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lunes, 13 de julio de 2015

La DEA supo de planes de fuga de 'El Chapo': Ap



Washington. Documentos del gobierno de Estados Unidos muestran que la DEA tuvo información de inteligencia sobre al menos dos intentos previos para ayudar al capo mexicano Joaquín El Chapo Guzmán a escapar de una prisión de máxima seguridad en México.
Documentos internos de la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos (DEA por sus siglas en inglés) obtenidos por The Associated Press revelan que los agentes antidrogas obtuvieron los primeros informes sobre planes de fuga en marzo de 2014. Eso fue alrededor de un mes después de que Guzmán fue capturado en Mazatlán, México.
Los documentos muestran que en marzo de 2014, agentes en Los Ángeles reportaron una posible operación de escape financiada por otra organización del narcotráfico que opera bajo los auspicios del cártel de Sinaloa, encabezado por Guzmán, y que involucró el uso de amenazas o sobornos a funcionarios de prisiones.
En julio de ese año, la misma investigación reveló que el hijo de Guzmán había enviado un equipo de abogados y personal de contrainteligencia militar para diseñar un plan de escape.
Guzmán escapó por un túnel debajo de la prisión del Altiplano, al oeste de la capital mexicana, la noche del sábado.

jueves, 18 de julio de 2013

El Z40 cobraba desde 2011 en la nómina de la DEA y mataba en México

Desde 2011 el "Z-40" era informante de la DEA; conocían su escondite, pero no lo revelaron a México

REDACCIÓN SDPNOTICIAS.COM
COBERTURAS
jue 18 jul 2013 11:32

Desde 2011 el Foto: Cuartoscuro
Funcionarios del gobierno federal revelaron que la DEA no compartió esta información a autoridades mexicanas porque Treviño Morales les era de utilidad como informante, hasta que dejó de serlo recientemente.

Incluso, sus agentes lograron que les proporcionara información sobre rivales de otros cárteles y de los mismos Zetas, pero los datos no fueron entregados a las autoridades mexicanas, revelaron fuentes del gobierno federal.
México.- Desde 2011, la DEA, agencia antinarcóticos de Estados Unidos, conocía las operaciones y movimientos de Miguel Ángel Treviño Morales, el "Z-40".
Según Prodigy MSN, que cita al diario 24 Horas, funcionarios de primer nivel reconocieron estar molestos porque la agencia estadounidense mantiene su propia agenda y de las operaciones que se le permitió realizar en la administración pasada obtuvo mucha información que no compartió con México, permitiendo, coincidieron, que un narcotraficante como el Z-40 operara sin ser detenido, porque les era útil.
"Esta relación con Estados Unidos debe cambiar, ahora la información deberá ser compartida y no administrada por ellos, en eso estamos trabajando", precisó una de las fuentes.
Los investigadores encontraron un patrón y detalles con los que lograron determinar que la DEA cuenta con informantes al interior del cártel de Los Zetas, esto luego de analizar la información que en los últimos tres años proporcionó la DEA a la Policía Federal, Marina y el Ejército.
Así, llamó la atención de las oficinas mexicanas la información que mostraba que desde hace varios años conocían los movimientos del "Z-40", algunas de sus casas de seguridad en Tamaulipas, Veracruz y Coahuila, así como sus contactos en México y Estados Unidos, y algunas de las balaceras que protagonizó en Tamaulipas, entre otros.
En 2012, al interior del cártel, comenzaron las acusaciones contra Heriberto Lazcano, alias "El Lazca", entonces líder del grupo, y el propio Treviño Morales, como delatores de sus propios compañeros, los jefes de plaza y de células de sicarios.
Tras la muerte del primero, los señalamientos se volcaron hacia Treviño.
"Sabemos que es verdad que El Z-40 proporcionó información sobre algunos de sus rivales dentro de la organización para que fueran detenidos y esos datos los obtuvo la DEA", abundó otro de los funcionarios, precisa Prodigy MSN.
Autoridades mexicanas sospechan que El Z-40 delató a:
Raúl Lucio Hernández, el "Z-16", y Enrique Rejón Aguilar, "El Mamito"; detenidos en 2011 en Veracruz y la Ciudad de México.
Luis Reyes Enriquez, el "Z-12"; Jamie González Durán, "El Hummer", y Daniel Pérez, "El Chachetes", capturados entre 2008 y 2009.
A finales de 2012, el "Z-40" tuvo que replegarse, disminuyó su poder dentro del cártel, de acuerdo con la información actualizada que tienen las autoridades mexicanas, esto debido a que se le acusaba con mayor fuerza de las traiciones que había cometido para ascender dentro de "Los Zetas".
Incluso, a Treviño Morales se le señalaba como uno de los responsables de que "El Lazca" fuera abatido el año pasado por la Marina.
No obstante, no dejó la zona de Tamaulipas y Coahuila, donde se sentía más protegido y podía tener control de algunas operaciones de trasiego de drogas, robo de combustible y tráfico de migrantes; dinero fresco para moverse.
Estaba buscando nuevos contactos con pandillas de EU y aparentemente la información que proporcionaba ya no era de tanta utilidad, por eso quizá ya no le era útil a las agencias, y por eso dieron (hace unas semanas) la información sobre su escondite, el cual conocían desde hace mucho tiempo, precisó el funcionario.

