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jueves, 11 de abril de 2019

Señala ONU “graves violaciones” a DH de Assange

Resultado de imagen para julian assange detenido

Ginebra. Ecuador expone al fundador de Wikileaks, Julian Assange, a "graves violaciones a sus derechos humanos" al retirarle la protección diplomática, indicó el jueves la relatora especial sobre ejecuciones extrajudiciales, sumarias o arbitrarias de la ONU, Agnes Callamard.

Londres, Reino Unido, 11 de abril de 2019. El fundador de WikiLeaks fue arrestado la mañana de este jueves luego de que la embajada de Ecuador en Londres le retiró el asilo diplomático. Más tarde, fue declarado culpable de violar en 2012 los términos de su libertad condicional luego de una orden de extradición a Suecia por acusaciones de violación.

"Expulsando a Assange de su embajada, las autoridades ecuatorianas permitieron a las británicas arrestarlo, esto lo deja un paso más cerca de la extradición hacia Estados Unidos. Al hacerlo, Ecuador expone a Assange a un verdadero riesgo de graves violaciones de sus derechos humanos", dijo Callamard por mail.
El relator especial de la ONU para el derecho a la privacidad, Joe Cannataci, que debía reunirse con Assange el 25 de abril en la embajada de Ecuador en Londres, planea visitarlo en su lugar de detención en el Reino Unido.
Infografía Graphic News
Cannataci indicó en un comunicado que no suspenderá su viaje a Londres. "Esto sólo quiere decir que en vez de visitar a Assange en la embajada (...) lo haré en un puesto de policía o allí en Reino Unido en donde pueda estar detenido", indicó a la prensa.

