·Sistema Nacional de Creadores de Arte
(1993-2017) [referencia: en 1994 recibía aproximadamente 7,000 mensuales; en 2005
recibía aproximadamente 22,000 pesos mensuales; en 2017 alrededor de 30,000
mensuales; es decir, solo por el SNCA entre 1993 y 2017 recibió 6,000,000
pesos].
·Premio del Círculo de Críticos de Arte de
Chile a la mejor obra literaria de 2009 (2010)
Polémicas
Ingreso al Colegio Nacional
·El 4 de septiembre de 2017 los miembros de El
Colegio Nacional decidieron incluir entre sus filas a Christopher Domínguez
Michael.
·Ante la noticia, en octubre del mismo año Verónica Varela creó en y difundió a través de la plataforma
Change.org una petición/protesta contra su ingreso debido a “sus opiniones
misóginas en donde se siente libre de calificar a las mujeres por su desempeño
sexual, su perfil psicológico desequilibradoo clasificando a las feministas de buenas o
malas según la conveniencia de su discurso.
op. e.: “La frialdad sexual de Elena [Garro],
después de consumado el matrimonio, quizá fue uno de los motivos permanentes de
frustración de su marido.”Octavio Paz en su siglo, México:
Aguilar, 2014, p. 69
·La petición apela a que en tanto que el ColNal
es una institución pública financiada con recursos de la nación con un propósito educativo-cultural, éste no
debe dar cabida a ciudadanos que se expresan públicamente de manera
discriminatoria.
·La petición la firmaron casi 15,000
ciudadanos.
·Heriberto
Yépez, escritor tijuanense que ha sostenido
discusiones públicas con Domínguez Michael apuntó que “La
petición en contra de tu ingreso al Colegio Nacional, a pesar de la censura
mediática y autocensura del medio literario, fue impresionante. Por primera vez
la membresía del Colegio Nacional fue revelada como una prebenda millonaria que
el gobierno concede a una minoría que se auto-elige, que cobra millonariamente
por no hacer, realmente, mucho.”
Asistió un encuentro sobre Venezuela con la ultraderecha latinoamericana y pidió "detener la pandemia del populismo".
El ex presidente Felipe Calderón se olvidó por un momento de los posibles entuertos derivados del caso Lozoya en México y protagonizó un encuentro remoto con otras figuras de la política de la región en donde se pidió una "rebelión" del pueblo venezolano para voltear a Nicolás Maduro.
La reunión, titulada "El caso Venezuela como amenaza" y transmitida por Facebook, fue moderada por Patricia Bullrich, ex ministra de Seguridad de Mauricio Macri y, en una muestra de confianza del ex presidente a su antigua funcionaria, la actual presidenta del partido que fundó, el centro-derechista PRO
Además de Calderón, participaron los ex presidentes Andrés Pastrana (Colombia), y Jorge Quiroga (Bolivia). No faltaron los opositores venezolanos: Antonio Ledezma, alcalde metropolitano de Caracas y el diputado Richard Blanco.
Patricia Bullrich es la ministra más repudiada del régimen de Mauricio Macri que arruinó a la Argentina.
"Esto se arregla de una sola manera: la rebelión del pueblo contra las dictaduras. Acá tiene que haber una rebelión de afuera, como los 50 países que reconocieron a un gobierno alternativo y de adentro, porque las dictaduras no pueden generar otro mecanismo que no sea la rebelión. Esa rebelión es la única legítima y aceptada por las constituciones", indicó Bullrich.
"Conocemos bien el cuento de que 'no dejen pasar la primera porque después viene la segunda, la tercera y la cuarta' y cuando te querés acordar ya estás dentro de la dictadura", agregó Bullrich, que de ese modo sugirió que Alberto Fernández busca ese final para la Argentina. Calderón también sugirió que Andrés Manuel López Obrador "sigue los pasos" de Maduro y pidió detener la "pandemia del populismo".
