promoviendo su agenda económica por medio de tratados comerciales bilaterales con Colombia, Perú, Chile y países de Centroamérica, como también mediante el esquema de la Organización Mundial de Comercio (OMC), ya no controlaba el campo de juego, y mucho menos a los jugadores.
Lo ocurrido en Mar del Plata tuvo como antecedente no sólo la elección de nuevos líderes de izquierda en América del Sur, sino también una serie de movilizaciones en todo el mundo contra las políticas basadas y formuladas en el TLC.
La primera rebelión explícita contra la agenda neoliberal en la era de laposguerra fría fue la de los zapatistas en Chiapas, el mismo día en que se puso en marcha el TLCAN. El zapatismo tuvo eco alrededor del planeta, y nutrió lo que se convertiría en el gran movimiento altermundista que se estrenó en lo que se bautizó como la Batalla de Seattle.
En 1999, el presidente Bill Clinton y unos 5 mil delegados de gobiernos del mundo llegaron a Seattle para la reunión de la OMC, sólo para ser sorprendidos por decenas de miles de sindicalistas, ambientalistas, granjeros, estudiantes, anarquistas y activistas de todo tipo que en las calles de la ciudad protagonizaron la manifestación popular contra el capital internacional más grande de la historia reciente de Estados Unidos (http://www.jornada.unam.mx/1999/12/01/caos.html).
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Entrada de uno de los ahora populares centros comerciales en la ciudad de MéxicoFoto Ap
Llegamos a Seattle por separado, como trabajadores, ambientalistas, defensores de derechos humanos, estudiantes y más, pero saldremos de aquí juntos como un movimiento por la justicia social, declaró un líder regional del sindicato siderúrgico. Aquí se inicia un nuevo movimiento, proclamó.
Estas escenas se repitieron en varios puntos del planeta durante los siguientes meses en todo lugar donde se congregaban los promotores de las políticas de promoción del libre comercio y libre mercado: en Washington, frente al Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, donde coreaban FMI y Banco Mundial, empiecen a temblar. Los cerdos de hoy son el tocino de mañana; Praga, donde la delegación de manifestantes de Italia llegó en lo que algunos bautizaron como el tren zapatista; Quebec, donde Chávez asistió a la Cumbre de las Américas para primero cuestionar al ALCA en una ciudad literalmente bajo sitio por los manifestantes; Génova y Nueva York, entre otras ciudades.
Este movimiento altermundista fue nutrido a la vez por los Foros Sociales, el primero realizados en 2001 en Brasil y después en otras partes, transformando el debate mundial sobre los esquemas económicos, sociales y políticos.
Tal vez lo más novedoso era que estas expresiones populares provenían ya no sólo del Sur, apoyadas por movimientos de solidaridad en el Norte, como había sido el caso anteriormente.Por fin nos llegó el mensaje desde el Sur aquí en el Norte. Nos tardamos en entenderlo, pero ya lo logramos: las políticas económicas aplicadas en el Sur ahora se implementan en el Norte. Son las mismas políticas, y por tanto es la misma lucha. Ustedes han mostrado el camino, y ahora nos estamos sumando, declaró un líder estudiantil en las manifestaciones contra la agenda empresarial mundial en Nueva York.
Un antecedente de este movimiento altermundista fue algo que surgió de manera inesperada en el camino hacia el TLCAN: mientras se abría un espacio sin precedente entre las cúpulas políticas y económicas de los tres países en la negociación, se abrió otro espacio, por primera vez abajo, entre los sectores sociales directamente afectados por estas políticas.
Por primera vez sindicalistas, granjeros y organizaciones campesinas, ambientalistas, latinas y otras dedicadas a asuntos sociales de Estados Unidos, México y Canada se empezaron a conocer en una serie de foros trinacionales entre las redes que se establecieron en cada país en respuesta a la dinámica de integración económica y el TLCAN. Buscaron desarrollar una respuesta social a la agenda cupular del libre comercio con algo cuyo eje era elcomercio justo y la participación de sectores sociales en las negociaciones entre gobiernos.
Así, de repente, y por primera vez, se presentaron los nunca invitados a las negociaciones sobre política económica internacional: los actores sociales. Su demanda fue nada menos que la democratización de la esfera trasnacional, algo que todavía se sigue pidiendo en muchos puntos del planeta.