lunes, 5 de agosto de 2013

Manning, Assange, Snowden denuncian a “Big Brother”/ Víctor Flores Olea



Publicado: 05/08/2013 08:24

No es que Manning, Assange y Snowden sean blancas palomas desde el ángulo del derecho y la seguridad tal como lo interpreta el gobierno de Estados Unidos. A los ojos de estas autoridades los tres se excedieron incluso criminalmente al aprovechar sus condiciones dentro del sistema de inteligencia estadounidense para difundir prácticamente urbi y orbi una serie de datos y proyectos que maneja como confidenciales ese gobierno. A los ojos del mismo su difusión constituye un crimen que cae en el ámbito de las leyes penales, de ahí las cadenas perpetuas y los sinfín de años en prisión a los que fue ya sentenciado Manning y la brutal persecución que se ha desencadenado sobre Assange y Snowden, obligándolos a pedir refugio y asilo político a otros países, en el caso Ecuador y Rusia.
El núcleo de la acusación persecutoria de Estados Unidos tiene que ver, según este país, con su seguridad como nación y con la seguridad de su ciudadanía, y por eso la reacción violentísima del gobierno estadounidense y el hecho de que haya amenazado de manera tan brutal a cualquier Estado que se atreviera a proporcionarle asilo a cualquiera de los tres perseguidos. Sin embargo, vale la pena leer con particular atención el escrito de Noam Chomsky, aparecido hace unos días en este mismo diario, con el título “Snowden debería ser premiado: no es amenaza para Estados unidos”, en que puntualiza que los aspavientos de las autoridades de Estados Uniddos por las filtraciones de Snowden, y otras semejantes (Manning y Assange), diciéndonos que ponen en peligro a la ciudadanía de Estados Unidos, resultan viles mentiras y que la única preocupación de esas autoridades es la de salvar su propia integridad y seguridad, su propio pellejo, no el de la ciudadanía o la de la población.
En el fondo, sostiene Chomsky con razón, lo que preocupa a las autoridades de Estados Unidos es que se haya extendido de tal manera el conocimiento de los planes y las medidas de su gobierno, sobre todo para el espionaje y la interferencia en la información en muchos terrenos y materias con que cuenta el gobierno estadounidense. Y, desde luego, las violaciones al derecho internacional que implica la conducta de los funcionarios de ese gobierno. El escándalo resulta no de la “revelación” como tal de información del gobierno de Estados Unidos sino de una información que pone en peligro al gobierno ese país, con mayor precisión a los funcionarios gubernamentales y no a la ciudadanía. Tal es la diferencia entre la realidad y las historias mentirosas que elaboran esos mismos funcionarios, que mienten como defensa preventiva de acusaciones más graves que pudieran llegar en el futuro: desde la violación a múltiples normas del derecho internacional y a su propio derecho interno hasta verdaderas acusaciones de crímenes contra la humanidad. Aquí está toda la mentira y el chantaje, nos dice Chomsky, colocando la actitud, amenazas y presiones como escudo primero de escándalos que pudieran ser mayores.
La mejor prueba de lo anterior es que la OEA condenó con toda claridad el peligro en que se puso al avión del presidente Evo Morales de Bolivia, por parte de varios gobiernos europeos (España, Francia, Italia y Portugal), que primero negaron los hechos y después terminaron reconociéndolos plenamente, y hasta ofreciendo disculpas al gobierno boliviano por esa conducta absolutamente inmoral y violatoria del derecho de gentes. Por otro lado, en una reunión especial de UNASUR (Unión de Naciones Sudamericanas) se denunció también “la violación de tratados internacionales”, por parte de Estados Unidos y de los estados europeos involucrados.
Por otro lado, Jefes de Estado latinoamericanos expresaron su “indignación y condena a la hostilidad que se mostró hacia Evo Morales, qe comprometen el diálogo y las negociaciones entre los dos continentes y las posibles negociaciones hacia ellos”. Debe decirse que, en general, se subrayó la distancia que se ha establecido entre los países latinoamericanos y los eximperios colonialistas e imperialistas, que hasta hace poco imponían su voluntad sin ninguna resistencia. Parecería pues que América Latina ha dejado de ser el “patrio trasero de Estados Unidos”, aun cundo este país tal vez no está del todo convencido de ello, por eso mismo es tan importante mostrárselos cada vez que sea necesario.
Las supuestas fechorías de los tres acusados y perseguidos “actuales” el militar Manning, el periodista Julien Assenge y el experto en computación Edward Snowden han tenido una relativa analogía entre sí, en sus procederes, y sobre todo en que tienen plena claridad sobre su decisión de dar a conocer ampliamente los dispositivos del gobierno de Estados Unidos para espiar, interferir, obstaculizar las acciones y decisiones de otros Estados soberanos, y para poner en peligro e interferir en el libre ejercicio de la libre expresión al nivel mundial, y entre sus propios ciudadanos.
El “Big Brother” de nuestros días y de la tecnología más avanzada se estrella hoy, sin embargo, contra los muros de otros Estados soberanos que han decidido resistir y en contra de libres ciudadanos estadounidenses que han decidido ayudar a que otros grupos humanos gocen de los más amplios derechos humanos posibles, empezando por el derecho a la información y denunciando y condenando los esfuerzos de un gobierno arbitrario para restringir o eliminar ese derecho a la información libre y verdadera. A estas alturas la reacción mundial parece ya muy clara: la sociedad de los hombres libres está con aquellos que denuncian las fechorías totalitarias de cualquier Leviathán nuevo o vetusto y son apasionados partidarios de quienes difunden la información libre y cierta que requiere la sociedad humana, como medio necesario de vida y desarrollo cultural. La salvación de la libertad y de la real soberanía democrática está en contra de los designios del “Big Brother” de cualquier color, que quiere salirse impunemente e ignorar responsabilidades.
La discusión está en la mesa pero creo que nuestra militancia debe ser cada vez más definida a favor de la más plena libertad de expresión, rompiendo los falsos tabúes que sea necesario y las restricciones que los más poderosos intenten imponer a quienes han sido tradicionalmente débiles. Pero que hoy están en vías de afirmarse, irremisiblemente, como nuevos gigantes de la moral.

lunes, 25 de febrero de 2013

La Jornada, ejemplo de periodismo sin miedo: Assange



Los cables difundidos son parte de una historia suprimida de este país
Aún queda un mar de verdad escondida que no conocemos, subrayó
Comienza a revelarse aquí el poder de televisoras sobre la información, dijo




