Mostrando entradas con la etiqueta Ostula. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ostula. Mostrar todas las entradas

miércoles, 22 de julio de 2015

Al grito de “¡Vivan los Templarios!” soldados atacaron en Aquila: comuneros


MÉXICO, D.F. (apro).- Autoridades agrarias de Santa María Ostula desmintieron la versión oficial sobre los hechos ocurridos el domingo 19 en esa comunidad indígena del municipio de Aquila, Michoacán, donde murió un menor de edad por disparos de arma de fuego.
En rueda de prensa en las instalaciones del Centro Prodh, Agustín Vera Ramírez, jefe de tenencia municipal y vocero de Ostula, desmintió que los militares que se desplazaron a esa región para detener al comandante de la policía comunitaria, Semeí Verdía, hayan hecho “disparos al aire”, como afirmó el mando especial para la Seguridad de Michoacán, Felipe Gurrola.
“Es una manera de justificarse, ellos podrán decir lo que quieran pero no fue así –insistió Vera Ramírez–; lo dicen para lavarse las manos, no hubo disparos al aire y tampoco disparos de nuestros compañero. Ellos (los militares) tiraron para que la gente se quitara (del camino), dispararon contra los civiles”.
De acuerdo con las autoridades comunitarias, por los disparos de los militares sobre el puente de Ixtapilla murió el menor Edilberto Reyes García, de 12 años, y resultaron heridos la niña Yeimi Nataly Pineda Reyes, de 6 años; Edith Balbino Vera, Delfino Antonio Alejo Ramos, de 17; Horacio Valladares Manuel, José Nicodemos Macías Zambrano y Melesio Cristino Dirzio, de 60 años.
En compañía de Ezequiel Celestino Grajeda, presidente del Consejo de Vigilancia de los Bienes Comunales de Santa María Ostula, el vocero de la comunidad acusó de “traición” a los gobiernos federal y estatal, toda vez que la detención de su líder se dio en el contexto de una “cita que le hicieran el secretario y subsecretario de Seguridad Pública estatal (Javier Ocampo García y Adolfo Eloy Peralta) para una revisión de balística, que se realiza cada 15 días”.
Vera Ramírez denunció que durante la detención de Verdí, operativo en el que habrían participado unos mil integrantes de diferentes corporaciones policiales y fuerzas federales, los militares intentaron ocultar su procedencia.
“Cuando me acerqué a preguntarles a qué batallón pertenecían, decían el 85, pero en el uniforme decía clarito que eran del 86, seguro ya tenían planeado distraer con el número del batallón”, acotó.
También apuntó que la detención del comandante Verdía es ilegal toda vez que las armas que portaba, una AR-15 y un arma corta 9 milímetros, fueron proporcionadas por las mismas autoridades estatales, ya que formaba parte de la Fuerza Rural puesta en marcha por el excomisionado Alfredo Castillo; incluso, el líder comunitario cobraba como integrante de la corporación, y “tiene sus recibos de pago” que así lo acreditan.
Agustín Vera también mostró acuerdos firmados por los funcionarios de la SSP estatal, así como por el comisionado para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI), Jaime Martínez Veloz.
En ambos documentos, fechados el 16 de marzo y 12 de junio pasados, se hace referencia a la grave situación de inseguridad que padece la comunidad y el compromiso al menos del gobierno michoacano de detener a “los principales líderes del crimen organizado”: Federico González Medina, El Lico, y Mario Álvarez López, El Chacal.
Además, acusó a las fuerzas armadas de estar coludidas con el grupo delincuencial de Los Caballeros Templarios, que han visto dañados sus intereses por la operación de la policía comunitaria.
De acuerdo con Vera Ramírez, El Lico y El Chacal se apropiaron de un terreno comunitario que en 2009 fue recuperado por los habitantes de Ostula, el cual habría sido utilizado para “bajar droga” y “enterrar gente, pues ahí había muchas fosas y cuerpos”.
En la pelea de los comuneros por conservar sus recursos naturales, recordó, 34 personas han muerto, entre ellas el niño de 12 años, y seis han sido desaparecidas, sin que haya visos de las autoridades por esclarecer los casos.
Luego aseguró que durante la confrontación con los habitantes de Ostula, el domingo 19, los soldados gritaban “¡Vivan Los Caballeros Templarios!”, al tiempo que insultaban a la población, la golpeaban con macanas y disparaban gases lacrimógenos y bombas de humo.
Agustín Vera contó que desde 2009, a petición de la Policía Comunitaria, se instaló un destacamento de la Marina, pero “les sirvió a ellos (los Templarios), porque llegaban a la comunidad entre 20 y 30 camionetas con gente armada, sacaban a la gente de sus casas, las mataba o se las llevaban, y los marinos no hacían nada, nada más llegaban a levantar a los muertos, decían que necesitaban una orden para actuar, pero se les veía con el jefe de plaza (González Medina) y con el cacique (Álvarez López), quienes se los llevaban a la playa o a sus casas, yo creo que para darles dinero”.
En la conferencia de prensa, el secretario ejecutivo de la Red TDT, Jorge Hernández, y Gerardo Camacho, del Grupo de Apoyo a la comunidad de Ostula, exigieron una investigación imparcial de los hechos violentos.