domingo, 12 de mayo de 2013

Rastrea EU a ‘El Chapo’ en California y Baja California

El nuevo retrato de Joaquín "El Chapo" Guzmán Loera, líder del cártel de Sinaloa. Foto: Borderland Beat


MÉXICO, D.F. (proceso.com.mx).- Según la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés), el narcotraficante Joaquín El ChapoGuzmán, líder del cártel de Sinaloa, pudiera encontrarse entre el norte de Baja California y el sur de California, junto con Ismael El Mayo Zambada.
Las autoridades estadunidenses, como el FBI, ofrecen recompensas para aquellas personas que den datos que faciliten la captura del capo más buscado.
En los cruces fronterizos de San Diego y Valle Imperial, del estado de California, limítrofes con Tijuana y Mexicali, se colocaron carteles donde se anuncian recompensas para quienes proporcionen información sobre el líder del cártel de Sinaloa.
Ahora son seis los narcotraficantes más buscados, pero los carteles colocan en un nivel más bajo a Fernando El Ingeniero Sánchez Arellano, a los hermanos Alfonso El Aquiles y René La Rana Arzate García, y a José Antonio El Tigre Soto.
Es decir, que los más buscados son principalmente El Chapo y El Mayo, y los operadores de éstos.
Las autoridades estadunidenses también ofrecen recompensas por datos sobre narcotúneles y lavado de capitales del narcotráfico, para lo cual se indican números telefónicos y correo electrónico para recibir datos confidenciales.
Las recompensas se darán de acuerdo con la importancia de la información que se brinde.

martes, 7 de mayo de 2013

Así se metió la DEA en México


Por Rafael Cabrera
@raflescabrera
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Se tiene la información de los niveles de trabajo del presidente de EU, Richard Nixon, y su hombre fuerte, Henry Kissinger, para doblar al entonces presidente Luis Echeverría. Y de cómo, poco a poco, la DEA intervino en todas las tareas relacionadas con el narco: erradicación de plantíos, operativos, inteligencia, tecnología.

He aquí cómo se metió (y se quedó) la DEA en México.