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El salón de actos del Palacio de Minería resultó insuficiente para albergar a los asistentes a la presentación de México en Wikileaks, Wikileaks en La Jornada y a la videoconferencia que brindó en vivo Julian Assange (abajo)Foto : Cristina Rodríguez y
Merry McMasters
 
Periódico La Jornada
Lunes 25 de febrero de 2013, p. 2
Los cables publicados en México en Wikileaks, Wikileaks en La Jornada y los relatos producidos por esta casa editorial son parte de lo que era una historia suprimida de México, expresó ayer Julian Assange –responsable del polémico proyecto– desde su asilo en la embajada de Ecuador en Londres, en un videoenlace durante la presentación del volumen como parte de la 34 Feria Internacional del Libro el Palacio de Minería, sesión que fue transmitida en vivo por el portal de La Jornada, aparte de las redes sociales.
Dirigiéndose a las 250 personas que alcanzaron a ingresar al salón de actos, y a los muchos que quedaron afuera, Assange aventuró: “imaginen si nuestras fuentes no hubieran actuado, siWikileaks no hubiera publicado y La Jornada no lo hubiera retomado. Sería desconocida esa parte de la estructura de poder de las relaciones México-Estados Unidos, que es revelada como resultado de la ruptura que provocó Washington”.
Ya que aún queda un mar de verdad escondida que todavía no conocemos, Assange afirmó que la prensa tiene la tarea de “revelar esa verdad, como lo ha hecho La Jornada en ese libro, una y otra vez, hasta que alcancemos los cimientos de nuestra civilización. Tengo confianza en que eso se puede lograr. Demuestra que eso es alcanzable con el surgimiento de Internet, que ha potenciado grupos como Wikileaks y permitido que La Jornada incremente su extensión”.
Mientras que hace cuatro años Internet era un espacio opaco en lo político, ahora es el lugar número uno en que las personas se educan, y domina la habilidad de la nueva generación de entender el mundo, comparada con 20 años atrás. Por eso vemos el surgimiento, por ejemplo, de un movimiento como #YoSoy132, un movimiento en favor de la verdad en México y no de la corrupción a cargo de los medios.
Assange pidió a los oyentes “seguir en el camino de educarse los unos a los otros con la verdad, de mantener el coraje, de aprender de los ejemplos de los demás, de apoyar organizaciones como La Jornada y #YoSoy132”. Al final de su locución el periodista alzó un letrero con la frase #YoSoy132.
El muy esperado videoenlace de hecho prolongó la presentación, que empezó 15 minutos antes de la hora señalada, cuando Pedro Miguel, coordinador del volumen y moderador, comenzó a introducir a los ponentes, entre gritos de frustración de abran, abran desde el pasillo, que sólo se calmaron cuando se colocó una bocina fuera del salón. A Carmen Lira Saade, directora general de La Jornada, agradeció todo el apoyo recibido para este proyecto. Ofreció una disculpa a la embajada de Estados Unidos por no haberlos invitado.
Al dirigirse a Assange, Pedro Miguel le aseguró que “todos los presentes compartimos tu compromiso con la verdad y la transparencia, y tu rechazo al poder despótico. Todos estamos indignados por la persecución de que han sido víctimas Wikileaks, Bradley Manning y tú, en particular”.
Tras un hola, México, Assange señaló que La Jornada es “una de las mejores organizaciones con las que hemos publicado los cables diplomáticos. Tenemos más de 110 socios mediáticos en el mundo; sin embargo, La Jornada, en México, y The Hindu, en la India, han dado el mejor ejemplo de periodismo sin miedo y mayor compromiso para respetar nuestros acuerdos. ¿La razón? En el caso de La Jornada no estoy seguro; claro, tiene algo que ver con América Latina y la posición de México al comprender que tiene al norte una superpotencia con la que ha tenido que tratar a lo largo de los años.
“Pero también tiene que ver con la estructura fundacional y administrativa deLa Jornada, al asociarse con la Universidad (Nacional Autónoma de México). Me complace ver que en mi propio país, Australia, el modelo de La Jornada ahora es seguido por una nueva publicación llamada The Conversation, que es financiada por las universidades australianas”.