La dolorosa despedida de Hidilberto, víctima del ejército mexicano

César Vázquez / @LetraMia
Aquila, Michoacán.-Así vive la muerte la hermana de Hidilberto Reyes García, lo velan bajo un techo de palma donde las escenas son tristes y dolorosas, hay niños por donde quiera, les hace falta la voz y la presencia de un niño de 12 años que ha callado para siempre.
Las escenas paradisiacas que se han construido para los turistas, hoy asemejan eso, la entrada al paraíso idílico, arena blanca, un cielo lleno de vida, el sonido de las olas rompiendo en rocas, un aire suave que llega fresco sobre las cabañas y en el fondo rematan el escenario unas pocas palmeras.
Pero la escena la domina otra cosa, aquél paraíso terrenal gira en torno a un punto gris, es el féretro donde eternamente descansará Hidilberto.
Velorio (3)
Tuvo una infancia como cualquier otro niño nahua, escuchaba todo el día el sonido del mar, la arena entre sus pies era algo común, vistiendo siempre con ropa humilde que la mayor parte del tiempo estaba sucia, y él supo desde siempre que había dos mundos, el de la realidad en la que él vivía y la de los turistas, que son la prueba de que existe otro mundo lejos de la playa y más allá de la tierra de labrar.
A sus 12 años Hidilberto Reyes apenas comenzaba a saber lo que era la lucha por defender la tierra y su gente, para él es común vivir en la lucha social, entre sus días de infancia conoció de todos los problemas que tienen con el gobierno, o el gobierno con ellos.
La comunidad nahua ha luchado por las minas y por las tierras, primero contra caciques, luego contra el gobierno, después contra Los Caballeros Templarios, y al final de sus días Hidilberto debió haber escuchado decir a sus papás o a algún otro vecino que el gobierno y el crimen organizado era un mismo enemigo.
Velorio (5)
Si el hilo de su vida no lo hubiera roto una bala de las armas que el Ejército usa en las guerras pero que el domingo se dispararon en Ixtapilla, seguramente Hidilberto habría seguido la vida de sus padres, ser campesino y pescador, atender a los turistas en verano, y luchar para defender la tierra, las minas y hasta la vida.
Las versiones oficiales explican que los disparos fueron al aire, pero no explican cómo la herida que le arrebató la vida a Hidilberto estaba en posición vertical, el primer impacto con 9 milímetros de ancho, y después atravesando el cráneo del niño en forma sesgada desde la parte posterior de la oreja izquierda hasta el ojo derecho.
Hoy el cuerpo de Hidilberto reposa en un ataúd gris, a pesar de que el féretro está rodeado de peculiares flores multicolores que se cultivan en las viviendas de este lugar paradisiaco, a la vista sigue siendo más pesada la presencia de la caja.
Velorio (18)
A un costado del cadáver del niño, sobre una desgastada silla blanca reposa su madre, siempre postrada de frente al féretro, sus ojos se entrecierran por la tristeza y las lágrimas, pero también porque ha pasado dos noches sin dormir.
De pronto se levanta de su silla y alguien la sigue para detenerla al observar que ya no puede estar en pie por la fatiga y el dolor; “-mi niño hermoso, perdóname por haberte dejado ir sin comer, te decía que no tardaba, nada más iba por tu papá, perdóname hijo por no haberte darte de comer, así te fuiste…”.
Después posa su rostro sobre un pequeño cuadro de cristal que tiene el ataúd, a diez centímetros está el pequeño rostro de su hijo, el cristal comienza a llenarse de lágrimas y después de un momento otra de las acompañantes opta por retirarla para que regrese a la silla.
Velorio (9)
El cadáver de Hidilberto les fue entregado el lunes a las 10:00 de la noche, después de casi 30 horas de practicarle necropsias y dejarlo preparado para despedir los restos fúnebres.
El cortejo salió desde la escena paradisíaca y blanca, rumbo a la casa de sus padres, una choza que se pierde entre lo frondoso de la selva baja, donde en ésta época prevalece la humedad por las lluvias.
Frente a toda la comitiva niños y niñas levantan unas huesudas manos morenas y ásperas con las que sostienen cartulinas en las que se leen escritos como “No nos maten, somos niños”,  ”Alto al fuego”, “Estamos desarmados” y “Queremos que nos cuiden, no que nos maten”.
Velorio (11)
Después de su casa los restos fueron trasladados hasta la capilla del pueblo de Ixtapilla, lugar donde pasó los últimos minutos de su vida. Después de la misa solemne decenas de camionetas y carros desfilaron hasta la comunidad de La Ticla, localizada a casi cinco kilómetros del lugar, donde se localiza el panteón regional.
La caravana se engrosó por cientos de campesinos que en las cajas de las camionetas llegaron hasta el sitio para despedir a un niño que fue asesinado por el Ejército mexicano.
Los restos de Hidilberto reposan sobre un camposanto frente al mar, la tumba fresca recién excavada, parece ser parte natural de la tierra que cubre el féretro del niño, allí quedaran sepultados por siempre los restos de un infante que ni siquiera alcanzó a terminar la escuela, que siempre vivió entre extraños que llegaban a la playa y la realidad de los nahuas.
Velorio (15)Velorio (16)Velorio (17)Velorio (20)Velorio (26)Velorio (12)Velorio (1)IMG_9263IMG_9282IMG_9295IMG_9316IMG_9333IMG_9350IMG_9367