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La mañana del 11 de septiembre de 1973, el presidente Luis Echeverría y su procurador general, Pedro Ojeda Paullada, se reunían en privado con el embajador de Estados Unidos en México, Robert H. McBride. Aunque en ese mismo instante estaba ocurriendo el golpe de Estado contra el presidente chileno Salvador Allende, el encuentro tenía otro propósito: el gobierno encabezado por Richard M. Nixon buscaba que su recién creada agencia antidrogas (DEA, por sus siglas en inglés) comenzara a operar en territorio mexicano.
La reunión se inició a las 11:00. Después de las cortesías, el embajador movió la primera pieza del ajedrez político: entregó a Echeverría una carta escrita personalmente por el presidente Nixon en la que éste le pedía su colaboración para combatir el tráfico de drogas. Echeverría la guardó, agradecido, y prometió leerla más tarde. McBride ya lo tenía en su bolsillo.
Durante 60 minutos, el embajador expuso la preocupación de Washington por la adictiva heroína café que se producía a partir de los campos de amapola en Sinaloa, más que por la marihuana. Lo importante, enfatizó, era localizar y destruir los cultivos y, para lograrlo, la NASA y la DEA habían desarrollado un programa piloto de sobrevuelos nombrado Compass Trip, el cual utilizaría escáners de detección remota (remote sensing) para ubicar a distancia los sembradíos. La cooperación del gobierno mexicano era indispensable.
No se conoce qué decía la carta de Nixon a Echeverría, pero los detalles de la reunión quedaron consignados en los cables escritos por un agente identificado sólo como “Dean” y que fueron telegrafiados días después al Departamento de Estado de EU. Sería el primero de muchos reportes que saldrían de la sede diplomática sobre la cooperación de ambas países en el flamante combate al tráfico de drogas.
El documento forma parte de los archivos desclasificados que la organización WikiLeaks subió a internet hace unas semanas y que han sido bautizados como “The Kissinger Cables”, debido a que fueron elaborados durante el periodo 1973-1976, cuando Henry Kissinger era el secretario de Estado de EU.
Entre los más de 50 mil cables elaborados sobre la situación política, social y de seguridad de México, 583 narran cómo la DEA comenzó a operar en el territorio nacional con el permiso del gobierno de Echeverría y, posteriormente, con el beneplácito de José López Portillo.
La DEA fue creada el 1 de julio de 1973 —este año cumplirá 40 años— por Richard Nixon, quien designó a John Ries Bartels como su primer director. Dos meses después, McBride tenía la misión de negociar con el gobierno mexicano un trabajo conjunto contra el tráfico y cultivo de narcóticos que incluía los sobrevuelos en territorio mexicano, capacitación de su personal y el uso de herbicidas experimentales para destruir los plantíos de droga, además de un intenso intercambio de información de inteligencia entre ambas naciones.
“(El embajador) describió el Compass Trip en algunos detalles y suscitó una reacción particularmente atenta del presidente Echeverría, quien pareció interesado en los aspectos técnicos del programa”, se lee en uno de los dos cables elaborados sobre aquella reunión.
McBride no se limitó a explicar el programa piloto sino que entregó una propuesta del gobierno de EU para mejorar el Plan Canador del Ejército Mexicano, consistente en la destrucción anual de los plantíos de marihuana y amapola en las 36 zonas militares. “Canador” era una palabra inventada a partir de la fusión de “cannabis” y “adormidera”, como también se conoce a la planta del opio, la amapola.
El embajador hizo énfasis en la necesidad de que la Policía Judicial Federal y el ejército aprendieran a obtener información de inteligencia de sus operativos y decomisos, ya que no sabían manejar la información financiera o los testimonios de los narcotraficantes que capturaban.
De igual modo ofreció en nombre de su gobierno recibir a un número de agentes de la Policía Judicial Federal para ser entrenados y presentó a Echeverría y a Ojeda Paullada un mapa que detallaba la expansión de la heroína.
“Aunque ninguna decisión fue tomada, el presidente Echeverría demostró gran interés a las propuestas y las turnó al procurador general para su posterior estudio.
Se acordó que encuentros posteriores serían realizados y planificados entre el fiscal general (Elliot) Richardson (de Estados Unidos) y Ojeda Paullada hacia finales de octubre”, se lee en el último párrafo del cable.
Y así fue. Después vendrían reuniones, operaciones conjuntas e intercambios de información. Cada decomiso de droga, cada plantío de amapola quemado, cada declaración pública y cada detención de narcotraficantes que hiciera el gobierno mexicano, sería informado a la DEA. Y todo quedaría registrado en los cables que se enviaban al Departamento de Estado de EU.
La DEA había llegado a México para quedarse.
* * *
La reunión con Luis Echeverría fue planeada por la embajada estadunidense desde un mes antes. Casi como si fuera un guión a seguir. Incluso la carta de Nixon al presidente mexicano fue preparada como una fórmula para ganar su simpatía y colaboración.
El cable que da cuenta de los preparativos y el diagnóstico que se hicieron para lograr el apoyo mexicano data del 1 de agosto de aquel año.
En realidad, la embajada veía fácil obtener la aprobación de México: “No esperamos ninguna dificultad en obtener el acuerdo del Presidente Echeverría para aumentar el uso de inteligencia proporcionada por el gobierno de Estados Unidos”.
Sin embargo, se admitía una excepción: el gobierno mexicano, especialmente el ejército, era muy celoso de su soberanía y la entrega de equipo antidroga con uso militar podría no ser tomada a bien. “Los mexicanos en general y la administración de Echeverría son particularmente celosos de su ‘independencia’. De igual modo, por motivos políticos, podrían estar poco dispuestos a aumentar su perfil militar”.
Aunque la DEA llevaba un mes en operación, no fue mencionada en el reporte de la embajada. Pero todo lo que en el cable se planteaba sería desarrollado meses después por la esa agencia.
“La embajada recomienda que (…) el embajador McBride entregue una carta a Echeverría del presidente Nixon. En tal carta, Nixon podría presentar las percepciones y preocupaciones de Washington. La carta podría ser planteada para obtener respuesta escrita del presidente Echeverría en ciertos puntos”, dice uno de los párrafos del cable.
El truco de la carta no era nuevo. El mismo reporte revela que era un consejo que la embajada había recomendado usar desde 1971, pero Washington lo había pasado por alto.
El cable concluía que, antes de que McBride se reuniera con Echeverría, era preciso hacer un análisis real de las capacidades del gobierno mexicano para dar soporte al programa antidrogas planteado por Estados Unidos.
En su reciente libro, titulado La DEA en México, el periodista Jesús Esquivel confirma cómo operó EU para lograr su objetivo: “Richard Nixon aprovechó la debilidad de Luis Echeverría y lo presionó para que México permitiera el inicio de operaciones encubiertas de la DEA en territorio nacional”.
Para 1974, la operación de agentes estadunidenses en territorio mexicano fue formalizada entre ambos gobiernos.

