domingo, 22 de diciembre de 2013

"...la tele dice que son peligrosos"

¡¡¡ MIEDO !!!

Autodefensas toman control de otros dos poblados en Michoacán


Autodefensas en Ixtapita. Foto Francisco Castellanos.
Autodefensas en Ixtapita. Foto Francisco Castellanos.
LA HUACANA, Mich. (proceso.com.mx).- Los grupos de autodefensa y guardias comunitarios avanzaron este sábado y tomaron Ixtapilla y La Huacana, con lo que aumentan a 30 los municipios liberados de crimen organizado.
A las 15:00 horas unos 100 autodefensas de los municipios de Aguililla, Aquila, Coalcoman, Buena Vista Tomatlán, Tepealcatepec, Tancítaro y de Tierra Caliente incursionaron por la sierra y tomaron Ixtapita, a seis kilómetros de Zicuirán; mientras que por carretera, cerca de las 16:00 horas, avanzaron a la cabecera del municipio La Huacana, al que proclamaron libre de “lacras”.
El doctor José Manuel Mireles, coordinador de los grupos de autodefensa de Tepalcatepec, dijo que La Huacana fue declarado municipio libre del crimen organizado luego de que por años éste aterrorizó la zona. Hombres y mujeres ataviados con playeras pidieron paz.
Durante los hechos de este sábado se instalaron barricadas y se reforzaron los puestos de control en las poblaciones tomadas, además de que se interrumpió la circulación vehicular de Cuatro Caminos a La Huacana durante cinco horas; los pobladores se colocaron a los lados de los puestos de revisión, sacaron alimentos y bebidas y tomaron el espacio como día de campo.
El comandante identificado como Tilín indicó que el cierre de la carretera del Chauz a La Huacana fue para evitar daños colaterales en caso de enfrentamientos con el crimen organizado.
La toma se realizó de manera pacífica, sin violencia, como ocurrió en Zicuirán el miércoles pasado.

Cuelgan en PN A ‘legisladores’


Piedras Negras, Coah.- Con una protesta impactante, integrantes del Comité Municipal del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), se manifestaron y exhibieron muñecos de senadores y diputados que aprobaron las reformas educativa, hacendaria y energética, por considerarlo una traición a la patria.

Armando Martínez Macías, presidente del Comité Directivo Municipal de Morena en esta frontera, precisó luego de que integrantes del movimiento colgaran muñecos de trapo en el paso peatonal que llega al Puente Internacional número 1, que las protestas de Morena continuarán.

Subrayó que con anterioridad Morena se promulgó en contra de las reformas que afectarán diferentes sectores de la sociedad, principalmente a quienes menos tienen.

Señaló que entre lo aprobado por senadores y diputados federales, así como por los congresos del estado, se encuentra la homologación del IVA en la franja fronteriza, que afectará en demasía a la población a partir del 1 de enero.

Además, criticó cómo los legisladores aprobaron la reforma energética, donde prácticamente se privatiza Pemex y se deja a empresas transnacionales que participen en contratos libres respecto al petróleo.

“Ya no sólo de Morena criticamos, sino hasta intelectuales extranjeros como el Premio Nobel de Economía, Joseph Stiglitz, lo han criticado”, indicó.

Recordó que el Premio Nobel de Economía de 2001 enfatizó hace unos meses que México debía de salvaguardar la propiedad de su petróleo y gravar impuestos, pero a quienes contaminen y grandes monopolios.

“Además él lo dice muy claro, que todos los gobiernos que tengan suficiente producción de petróleo, deben de tener paciencia y utilizar todo tipo de estrategia antes de privatizar el petróleo”, subrayó.

Precisó que ven con tristeza cómo en menos de un año diputados y senadores acabaron con la historia de México y con lo que era un orgullo para los mexicanos.

“Es una traición que hicieron a la patria, en menos de una semana se aprobó también en los estados, como que les urgía, vemos con tristeza esta situación tan fraudulenta que hicieron”, dijo.

Martínez Macías criticó que las aprobaciones de las reformasno se llevarán a debate, tanto en la Cámara de Senadores, como en el Congreso de la Unión.

“Por eso estamos exhibiendo monos físicos de diputados federales y senadores que traicionaron al estado, aprobando una ley donde dejan en desventaja a los ciudadanos de la franja fronteriza con leyes como la hacendaria”, señaló.

Lamentó que a partir del 1 de enero la gente se dará cuenta de todo lo que los legisladores hicieron al aprobar las reformas, donde los que más se verán afectados, serán los que menos tienen.

Destacó que continuarán con sus protestas y no van a descansar, porque consideran que lo que los legisladores hicieron es una infamia en contra del pueblo de México.