Enseguida, Assange recordó su primer contacto directo con el diario en el invierno de 2010, cuando Pedro Miguel viajó a Gran Bretaña, donde el periodista australiano estaba en un sitio secreto bajo arresto domiciliario. Relató cómo en dos años y medio una relación de desconfianza extrema se convirtió en este abrazo amoroso, resultado de ver “esta obra de primera clase, hecha por La Jornada, y la acogida recibida por el público mexicano”, que no siempre es el caso.
Si bien hemos tenido muchos buenos socios mediáticos alrededor del mundo, también los hemos tenido muy malos. Assange explicó que no sólo se trata de entender al Departamento de Estado o los asuntos que resultan de los cables, sino en qué medida varios establecimientos, en especial los gubernamentales, involucrados en los medios, han sido una de las grandes revelaciones de nuestra lucha. Eso es algo de lo que los mexicanos empiezan a darse cuenta demasiado bien, con una televisión que opera al controlar lo que ve la mayoría en el país.
En las cables de Wikileaks en el libro de La Jornadano sólo hay discusiones sobre el terrorismo o la corrupción, sino también acerca de los medios en México. Cuando un ejército se prepara para invadir otro país, tiene tres blancos principales: las fuerzas de seguridad, las fuentes de energía y los medios. En vista de que los medios son uno de los tres pilares principales del Estado, debemos controlarlos, no que nos controlen a nosotros.
Kristin Hrafnsson, vocero deWikileaks, quien viajó desde Londres para estar presente y dar unas conferencias, agradeció a este diario que estuviera aquí. La Jornada fue el primer medio, fuera de Europa y Estados Unidos, con el que empezamos a trabajar con la liberación de los cables. Se nos dijo que tenían el corazón bien puesto cuando se trataba de la integridad periodística. No nos defraudamos.
Juzgó la experiencia aquí “similar a otros lugares donde muchas de las historias y grandes temas han sido evitados por los medios principales, con sus notables excepciones. Esa es una de las revelaciones de Wikileaks: mostrar lo débiles que son los medios populares en realizar su trabajo y hablar con la verdad ante las fuerzas del poder. Pero, por fortuna, ahora se lleva a cabo una nueva revolución en el periodismo, que está en Internet, una plataforma que es compartida por los activistas de la información que, cuando se unen fuerzas, son capaces de lograr un importante cambio social y político. En México sería el movimiento #YoSoy132, al que brindo mi apoyo”.
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El periodista Kristin Hrafnsson, vocero deWikileaks, durante la presentación del libro en el Palacio de MineríaFoto : Cristina Rodríguez
Eso significa, continuó Hrafnsson, que “las fuerzas corruptas en las empresas, la política y los medios le tienen miedo a las posibilidades que esas plataformas puedan lograr en términos de cambios y la eliminación de poderes. Por supuesto, que se han unido para atacar y contratacar a los activistas de la información y a los periodistas honestos. El poder más grande en Norteamérica ha lanzado una guerra en contra deWikileaks y los informantes”.
El periodista irlandés pidió a los presentes pensar en Bradley Manning, quien lleva mil días en prisión en Estados Unidos, sin derecho a juicio. También les pidió que “unieran fuerzas con los periodistas honestos que entienden el verdadero significado del periodismo, y apoyar a Wikileaks, a los activistas de la información y a todos aquellos que saben que la esencia de la auténtica democracia es la libertad de la información, de la expresión y de la prensa”. Acotó: nos enfrentamos a unas fuerzas muy fuertes, pero ha habido un cambio en la marea y la victoria será nuestra.
