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lunes, 29 de junio de 2015

El Estado sigue protegiendo al 27 batallón en el caso Iguala

Los expertos dijeron que debido a la complejidad del caso, podrían solicitar una prórroga de su mandato. Fotos: Luis Barrón, SinEmbargo.
Los expertos dijeron que debido a la complejidad del caso, podrían solicitar una prórroga de su mandato. Fotos: Luis Barrón, SinEmbargo.
Ciudad de México, 29 de junio (SinEmbargo).– El Grupo de Expertos Independientes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (GEI-CIDH), coadyuvante en el caso Ayotzinapa, dijo hoy que la Procuraduría General de la República (PGR) investiga 40 casos de tortura referentes a las diligencias sobre la desaparición de los 43 normalistas ocurrida hace nueve meses en Iguala.
Luego de que el Grupo revelara el mes pasado que algunos de los implicados en el caso denunciaron que fueron torturados, hoy informaron que en total son 40 los reportes que se investigan.
El Grupo denunció este día, además, el retraso del Estado mexicano para facilitar las entrevistas a elementos del 27 Batallón de Iguala, Guerrero, solicitadas desde hace tres meses. Ángela Buitrago, experta del GEI, dijo que el día de ayer el Estado les informó que “aún analizaban la solicitud”.
“El GEI ve con preocupación esta demora, porque limita los esfuerzos por avanzar en la investigación de los hechos y en la búsqueda”, comentó esta mañana en conferencia de prensa.
En un comunicado abundó: “Más de tres meses después de haber realizado la petición a las autoridades de entrevistar directamente a los militares del 27 batallón, incluyendo aquellos cuyos testimonios no han sido tomados, el GIEI señala con preocupación el retraso en esta decisión. Hay que tener en cuenta que han pasado 9 meses desde los hechos y la urgencia que dichas acciones tienen para los familiares de las víctimas, así como el tiempo restringido de seis meses que el GIEI tiene para llevar a cabo su mandato. En opinión del Grupo esta demora limita los esfuerzos por avanzar en la investigación de los hechos y las nuevas acciones y perspectivas en la búsqueda de los desaparecidos”.
Los expertos dijeron que debido a la complejidad del caso, podrían solicitar una prórroga de su mandato, que culmina en agosto. Asimismo indicaron que el grupo, como parte de su mandato, puede solicitar al Ministerio Público ampliar las declaraciones de más de 30 miembros del 27 Batallón.
En el cuarto informe dado a conocer este lunes participaron los cinco expertos del GEI; dijeron que como parte de sus pesquisas en Iguala, acudieron a la central de autobuses, al basurero de Cocula y al Río San Juan, con peritos propios.
Los especialistas concluyeron que los jóvenes no acudieron a Iguala, ni tomaron autobuses para ir al centro de la ciudad. Dijeron que los estudiantes fueron a botear para obtener recursos y participar en la marcha del 2 de octubre.
“La decisión de ir a la estación de autobuses de Iguala, no fue planificada para ir al centro de la ciudad”, dijo Buitrago.
Los investigadores informaron que del total de diligencias que el grupo solicitó, sólo 30 por ciento de ellas se cumplieron hasta el momento.
En su comunicado de hoy, el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes dijo que las autoridades continúan evaluando la petición de hacer entrevistas directas al 27 batallón y hay un avance completo en 30 por ciento y parcial en 24 por ciento de las diligencias adicionales solicitadas a las autoridades. Resaltó el compromiso de la PGR para dar los pasos necesarios para unificar la investigación, laINSTALACIÓN de una unidad de salud para los padres de familia en la normal de Ayotzinapa y la disposición de familiares de los jóvenes y de los normalistas sobrevivientes de colaborar con las autoridades para continuar la investigación y enriquecer el expediente.
“A 9 meses de los hechos, los familiares de los normalistas desaparecidos siguen esperando respuestas y nuevos esfuerzos para la búsqueda de sus hijos. El Grupo ha avanzado en el análisis del expediente, así como en la toma de testimonios, en el contraste entre las distintasVERSIONES, declaraciones y pruebas recogidas, así como en la elaboración de su futuro informe”, dijo.
