sábado, 28 de diciembre de 2013

México cierra el año con muy malas calificaciones de la OCDE

En meses recientes ha reprobado las evaluaciones en seguridad, educación e ingresos

Sin embargo, la mayoría de los encuestados en el país dijo estar satisfecho con su nivel de vida
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Así comenzaron este año los habitantes de Tepenepantla, en Chimalhuacán, estado de MéxicoFoto José Carlo González
Roberto Garduño
 
Periódico La Jornada
Sábado 28 de diciembre de 2013, p. 3
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) –integrada por un club de 34 países productores de 60 por ciento de bienes y servicios a escala global–, de la que México forma parte, ha reprobado en los meses recientes las políticas aplicadas por la administración de Enrique Peña Nieto en los rubros de salud, educación y seguridad.
En mayo pasado la calificación aplicada en el Índice de mejor vida ubicó a México en el penúltimo sitio de los integrantes de la organización, únicamente por delante de Turquía.
En octubre, ese club de naciones que se autoproclaman democráticas y desarrolladas consideró al país como su integrante más inseguro, pues a partir de la tasa de delitos y homicidios registrados, el país obtuvo una calificación de cero.
México es el Estado miembro que tiene la tasa más alta de asesinatos, pero también es el país donde existe la máxima disparidad regional en estos crímenes. La tasa de homicidios de Chihuahua es 56 veces superior a la de Yucatán.
Incluso los índices revelados por la OCDE colocaron a la República Mexicana en el último puesto en cuanto a educación, y en los más bajos sitios en los ingresos por habitante.
Si bien, ese organismo multinacional es presidido por uno de los economistas neoliberales más connotados en el ámbito del poder político del PRI y del PAN, José Ángel Gurría, los resultados que ha obtenido el país no le dejan bien parado.
Los pequeños avances
En mayo pasado se divulgó un estudio elaborado por la organización, donde se ubicó a México en el último lugar de lasdimensiones de educación y seguridad. No obstante, el análisis abordó temáticas como la salud, vivienda e ingreso.
El organismo reconoce, mediante el contenido de su estudio, que si bien en la última década se ha hecho un tremendo esfuerzo por mejorar la calidad de vida de los habitantes, sobre todo en educación, salud y trabajo, en un gran número de las dimensiones estudiadas México se mantiene por debajo de la mayoría de los países miembros.
La paradoja no fue ajena al estudio, porque los mexicanos encuestados y que participaron en el análisis se dijeron satisfechos con su vida, a pesar de los bajos ingresos que obtienen, demostrándose que para los habitantes de este país el dinero no lo es todo.
Hasta hace algunos meses, el ingreso promedio de los mexicanos alcanzaba los 12 mil 182 dólares anuales, mientras el promedio de los habitantes del resto de los países de la OCDE (33 naciones) ascendió a 22 mil 284 dólares.
Las calificaciones más relevantes para México se dieron en los rubros de satisfacción de vida, con 6.7 de un máximo de 10 puntos, y condiciones laborales, con 7.1, mientras que en educación alcanzó 3.3, en ingresos 0.7 y en seguridad.
El nivel en que la OCDE ubica al país en el Índice de mejor vida también le concede una reducción de la tasa de mortalidad infantil. No obstante, en esperanza de vida se coloca en el más bajo, pues el promedio es de 74 años, y en el resto de las naciones se eleva a 80 años.
En México, para las mujeres el promedio de vida es de 77 años, y de 71 para los hombres, frente al promedio de la organización, en que las mujeres viven 83 años y los hombres 77.
Otro tema que atrae la atención de ese club de países es el incremento en las tasas de obesidad, que si bien ha aumentado en todos los países integrantes, para promediar 17.8 por ciento de la población, en México se dispara hasta 30 por ciento, sólo por debajo de Estados Unidos. Este fenómeno generará en el futuro notables problemas de salud, como la diabetes, padecimientos cardiovasculares y asma.
Después de que la organización reveló los resultados de las encuestas, apenas en octubre pasado, se expuso que México es el país más inseguro, concediéndole una calificación de cero. De cero a 10 se describió un nivel bajo en el ámbito en la vida laboral y privada, con 3.3; vivienda, 3.6, y salud, 3.7. Y prevaleció como la mejor calificación para los mexicanos la satisfacción personal con la vida, al mantenerse en 6.7.
En fechas recientes la OCDE también presentó el estudio México: Fortaleciendo las políticas públicas de seguridad y justicia, fundadas en la evidencia, con el propósito de formular y aplicar acciones que enfrenten la alta incidencia de la delincuencia y el aumento de los delitos violentos.
En el rubro de la delincuencia, considerada como un fenómeno territorial en casi todos los países integrantes de la OCDE –esto se intensifica en México–, en el país se registra la tasa más alta de asesinatos y se descubre el vínculo entre los actos ilegales y violentos con otras variables socioeconómicas como el desempleo juvenil.
Para enfrentar esto, señala la OCDE, es necesario realizar esfuerzos adicionales para aumentar el volumen de datos comparativos en el ámbito de la justicia.
Para incidir en mejores condiciones de seguridad en México se requieren, insiste la organización, políticas de seguridad y justicia basadas en evidencia, directa, coherente y sistemática.
Este diario publicó en su edición de ayer que la organización considera que México es el único país –de los que la integran– con notable pérdida de bosques y selvas. En el periodo que comprende 2005 a 2010 se perdieron más de 155 mil hectáreas anuales de vegetación, lo que le ubicó en el sitio vigesimoprimero a escala mundial entre los que pierden la llamada cubierta forestal.

viernes, 27 de diciembre de 2013

De veras que es pendejo ...

La cámara apagada y al revés. PENDEJO!!!

