viernes, 30 de noviembre de 2012

El ausente. Naranjo

Ilegítimo hasta el último minuto

 

Felipe Calderón, titular del Ejecutivo, en su penúltimo día en Los Pinos. Foto: Miguel Dimayuga
Felipe Calderón, titular del Ejecutivo, en su penúltimo día en Los Pinos.
Foto: Miguel Dimayuga
MÉXICO, D.F. (apro).- Como hace seis años, Felipe Calderón recurre a una peculiar ceremonia militar de entrega del poder.
Ante su incapacidad para asistir al Congreso de la Unión, formal representante nacional, acordó con Enrique Peña Nieto repetir el acto castrense de entrega simbólica del poder en la residencia oficial de Los Pinos.
Hace seis años, en el primer minuto del 1 de diciembre, Vicente Fox le entregó una bandera nacional en una inédita y breve ceremonia de sucesión presidencial, ante la incertidumbre que existía sobre su presencia frente al pleno del Congreso para jurar como presidente.
El artículo 87 de la Constitución ordena que el presidente, al tomar posesión de su cargo, protestará ante el Congreso de la Unión o, si es el caso, ante la Comisión Permanente. Calderón tuvo que entrar a escondidas para cumplir con ese mandato constitucional. Fue sacado en vilo porque no podía permanecer frente a un Congreso donde se resumía la confrontación nacional que representó su designación, en el tribunal electoral, como presidente de México.
Nunca más se paró ante la representación nacional. Nunca pudo dar la cara a la nación. En la lógica democrática y de división plena de poderes, el titular del Ejecutivo acude cada año a rendir cuentas ante el Legislativo. Calderón no lo hizo, sencillamente no pudo. Pesada, la sombra de la ilegitimidad se lo impidió.
Aunque cumplía con la obligación de informar al Congreso mediante la entrega por escrito de su respectivo informe de Gobierno, cada septiembre se le tenían que preparar escenarios ad hoc para dar un mensaje.
La pretendida ocupación, esta semana, de una vasta zona alrededor del Congreso de la Unión por parte del Estado Mayor Presidencial, fue también signo de la ilegitimidad. Calderón quería asegurarse de que nada impidiera, por fin, su presencia en el Congreso como presidente de la República. Desde una semana antes ordenó un ofensivo cerco que afectó la vida cotidiana de miles, si no es que millones de personas.
Ni el presidente democrático más poderoso afecta de esa manera a la población. Sólo el abuso del poder lo permite.
Frustrada la ocupación del Estado Mayor Presidencial y de la Policía Federal, lo único que logró fue el enojo y el recuerdo indeleble de su ilegitimidad, sellada por él mismo con su afrenta del “haiga sido como haiga sido”.
Durante todo su gobierno, el Estado Mayor Presidencial –ese Ejército dentro del Ejército– lo mantuvo cercado. Así tenía que ser. No podía actuar más que ante la televisión y en auditorios cerrados, aunque muchas veces lograron colarse personas que a gritos o con letreros le recordaron su condición de presidente ilegítimo.
Con la anunciada ceremonia al primer minuto del sábado, Calderón no viola la Constitución. No se sabe si además de la bandera entregará la banda presidencial. Si es así, Peña Nieto podría llegar a San Lázaro con la banda presidencial y protestar como presidente.
La única certeza es que Felipe Calderón habrá de hacer de su último instante de poder una reafirmación de lo que siempre fue.
@jorgecarrascoa
jcarrasco@proceso.com.mx

Al final, Calderón busca culpar a Dios de su gran fracaso

 
Aspiro a un México de paz, dijo en 2006, pero dejó el país sembrado de cadáveres: Salmerón
Su peor herencia es haber abierto el camino de retorno al PRI y sus vicios
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Recuento de los daños. Sexenio de la muerte, acto del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad realizado el pasado miércoles en la Estela de LuzFoto Francisco Olvera
 