Osorio Chong compara a Peña Nieto con José María Morelos


MÉXICO, D.F. (proceso.com.mx).- Durante la conmemoración del 198 aniversario luctuoso de José María Morelos y Pavón, el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, dijo que, al igual que el héroe patrio lo hizo en su momento, el presidente Enrique Peña Nieto asumió la transformación del país con las reformas recientemente aprobadas.
El funcionario, quien pronunció el mensaje oficial del evento realizado en Ecatepec, Estado de México, afirmó que Peña se atrevió a romper las inercias que tuvieron al país en el estancamiento y la parálisis.
Osorio Chong consideró que ahora toca a todos los actores políticos trabajar para la aplicación de las reformas.
Dijo que Peña se dio a la tarea de conjuntar esfuerzos con las diversas fuerzas políticas para concretar importantes reformas que representan el principio de una nueva etapa.
Indicó que el presidente tenía dos opciones: la complacencia de quienes no construyen y sólo pretenden resolver su circunstancia política, o romper ataduras y enfrentar las resistencias.
Sostuvo que Peña se decidió por lo segundo y no someterse a la retórica de inconformidad sin sustento ni fundamento.
Destacó que lo hizo más allá de protagonismos, tranquilidad o comodidad política, pues con valentía se atrevió y asumió el reto de transformar al país.
Tras el discurso, Peña Nieto depositó una ofrenda floral e hizo guardia.
En el acto estuvieron presentes miembros del gabinete presidencial y secretarios de Estado.