Curiosamente, el mismo día en que la líder del PRO salió a hacer estas declaraciones, el represente especial para Venezuela del Departamento de Estado de Estados Unidos, Elliott Abrams, festejó la posición de la delegación del Gobierno argentino en el Consejo de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en la que Argentina alertó sobre la violación de los derechos humanos en Venezuela.
"Siempre estamos felices de ver cómo una democracia denuncia la conducta que tiene el régimen de Nicolás Maduro y la ausencia de democracia en Venezuela", dijo Abrams a Clarín en Washington.
Frenk es un médico egresado de la
UNAM con amplio reconocimiento a nivel mundial. Secretario de Salud con Vicente
Fox.
Habiendo ya alarmas sobre los efectos
nocivos de la “comida chatarra” sobre la salud de los mexicanos, no ejecutó
ninguna iniciativa para limitar su publicidad ni su consumo.
También se conocían los efectos
nocivos del tabaquismo sobre la salud y derogó un impuesto aplicado a los cigarros,
a cambio de la creación de una fundación financiada por las cigarreras, de
supuesta ayuda contra el tabaquismo. Simplemente cambió un impuesto obligatorio
por una donación voluntaria y deducible de impuestos.
Creó el Seguro Popular, institución
de seguridad social de afiliación voluntaria y mediante cuotas, para disminuir
el peso del IMSS en la estructura de salud pública mexicana.
Julio Frenk representó un gran aliado
de la industria farmacéutica debido al esquema de subrogación de farmacias y
servicios que se promovió siendo los primeros pasos para la privatización del
sector salud.
Antecedentes: Las Letras Libres del Gobierno en turno
Como se sabe, Enrique Krauze es un empresario que utiliza la red cultural para adquirir dinero y poder. Una de las vías por las cuales consigue esta meta es sosteniendo campañas de desprestigio contra opositores del gobierno. Ya muerto Octavio Paz, Krauze ha prestado servicios al gobierno de Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, por ejemplo, realizando ataques contra López Obrador (presa ideal para este tipo de campañas sucias).
Krauze sólo necesita publicar textos a favor del presidente cada cierto tiempo (su negocio depende de disimular que trabaja para el gobierno) pero necesita mantener permanentemente su campaña a favor de causas afines al gobierno (por dar un solo ejemplo: defender la “Reforma Energética”, es decir, la entrega del petróleo a las transnacionales, atacando a la oposición a esta entrega).
Letras Libres suele servir de plataforma para “criticar” ideas contrarias el régimen mexicano. Aquí, por ejemplo, ridiculizaba la defensa nacional del petróleo como una “teología” (2008) para favorecer la “Reforma Energética” a favor de las transnacionales.
Krauze utiliza sus empresas culturales (como Clío y Letras Libres) para legitimar intelectualmente tanto negocios como elecciones fraudulentas del gobierno.
Lo que Krauze hace, en general, es construir plataformas que parezcan intelectuales (históricas y literarias) para negociar con el gobierno en turno. Estas actividades, por supuesto, han hecho un daño terrible en México, básicamente construyendo un falso mapa de la historia del país y un aún más falso mapa de la literatura de las últimas décadas.
En las Letras, Krauze elige autorías afines (mujeres y varones) para legitimarlos (publicándolos en su revista, conectándolos en puestos de gobierno, facilitándoles becas, premios y publicaciones en editoriales), logrando hacer una élite que, a su vez, lo protege. En otras palabras, mientras Krauze negocia con el gobierno y beneficia intelectuales menores, éstos le devuelven el favor no metiéndose con sus negocios y atacando a quienes lo denuncian o se oponen a esta red de cacicazgo, desinformación y corrupción.
A grandes rasgos, así esa es la estrategia de Krauze en cuanto Letras Libres.
Del 2012 electoral a Letras Libres hoy
2012 fue el año de las elecciones fraudulentas que llevaron a Enrique Peña Nieto a la presidencia en México. Durante toda ese año (y mucho antes) Krauze y su equipo sirvieron como parte de la campaña oficial contra el principal contrincante electoral del gobierno del PAN-PRI en ese entonces. Cuando la elección ocurrió el 1 de julio de 2012 con toda clase de fraudulencias (medios a favor del candidato oficial, acarreos el día de las elecciones, compra masiva de votos, irregularidades en conteos en casillas, etc.), Krauze, por supuesto, tuvo que publicar en prensa nacional e internacional su defensa abierta del fraude electoral.