* * *

Durante septiembre y octubre de 1973, el titular de la PGR se reunió en diversas ocasiones con funcionarios de alto nivel de Estados Unidos para desarrollar las pruebas del programa antidrogas de ese país y comenzar su aplicación.
El 28 de septiembre, el embajador McBride y Ojeda Paullada tuvieron un desayuno para dar seguimiento a la reunión en la que había estado presente Echeverría. Al encuentro asistieron funcionarios de EU y el agente Dean, de acuerdo con el cable.
Durante la plática, el uso de helicópteros de EU para apoyar al gobierno mexicano fue asumido como una práctica común que, además, debía ser expandida para reforzar el combate al tráfico de drogas. Incluso Ojeda Paullada confirmó que ya había seleccionado un grupo de 12 pilotos civiles para que fueran entrenados por EU.
El cable es revelador sobre la determinación estadunidense: para los días 30 y 31 de octubre se anunciaba la visita del director de la DEA, John Ries Bartels, a México, a fin de sostener reuniones privadas con Ojeda Paullada.
La DEA estaba decidida a desarrollar su programa en México. Y Bartels no sólo visitó el Distrito Federal sino que viajó a Culiacán, Sinaloa, dónde presenció la quema de campos de marihuana y amapola que realizaron tropas del Ejército Mexicano en las montañas.
“Bartels y Ojeda Paulla también discutieron el asunto del tráfico de marihuana, una preocupación para los mexicanos. Bartels acordó que el gobierno de EU podría dar algunos pasos positivos sobre este problema, incluyendo el desarrollo de perfiles de inteligencia de los tipos de aeronaves que cruzan la frontera y aplicar presión a las compañías de renta para prevenir que den servicio a potenciales traficantes”.
El intercambio de información entre la DEA y el gobierno de Echeverría continuó durante todo 1973. El 3 de diciembre, el embajador estadunidense y el procurador acordaron que EU otorgaría a México cuatro helicópteros Bell 212 para sus actividades de erradicación de cultivos de droga, con un valor aproximado de 3.8 millones de dólares.
A inicios de 1974, el presente Nixon designó a Joseph Jova como nuevo embajador en México en sustitución de McBride, pero eso no detuvo el trabajo y el intercambio de información entre ambos gobiernos. Para mediados de febrero comenzaron las pruebas de la operación piloto Compass Trip. El 18 de marzo el cable dio cuenta de cómo estaban resultando los sobrevuelos de teledetección: “Está funcionando bien y produciendo buenos resultados”.
La teledetección consiste en un sistema de escaneo que permite la identificación de los objetos, en este caso la superficie terrestre o el tipo de vegetación, a partir de las diferencias en la energía o radicación que reflejan. De ese modo, con sólo realizar el sobrevuelo a distancia y aplicar esta tecnología, la DEA y el gobierno mexicano obtuvieron mapas en los que podían identificar los plantíos de droga. Es una tecnología que el Ejército Mexicano aún usa, aunque con un mayor desarrollo.
La DEA y la PGR calificaron como un éxito la operación Compass Trip, a mediados de mayo. Un cable reporta al respecto: “Si el procurador general quiere usar el programa, el gobierno de México enviará su propio personal para un futuro entrenamiento que comenzará el 1 de junio. El gobierno de EU podría dar a México equipo necesario y enviar expertos. El procurador aseguró que el equipo sería sólo usado para la erradicación de drogas y que el gobierno de EU desde luego tendría acceso a los resultados del programa”.
Ojeda Paullada admitió que buscaría el avión adecuado para que México realizara de forma propia el programa. Pero Estados Unidos no vio problema: en todo caso, su gobierno también lo proporcionaría.
El sistema fue usado durante los años siguientes para localizar campos de amapola y marihuana en el corazón del narcotráfico en México en los años setenta: el llamado Triángulo Dorado de la droga, esa zona conformada por las sierras de Chihuahua, Durango y Sinaloa.
Hacia julio de 1975, el embajador Jova reportó que había intercambiado cartas con el titular de la PGR para proveer a México de helicópteros, sistemas de telecomunicación y un equipo adicional deCompass Trip, el cual no excedería los 2.7 millones de dólares, según el cable.
La DEA había sembrado su tecnología en México.

* * *

A la par de la operación Compass Trip, la DEA gestionó con el gobierno mexicano la aplicación de un herbicida experimental para eliminar los cultivos de amapola y marihuana.
Desde abril de 1973, antes de que la agencia comenzara sus operaciones, el gobierno estadunidense ya había sostenido reuniones con sus homólogos mexicanos para experimentar con el uso de químicos que mataran los sembradíos. Sin embargo, el tema sólo había quedado en pláticas.
Fue hasta el 28 de septiembre de ese año, cuando McBride y el procurador Ojeda Paullada se volvieron a encontrar, que el tema se abordó. México veía con recelo la propuesta.
“El procurador general acentuó la necesidad de que el herbicida seleccionado no represente una amenaza para cosechas adyacentes o al ciclo ecológico en general. Le indicamos que según nuestra propuesta, esto sería determinado experimentalmente por especialistas agrícolas mexicanos, antes de que fuera hecho cualquier empleo del herbicida”.
Mientras otros programas de la DEA avanzaron en México, el proyecto del herbicida enfrentó obstáculos por parte de un sector del gobierno mexicano.
Un cable fechado el 26 de abril de 1974 documenta que la entonces Secretaría de Agricultura y Ganadería habría bloqueado, a juicio de la embajada de EU, su aplicación. Al parecer, la embajada no estaba muy optimista de concretar el proyecto del herbicida en México, por lo que propuso una visita de expertos de la USDA (la Secretaría de Agricultura de EU) para que ahuyentaran cualquier posibilidad de riesgo y fracaso.
“Desafortunadamente, el nuevo secretario de Agricultura y Ganadería, Dr. Óscar Brauer Herrera, es el mismo hombre que como subsecretario de Agricultura fue probablemente el escollo más grande del proyecto”, asegura el cable.
La información no permite conocer cuál era la sustancia química que el gobierno estadunidenses buscaba experimentar en el campo mexicano, aunque sí se sabe que el 21 de agosto de 1975 se solicitó a EU una nueva entrega del herbicida llamado Paraquat y de aspersores aéreos.
“Las pruebas están siendo conducidas por el procurador general y el secretario de Agricultura personalmente en áreas seleccionadas del estado de Sinaloa contra campos de amapola y marihuana”.
De acuerdo con los testimonios del gobierno mexicano, el herbicida estaba siendo efectivo para destruir en cuestión de días las plantas y las vainas de semillas de la amapola, a diferencia del herbicida denominado Glyphosate, que tardaba más tiempo en matar a la planta.
El Paraquat es el nombre comercial del dicloruro, un herbicida altamente venenoso que comenzó a usarse a partir de la década de los sesenta.
Los cables de la DEA exhiben que para 1975, el uso de este herbicida se convirtió en una herramienta común para erradicar los campos de marihuana y amapola en el noroeste mexicano e incluso se sugirió que se le adhiriera pintura roja a fin de marcar los campos que ya habían sido rociados para evitar duplicación.