Ostula: matanza el domingo, devaluación el lunes .- JAIME AVILÉS

Ostula: matanza el domingo, devaluación el lunes
http://polemon.mx/ostula-matanza-el-domingo-devaluacion-el-lunes/
Por: Jaime Avilés (@desfiladero132)
En el principio se levantó el EZLN. Cuauhtémoc Cárdenas era por segunda vez candidato a la Presidencia. El 15 de mayo de 1994 se reunió pública y masivamente con los comandantes rebeldes, pero el protagonista del encuentro, el Sup Marcos, hizo un discurso apabullante y acabó de darle la puntilla. Ernesto Zedillo ganó y su sexenio fue un infierno para los zapatistas, pero en cumplimiento de un viejo pacto entre Salinas y el PAN, Vicente Fox llegó a Los Pinos el primero de diciembre de 2000.
Los comandantes del EZLN y el Sup emprendieron una gira por medio país en febrero de 2001, llegaron al DF en marzo, se acercaron al Palacio Legislativo de San Lázaro, una comandante indígena tomó la palabra y pidió que se incorporaran a la Constitución losacuerdos de San Andrés, firmados por Zedillo y los insurrectos en 1996.
Muchos trámites después, el tema fue votado por el Congreso. Fox necesitaba el apoyo del PRD y Jesús Ortega, el chucho mayor de la escoria política, se lo dio con los pantalones en las rodillas. En aquel tiempo, Lazarito Cárdenas Batel era senador y, por instrucciones de su papá, se pronunció en contra de los acuerdos. Para compensarlo, Fox lo hizo gobernador de Michoacán. Y ese fue el génesis de la debacle.
Sentado ya en el palacio de Morelia, Lazarito regaló a Marta Sahagún la hermosísima playa de El Tamarindillo. Fox se frotó las manos y dijo: aquí vamos a levantar el Cancún del Pacífico. Y como estaba en plena recostrucción del virreinato de la Nueva España, dando entrada a los grandes consorcios ibéricos en materia de energía, turismo y muchos rubros más, nuestros nuevos conquistadores no dudaron de respaldar sus planes costeños.
Playas en Ostula, Michoacán. Foto: Sabotaje/Flickr
Playas en Ostula, Michoacán. Foto: Sabotaje/Flickr
Muy, muy cerca de El Tamarindillo hay unas playas habitadas desde siempre por indígenas nahuas que se dedican a la pesca y a la agricultura. Desgraciadamente para ellos, dentro de sus montañas prodigiosas en biodiversidad hay inmensos yacimientos de hierro, plomo y múltiples minerales más. De la mano de Fox y sobre el tapete en que se había convertido ya Lazarito, llegó una poderosa minera italiana, asociada con una minera argentina, así como una minera de la India, otra de Corea del Sur, otra de China…
Los habitantes originales de esas playas y esos montes recibieron indicaciones de empacar sus cosas, sus casas, sus animales y sus lanchas y largarse de ahí lo más prontoposible. Por supuesto que se opusieron. En 2006 Felipe Calderón le robó la Presidencia aAMLO, con la complacencia de Fox, los Cárdenas y el resto de la Dueñocracia. En los primeros meses de 2007, luego de declarar la guerra contra los narcos, inmediatamente llegaron los narcos a Ostula.
No sale sobrando decir que esas playas semivírgenes en largos tramos de la costa eran, gracias en parte a Lazarito y sus acuerdos vaya uno a saber con quién, plataforma de export e import del cártel de La Familia Michoacana: desde tamaña inmensidad los antecesores de La Tuta enviaban sus productos a Asia y recibían de China (como otros cárteles siguen haciéndolo) materias primas para fabricar drogas sintéticas. Pero los narcos estaban en lo suyo y no se metían con los indígenas… hasta que el gobierno de Calderón y, en concreto, la gente de Genaro García Luna, les dieron instrucciones.