“Cuarenta y nueve millones de personas acudieron a votar, un millón de ciudadanos contó los votos y otro millón supervisó el proceso electoral. La ‘dictadura perfecta’ quedó en el pasado. Lo que vivimos ahora es algo más prosaico y normal: una democracia en construcción. Y nuestras acciones, pronto se verá, irán al alza”
En este artículo vergonzosamente titulado “México: democracia en construcción”, Krauze desinforma a sus lectores (sobre todo internacionales) haciéndoles creer que hubo una elección respetable y que la llamada “dictadura perfecta” (que fue como Vargas Llosa llamó al gobierno mexicano del PRI) “quedó en el pasado”, una idea que hoy en 2017 resulta no sólo cretina sino brutalmente ofensiva como, de hecho, ya lo era entonces. Pero resulta involuntariamente cómica la cómplice suficiencia (típica de Krauze) con que remató su artículo: “Lo que vivimos ahora es… una democracia en construcción. Y nuestras acciones, pronto se verá, irán a la alza”.
Concientemente, Krauze se refería a su visión neoliberal (y bastante patológica) en que un país es visto como una serie de “acciones” en la bolsa de valores de Wall Street. Pero leída en retrospectiva, la frase hoy también parece haber descrito cómo las “acciones” de sus empresas personales se irían a la alza al cobrar estos servicios de legitimación del fraude electoral.
Y, efectivamente, sus acciones se fueron a la alza, como veremos a continuación.
Me concentraré aquí en Letras Libres.
Después de sus servicios de fraudulencia intelectual a favor de la fraudulencia gubernamental antes y durante las elecciones de 2012, el gobierno casi duplicó su pago a Krauze en el siguiente año fiscal en 2013 (uno de varios pagos) vía publicidad oficial. En 2012 el gobierno le había dado a Letras Libres 1,234,240 pesos. Pero al año siguiente de las elecciones, como premio a sus servicios “intelectuales”, el gobierno le dio casi un millón de pesos adicionales, ahora entregando a Krauze la bonita cantidad de 2,221,400 pesos de presupuesto público.
Pero los pagos van más allá de estos 3 millones y medio entregados a Krauze (con el pretexto de publicidad) en unos cuantos meses. Veremos ahora cómo el fraude de Letras Libres se extiende. Concentrémonos en ese mismo periodo.
Como pago adicional a los servicios de ataque a la oposición y defensa abierta del gobierno en momentos críticos, ese mismo 2013 el gobierno compra a Krauze decenas de miles de ejemplares de su revista. Aquí subo los datos públicos de ese contrato.
En 2013, entonces en menos de un año el gobierno compró 7500 suscripciones, es decir, 67 mil 500 ejemplares de Letras Libres. (De los números de abril a diciembre).
Esta compra de 2,320,350 pesos escapa a todo proceso de licitación. Simplemente funcionarios del gobierno mediante la simulación de un “comité” realizaron la “adjudicación directa” del dinero público que se entregó a Krauze vía la empresa “Editorial Vuelta” que, por lo que vemos todavía conserva el nombre que tenía en tiempos de Octavio Paz.
No queda claro porqué el gobierno compra 7500 suscripciones. Pero es muy probable que lo justifiquen mediante la cantidad de “bibliotecas públicas” que el gobierno simula tener operando en el país, una cifra que, como sabemos, sólo existe en papel o, en el mejor de los casos, su vasta mayoría opera bajo condiciones realmente lamentables. Entonces, el acuerdo entre Krauze y el gobierno implica que se le compran nueve meses de números de Letras Libres (no olvidemos: nada más en ese 2013) a poco más de 34 pesos por ejemplar.