jueves, 2 de enero de 2014

Derechos supranacionales se amplían a energéticos

El capítulo 11 del tratado garantiza ganancias a extranjeros
Pueden obligar al gobierno a anular normas si creen que merma sus utilidades
Consigna serie de derechos por encima de los de mexicanos: experta internacional
El país ya ha pagado millones por reglas del acuerdo
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Veinte años después de que entró en vigor el tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá siguen sin cumplirse muchas de las promesas de prosperidad para la población. La imagen, en puente Paso del Norte, entre Ciudad Juárez, Chihuahua, y El Paso, TexasFoto Ap
David Brooks
Corresponsal
Periódico La Jornada
Jueves 2 de enero de 2014, p. 2
Empresas estadunidenses y canadienses que inviertan en el sector energético en México gozan de derechos y privilegios supranacionales consignados en el poco conocido capítulo 11 del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), por el que pueden obligar al gobierno mexicano a anular normas, regulaciones y condiciones de contratos si consideran que de alguna manera afectan las expectativas de ganancias por su inversión.
“Todo contrato que México haga con empresas extranjeras que de alguna manera estén incorporadas en cualquier lugar de Estados Unidos, México o Canadá –hasta podría ser una firma europea que tenga una subsidiaria en territorio estadunidense– incluye una serie de derechos conforme al TLCAN superiores a los que gozan las industrias mexicanas que estén negociando un contrato por el mismo petróleo o gas”, explicó la abogada Lori Wallach, encargada de proyectos sobre comercio internacional de Public Citizen, organización nacional con sede en Washington dedicada a la defensa de derechos ciudadanos y del consumidor.
Wallach, experta internacional en políticas de comercio y abogada egresada de Harvard, señala en entrevista con La Jornada que “estos derechos incluyen una norma garantizada de compensación de costos de regulación y el derecho de demandar al gobierno mexicano ante un tribunal internacional si por alguna razón están insatisfechas con cualquier acción o política gubernamental que consideren que mina sus ‘ganancias esperadas a futuro’”.
Señaló que estas disputas no están sujetas a ningún tribunal nacional mexicano. Se trata de un tribunal internacional que obra a puerta cerrada, cuyas decisiones y opiniones no están sujetas a la luz pública y donde tres abogados del sector privado que rotan entre demandar a gobiernos y sirven como supuestos jueces están libres de imponer a México cualquier reparación de daños que tendría que ser pagada del erario para compensar al inversionista extranjero insatisfecho con la manera en que se dan las cosas, por ejemplo, con su contrato luego de la liberalización de Pemex, explicó.
Desde los primeros años del TLCAN, destaca, todo esto ha sido casi desconocido por el público. El proceso en que se abordan las disputas entre una empresa extranjera y una nación es secreto, no hay transparencia, no hay consulta pública y los jueces no son conocidos. Sus decisiones han llevado a la anulación de reglamentos, leyes y normas nacionales, al proteger losderechos de inversionistas extranjeros definidos en el famoso capítulo 11 del Tratado de Libre Comercio de América del Norte.
Wallach expone algunos ejemplos de por qué “la llamada liberalización del sector energético en México será la exhibición número uno de los peligros que representan los privilegios de inversionistas extranjeros bajo el TLCAN.