* * *

Hacia fines de 1975 el gobierno mexicano echó a andar una ambiciosa campaña de erradicación de plantíos de droga en el Triángulo Dorado. Pero la operación no fue responsabilidad exclusiva del gobierno mexicano: estuvo supervisada en forma permanente por la DEA.
La operación Trizo motivó 96 cables de la embajada dirigidos al Departamento de Estado. En ellos se detallan los logros de la estrategia, así como sus dificultades y la falta de equipo y personal.
De hecho, el gobierno estadunidense apoyó la estrategia con aeronaves y pilotos para reconocer los puntos exactos donde se encontraban los plantíos, todo con autorización de su homólogo mexicano.
“Aprobamos la oferta de asignar cinco aviones adicionales de la DEA con pilotos a México a la campaña para ubicar y destruir campos de amapola”, dice un cable suscrito por un agente identificado sólo como “Robinson”, el 31 de diciembre de 1975.
La operación Trizo se extendería durante 1976 y sería vigilada por el gobierno estadunidense.
A inicios de ese año, un cable dio cuenta de las dimensiones de los sembradíos de droga en el Triángulo Dorado: “Se estima que ahí hay cerca de 7 mil campos de opio listos para ser cosechados o que estarán listos para la cosecha dentro de los 20 días siguientes. El herbicida rociado ha sido un factor positivo en la erradicación”.
Cuando el gobierno de Luis Echeverría concluyó, el de José López Portillo cambió el nombre de la operación a Campaña Permanente de Erradicación, lo que generó expectativas en el gobierno de EU de que se daría continuidad al trabajo había realizado durante el último año.
Trizo fue un antecedente de la ambiciosa operación Cóndor, conducida por Alejandro Gertz Manero, nombrado en 1976 coordinador nacional de la campaña contra el narcotráfico.
La operación Cóndor fue el más grande esfuerzo, hasta entonces, para erradicar de forma masiva los cultivos en la sierra del Triángulo Dorado, lo que generó la captura y desplazamiento de miles de campesinos, pero también que los cárteles de la droga se asentaran en el estado de Jalisco, desde donde operaron durante los años ochenta y noventa.

* * *

La colaboración entre la DEA y el gobierno mexicano no se limitó al uso de la tecnología. La agencia antidrogas logró que sus agentes trabajaran de forma directa en territorio mexicano, a veces en compañía de elementos de la entonces Policía Judicial Federal.
Además, los cables de la época Kissinger demuestran que la embajada de Estados Unidos negoció la expansión de las oficinas de la DEA en distintos puntos del país, aunque hubo algunos momentos en que el gobierno mexicano opuso resistencia.
Un cable, suscrito por el embajador Joseph Jova, da cuenta de la solicitud hecha por la agencia al entonces procurador Ojeda Paullada para que aprobara 31 nuevas posiciones (agentes), además del permiso para establecer nuevas oficinas de la DEA en Veracruz, Mérida y Acapulco.
Los agentes habían comenzado a operar de forma encubierta en México desde 1974. “A México los agentes llegaron a investigar, infiltrar, engañar y finalmente arrestar a los traficantes de droga. En los setenta el tráfico de estupefacientes a Estados Unidos se concentraba básicamente en dos productos: heroína café (obtenida a partir de la goma de amapola) y la marihuana”, señala Jesús Esquivel.
Fechado el 18 de enero de 1975, el cable señala que la solicitud llevaba cinco meses de haber sido presentada y ni el procurador ni la cancillería mexicana daban aún respuesta concreta a la petición.
En la narración se cita, por ejemplo, que incluso el subsecretario José Gallastégui expresó a Jova que no era un momento oportuno para que la DEA ampliara su personal en México.
Entre las razones que dio el gobierno mexicano para posponer la ampliación de la DEA fue que establecer oficinas en ciudades donde no había consulados de Estados Unidos no tenía precedente en la diplomacia mexicana y que sería impropio hacerlo sin autorización.
Sin importar que la respuesta del gobierno mexicano no llegara, la embajada y la DEA avanzaron en su propósito de instalar oficinas en los puertos de Veracruz y de Acapulco, e incluso ya habían considerado un presupuesto de 40 mil dólares para amueblar sus tres nuevas oficinas en México.
Al final del cable, no obstante, Jova reportó al Departamento de Estado que si bien solicitó al gobierno mexicano autorizar la presencia de 31 nuevos agentes en territorio nacional, negociaba con el titular de la PGR la autorización de menos personal. “Realmente sólo necesitamos a seis nuevas personas por el momento”, admitió.
El número de agentes se extendería a lo largo de los años. Después vendrían los homicidios del agente Enrique Camarena y la multiplicación de los cárteles y los capos en México: Joaquín El ChapoGuzmán, Osiel Cárdenas Guillén y tantos otros.
Las labores de investigación de los agentes se intensificarían y, en muchas ocasiones, pondrían en entredicho la soberanía del gobierno mexicano.
Los cables desclasificados por WikiLeaks son apenas un retrato de cuatro años de las labores ocultas de la DEA en México, pero claves para entender los orígenes de cómo, y desde cuándo, la DEA se metió en México.