Fueron tres matones a sueldo –una mujer y dos hombres– los que empezaron a hostigar a las comunidades de Ostula, La Placita, Coahuayana, Chiniquila, Coalcomán y otras que ambicionan las mineras internacionales. Como entre sus enemigos estaba el PRD, los indígenas se adhirieron a la Sexta Declaración de la Selva Lacandona y en 2009 se armaron para defenderse de los narcos.
Lazarito había dejado a los michoacanos en tal desamparo ante el hampa, Leonel Godoy,su sucesor, fue sometido en la fiesta de la independencia de septiembre de 2008 mediante un narcobombazo en la plaza pública de Morelia, y los pueblos, cada cual con sus recursos, comprendieron que o se organizaban para defender sus tierras, sus bosques y sus familias, o se organizaban porque tenían en contra al gobierno federal, al gobierno estatal y a los gobiernos municipales.
Surgió la Policía Comunitaria para proteger los árboles de la región de Cherán, en la región de la Tierra Caliente las pugnas entre La Familia, Los Zetas y los del Chapo ya habían desquiciado a cientos de miles de personas obligadas a pagar narcoimpuestos por cada una de sus actividades productivas, y las desapariciones forzadas, los asesinatos, el terror habían cumplido el cometido calderoniano de paralizar a la población.
Don José Trinidad de la Cruz. Foto: Animal Político
Don José Trinidad de la Cruz. Foto: Animal Político
Con 35 dirigentes comunitarios asesinados por el triunvirato de sicarios, otros exiliados en Jalisco y en medio de las relaciones más equívocas que imaginar se pueda con la Marina y la Policía Federal, el 28 de noviembre de 2011 huno una reunión en la que participaron representantes de la Secretaría de Gobernación, de la Defensa, la Marina y la Procuraduría de Justicia de Michoacán con don José Trinidad de la Cruz, el líder más veterano y respetado.
Don Trino, como le llamaban quienes lo querían, exigió que las fuerzas armadas patrullaran la zona de Xayalakan, para proteger a la gente de la costa que vive cerca del puerto de Lázaro Cárdenas. Unos cuantos días después, don Trino fue acompañado por un convoy de soldados de la Policía Federal hasta la entrada de Ostula. El acuerdo era que los uniformados se quedaran a garantizar su seguridad, pero sorpresivamente los camiones dieron media vuelta y se fueron.
De la maleza, como si estuvieran coordinados con los hombres de García Luna, surgieron cuatro matones, agarraron a don Trino, se lo llevaron a rastras y fuera del campo visual de los miembros del Movimiento por la Paz que lo habían acompañado, el anciano de 73 años fue asesinado. Al otro día, de regreso en la ciudad de México, en una rueda de prensa, Pietro Ameglio contó llorando cómo se oían los gritos de dolor del pobrecito viejo a medida que lo apuñalaban.
Nada ha cambiado desde entonces. Aunque las autodefensas lograron ser reconocidas por el gobierno federal, las mineras internacionales siguen avanzando, en tanto los planes turísticos de Fox parecen estancados. Hace tres días, en un operativo que no tenía otra finalidad que provocar a los habitantes de Ostula, el comandante de la policía comunitaria, Semeí Verdía Zepeda, fue detenido por el ejército en La Placita.
La gente salió a tapar el camino para tratar de impedir que se lo llevaran y llegaron más soldados. Éstos fueron retenidos por los pobladores al filo de las 11 de la mañana. A las tres de la tarde, una columna de transportes militares, con camiones, camionetas e incluso ambulancias, entró a la colonia Ixtapilla disparando contra civiles indefensos, mató aun niño, hirió a una niña y a un adulto que morirían al día siguiente y rescató a sus compañeros.