“Podría ser algo tan pequeño como que el gobierno mexicano decida requerir que todos los que tienen cierto tipo de contratos deberán depositar .001 por ciento de sus ganancias a un fondo para financiar la investigación de energía renovable en el país –sobre eso sería una norma de ejercicio prohibida. De hecho, ya hay un caso parecido conforme al tratado comercial, donde Mobil y Exxon van a recibir decenas de millones de dólares de Canadá, justo porque promovió esa misma política”, señala.
“Si el gobierno decidiera, por ejemplo, establecer planes de contingencia ambientales para ciertas instalaciones de alto riesgo y ello implicase un costo adicional, sería considerado una violación de las ‘expectativas de ganancias a futuro’ de un inversionista; o bien pueden argumentar que esto mina ‘el trato justo e igualitario de una empresa’ –los términos legales–, por lo que podrían demandar compensación. Hemos visto casos en que un gobierno ordena nuevas reglas donde se deben aplicar nuevas técnicas anticontaminantes a instalaciones industriales, y se acaba pagando millones a un inversionista que se queja de que esas reglas, y sus costos asociados, no estaban en vigor cuando se firmó el contrato”, agregó.
Wallach explica que en caso de que “en un futuro el gobierno decida que desea revertir alguna parte de esta privatización del sector energético y que Pemex recupere mayor control del recurso, aun si esas decisiones sólo se aplican a contratos de ahí en adelante, eso podría considerarse una ‘toma regulatoria’, aunque no se está ‘tomando’ nada, es decir, no se confisca una refinería o un pozo, no es una nacionalización, no es el general Cárdenas de 2020, sino simplemente se estaría negando un permiso regulatorio, sin renovar un contrato, es decir, no se toma nada; aun así se puede considerar esto como una violación que amerita compensación”.
Ante los fallos de estos tribunalesno hay apelación externa; una vez que dice que debes pagar, es obligatorio. Y si no lo haces, tus bienes, por ejemplo los buques de Pemex, pueden ser confiscados si llegan a un puerto estadunidense.
El gobierno de México ya ha pagado millones a empresas extranjeras según estas reglas del TLCAN. Como el caso ocurrido hace algunos años, donde uno de estos tribunales secretos ordenó al país pagar 16.7 millones de dólares a una empresa estadunidense después de fallar que las leyes de protección ambiental que prohibían una planta de procesamiento de desecho tóxicos que construía la firma extranjera eran equivalentes a una expropiación.
Los gobiernos de Estados Unidos y Canadá también han pagado cientos de millones a empresas que los han demandado por supuestas violaciones a sus derechos consignados en el TLC a lo largo de los últimos 20 años. La lista completa de los casos adjudicados por estas instancias supranacionales.
Hay dos organismos supranacionales que intervienen en resolver o guiar disputas entre los socios del TLCAN. El que actúa más como tribunal es el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones, que tiene su sede en el Banco Mundial en Washington, y el otro, la Comisión de Naciones Unidas para el Derecho Mercantil Internacional, con sede en Viena, que define criterios y normas para la resolución de disputas comerciales.
Wallach, quien fue una de las figuras más prominentes en la oposición ciudadana al TLCAN durante su negociación, y que desde entonces ha encabezado iniciativas para transparentar y frenar lo que considera una agenda empresarial antidemocrática en la promoción del libre comercio a escala mundial, subrayó que el tratado comercial incluyó una serie de derechos y protección a los inversionistas empresariales sin precedente, los cuales ahora se extenderán a los inversionistas estadunidenses y canadienses en el sector energético, con la aprobación de su apertura.