Enumeró los puntos que, a estas alturas de su investigación, consideró importantes:
1. Decisión de ir a la estación de autobuses de Iguala. Con objeto de contribuir a un mejor conocimiento sobre los hechos, el GIEI considera relevante precisar que pese a las informaciones difundidas sobre la llegada de los normalistas el día 26 de septiembre a la Central de Autobuses de Iguala, según las investigaciones que han hecho, dicha acción no fue planificada previamente para acudir al centro de la ciudad. El GIEI ha recibido en numerosas ocasiones preguntas sobre este hecho, por lo que considera importante aclararlo antes de dar sus conclusiones definitivas.
Los normalistas de Ayotzinapa salieron a hacer actividades de boteo el día 26 de septiembre aproximadamente a las 5 de la tarde, con el objetivo deOBTENER DINERO y autobuses para asistir a la marcha del 2 de octubre. Debido a las dificultades que tuvieron los días anteriores para obtener autobuses en la ciudad de Chilpancingo, se dirigieron al lugar conocido como Casa del Cura o cruce de la entrada a Huitzuco y la caseta de Iguala. La decisión posterior de ir a la central de autobuses se debió a circunstancias del momento no previstas de antemano.
2. Compromiso para abrir nuevas líneas de búsqueda. Como parte del compromiso de realizar buenos oficios para el acercamiento entre la Policía Federal y los familiares de los normalistas para el establecimiento de nuevos planes de búsqueda, la Policía Federal realizó en presencia de miembros del GIEI una nueva toma de testimonios de los familiares para completar la información existente. A partir de dichas entrevistas, la Policía Federal se ha comprometido a presentar a los familiares las nuevas hipótesis de búsqueda, así como a responder a las preguntas que los familiares siguen teniendo sobre estas medidas. Igualmente, se acordaron reglas mínimas de pasos a seguir para estas búsquedas. El Grupo señala la buena disposición de los familiares para volver a proporcionar informaciones relativas a los normalistas desparecidos, a pesar del impacto y la movilización emocional que supone para ellos la nueva toma de testimonios. El propio GIEI, después de examinar la documentación obrante en el expediente, ha realizado varias peticiones específicas que espera se tomen en cuenta para dichas búsquedas.
3. Respuesta a la acumulación y tipificación. Debido a la recomendación del GIEI para unificar los procesos y la tipificación de los delitos en el caso Ayotzinapa,  la PGR informó al GIEI que va a solicitar la acumulación de los procesos abiertos del caso. Se acordó con la procuradora general realizar una reunión para que el GIEI colabore con sus criterios en la valoración y tipificación de los delitos cometidos en las 6 causas abiertas que corresponden a 15 procesos (Tamaulipas, Morelos, Guerrero), según la información proporcionada por las autoridades. Dicha acción es un paso adelante para que hechos tan graves puedan ser investigados de manera integral y juzgados de acuerdo con los estándares internacionales en este tipo de casos.
4. Respuesta a la petición de entrevistar a miembros del 27 batallón. El día de ayer se recibió por escrito la respuesta de que “el Estado continúa analizando la procedencia de la solicitud”, así como que se reitera “que en su carácter de coadyuvante, el GIEI está facultado en todo momento a sugerir al Ministerio Público ampliar las declaraciones que los 36 miembros (sic) del 27 Batallón hicieron en calidad de testigos”.
Más de tres meses después de haber realizado la petición a las autoridades de entrevistar directamente a los militares del 27 batallón, incluyendo aquellos cuyos testimonios no han sido tomados, el GIEI señala con preocupación el retraso en esta decisión. Hay que tener en cuenta que han pasado 9 meses desde los hechos y la urgencia que dichas acciones tienen para los familiares de las víctimas, así como el tiempo restringido de seis meses que el GIEI tiene para llevar a cabo su mandato. En opinión del Grupo esta demora limita los esfuerzos por avanzar en la investigación de los hechos y las nuevas acciones y perspectivas en la búsqueda de los desaparecidos.