¿Qué significa esta compra de más de 67 mil ejemplares? Bueno, según cifras oficiales, Letras Libres tiene un tiraje mensual de 35 mil ejemplares.
Esto significa que la quinta parte (exactamente 21.43%) del tiraje total de Letras Libres la compra (cada mes) el gobierno.
Esto explica porqué una revista tan poco relevante en el campo literario internacional, sin embargo, puede pagar colaboraciones para maquillar (digamos, pagar un texto de Vila-Matas) y mantenerse a la venta en puestos de revistas (a pesar de sus pocas ventas reales). Si sumamos los millones que el gobierno da a Letras Libres en publicidad y los millones que el gobierno le da mediante la compra masiva de ejemplares, queda claro que Letras Libres sólo simula ser una empresa privada; en realidad, es una empresa para-estatal irregular, mantenida con dinero público.
En 2013, recordemos, solamente de la Secretaría de Cultura recibió 2 millones 200 mil pesos (2,221,400, para ser precisos) por pagos de páginas de publicidad y, al mismo tiempo, vía la Dirección General de Bibliotecas, se le dan otros 2 millones y 320 mil (2,320,350), o sea, que nada más por estos dos pagos del gobierno (pero debe haber otros) en un mismo año, Letras Libres recibió 4 millones 541 mil 750 pesos.
Letras Libres, como pueden ver, está financiada por el gobierno.
Es un negocio redondo.
El gobierno la mantiene vía su publicidad y luego el mismo gobierno compra los ejemplares que financió. Simplemente, Letras Libres es un fraude a la nación.
Si ustedes revisan los datos públicos (anexos aquí) algunos indican la leyenda “cuyo tiraje mínimo garantizado es de 35,000” lo cual abre la posibilidad de que Letras Libres haga ese tiraje simplemente para poder justificar algún reglamento que permite hacer ese tipo de pagos por adjudicación directa en cantidades millonarias a publicaciones, aunque, la vasta mayoría de los ejemplares quede sin venderse y luego sean rematados por 5 o 10 pesos.
Esto explica, además, porque Letras Libres puede inventar autorías, promover las que se le dé la gana sin tener que responder en lo mínimo a los lectores que, a su vez, no enterados de toda esta corrupción en la “Cultura”, creen que la presencia de Letras Libres en Sanborns o librerías del gobierno es una garantía de su influencia intelectual, circulación real y la calidad de sus colaboradores o libros reseñados. En todos los términos, Letras Libres es una estafa muy bien planeada.
El financiamiento integral, sin embargo, no se reduce a un año (2013, como vimos arriba) sino que ha sido constante.
Desde 2002, el gobierno ha dado 27 millones vía “publicidad” de la Secretaría de Cultura (antes Conaculta). Pero no es la única rama del gobierno que hace estos pagos, como puede verse si revisamos la publicidad en la revista.
Como puede verse, Letras Libres no sólo es un fraude intelectual sino, sobre todo, un fraude al presupuesto público.
Estos datos son relevantes no sólo para ciudadanos preocupados por el país y su cultura, sino para historiadores, críticos y lectores literarios, que pueden ahora entender cómo se construyó la imagen de la literatura mexicana (cuyo principal órgano oficial ha sido Letras Libres) en estas dos primeras décadas del siglo XXI.
Te voy a pedir que me ayudes a difundir esta información. Una parte de mis colegas son cómplices de todo esto; otra parte, simplemente, no quiere problemas con la mafia de Krauze o funcionarios culturales del gobierno. Prefieren guardar silencio y voltear la mirada a otro lugar. Esta información es impublicable en suplementos o revistas en México. La única forma de que difundamos lo que está pasando es crear alianzas entre redactores, grupos ciudadanos e internautas. Así que te pido ayudes a que esta información circula resumiéndola en tus redes sociales y pláticas y difundiendo este link a través de tus cuentas sociales.
Es muy importante que apaguemos cada punto de la corrupción. Un caso de corrupción como el de Letras Libres no debe volver a ocurrir en México. Muchas gracias por tu atención.