Era domingo. Al día siguiente el peso cayó a 16.30 ante el dólar. En 1998, Ernesto Zedillo fabricó dos matanzas similares para justificar una devaluación. Antes de los comicios de junio, Desfiladero no descartó que Peña Nieto volviera a usar esta receta. Pues bien, ya lo hizo, y probablemente, en vísperas de la represión que al parecer será brutal contra los maestros de Oaxaca, la empleará cuantas veces le sea útil.
El país no necesita mineras internacionales en la costa de Michoacán, la reforma educativa impuesta por la OCDE que ya prohibió la enseñanza del civismo, la ética y la filosofía desde los tiempos de Calderón, es una trepanación del cerebro de millones de niños que estudian en escuelas en ruinas. El secretario de Educación, Emilio Chuayffet, asesino de Acteal, es un espantapájaros. Peña Nieto y su gabinete de seguridad también.
El desprestigio de las fuerzas armadas es mayor que nunca, el gabinete económico es tan eficaz en el desempeño de sus funciones como el que “vigilaba” al Chapo. Los comicios del domingo pasado en Chiapas –una “fiesta democrátic”a con muertos, palacios y urnas quemadas, casillas reventadas en donde iba perdiendo el PVEM, acarreo de miles y miles de hambrientos plenamente– confirmaron la putrefacción del cadáver del régimen. Pero los gusanos que se lo comen por dentro comparten el mismo objetivo:desde Mancera en el DF hasta Palacio Nacional: exterminar a Morena.
Tal vez sea llegada la hora de convocar a un plebiscito, así sea simbólico, pero necesariamente multitudinario, para que el pueblo decida si Peña se queda o se va. Se aceptan sugerencias…