Jorge Carrillo Olea, general, político, analista y articulista de La Jornada, dijo que en el siglo XX Estados Unidos ha recibido varios golpes tremendos a su moral: el ataque a Columbus por Francisco Villa, el ataque a Pearl Harbor, Vietnam, Yemen y el ataque a las Torres Gemelas. Todo eso, sin embargo, “no tiene dos características que tieneWikileaks. Por un lado, éste no ha producido un solo muerto y, por el otro, ha venido a abrir al mundo entero las razones, las acciones, las definiciones y los límites, que no son ningunos, de una política por demás sucia, proterva, aniquilante, siempre en defensa del interés personal interior”.
¿Cómo se construye un Wikileaks?, preguntó el ponente, y contestó: “En México, como en muchos otros países, hay toda una colectividad representativa de los cuerpos de inteligencia y de seguridad de EU. Los calculo entre unos ocho o 12 representantes de departamentos de la organización gubernamental estadunidense.
“El camino por el que van las cosas es una vergüenza: es el colaboracionismo. Hay muchos mexicanos que sienten una satisfacción enfermiza, inexcusable, de transmitir información a un agente de segunda o tercera. No puedo decir qué suceda el día de hoy, aunque no me sorprendería; es el propio Estado mexicano el que está nutriendo de información a las agencias estadunidenses.
“Es así como la embajada de Estados Unidos se surte de sus noticias. Eso es más o menos como se construyeron losWikileaks. Quisiera que hoy hubiera cambiado radicalmente este situación, pero creo que lamentablemente no estamos muy lejos de aquel pasado de hace 30 años”.
Carmen Aristegui, al tomar el micrófono, pidió una señal de los que están afuera para saber si siguen allí. Se dejó escuchar un estruendo de voces. La periodista y conductora de programas de radio y televisión, señaló Pedro Miguel en su momento, fue “de los poquísimos colegas externos a La Jornada que se interesó en el material de Wikileaks, que nos dio espacio fuera de las páginas estrictas del periódico, para que aquello resonara”.
La Jornada, anotó Aristegui, se convirtió en el sexto diario que recibió los cables junto con el New York Times,The Guardian, Le MondeDer Spiegely El País. De enorme importanciajuzgó que hoy México tenga compilados en este libro todos estos cables, todas esas informaciones que se publicaron durante 18 meses.
Reiteró que fueron “pocos los medios de comunicación mexicanos que reprodujeron lo publicado por La Jornada o que hurgaron por cuenta propia lo que quedaba liberado para su exploración. La memoria que hoy circula es una nueva oportunidad para aquilatar periodísticamente lo que ha sido publicado”.
Blanche Petrich, reportera de esta casa editorial, aseguró que “a dos años de esta apasionante experiencia periodística, puede decirse que la información de Wikileaks significó paraLa Jornada mayor presencia y autoridad en el universo mediático nacional e internacional. También puso de relieve el aislamiento en que se desenvuelve un diario con estas características de crítica e independencia”.
Asimismo, seguió Petrich, se esperaba que las revelaciones deWikileaks significaran un cambio rotundo en la transparencia para los medios de comunicación. “Pensamos que después de Wikileaks sabemos mucho más sobre la forma en que EU maneja sus hilos en el mundo. Entendemos mejor el estado real de esta relación eternamente asimétrica. Y comprendemos bajo esta nueva luz los mexicanos, quizá en general algunos latinoamericanos, que necesitaremos nuevas visiones y herramientas para alcanzar una interlocución más digna y equitativa frente a Washington”.
También reportero de esta casa editorial, Arturo Cano recordó que en la introducción de este volumen de 612 páginas, y casi igual número de autores,Pedro Miguel repasa las consecuencias abiertas y veladas, nacionales e internacionales, de la divulgación de los cables enviados por las embajadas y los consulados a la señora Clinton o sus antecesores. Como sabemos, la actitud del gobierno de EU frente a estas filtraciones fue no validar ni desmentir la información, condenándola, iniciando esta persecución que mantiene a Julian Assange refugiado en la embajada de Ecuador en Londres.
Al mismo tiempo, en lo que se refiere al caso mexicano, puso en acción a una parte de los tres mil empleados que tiene su embajada aquí y con ellos echó a andar una operación de control de daños.
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