El TLC provocó un “desastre” en el campo mexicano: Frente Campesino de Chihuahua

El coordinador del Frente Democrático Campesino de Chihuahua exige al gobierno de EPN reactivar el campo; asegura que a 20 años de la firma del Tratado de Libre Comercio, no hay nada que celebrar, por lo que convocó a crear un movimiento nacional para resolver sus demandas.
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Fernando Ortega, coordinador del Frente Democrático Campesino de Chihuahua, convocó a crear un movimiento nacional para exigirle algobierno de Enrique Peña Nieto resolver los problemas del campo, entre ellos la insuficiencia alimentaria.
“Convocamos a toda la ciudadanía a que se sumen a iniciar un movimiento nacional para exigirle a Enrique Peña Nieto que dé respuesta a los problemas del campo”, agregó.
En entrevista para Noticias MVS, primera emisión, aseguró que a 20 años de la firma del Tratado de Libre Comercio no hay “nada que festejar”. 
“No tenemos nada qué festejar, tenemos que reprocharles a los gobiernos el desastre que ha provocado el TLC en el campo mexicano”, dijo.
Este jueves, el Frente Democrático Campesino de Chihuahua se manifiesta contra el TLC en el puente internacional de Córdova-las Américas, en Ciudad Juárez.
Ortega pidió que se reactiven los compromisos para reactivar el campo mexicano pues, sostuvo, no ven voluntad de ningún gobierno.
“Nosotros no podemos competir con los productores de EU por los beneficios que les otorga el gobierno, con los subsidios que les otorgan”, apuntó.
Y comentó que el gobierno federal les dio un “feliz año nuevo” con el aumento adelantado de la gasolina y el diesel.
Adelantó que continuarán sus protestas en diferentes estados y el 31 de enero habrá una marcha nacional.
“¿Cuánta gente está con hambre?”, preguntó al aire.
Escucha la entrevista de esta mañana en Noticias MVS primera emisión.


Neoliberales vendieron a México y sacrificaron leyes laborales y ambientales

Ofrecieron el país al mejor postor para atraer inversiones, subraya Barreda Marín

Juan Carlos Miranda
 
Periódico La Jornada
Jueves 2 de enero de 2014, p. 4
Desde mediados de los años 80 el gobierno neoliberal de México programó ofertar al país como una “agresiva zona de desregulación ambiental y laboral”, presentándolas como dos ventajas competitivas desde las cuales se debería atraer una cuantiosa inversión de capital extranjero. El Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) fue la manera en que este proyecto se formalizó, sostuvo el investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) Andrés Barreda Marín.
El especialista en temas económicos y ambientales explicó que luego del fracaso del proyecto maquilador en México como eje primordial del proceso de reindustrialización, la desregulación ambiental, aunada a la exacerbación de los procesos de especulación urbana, adquirió una importancia adicional y ofreció una escapatoria a los numerosos conflictos sociales que se habían despertado en Estados Unidos por el avance destructivo de todo tipo de dinámicas productivas y distributivas ambientalmente irresponsables.
La convergencia de todas estas dinámicas ha contribuido de modo puntual a que México, dentro del marco del libre comercio, se haya convertido en uno de los peores paraísos de devastación ambiental en el mundo, puntualizó.
En sus respuestas a un cuestionario enviado por este medio vía correo electrónico con motivo de los 20 años de la entrada en vigor del TLCAN, el académico señaló que la desregulación ambiental ha avanzado de forma muy compleja y a través de muy diversas vías.
En algunos casos, el avance se ha dado como un desmantelamiento o manipulación parcial de leyes ambientales apropiadas que habían logrado establecerse previa firma del tratado de libre comercio, mientras en otras lo que ha ocurrido es que se han redactado leyes a la medida de los grandes grupos de capital, especialmente en rubros como la minería, la energía y la agricultura.
Agregó que también ha prevalecido el mantenimiento deliberado deescandalosos vacíos legales en áreas en que las nuevas situaciones económico-ambientales deberían ser atendidas jurídicamente, y en otros casos ha habido una promoción mal intencionada de conflictos jurídicos entre municipios o estados, así como entre los diferentes niveles e institutos de gobierno, a lo cual se suma la falta crónica de funcionarios de gestión calificados, de sistemas de inspección, o bien a actos de corrupción entre las autoridades del Poder Ejecutivo y Judicial.
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El sector de los pequeños productores del campo ha sido uno de los más golpeados por el tratado comercial y de los más activos en demandar que se reabra y se modifiquen algunas cláusulasFoto Cristina Rodríguez
Afirmó que gracias a esta forma sistemática de desvío del poder del gobierno en México a favor de los capitales privados, el país compite con naciones como Ghana por el manejo desregulado de la basura industrial, municipal y hospitalaria, y la construcción de centros inapropiados para el confinamiento de la basura.
El investigador lamentó que aunque México haya firmado la Convención de Estocolmo, que supuestamente regula la presencia de las 12 sustancias químicas muy perniciosas (de cientos de miles o millones de sustancias), en realidad cada nuevo año busca y encuentra la manera legal de postergar la aplicación de estos procesos, que apenas comenzarían a tener que regular el retiro de estas sustancias en diferentes partes del país.
Ante esto Barreda fue enfático en que en México ha habido una política de pública completamente inapropiada de desregulación las empresas del libre comercio que mal ofrecen servicios en el país a todo tipo de consumidores finales.
El mismo derrotero irresponsable, dijo, ha seguido el país ofertando sus recursos hidrológicos superficiales y profundos a industrias, cultivos de plantaciones de agroexportación y megagranjas altamente demandantes de agua, todo lo cual ha tenido consecuencias catastróficas, cómo la destrucción paralela de la soberanía alimentaria y el socavamiento de la salud de los mexicanos.

