sábado, 23 de enero de 2016

Peña impone al verde Quirino Ordaz Coppel candidato del PRI por Sinaloa

Quirino Ordaz Coppel, quien fue designado por el Comité Ejecutivo Nacional del PRI como candidato de unidad a la gubernatura del estado para los comicios de este 2016, es actualmente diputado federal, aunque pertenece a la bancada del Partido Verde, quien cedió su lugar en el convenio de coalición para que el mazatleco arribara a la candidatura por el Distrito 8 sin violentar la normatividad en materia de género.
Licenciado en derecho por la Universidad Autónoma del Estado de México y Maestro en Administración Pública por el Instituto Nacional de Administración Pública, Ordaz Coppel inició en 1985 como asesor de los gobernadores del Estado de México Alfredo del Mazo, Alfredo Baranda y Mario Ramón Beteta. Posteriormente, se desempeñó como subdirector de Concertación y Promoción de la Secretaría de Energía, Mina e Industria Paraestatal de 1989 a 1991.
De 1994 a 1997, durante la jefatura de gobierno de Óscar Espinoza Villarreal, fue director general de Protección Social del Departamento del Distrito Federal y director general del Sistema DIF en el Distrito Federal.
De 1998 al 2000 se desempeñó como director general de Operación Promocional de la SECTUR y del 2000 al 2001 subdirector general de Promoción del Consejo de Promoción Turística de México, volviendo a Sinaloa ese año para ocupar la Delegación de BANOBRAS en el estado.
Hijo de Quirino Ordaz Luna, quien fuera alcalde de Mazatlán de 1984 a 1986, el ahora abanderado tricolor ha destacado como uno de los mayores impulsores del turismo en el puerto como empresario hotelero, aunque ha mantenido experiencia en el servicio público local.
En el Ayuntamiento de Mazatlán se desempeñó como tesorero durante la administración de Ricardo Ramírez, además de ser secretario particular de Jesús Aguilar Padilla, así como subsecretario de Administración y secretario de Administración y Finanzas en la recta final de su mandato.
Ahora, fue el personaje asignado por el PRI para tratar de retomar la gubernatura de Sinaloa, aunque oficialmente para la Cámara de diputados Quirino Ordaz es miembro del Partido Verde.

SEMARNAT ENTREGÓ TAJAMAR A EMPRESAS DEPREDADORAS, LIGADAS A POLÍTICOS!

Vibrante himno antifacista : Bella Ciao - Español e Italiano

LAS CERTERAS PALABRAS DE "PEPE" MUJICA SOBRE TRIUNFO DE MACRI

Macri: maltratos a gente en situación de calle

José “Pepe” Mujica expresó su preocupación acerca de la gobernabilidad del presidente electo de Cambiemos, Mauricio Macri, aunque deseó que “a la Argentina le vaya lo mejor posible con su futuro gobierno”.

Mujica señaló que sus “temores tienen que ver con la estabilidad institucional de la República Argentina, en un dibujo político que no es fácil, no es sencillo, pero ojalá que esta desconfianza, también hija de la historia, no se confirme y acontezca lo contrario, de todo corazón”.

En declaraciones al medio M24, de Uruguay, el ex presidente del país vecino y dirigente del Frente Amplio agregó que”cuando a Argentina le va mal, no es un problema sólo de Argentina”, en referencia a los problemas que pueda traerle a la región.

El ex mandatario uruguayo José Mujica desestimó hoy presentarse como candidato presidencial para las próximas elecciones y ratificó su salida del Senado en el venidero abril para trabajar en la renovación del Frente Amplio (FA).

“Debo declarar enfáticamente para que no se sigan equivocando amigos y adversarios: no seré candidato presidencial para las próximas elecciones, si estoy vivo y estoy sano”, declaró en su audición radial de M24.

El actual legislador precisó que si le queda algo de fuerza “lo dedicará a favor de proyectar nuevos compañeros, más jóvenes”, que existen por todas partes para “darles oportunidades y proyección”.

Debo decirlo para evitar lamentables y tristes confusiones que no ayudan al país y tampoco al FA, dijo el exgobernante y añadió en modo irónico que no va “a estar en ese baile si estoy vivo”.

Mujica ratificó que en abril renunciará al Parlamento con la idea de tratar de contribuir a su renovación con gente joven, “porque se precisa renovar, incorporar sangre más joven”, subrayó.

Me voy a dedicar en cuerpo y alma a impulsar la renovación del Frente Amplio con todas mis fuerzas, esperanzas y con todos mis últimos sueños, remarcó.

No estaré en la disputa de esa presidencia, “las pocas fuerzas que me quedan las dedicaré a la idea de renovación”, enfatizó.

El expresidente aseguró que con 80 años cumplidos ayudará en todo lo posible a que se vaya procesando una joven nomenclatura que pueda en el futuro representar a la organización política.

Tiene que haber solidaridad intergeneracional en una causa que es de largo aliento porque la vida pasa pero la causa queda, por eso “estos esfuerzos son colectivos y hay que entender a tiempo la idea de renovación por construcción deliberada y paciente”, concluyó.

(Prensa Latina / El Clarín)

Al rescate .- Reséndiz

¿Qué tareas debe cumplir la Comunicación Revolucionaria?