Viejos y nuevos mitos. León García Soler



Foto
Durante la ceremonia del viernes pasado en Palacio NacionalFoto Francisco Olvera
L
a nueva clase política, que es la vieja clase política con diplomados académicos y desmemoria certificada, celebró en el patio de honor de Palacio Nacional la promulgación de las reformas a los artículos 25, 27 y 28 de la Constitución General de la República. La reforma energética con la que corona su proyecto Enrique Peña Nieto. Ahora falta dar cuerpo a la levedad en las alturas de la norma, debatir y precisar a detalle las leyes reglamentarias que fijarán el curso y determinarán el buen éxito o el fracaso de la que el viernes fue calificada como una de las reformas más trascendentes de las últimas cinco décadas.
Era la fiesta. Las sonrisas y las palmadas en la espalda de los representantes de los tres poderes, de gobernadores y legisladores que por un instante encontraron la dicha del consenso; alegría en lugar de la pesadilla del retorno del cesarismo sexenal de todos tan temido. Peña Nieto no es César Augusto. Y en el lugar que reivindicó desde el primero de diciembre de 2012, Palacio Nacional sede y símbolo del poder político, del proceso histórico, de la sumisión colonial y la insurgencia, de la República restaurada y del porfiriato que salió al exilio dorado para dejar libre el espacio a Zapata y Villa; y el poder a los constitucionalistas que elaborarían en Querétaro la norma del poder constituido creador de las instituciones, de los derechos sociales, del Estado moderno mexicano.
Digno espacio. Y un acto de sobriedad republicana que exigía mucho más que la satisfacción presurosa de haber superado mitos y tabúes para dar un gran paso hacia el futuro. Palabras del Presidente de la República, que tuvieron la contraparte altanera y presuntuosa de la derecha extrema: en Chihuahua, Gustavo Madero hacía ondear los pendones de la reacción y afirmaba que con la promulgación de la reforma energética: enterramos el mito cardenista del Estado estatista (sic), el Estado que controlaba clientela a través de los sindicatos, eso es lo que firmó hoy Enrique Peña Nieto. Enterramos la idea del nacionalismo revolucionario. La izquierda ausente, derrotada por sus propias indefiniciones, por un temor atávico que permitiría a la patética derecha de sacristía atribuirse la paternidad del cambio, la victoria del libre mercado, la derrota del Estado rector de la economía.
Los del PRI festejaron la recuperación de la plaza. Del rumbo, todavía incierto, para alejarse de las últimas cinco décadas invocadas por Enrique Peña Nieto. El del pragmatismo pleno, el operador político que supo capitalizar la burda subestimación de sus adversarios internos y externos; asumió el Poder Ejecutivo de la Unión, sumó las voluntades del PAN, del PRI y del PRD mismo en la firma de un pacto, acto de realismo político para liberarse del yugo de las coaliciones como imposibilidad que confirmaba la falta de oficio, la confusión de la democracia como fin con la voluntad de poder. Y la decisión de ejercerlo por el único método viable en la pluralidad: los acuerdos, el doy para que des, el conceder para acceder. Ese fue, ese ha sido, el único logro incontestable de Peña Nieto en el año aterrador que llega a su fin.
Los juicios lapidarios y anónimos de las redes sociales no pueden reflejar fielmente la vacuidad solemne de las reuniones de funcionarios y oligarcas que celebran las victorias del instante y olvidan las derrotas del largo plazo. Hacen falta los practicantes de la crónica política que se ha desvanecido a lo largo de las cinco décadas reducidas al rencuentro instantáneo del derechismo vergonzante del PRI y el derechismo alucinante del PAN. El libre mercado como escapulario que suple al conservadurismo de la Junta de Notables. Nuevo PRI, dicen los medios del capitalismo financiero que elogian las reformas del gobierno de Enrique Peña Nieto, del mismo sistema que apenas ayer era estado en trance de disolución, ausente. The Washington Post y The Wall Street Journal ponen a Peña Nieto de ejemplo del modo en que se puede avanzar y hacer los cambios necesarios en una democracia plural. Brillante futuro para México, auguran.
Y las calificadoras hacen sonreír a Luis Videgaray. Vamos a pagar menos intereses por la deuda y lo que pidamos prestado de hoy en adelante, dice. Los sicofantes aplauden el súbito optimismo que predice un crecimiento de 5 por ciento anual del PIB. Hace unos días, soñaban con alcanzar el 3 por ciento y olvidar que este año fatal no llegaría el crecimiento al 1 por ciento. Si salíamos de la recesión en la que caímos después de medio año de gasto público invisible y reducción implacable del circulante, dictada por el Banco de México. No hubo testimonio de notario público, pero los medios del exterior y los administradores de los capitales de riesgo aseguran que la reforma peñista abre al libre mercado una riqueza petrolera equivalente a la que hay bajo el hielo del ártico.
Del mito nacional revolucionario al rito de la ortodoxia neoconservadora. Salto al vacío, si la izquierda mexicana insiste en aislarse del poder constituido, de las instituciones creadas en el proceso histórico de la Reforma, la Revolución y el breve veranillo social del sexenio cardenista. Tomar la calle es irse de paseo, mientras los conservadores de Pedro el Ermitaño se funden con los neoconservadores y neoliberales que procreó el PRI en la larga agonía del sistema. Llamar a manifestar en demanda de una consulta nacional es convocar a una marcha de sonámbulos: en las instituciones de la democracia representativa se definirá la reforma energética, sus alcances y los límites que le imponga la regulación, el ejercicio de la rectoría estatal que Madero el ínfimo declaró liquidada. Si los partidos de la izquierda se fugan hacia la fantasía del 18 Brumario, la oligarquía los enviará al basurero de la historia.
Es largo el proceso de las reformas constitucionales. Y no concluye al ser firmada y promulgada por el titular del Supremo Poder Ejecutivo de la Unión. Por muy supremo que fuera y siga siendo; por muy capaz que se muestre para alcanzar el voto aprobatorio de más de la mitad de los congresos locales de la República. Peña Nieto firmó el acta de promulgación y la envió a la Secretaría de Gobernación para que se publicara. De inmediato, ya sin obstáculo alguno, Miguel Osorio Chong imprimió y publicó el ejemplar de marras en el Diario Oficial de la Federación. Todo a paso veloz. Y más todavía por la cerrazón de los diputados de la izquierda que decidieron tomar la tribuna vacía del salón de plenos y bloquear las puertas con curules y otros trastos inútiles. Manlio Fabio Beltrones y Ricardo Anaya trasladaron la sesión a un salón alterno. Aprobaron las reformas a toda prisa. Y el sonorense líder de la bancada del PRI las envió de inmediato a los congresos locales que, en ese momento, discutían los presupuestos de sus respectivas entidades.
Todavía no concluye el proceso. Enrique Peña Nieto anunció de inmediato que a la brevedad enviará las iniciativas de leyes reglamentarias. No vaya a ser el diablo. Porque en la calle marcha la izquierda sin rumbo, limitada a convocar la consulta popular y demandar juicio penal contra el Presidente de la República por traición a la patria. Pero arde el llano en todo el país. Y la desigualdad imperante impediría que lleguen a los marginados los beneficios de la apertura que es un gran paso hacia el siglo XXI.
Más de la mitad de los mexicanos está en la pobreza; millones tienen hambre. Y hay funcionarios del cambio que responden como Héctor Pablo Ramírez, director de Liconsa: a los millones de indígenas les hace daño beber leche; y además no tienen los 4.50 pesos que cuesta un litro.

Los despojados.