domingo, 18 de diciembre de 2011

Funcionarios del país son reclutados por la DEA para espionaje

Además operan en México el Servicio de Inmigración y la ATF

Algunos informantes actúan como si fueran miembros del cuerpo diplomático
Expedientes de áreas involucradas en el combate al narco, los más solicitados
Detectan a 80 ex servidores públicos que trabajan para agencias estadunidenses

Espían y recopilan información, señalan altos mandos de PGR, SSP y Gobernación

Trabajan para agencias estadunidenses “al menos” 80 ex funcionarios mexicanos
No se descarta que servidores públicos en activo también estén colaborando con DEA, ATF e ICE

Gustavo Castillo García

Periódico La Jornada
Domingo 18 de diciembre de 2011, p. 10
Desde ex funcionarios de alto nivel hasta policías de a pie han sido cooptados por agencias estadunidenses, principalmente por la encargada del combate antidrogas (DEA, por sus siglas en inglés) y las representaciones de Alcohol, Tabaco y Armas de Fuego (ATF) y del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).

Altos mandos de la Procuraduría General de la República (PGR) y de las secretarías de Seguridad Pública federal y Gobernación confirmaron a La Jornada que han detectado que al menos 80 ex servidores públicos de áreas sensibles de inteligencia, investigación y análisis del gobierno mexicano trabajan para las agencias estadunidenses, espiando, recopilando información y dando seguimiento a los temas y casos de su interés.

Las fuentes consultadas, las cuales solicitaron el anonimato, ya que han sido parte de los equipos que participaron en reuniones de representantes de México y Estados Unidos en negociaciones de acuerdos como la Iniciativa Mérida y la infiltración de agentes en organizaciones criminales, revelaron que “no se ha descartado que funcionarios en activo también estén trabajando para los estadunidenses en combinación con sus ex compañeros, lo que ya está siendo investigado en la averiguación previa en la que se indaga si la DEA ha lavado dinero de grupos criminales mexicanos en territorio nacional sin conocimiento de las autoridades del país”.

Los ex servidores públicos y ahora informantes estadunidenses actúan como si se tratara de funcionarios consulares, pues una de sus bases se localiza en la propia embajada estadunidense; otras oficinas están en Reforma 265, y la más importante abarca un piso completo de un hotel que se ubica en la glorieta del Ángel de la Independencia.

De acuerdo con la información obtenida, las agencias estadunidenses han ofrecido “empleo” como informantes y a la vez como “conseguidores” de información en áreas como la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (Siedo), instancia de la PGR que tiene bajo su responsabilidad las investigaciones más sensibles en materia de crimen organizado; por ejemplo, el caso del empresario chino nacionalizado mexicano Zhenli Ye Gon, quien se encuentra sujeto a un proceso de extradición en Estados Unidos, o la integración de expedientes contra los hermanos Beltrán Leyva o la familia Zambada Niebla (hijos de Ismael El Mayo Zambada, uno de los líderes del cártel de Sinaloa).

Los entrevistados señalaron que los ahora servidores de DEA, ICE y ATF han sido detectados en instalaciones como el Centro de Mando de la Policía Federal o el Centro de Investigación y Seguridad Nacional, y luego dirigir sus pasos a la embajada estadunidense o a las instalaciones que tienen en Paseo de la Reforma 265, donde oficialmente se localiza la Oficina Bilateral de Seguimiento a la Iniciativa Mérida.

Las autoridades entrevistadas reiteraron lo que este diario publicó en agosto pasado: “en realidad, es un centro donde se determinan operaciones importantes contra grupos del crimen organizado, más por iniciativa o investigación de los estadunidenses que por actuaciones mexicanas”, pero agregaron que, al igual que en las instalaciones del mencionado hotel, solamente se permite el acceso a los más selectos informantes o funcionarios.
En el caso de las instalaciones del hotel de la glorieta del Ángel de la Independencia, de los funcionarios entrevistados sólo algunos reconocieron haber ingresado al sitio: un piso completo que a simple vista parece una zona de suites, al cual solamente se accede con una llave por el elevador. Las fuentes detallaron que dentro de las instalaciones, las cuales son vigiladas por agentes estadunidenses, hay equipos de cómputo, vigilancia e intercepción telefónica, y en el lugar se reciben y envían de manera electrónica los cables sensibles de las operaciones en territorio mexicano.

La “contratación” de agentes y funcionarios mexicanos no es una situación reciente, “pero ahora es más visible porque en algunos casos se ostentan como colaboradores; inclusive llegan a presumir que ahora tienen horarios más cortos y se enfocan a casos concretos”, dijeron los entrevistados.

Asimismo, indicaron que en una reunión de alto nivel, funcionarios mexicanos reclamaron abiertamente a los representantes de agencias estadunidenses que en zonas como Baja California, Chihuahua y Tamaulipas, los agentes federales trabajaran para ellos y no cumplieran con sus responsabilidades, “y se pidió que no los cooptaran, pero la situación ha continuado”.