Tres miembros del periódico revolucionario bolchevique narodnaya volya ejecutados


“(...) He tenido ocasión de observar muchas veces cómo poderosas organizaciones con una poderosa prensa se hicieron añicos bajo el impacto de los acontecimientos, y cómo, por el contrario, pequeñas organizaciones con una prensa técnicamente débil se transformaron en corto tiempo en fuerzas históricas”. León Trotsky
Asumir el reto de planificar, democráticamente, los contenidos
Sin comprender, cabalmente, lo que es una Revolución, será difícil comprender la dialéctica de sus tareas comunicacionales. No hay práctica correcta sin teoría correcta. Una situación revolucionaria tiene sus contenidos propios, sus ritmos y sus prioridades determinadas por la fuerza, y los avances, que la clase trabajadora conquista para expropiar el poder a la burguesía. Las tareas comunicacionales revolucionarias no pueden provenir de la pura subjetividad, opinológica, de algunos “iluminados”, las prioridades derivan de las necesidades objetivas de cada frente en combate contra el capitalismo. Los contenidos, nuestros, emergen de la lucha de clases. No la esconden.
Esas necesidades se detectan democráticamente y se toma en cuenta lo concreto, tanto como lo subjetivo, con el propósito revolucionario de que la verdad sirva para elevar el nivel de la conciencia, para perfeccionar la lucha y para garantizar el triunfo de la revolución permanente. En una situación de claro enfrentamiento de clases, en la que la disputa no admite eufemismos, y es contundente la evidencia de una guerra, los medios de comunicación revolucionarios tienen un papel supremo como herramientas organizadoras para ayudar a multiplicar las fuerzas revolucionarias a partir de poner en común un programa de acción emancipador. No se puede desperdiciar recurso alguno. No se puede perder un minuto. Las mejores ideas son las ideas emancipadoras.
No son pocos los que se apresuran para erigirse en intermediarios mesiánicos, dispuestos a reescribir los mandamientos del reformismo, aprovechándose de los medios de comunicación. Hay que estar alertas, los reformistas son un veneno camaleónico que se escurre sigiloso en no pocos espacios. Algunos se disfrazan de “doctos” y van por el mundo pontificando un saber “revolucionario” sacado de su saliva (o de algunos manuales de élite burguesa). No faltan los envidiosos, los mediocres, los petulantes ni los traidores que se infiltran en los frentes revolucionarios para sembrar confusión mientras ordeñan alguna prebenda o canonjía ganada con trampas. Es preciso ser muy cauteloso. Todo lo que no ayuda a garantizar, acelerar y profundizar la Revolución, en el corto, en el mediano y en el largo plazo… debe ser sometido a discusión abierta. Por todos los medios. Ese es un repertorio de contenidos inexcusable.
Es indispensable ensayar todos los lenguajes necesarios para hacer visibles y palpables los triunfos de la revolución que son la fuente primordial de la fortaleza moral. Con alegría, con humor, con imaginación revolucionarios para no repetir el discurso acartonado del patrón burgués. Es indispensable comunicar los problemas, armados con la autocrítica más proactiva y con los programas de avance más consensuados. Es vital elevar la moral y la ética revolucionaria. Enriquecer las responsabilidades y asegurar la creatividad para ganar el territorio de los contenidos, vitalizar la experimentación de las formas y amplificar la recepción con retroalimentación dialéctica. No hay tiempo que perder. Los contenidos emancipadores exigen su lugar en la batalla de las ideas.
Algunos objetan a cierta comunicación revolucionaria por “oficialista”. Creen que algunos medios revolucionarios se exceden en las tareas de “propaganda” y se olvidan de las tareas de la autocrítica. Es un debate valioso que no puede quedarse en un diálogo de sordos y si, por el contrario, debe constituirse en una herramienta, de debate y de trabajo, abierta constante. Pero no confundir el concepto burgués de “propaganda” con la urgencia revolucionaria de hacer visibles nuestros logros para fortalecer la moral de combate. Ningún evangelio publicitario burgués va a silenciarnos por más científico o santo que se auto proclame. Los contenidos de la comunicación revolucionaria son logros conceptuales cuya misión, además de elevar el nivel de conciencia, radica en multiplicarse dialécticamente. Y eso requiere redes y sistematización planificadas.
La batalla de la comunicación Revolucionaria se da, en una de sus fases, principalmente contra la ideología de la clase dominante que ha hecho metástasis en todo el tejido de las relaciones sociales. Es una lucha muy difícil que no admite reposo. La encontramos hasta en la sopa. La vemos en nuestros gustos y en nuestras creencias, está en la educación y en la cultura, está en las tradiciones y en las imaginaciones. El capitalismo a inoculado con su plasma ideológico incluso el pensamiento de su sepulturero para convencerlo que lamente la hora en que se verdugo muera. Eso se llama enajenación y se ha convertido, incluso, en un gran negocio. Terrible problema. Pero la parte más ardua es la revolución creadora que debe contribuir a fundar un nuevo universo de ideas, emociones, entusiasmos y moral… emancipadas y emancipadoras. Y en ese marco una de las tareas más arduas, y más postergadas, ha sido la Revolución de los Contenidos.
Nuestras luchas comuncacionales son asimétricas. Nos falta capacitación, nos falta organización y nos falta unidad. Tenemos claro quién es el enemigo de clase, sabemos el daño que nos ha causado, sabemos que debe ser expropiado y derrotado y sabemos que no podemos perder la batalla comunicacional. Sabemos que ésta lucha debe darse de manera internacionalista. Sabemos que a los trabajadores sólo lo salvarán los trabajadores. Sabemos mucho y hemos hecho muy poco. Por ahora. ¿Por qué no hemos logrado vencerlos ya, si somos la mayoría? Porque, en materia de comunicación, también hay que emancipar a los emancipadores. Esa es una tarea con prioridad número uno. Manos a la obra. No sería un mal ejercicio que todos los días, ordenadamente, cada revolucionario asuma su responsabilidad socialista de difundir 10 noticias con los logros de la Revolución. Logros de la clase trabajadora. Hay que convertirnos en combatientes comunicacionales diariamente. Ojo con los contenidos. No dejemos que el enemigo de clase nos maneje la agenda.

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