Desnudo de diputado del PRD
Desnudo de diputado del PRD
MÉXICO, D.F. (apro).- Despojados de su soberanía, del derecho a ser consultados y de la obligación de ser informados en materia energética, los mexicanos –atropellados por el PRI-gobierno, por su viejo aliado, el PAN, y su más reciente comparsa, el PRD– hoy sólo tienen un recurso para revertir la situación: salir a protestar a las calles.
Ominosa semana del 9 al 13 de diciembre vivió el Congreso de la Unión. “Las mayorías”, en acuerdos simultáneos, ya fuera con el PAN o con el PRD, sembraron de obstáculos la vía democrática de nuestro país.
Primero, el PRI-gobierno se alió con el PAN para sacar la reforma energética; luego, el PRI-gobierno se alió con el PRD para aprobar una consulta popular que hace inviable echar atrás la entrega del país a empresas transnacionales que no tienen más visión que buscar el beneficio para sus bolsillos, nunca para México.
El Congreso de la Unión, sin discusión, sin debate, sin conocimiento siquiera por la mayor parte de las diputadas y diputados, decidieron exhibir su pequeñez e ignorancia.
De los 500 diputados federales, si acaso una veintena conocía el contenido de la reforma energética y sus alcances; otro puñado más de la consulta popular, el resto de ellos, quienes mensualmente se llevan 200 mil pesos a la bolsa “por legislar y representar a la ciudadanía”, no tenía idea de qué se votaba, de a quién se beneficia, de los alcances negativos para las actuales y futuras generaciones.
Ellos, los que votaron a favor de la reforma energética, “algún” beneficio tendrán, pues votaron con disciplina partidaria que es sinónimo de supina ignorancia y entraña apátrida. Sus hijos estarán en buenas escuelas, sus familiares obtendrán o mantendrán buenos trabajos, sus parentelas recibirán el fruto del buen pago por los servicios de sus legisladores, pero el resto de la población, no. Ésos están en otro apartado, el de los despojados.
Cuando uno de los diputados michoacanos pasó a tribuna para hablar en contra de la reforma energética y empezó a “despojarse” de sus ropas, en un símil de lo que han dejado las privatizaciones de Teléfonos de México, de las carreteras o de los bancos, las diputadas priistas se sintieron agraviadas; los panistas voltearon la cara tratando de ignorar el insulto, pero ninguno de los “ofendidos” pudo entender el “despojo” que ellos estaban consumando.
A flor de piel el coraje, la frustración, sentimientos que emergían cuando las diputadas emitían “a grito pelado” su voto a favor de la reforma energética, y mortificaba e indignaba cómo se mofaban por aplastar a la oposición. La vergüenza e impotencia paralizaban a algunos diputados.
Antes, un par de días antes, el PRD, desgarrándose las vestiduras, votaba a favor de una consulta popular que impide prácticamente echar a tras la reforma energética. Está llena de candados, de ambigüedades en las que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) se puede escudar para rechazar “la trascendencia nacional”, de términos disímbolos como Congreso y Congreso Constituyente.
Pero el PRD fue el constructor de dicha ley; ya lo dijo la diputada perredista Aleida Alavez: “No nos engañaron”, y aunque ella sostiene que sí se puede someter a consulta popular la reforma energética, lo cierto es que el nuevo marco legal contiene tantos vericuetos como mañas tiene el PRI-gobierno o como a chicanadas recurre un mal abogado.
Las perredistas Amalia García y Angélica de la Peña participaron en la confección de la ley de consulta. ¿Acaso no sabía de los candados la exgobernadora de Zacatecas?; o ¿alguien puede afirmar que Angélica de la Peña, esposa del expresidente nacional el PRD, Jesús Ortega, ignoraba el poco alcance de una reforma de ese tipo?
Aún así, con ese tipo de ley de consulta popular, más de una veintena de diputados del PRD pasó a tribuna el jueves 12 para votar en contra de la reforma energética, y “amenazando” a priistas y panistas con un “nos vemos en la consulta popular”.
Que no se diga engañado el PRD, que no peque de inocente al decir que su participación en el Pacto por México no avaló el conjunto de reformas que van en detrimento de la mayoría de los mexicanos, clases medias, maestros y estudiantes y, destacadamente, de los 60 millones de pobres de este país.
El PRD contribuyó con su ley de consulta ciudadana a que ésta se realice con dificultad y por lo tanto para hacer más sinuoso el improbable camino que revoque la reforma energética.
Por ello, lo único que le queda a la sociedad mexicana es la calle, pero sin depender de los líderes, porque ya se vio que “el cerco” sin López Obrador fue una burla, pero también generó dudas sobre otros, como por ejemplo, la exdelegada de Iztapalapa, Clara Brugada, quien gobernó a más de un millón de personas y no fue capaz o no quiso movilizar a miles en defensa del petróleo.
Por ello lo que sigue es la presión en las calles; exigir, que con ley o sin ley, la consulta se tiene que hacer. Generar un gran movimiento social, ese es el reto de quienes se oponen a la reforma energética. El otro gran reto de la sociedad es hacer a un lado la apatía, apagar la televisión y revivir su amor por nuestro país.
Comentarios: mjcervantes@proceso.com.mx
Twt @jesusaproceso

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