martes, 21 de julio de 2015

El niño muerto en Ostula estaba comprando pañales: familiares

Fueron militares quienes dispararon después de un bloqueo carretero, aseguran

Foto
Durante las protestas una camioneta fue quemada cerca del puente de IxtapillaFoto Rafael Ochoa Hernández
Ernesto Martínez Elorriaga
Corresponsal
Periódico La Jornada
Martes 21 de julio de 2015, p. 8
Aquila, Mich.
Familiares del niño Idilberto Reyes García, quien falleció el pasado domingo en Ostula, tras recibir un impacto de bala en la cabeza, aseguraron que fueron militares quienes dispararon y mataron al menor, además de que dejaron lesionadas a otras cuatro personas.
Edith Balviera, tía de Idilberto, informó que después de que comuneros se enteraron de la detención del líder nahua Semeí Verdía Zepeda bloquearon la carretera costera a la altura de Xayakalan, sobre la carretera Lázaro Cárdenas-Colima, así como el entronque con Ostula, El Duin e Ixtapilla. Aseguró que desde temprana hora hubo roces con fuerzas federales y policías de Fuerza Ciudadana.
Después de las 17 horas, en el puente de Ixtapilla –que mantenían bloqueado– hubo agresiones verbales y empujones entre comuneros y militares, situación que subió de tono cuando los soldados incendiaron una camioneta y lanzaron dos bombas de gas lacrimógeno, por lo que mucha gente corrió.
‘‘Los soldados se iban riendo’’
Indicó que un convoy compuesto por unas 30 camionetas militares se dirigía a Lázaro Cárdenas, y a unos 100 metros del puente donde estaba el bloqueo, en un negocio que combina restaurante y tienda, algunos soldados dispararon contra ese inmueble, justo cuando Idilberto, de 12 años de edad, se encontraba dentro comprando pañales; una bala impactó en su cabeza.
En ese mismo edificio jugaba la niña Jeini Natali Pineda Reyes, de 6 años, quien recibió un rozón de bala en la frente. ‘‘Cuando la vi desmayada en el piso pensé que había muerto’’, dijo su tía Guadalupe. Comentó que vio tirado a Idilberto a unos metros de ella, bañado en sangre. ‘‘Cuando dejaron de escucharse disparos corrí hacia él, pero ya casi no respiraba’’, afirmó.
Josefa Ordónez dijo a su vez que en el momento en que los soldados dispararon ella caminaba frente a la casa baleada; su amigo Horacio Valladares la empujó y a él le tocó una bala en la cadera. ‘‘Me dio más coraje porque los soldados se iban riendo’’, dijo Josefa, quien junto con un grupo de mujeres esperó ayer que los restos del niño llegaran a Ixtapilla, pues el cadáver fue trasladado el domingo a un hospital y luego al Servicio Médico Forense de Coahuayana.
Ayer, poco antes de las 14 horas, dos peritos de la procuraduría estatal llegaron en helicóptero a Ixtapilla para iniciar la averiguación previa. Formularon a los pobladores unas cuantas preguntas y después se retiraron a revisar el vehículo quemado, el cual se encontraba en el puente.
Los familiares de Idilberto se reunieron en una palapa en espera de que les entregaran el cuerpo para que fuera velado. Indicaron que los cuatro lesionados, entre ellos Melesio Cristino y Delfino Alejo, fueron dados de alta del hospital de Tecomán, Colima.
El comandante de autodefensas de Ostula, Germán Ramírez, leyó un posicionamiento en Xayacalán a nombre de los grupos de Aquila, Coahuayana, Chinicuila y Coalcomán, donde condenaron el uso de la fuerza pública ante una familia indefensa.
Manifestó que las acusaciones contra Semeí son falsas, porque las armas que portaba se las proporcionó el propio gobierno, y el dirigente de autodefensas nada tuvo que ver con la destrucción de papelería electoral durante los comicios de junio pasado.
‘‘Lo habían citado para ver lo relacionado con la camioneta blindada que le prestó el gobierno después del último atentado (del que fue víctima) hace algunas semanas’’ y entonces lo aprehendieron, dijo.
Ramírez aseguró que luego de la detención de Semeí, elementos de la Policía Federal agredieron a autoridades comunales de Ostula, a quienes les decomisaron sus armas y sus radios.
Dijo que es incongruente que se pretenda castigar a quienes desterraron al crimen organizado de esta región, lo mismo que a los jefes de plaza de la localidad mestiza La Placita; entre ellos Federico González, El Lico, y Mario Álvarez López, El Chacal, ambos libres y protegidos por autoridades.
Los grupos de autodefensa exigieron la libertad inmediata de Semeí Verdía, castigo a los militares responsables del asesinato del menor Idilberto Reyes, así como a quienes golpearon a comuneros y amedrentaron a las autoridades de Ostula.
También pidieron la reparación de daños causados a la comunidad, la devolución de cuatro radios de comunicación y del sello del consejo de vigilancia, así como una pistola y cuatro juegos de llaves, al igual que respeto a las policías comunitarias de Aquila, Coahuayana, Chinicuila y Coalcomán.