En ese contexto, aunque los agentes estadunidenses no suman más de 200 en todo el país, las autoridades mexicanas no conocen el número de informantes que han contratado, ya que inclusive se ha detectado que algunos que fueron detenidos como delincuentes colaboraban con alguna agencia, sobre todo en la frontera norte.

En agosto pasado, La Jornada informó que hay funcionarios locales que participan en las investigaciones y en el intercambio de información, además de que realizan labores de inteligencia, pero que son sometidos a exámenes de confianza por los estadunidenses, cuya evaluación incluye aplicaciones en el iris de los sustentantes, que se considera un sistema más barato, eficiente, confiable y rápido que el polígrafo tradicional.

Asimismo, que “cuando las agencias estadunidenses quieren una captura o una incautación de alto impacto en México, las autoridades nacionales son informadas de los vínculos del presunto criminal, sus números telefónicos, los domicilios a que acude, como ocurrió en el caso de Arturo Beltrán Leyva, abatido por elementos de la Secretaría de Marina el 15 de diciembre de 2009”.

Una muestra pública reciente de la operación de estas agencias en territorio nacional –indicaron los entrevistados– fue lo sucedido en San Luis Potosí en febrero de este año, cuando el agente Jaime Zapata, de ICE, fue asesinado por integrantes de Los Zetas, luego de sostener una reunión con uno de sus informantes.

domingo, 4 de diciembre de 2011

Ayuda DEA a cárteles mexicanos a lavar dinero: The New York Times


J. Jesús Esquivel
4 de diciembre de 2011
Destacado
WASHINGTON (apro).- La Administración Federal Antidrogas (DEA, por sus siglas en inglés) colabora con los cárteles del narcotráfico de México para “lavar” el dinero procedente de la venta de narcóticos en territorio estadunidense, reveló este domingo el diario The New York Times.

Como parte de una estrategia para “rastrear” el dinero que sale de la venta de las drogas, la DEA, de acuerdo con el artículo de ocho columnas de este domingo, ayuda a los narcotraficantes a meter a México cantidades desconocidas de millones de dólares.

“Agentes antinarcóticos estadunidenses encubiertos, han lavado o traficado millones de dólares procedentes de la venta de drogas como parte del creciente papel de Washington en la lucha contra los cárteles (del narcotráfico) en México”, destaca el amplio reportaje de primera plana del influyente rotativo.

Bajo el argumento de detectar e identificar las estrategias que usan los narcotraficantes para lavar dinero, el reportaje firmado por Ginger Thompson, apunta que los agentes de la DEA “han manejado cargamentos de miles de dólares para su cruce fronterizo”. Los agentes estadunidenses incluso depositan el dinero en las cuentas (bancarias) que les designan los propios narcotraficantes o en otras creadas por las autoridades del gobierno de Barack Obama.

Sustentado con entrevistas a funcionarios y exfuncionarios de la DEA, el reportaje de The New York Times enfatiza que aun cuando esta estrategia para identificar los métodos de lavado de dinero procedente de la venta de narcóticos se aplica en otros países desde hace tiempo, en México este método se comenzó a emplear hace solamente unos años.

“Las actividades de alto riesgo levantan preguntas delicadas sobre la efectividad de la DEA para atrapar a los capos, subraya las preocupaciones diplomáticas sobre la soberanía mexicana, y opaca la línea entre la supervisión y facilitar las actividades criminales”, puntualiza el reportaje de primera plana del Times.

Lo grave de este tipo de actividades de la DEA –que también está siendo acusada como protectora del cártel de Sinaloa– de acuerdo a los documentos que se han presentado ante la Corte Federal del Distrito Norte de Illinois, donde se prepara el juicio del presunto narcotraficante Jesús Vicente Zambada Niebla, es que “permite a los cárteles seguir con sus operaciones por meses o años, antes de hacer decomisos o arrestos”.

Los entrevistados por la reportera de The New York Times rechazaron cualquier comparación de esta operación de lavado de dinero, con la bautizada como Rápido y Furioso, bajo la cual el gobierno federal de Estados Unidos permitió, orquestó y facilitó el tráfico ilegal de armas a México con el propósito de identificar para desmantelar a la red a cargo de esta actividad criminal, pero que al final resultó en un fracaso total que derivó en que más de 2 mil 500 armas terminaron en manos de los narcotraficantes mexicanos.

“Mi regla fue: si vamos a lavar dinero será mejor que entreguemos resultados, de otra forma la DEA podría terminar con el principal lavador de dinero en este negocio y ese dinero daría como resultado violencia y muertes”, declaró un agente de la DEA a The New York Times.

Todos los funcionarios entrevistados por este periódico, y de acuerdo con la reportera, aceptaron hablar del asunto bajo la estricta condición del anonimato.

El rotativo acota que la participación de la DEA en el lavado de dinero que forma parte de una estrategia de unos 50 proyectos, todos autorizados por el Departamento de Justicia, no se realizaban en México desde 1998.

“Pero eso cambió en años recientes después de que el presidente Felipe

Calderon declarara la guerra a los cárteles, y de que enlistara a Estados Unidos para jugar un papel principal para confrontarlos, debido a que sus fuerzas de seguridad tenían poca experiencia y una larga historia de corrupción”, establece el reportaje del diario.