5. Nuevas diligencias. En el mes pasado se hicieron diversas diligencias en lugares relevantes vinculados con la investigación. El grupo visitó establecimientos policiales, el basurero de Cocula, el río San Juan y una casa de seguridad, entre otros lugares del estado de Guerrero. También hizo una nueva inspección de los sitios en donde se cometieron los ataques en la ciudad de Iguala. Dichas acciones se llevaron a cabo junto con peritos del Grupo, expertos en criminalística de campo y planimetría. El GIEI considera que estas diligencias contribuirán a la valoración de las diferentes pruebas y evidencias recogidas hasta ahora, así como a realizar nuevas propuestas y recomendaciones.
El GIEI informó que hizo nuevas visitas a los Centros Federales de Readaptación Social para la toma de testimonios de personas inculpadas que se encuentran recluidas en el Estado de México, Veracruz, Jalisco y Nayarit. Por último, habiendo terminado la revisión del expediente de la averiguación previa de la PGR, el Grupo ha comenzado la revisión de los expedientes penales en el ámbito judicial, a los cuales espera tener pleno acceso.
6. Nuevas declaraciones de los normalistas. Debido al interés de las autoridades de la PGR para contar con nuevas declaraciones de los normalistas que fueron víctimas y testigos de los hechos, se ha concertado un mecanismo para tomar testimonios que la PGR considera importantes. El GIEI ha realizado sus buenos oficios para facilitar dicha diligencia y los normalistas han mostrado su disposición para participar en ella, por lo que se hará próximamente. Se espera que con estas declaraciones se pueda completar la información ya existente, incluyendo la que los normalistas dieron poco después de los hechos.
7. Reunión de la PGR con los familiares de los normalistas desaparecidos. Como parte del proceso de generar confianza y acciones específicas de acercamiento entre las entidades del Estado y los familiares, el GIEI recogió la solicitud de los familiares de ser recibidos por la Procuradora General. Dicha petición ha sido acogida de forma positiva por la Procuradora, por lo que en los próximos días se definirá la fecha de dicho encuentro.
8. Verificación de las solicitudes de información y diligencias. Desde que comenzó su mandato, el GIEI ha hecho más de cien peticiones de información relevantes o de diligencias significativas para la evaluación y el impulso de la investigación. Dada la complejidad y la amplitud de las mismas, se ha establecido un sistema para verificar el cumplimiento de dichas solicitudes. Hasta ahora se ha cumplido un 30% de forma completa, un 24% de forma parcial y un 47% aún están pendientes, según la revisión conjunta hecha por el GIEI y la PGR. La agilización de la respuesta a estas peticiones es muy importante para cumplir con el mandato del Grupo en el tiempo establecido. En los próximos días el GIEI hará nuevas solicitudes importantes para el caso. Igualmente, el Grupo resalta la relación de colaboración con la CNDH para el intercambio de información relativa a la investigación.
9. Atención en salud. Debido a las gestiones realizadas con la Secretaría de Gobernación, fueINSTALADA una unidad móvil de salud en la entrada de la normal de Ayotzinapa. El GIEI considera dicha medida un paso adelante para asegurar una atención adecuada a los familiares en los problemas de salud que les afectan. Por otra parte, también ha recogido nuevas necesidades de salud de algunos normalistas heridos que después de ser atendidos en el hospital los primeros días, sufren secuelas que necesitan una valoración específica y un tratamiento adecuado para mejorar la funcionalidad de las extremidades afectadas.
 El GIEI ha recibido información de los familiares de Aldo Gutiérrez sobre una segunda opinión emitida por un experto mexicano, y está atento a la valoración que se debe realizar sobre las condiciones que se necesitan para un tratamiento prolongado en el tiempo y adecuado a las circunstancias de la familia, así como las posibles valoraciones sobre otras opciones para su tratamiento.
Por último, la Segob envió al GIEI un borrador inicial de documento para la información sobre los derechos de las víctimas del caso Ayotzinapa, el cual está siendo evaluado por el Grupo.