lunes, 20 de julio de 2015

.Muere otro menor tras ataque del Ejército a civiles en Aquila


Una niña herida tras un enfrentamiento entre civiles y militares en Ostula, Michoacán. Foto: Valor por Michoacán
Una niña herida tras un enfrentamiento entre civiles y militares en Ostula, Michoacán. 
Foto: Valor por Michoacán










AQUILA, Mich., (proceso.com.mx)- Otro menor murió luego de que elementos del 86 Batallón de Infantería abrieran fuego contra una manifestación que presenciaban menores de edad en el puente de la comunidad de Ixtapilla, municipio de Aquila.
Los inconformes se manifestaban contra la detención del líder de autodefensas de Ostula, municipio de Aquila, Semeí Verdía Zepeda, según reporta la Comunidad Indígena de Ostula.
“Resultado de ello fueron asesinados el menor Herilberto Reyes García de 12 años, la niña Neymi Natali Pineda Reyes de 6 años y Melesio Cristiano de 60 años”.
Ante ello, el presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH), José María Cásares Solórzano, informó que ya se abrió una queja de oficio que fue turnada de inmediato a la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), por la presunta agresión de elementos del Ejército Mexicano contra civiles de la comunidad de Ixtapilla, del municipio de Aquila.
En entrevista telefónica, el ombudsman michoacano precisó que el expediente fue abierto bajo el número 201/2015.
Los comuneros explican: “Como se denunció en el Boletín 1, ayer 19 de julio la comunidad indígena de Santa María Ostula, Municipio de Aquila Michoacán fue severamente agredida por parte de fuerzas federales, estatales y municipales en un operativo conjunto que desplegó el ‘Grupo de Coordinación Michoacán’”.
Resultado de las agresiones, dos menores y un adulto fueron asesinados, mientras que se encuentran heridos de gravedad varios comuneros.
Señalan que: “Así mismo, miembros del Ejército detuvieron al comunero Refugio Serrano. Hasta el momento no se conoce su paradero”.
Paralelo a la detención de Cemeí Verdía Zepeda (Primer Comandante de la Policía Comunitaria de Santa María Ostula y Coordinador General de las Autodefensas de los municipios de Aquila, Coahuayana y Chinicuila) miembros del Grupo de Coordinación Michoacán intentaron detener al Tesorero del Comisariado de Bienes Comunales de Santa María Ostula, dicen los líderes nahuas.
“En dicha acción, con el propósito de hacerse pasar por comuneros y provocar que la comunidad se enfrentara con el Ejército, se robaron radios de comunicación que utiliza la comunidad para resguardar su territorio comunal. También fue robado el sello del consejo de Vigilancia”.

domingo, 19 de julio de 2015

Comunicado urgente de la comunidad indígena de Ostula, tras ataque del Ejército Mexicano