martes, 31 de diciembre de 2013

El TLCAN, 20 años de pesadilla económica, dicen ONG

Grupo de ONG realiza un recuento de los daños

Ni más ni mejores empleos con el tratado comercial
Patricia Muñoz Ríos
 
Periódico La Jornada
Martes 31 de diciembre de 2013, p. 3
A 20 años de haber sido suscrito el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), éste ha fracasado en cada una de sus promesas. Más comercio y más inversiones no se han traducido en más y mejores empleos para los mexicanos. Por el contrario, en dos décadas se ha registrado ecocidio y la devastación del campo mexicano, la industria nacional está desmantelada, en el país crece el desempleo, la precariedad laboral y bajos salarios y se sigue arrojando a millones de compatriotas a la migración.
Organizaciones no gubernamentales realizaron un recuento de daños de las dos décadas del TLCAN, en el que concluyeron que el sueño norteamericano se convirtió para los mexicanos en pesadilla económica.
Entre las organizaciones que realizaron este análisis se encuentran la Asociación Mexicana de Mujeres Líderes Micro Empresarias; Bia’lii, Asesoría e Investigación; el Centro de Promoción y Educación ProfesionalVasco de Quiroga; Colectivo Ciudadano Conciencia Libertaria; Comité 1968 por las Libertades Democráticas y Jóvenes frente al G-20, entre otras.
En un pronunciamiento público que dieron a conocer ayer señalan que sólo con la razón de la fuerza, el fraude, el engaño y el sometimiento a intereses extranjeros se ha podido mantener el TLCAN.
Indicaron que afianzada en más de un millar de reformas constitucionales y modificaciones a leyes y reglamentos nuestro sistema jurídico se adapta a las disposiciones del TLCAN y se ha configurado a la Constitución de nuestro país, como la que arropa a los grandes capitales privados, a quienes se les otorgan plenos derechos, privilegios y garantías para sus inversiones y ganancias pero nulas obligaciones laborales, sociales, ambientales y productivas para con México.
Con este tratado, el país se enganchó a la región de América del Norte, encabezada por Estados Unidos, en la que corporaciones expolian y explotan a los pueblos, y reprodujo el modelo económico que le dictaron desde los organismos financieros mundiales, caracterizado por la polarización y descomposición social, la desarticulación regional y productiva. Una región en la que la militarización y el gasto bélico no tienen comparación en otras latitudes, desde la cual se promueve el gobierno de las corporaciones.

Green Go