10. Políticas generales sobre la desaparición de personas. Después de la entrada en vigor de la reforma constitucional y la nueva configuración política tras las elecciones, el GIEI está a la espera de conocer el proyecto de ley gubernamental a la vez que está evaluando las otras iniciativas presentadas por legisladores que se discutirán en los próximos meses, para dar su opinión respecto a los criterios que deberían ser incluidos en una futura legislación, a fin de que cumpla con los estándares internacionales en la materia. El GIEI espera que pueda aprobarse dicha ley siguiendo una tramitación rápida y adecuada, debido a la importancia que tiene esta problemática en México.

sábado, 14 de febrero de 2015

"En Iguala nadie está a salvo; quienes ordenan las desapariciones no se han ido"

Desde hace años gobierna una coalición de políticos, policías y narcos, acusan
Foto
En el cerro Gordo de Iguala, Guerrero, familiares de personas desaparecidas realizan excavaciones en diversos puntos, en busca de restos humanos. “Aquí hay gente muerta esperando regresar con los suyos”, afirmanFoto Pablo Ramos
Blanche Petrich
Enviada
Periódico La Jornada
Sábado 14 de febrero de 2015, p. 5
Iguala, Gro.
Los familiares de desaparecidos en la región de Iguala se enfundan en una camiseta negra cuando salen a los cerros yermos a cavar agujeros en busca de restos humanos, de huesos que quizá contengan la huella de su ADN. En la espalda portan su consigna: Hijo, hasta que no te entierre, te seguiré buscando.
A diferencia de otros colectivos similares, los integrantes de esta Comisión de Búsqueda de Familiares Desaparecidos en Iguala, que en menos de tres meses agrupó a más de 500 afectados, no buscan vivos a sus seres queridos ni pretenden encontrar y señalar culpables.
Esta postura la hacen explícita en sus declaraciones. “No buscar culpables no significa renunciar a la justicia. Pero de momento no podemos hacer más. Cualquier otra cosa sería arriesgar la vida. Si de por sí es peligroso salir a buscar a los muertos en las fosas clandestinas bajo las narices de los perpetradores.
“No podemos lanzarnos a la guerra contra el narco. Quienes ordenan las desapariciones no se han ido, aquí siguen. En Iguala y los alrededores nadie está a salvo de delincuentes y extorsionadores. Hasta a la parroquia han intentado extorsionar.”
–Entonces, ¿ni una demanda penal?
–Mejor así. Esto ha ayudado a que la gente se acerque a la parroquia y se una al comité. Ya después veremos. En algún momento estas historias tendrán que llegar a la mesa de un agente del Ministerio Público o de un juez.
Desde hace años, en Iguala gobierna una coalición de políticos, policías e integrantes del crimen organizado. Y reina el miedo. Loslevantones con fines de extorsión son parte de la vida cotidiana. Éstos casi siempre culminan con la desaparición de la víctima. Ni las estadísticas ni el registro de denuncias ante el Ministerio Público reflejan esa realidad.
No hacía falta que nadie viniera a amenazarnos. Nosotras solitas nos íbamos a encerrar en nuestras casas, con esa angustia de tener a un ser querido desaparecido y sin poder recurrir a nadie. Totalmente a la intemperie, porque aquí, en Guerrero, no hay a quién recurrir. ¿A las autoridades? Menos que a nadie, si son ellos mismos los que hacen el mal.
Las palabras de Ángela Saucedo Pineda, con su hijo de 26 años arrancado de su casa en medio de un asalto y una balacera, con heridas de bala en tórax y abdomen desde 2009, hablan de la parálisis social que mantuvo en silencio los crímenes de la delincuencia organizada en la región.
Ángela ya salió de su encierro. Este domingo se pone la camiseta negra que en la parte frontal reza la leyendaTe buscaré hasta encontrarte, se cala la cachucha rosa mexicano hasta las cejas, empuña su pala y emprende camino hacia los cerros de los alrededores.
Óscar Mario Prudenciano, el párroco de la iglesia de San Gerardo, punto de reunión del grupo, refiere cómo ha visto salir del terror a estas familias. Se empiezan a transformar cuando reconocen entre ellos el mismo sufrimiento, cuando dan su testimonio frente a un grupo, hablando quizá por primera vez de lo que les sucede. Además, entre todos nos apapachamos. Trato de hacerles sentir que no van a salir a luchar solos, que están entre hermanos.