A LA SOCIEDAD CIVIL
A LAS ORGANIZACIONES DE DERECHOS HUMANOS
A LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN HONESTOS
Ostula, Aquila, Costa de Michoacán.- El día de hoy aproximadamente a las 10 horas un pelotón del Ejército Mexicano se presentó en los parajes de El Duín y Xayakalan, en la comunidad indígena de Santa María Ostula, Municipio de Aquila, Michoacán. En dichos puntos la comunidad mantiene puestos de vigilancia de su policía comunitaria y los grupos de autodefensa de la Costa-Sierra.
Los miembros de Ejército impactaron sus vehículos contra los puestos de vigilancia y realizaron disparos; intentaron detener a varios miembros de la comunidad que se encontraban en el lugar, sin que hasta el momento podamos confirmar el número y nombres de los detenidos.
De manera paralela otro grupo del Ejército Mexicano detuvo a Cemeí Verdía Zepeda (Primer Comandante de la Policía Comunitaria de Santa María Ostula y Coordinador General de las Autodefensas de los municipios de Aquila, Coahuayana y Chinicuila) en el poblado de La Placita.
En ambas acciones los miembros de ejército no presentaron órdenes de aprehensión y se desconoce los delitos de los que acusan a los detenidos. Cabe mencionar que hasta el momento no han sido presentados ante ninguna agencia del ministerio público y se ignora su paradero.
Posteriormente, aproximadamente a las 11 horas otro grupo de Ejército intento detener a miembros del Comisariado de Bienes Comunales de Santa María Ostula, nuevamente sin presentar orden de aprehensión y actuando con violencia.
Ante las acciones emprendidas por las fuerzas federales la comunidad de Santa María Ostula se movilizó y en estos momentos mantiene retenidos a miembros del Ejercito Mexicano que participaron en las agresiones. Se debe advertir que se esta viviendo una situación de tensión extrema en la región.
Debemos puntualizar que el compañero Cemeí Verdía, ha sufrido tres antentados, el último de ellos planeado por miembros del gobierno estatal, municipal, mineros y lugartenientes de los llamados Caballeros Templarios.
Además, de las investigaciones derivadas, se logró establecer que una de las opciones para desmovilizar a la comunidad indígena de Santa María Ostula y desarticular a su policía comunitaria, así como a los grupos de autodefensa de la costa sierra de Michoacán, era la fabricación de delitos y la detención de Cemeí Verdía.
Nuevamente, los llamamos a estar atentos y alertas ante la situación que se vive en la comunidad de Ostula y en la región de la Costa-Sierra. Y detener esta nueva escalada del estado mexicano en contra de la comunidad indígena de Santa María Ostula y los otros pueblos de Costa-Sierra de Michoacán.
Atentamente:
Equipo de apoyo y solidaridad con la comunidad indígena de Santa María Ostula
19 de julio de 2015

Ejército abre fuego contra indígenas de Ostula

Aquila ataque 1
Morelia, Michoacán.- Ejército Mexicano abrió fuego contra comuneros de Ostula, en el municipio de Aquila, hasta el momento se tiene reporte de varios heridos y al menos cuatro personas muertas. Entre la población agredida se encuentran niños de entre 4 y 6 años de edad.
De acuerdo a testimonios de habitantes de esta comunidad, la situación se generó a partir de la detención del comandante de los autodefensas Semeí Verdia, quien fue detenido por la Secretaria de Marina acusado de portación ilegal de armas de fuego y explosivos de uso exclusivo del Ejército Mexicano.
Tras la detención sus vecinos y otras poblaciones comenzaron a manifestarse de manera pacífica, intentando llegar a la cabecera municipal de Aquila, localizada a casi una hora de distancia.
Pero en el trayecto elementos del Ejército Mexicano les cerraron el paso, por lo que los habitantes indígenas comenzaron una protesta pacífica.
En un momento de descontrol elementos del Ejército Mexicano abrieron fuego contra los manifestantes, dejando como saldo más de cinco heridos y cuatro que perdieron la vida.
De acuerdo a los testimonios, se requiere ambulancias y atención médica emergente, sobre todo por lo que les está ocurriendo a los niños que fueron alcanzados por las balas.
“Nos están matando, están matando a nuestra gente, si los medios de comunicación no intervienen esto se puede convertir en otro caso más de masacre del Ejército Mexicano”, solicitó el habitante de Ostula.
Señalaron además que como han podido están trasladando a heridos a hospitales de Colima, luego que no confían en la seguridad que se dispuso en todas las carreteras de Michoacán donde corren el riesgo de detenerlos o rematar a los heridos.
“No confiamos en el Gobierno, eso está claro, vamos a jugárnosla para trasladar a la gente a hospitales de Colima, es donde podemos estar más seguros”, señaló el informante.
La confrontación se podría prolongar durante más tiempo, incluso los habitantes temen que al igual que ocurrió con José Manuel Mireles, las Fuerzas Federales intenten detener a todos los seguidores de Semeí Verdia, por lo que los ataques contra la población podrían extenderse durante lo que resta de la tarde y la noche.
Con este contexto, los habitantes de Ostula solicitaron la presencia de medios de información para que documenten lo que está ocurriendo y no salga el Gobierno del Estado o el Federal a contar la historia con otra versión.
Aquila ataque 7Aquila ataque 6Aquila ataque 5Aquila ataque 4Aquila ataque 3Aquila ataque 2

Comenta

Green Go