Tu nunca cambiaras pendejo... 


-kraken-

Ovejas y Lobos

¡ Qué tamaño de pendejo es peña nieto !

#PosProtesto

MÉXICO VIVE SU MÁS GRANDE CRISIS DE SEGURIDAD HUMANA



• Al tiempo que tiene a ricos con fortunas que superan el PIB de naciones enteras, muchos de sus habitantes viven en condiciones similares a las reportadas en los países más pobres del mundo, señaló Sandra Kanety Zavaleta Hernández, profesora de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM
La realidad nacional se encuentra plagada de injusticias y vejaciones (evidentes cada día y en todos los rincones del país), que nos colocan en la más grande crisis de seguridad humana de nuestra historia, señaló Sandra Kanety Zavaleta Hernández, profesora de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS) de la UNAM.
Pese a ser demandas urgentes, la pobreza, la insuficiencia alimentaria, la fragilidad social, la carencia en servicios de salud, el rezago educativo o las condiciones laborales mermadas, son temas ausentes en las agenda de seguridad y de desarrollo de la nación, agregó la doctora en relaciones internacionales.
Hoy, a nivel global, México es la tierra de los “ricos más ricos” y de los “pobres más pobres”; los primeros amasan fortunas que superan el producto interno bruto (PIB) de territorios enteros en bloque, mientras que los segundos viven en condiciones inferiores a las reportadas en muchos de los países más marginados.

México, país de contrastes
La población de San Juan Tepeuxila, Oaxaca, comparte condiciones similares a las registradas en Somalia, Burundi, Ruanda, Etiopía, Sudáfrica, Angola, República Democrática del Congo o Níger, la nación de menor desarrollo humano en el mundo.
En ese municipio, considerado el más carente de la República, 97 por ciento de la población vive en situación de pobreza (73 por ciento en condición extrema) y 87 por ciento de sus habitantes padece al menos tres “carencias sociales”, entre las que se encuentran rezago educativo, acceso a los servicios de salud y a la seguridad social, así como calidad y espacios de vivienda y acceso a la alimentación.
“Más allá de lo que pudiera debatirse sobre la metodología de la clasificación o el concepto de “riqueza” y su opuesto, sobresale el hecho de que México registre niveles tan elevados de pobreza, inseguridad alimentaria, insalubridad, exclusión social, violación de derechos y otras situaciones lamentables equiparables a muchas padecidas en las regiones más carentes del mundo”, argumentó la también becaria posdoctoral en el Instituto de Investigaciones Económicas (IIEc).
Entre 2008 y 2010, la población nacional en condición de pobreza aumentó de 44.5 a 46.2 por ciento (un incremento de 48.8 millones a 52 millones). Aproximadamente, 36 por ciento de las personas en nuestro territorio viven en la variante llamada “moderada”, es decir, sin ingresos suficientes para adquirir la canasta de alimentos y el 10 por ciento en la “extrema”, sin lo necesario para acceder a la básica.
Desigualdades globales
Para Zavaleta Hernández, si algo distingue al mundo son sus injustos contrastes. “En el planeta, 20 de cada 100 individuos desembolsan dos dólares diarios por un café, mientras que otros tantos ‘sobreviven’ con menos de un dólar al día; los 500 más ricos poseen un ingreso infinitamente mayor a las percepciones de los 400 millones de personas más pobres y dos mil 500 millones de humanos obtienen dos dólares o menos por una jornada de trabajo”.
La esperanza de vida en Canadá, por ejemplo, es de 84 años, mientras que en Sierra Leona es de 48. Al mismo tiempo, mil millones de seres humanos no tienen alimentos, cifra similar a la suma de las poblaciones de EU, Canadá y la Unión Europea, donde cada habitante arroja a la basura 115 kilogramos de comida anualmente. En los “países desarrollados” se desperdicia casi la misma cantidad (222 millones de toneladas) que la producida en toda el África Subsahariana (230 millones de toneladas) en ese lapso.
¿Y qué hay acerca de América Latina?, preguntó la académica de la FCPyS. No podemos decir que estamos mejor, porque en ésta el hambre mata a diario 288 niños y en México, tan sólo de enero a marzo de 2013, se registraron 22 decesos al día por esta causa. Éstos son apenas algunos datos para ejemplificar los alcances de la crisis de seguridad humana en el país, a los que se añade que 20 por ciento de los connacionales se encuentra en rezago educativo.
Aquí, el promedio de escolaridad es de 8.5 años, lo mismo que en Zimbabue, Kenia, Sudáfrica, Kirguistán y Palestina. Adicionalmente, 25 por ciento de los mexicanos no tiene acceso a alimentos, mientras que en Namibia, el índice es de 18 por ciento, en Nepal del 17 y en Indonesia del 13 por ciento.
Otro aspecto a cuidar es la salud, pero una tercera parte de la población de nuestra nación no tiene acceso a servicio alguno —tanto a nivel público como privado— y más del 60 por ciento carece de seguridad social.
“Hoy, se evidencia un retroceso sin precedente en la vida de las personas alrededor del orbe. El sistema suele decirnos que ‘cuando sube la marea todos los barcos se elevan con ella’ y vemos que la tecnología avanza y las barreras comerciales se reducen, Sin embargo, es este esquema, que por naturaleza niega, excluye e ignora a gran parte de la población mundial, las injusticias y desigualdades, principalmente económicas y sociales, aumentan”.
Sin duda, es posible percibir avances positivos en la seguridad de las personas, pero es innegable que millones aún padecen problemas significativos que dificultan su consecución, lo que evidencia una regresión importante, concluyó Zavaleta. 

A partir del 1 de Enero 2014, a pagar de más...

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