Ese miedo ya lo probó en la propia piel el cura Óscar. Hace tres años era párroco en Apaxtla de Castrejón, una comunidad en la serranía de Tierra Caliente, cubierta de plantaciones de amapola. Un día, en uno de esos caminos que transitan lo mismo los campesinos que los narcos, un grupo armado lo detuvo, lo forzó a bajar de su camioneta, la cual utilizó como barricada. De un cerro a otro las bandas trabaron un combate intenso, con el sacerdote entre los dos fuegos. De hecho, lo transfirieron a la parroquia de Iguala para que descansara de la violencia.
Los gritos
Los primeros buscadores se dirigen hacia un guamúchil donde hay varias probables fosas ya señaladas y de inmediato comienzan a cavar. Al poco rato empiezan a saltar de la tierra pedazos de huesos.
¡Son de res! Ya no sigas, estos no son huesos humanos, dice uno.
Luego una segunda fosa.
¡Para, para, esta fosa ya fue procesada! Y enseña un pedazo de plástico amarillo con letras negras, fragmento de las cintas con las que autoridades precintan las zonas bajo investigación judicial.
Y una más:
Esto es un hormiguero. Vamos más allá.
Cerro adentro, un grupo de mujeres grita: ¡Banderín, por favor, aquí hay una! Cerca han encontrado un par de latas quemadas con un orificio, como las pipas improvisadas que se usan para fumar piedra; un indicio irrefutable.
Y más arriba, entre la hierba, los pedazos de una muñeca Barbie añade un toque macabro. Ahí se afana con una barreta Grissel Pavón Valdés. Busca a su esposo Antonio Iván Contreras, albañil, originario de Cuautlán del Río, Morelos. Iba a trabajar a Iguala cuando lo secuestraron. Desde entonces Grissel trabaja en la limpieza de casas para mantener a sus tres hijos. Y los fines de semana busca fosas.
Después de un par de horas bajo el sol inclemente, la caravana se mueve hacia otro sitio. El convoy se detiene en un paraje árido que, sin lógica alguna, se llama La Laguna. Podría ser el paisaje perfecto de una pesadilla. Una red intrincada de veredas rodea el laberinto de arbustos retorcidos y espinosos que atrapan los pies, se atoran en los cabellos y la ropa, rasgan la piel.
Mario Vergara Hernández, el hermano de Tomás, taxista desaparecido, la hace de guía por un recorrido lúgubre. Aquí encontramos uno. Allá dos. Más para allá tres. Fueron 19 en total, todos con los pies y manos amarrados; algunos esqueletos llevaban tanto tiempo que tenían raíces en el cráneo.
Quedan las huellas de lo que fueron fosas, rectángulos de tierra removida.
Es mediodía y los huisaches niegan la más mínima sombra. Las chicharras llenan el aire caliente con su sonido vibrante. Mario dice: Aquí hay gente ya muerta pidiendo a gritos regresar con los suyos. Y allá, en los pueblos y las ciudades, hay familias pidiendo a gritos que vuelvan. Para mí, cada ser humano que logremos devolver a una familia lleva el nombre de mi carnal Tomás. No sé ni siquiera si lo vamos a encontrar algún día, pero lo que estamos haciendo con las uñas, sin ayuda de nadie, puede devolverle un poco de paz a alguien. Y sólo por eso vale la pena.
Son tres hermanos de Tomás Vergara –Mayra, María y Mario–los que lo buscan. El día de su último cumpleaños, 5 de julio de 2012, Mayra le hizo pozole. Pero nunca llegó. Me llamó y me dijo: me secuestraron, junta la lana y salimos de ésta pronto. Los secuestradores nos advirtieron que si no pagábamos nos íbamos a arrepentir toda la vida. La Seido (Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada) nos aconsejó no pagar. Y los delincuentes cumplieron su promesa. Nunca volvimos a saber de él”.
Mayra lo expresa a su manera. Mi familia es el mejor ejemplo de por qué no hay que acudir a las autoridades.
Pero en tanto no llegue el momento de la justicia, al menos reclamarán sus huesos y el primer atisbo de verdad sobre un destino incierto.

Green Go