Las operaciones encubiertas del gobierno de Estados Unidos en contra de los cárteles de México no son nuevas, todas, según el reportaje son del conocimiento y aprobación del gobierno del Departamento de Justicia. Los entrevistados se negaron a señalar cuánto dinero ha lavado la DEA, pero simplemente sostienen que ha sido mucho. “Si te vas a meter al negocio de lavar dinero… tienes que tener la capacidad de lavar dinero”, aclaró un agente estadunidense al periodico.

De acuerdo con la explicación que hace The New York Times de esta estrategia de la DEA, agentes mexicanos quienes se hacen pasar por traficantes, acompañados de autoridades estadunidenses, recogen el dinero en efectivo de los traficantes en México. “Los agentes estadunidenses transportan el dinero en efectivo en vuelos gubernamentales para depositarlo en cuentas bancarias de los narcotraficantes en Estados Unidos para luego, por medio de giros electrónicos, enviarlo a las compañías que proveen bienes y servicios a los cárteles”, destaca el recuento de The New York Times.

En otros casos, son los mismos agentes de la DEA que se encargan de recoger el dinero en efectivo dentro de Estados Unidos, y quienes lo envían directamente a los cárteles en México.

Exfuncionarios estadunidenses le aseguraron al diario que el Departamento de Justicia ha autorizado a la DEA a lavar hasta 10 millones de dólares procedentes de la venta de las drogas.

El reportaje subraya que “no está claro” que este tipo de operaciones esté por encima de los riesgos que implica instrumentarlas. Aclara además que el decomiso de dinero a los cárteles ha sido mínimo.

“El año pasado la DEA decomisó unos mil millones de dólares en dinero en efectivo y bienes, mientras que el gobierno mexicano confiscó unos 26 millones de dólares por medio de investigaciones sobre lavado de dinero, lo cual es una pequeña fracción de los 18 mil ó 39 mil millones de dólares, que se estima fluye entre los países –procedente de la venta de drogas–”, remató el artículo.

domingo, 2 de noviembre de 2008

Latinoamérica soberana

El presidente de Bolivia, Evo Morales, suspendió ayer de manera indefinida en su país las operaciones de la agencia antidrogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés), por el financiamiento de funcionarios de ese organismo a sectores de la oposición boliviana y por su participación en acciones de “espionaje político” en contra del gobernante. El anuncio se da apenas unos días después de que el gobierno de la nación andina negara a la DEA permisos para sobrevolar su territorio, y en momentos en que la complicada relación diplomática entre La Paz y Washington ha derivado en la expulsión de sus respectivos embajadores.

Amén de las acusaciones fincadas por el mandatario en contra de la agencia antidrogas estadunidense –que dan cuenta de inadmisibles intentos por subvertir la democracia en Bolivia–, debe reconocerse que la medida adoptada por Morales reviste sensatez, dignidad y un inequívoco espíritu de defensa de la soberanía nacional: la presencia de agentes de la DEA en otros países es un hecho visto incluso con normalidad que implica, sin embargo, la aplicación extraterritorial de las leyes estadunidenses y constituye, consecuentemente, una amenaza a la soberanía nacional y al principio de autodeterminación de los pueblos.

Por lo demás, el episodio que se comenta forma parte de una oleada que tiene lugar en América Latina. Ayer mismo, el presidente de Ecuador, Rafael Correa, señaló que la multinacional Repsol YPF –renuente a modificar los términos contractuales con el gobierno de ese país– tendrá que irse, e incluso añadió: “que entiendan las compañías trasnacionales: la banana república se acabó”. Este anuncio tiene como referente inmediato el realizado el 13 de febrero de este año por el venezolano Hugo Chávez, en el sentido de suspender, tras una larga historia de litigios judiciales en instancias internacionales, el suministro de crudo a Exxon Mobil y poner fin a las relaciones comerciales entre el gigante energético estadunidense y la estatal Petróleos de Venezuela SA, en respuesta a las acciones de hostigamiento jurídico y económico emprendidas por la multinacional con el respaldo de la Casa Blanca.

Otro ejemplo relevante dentro de esa tendencia lo constituye la adhesión de Honduras, el pasado 25 de agosto, a la Alternativa Bolivariana para las Américas –que integraba ya a Venezuela, Cuba, Nicaragua y Bolivia–, una decisión que fue calificada por Manuel Zelaya, presidente del país centroamericano, como una “segunda independencia”. Dicho acuerdo busca frenar la influencia política y económica de Estados Unidos en la región y constituye, en ese sentido, una respuesta al Área de Libre Comercio de las Américas, promovida por Washington como una extensión del Tratado de Libre Comercio de América del Norte.

En suma, como puede verse con los ejemplos referidos, diversos países latinoamericanos avanzan en la recuperación progresiva de sus soberanías y la reconfiguración de sus relaciones con actores foráneos –sean éstos gobiernos o corporativos–, en términos que resulten benéficos para sus intereses nacionales y que salvaguarden la potestad sobre su territorio y recursos naturales. Es significativo, por cierto, que mientras esto ocurre en la región las autoridades mexicanas se empeñan en transitar en sentido opuesto, y en descalificar, calumniar y linchar mediáticamente a quienes no suscriben esa necedad.

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