 
Claudia Herrera Beltrán
 
Periódico La Jornada
Viernes 30 de noviembre de 2012, p. 2
Perseguido por la duda del triunfo electoral, Felipe Calderón siguió en el décimo día de su gobierno un camino sin retorno: declaró la guerra a la delincuencia en busca de legitimidad. Con una elevada cuota de sangre, la peor derrota de su partido a cuestas e incumplidas varias promesas, devolverá la banda presidencial al PRI con un discurso que, según analistas, busca la exculpación. Me hubiera gustado hacer mucho más... pero Dios sabe por qué pone a determinadas personas en determinadas circunstancias, expresó hace unos días.
Lejos de aquella máxima de Manuel Gómez Morín –el fundador de su partido–, quien en 1939 advirtiera a los primeros panistas: el mal no es fatal. No es cierto que los males que aquejan a México sean una parte ineludible del destino nacional; derivan de actos positivos o de omisiones del Estado.
Omisiones o yerros de los que el presidente Calderón parece no asumir su responsabilidad, afirma Bernardo Barranco, estudioso de las religiones, quien analiza las recientes invocaciones del Ejecutivo a una divinidad como responsable de los males del país. Usa la providencia, a Dios, el destino superior, para justificar su gran fracaso, porque sabe que va a ser muy mal juzgado.
También traicionó sus raíces
Postura distinta a la que planteó el 13 de diciembre de 2006 en Huehuetoca, estado de México, cuando selló su perenne alianza con la plana mayor del Ejército, la Marina y la Secretaría de Seguridad Pública, que junto con el PRI le garantizaron poder jurar como presidente en el recinto de San Lázaro después de las impugnadas elecciones de 2006.
Creo firmemente que todos los mexicanos, a pesar de la adversidad, podemos construir una nación de libertades. Aspiro a que nuestro México sea una nación de orden, de paz, de libertad, de justicia, de democracia, un México más seguro, ofrecía antes de lanzar personalmente el Operativo Michoacán, vestido con una holgada casaca y gorra militares, instantánea que marcó su Presidencia.
Un México que después de seis años está sembrado de miles de cadáveres, fruto de una estrategia equívoca, explica Pedro Salmerón, historiador y académico del ITAM, al plantear que aplicó criterios contrarios a los mecanismos internacionales de lucha contra el crimen organizado y tuvo absoluta insensibilidad frente a los deudos; lo opuesto al humanismo del PAN.
Porque Calderón deja Los Pinos habiendo traicionado también sus raíces familiares y partidistas, explica Barranco. “El problema es que es el hijo desobediente. Jamás abrazó las tesis humanistas de su padre Luis Calderón Vega ni de su maestro Carlos Castillo Peraza. “Se dejó llevar por el glamour de la clase política pragmática, negociadora, cortoplacista, de los intereses de grupo, amante de la imagen, mientras los panistas históricos eran católicos conservadores, pero de principios”.
Respaldado en una religiosidad epidérmica –como la define este sociólogo–, Calderón ha esgrimido que los males o parabienes del país son casi obra divina. Cuando el virus de la influenza paralizó el país por decisiones tomadas desde su escritorio arguyó: enfrentamos no a cuatro jinetes del Apocalipsis mencionados en la Biblia, sino a cinco: la crisis económica, la violencia desatada por el crimen organizado, la peor sequía, la mayor caída en la producción de petróleo y la influenza (como símil de la peste).
Y a medida que se acercaba el fin de su gestión dicho argumento se hizo más presente en sus discursos. Salimos avante gracias a Dios, manifestó hace un mes. Afortunadamente, gracias a Dios hemos podido salir adelante de muchos graves problemas que México enfrentó, diría el 11 de agosto en el estado de México. Y en el balance presentado el 1º de diciembre de 2011 enumeró las crisis afrontadas con la frase: Dios sabe por qué hace las cosas.
Para entonces, hasta sus más allegados se valían de esos planteamientos para justificar la situación del país. Su esposa, Margarita Zavala, oró para tocar el corazón de los violentos, y Roberto Gil Zuarth causó polémica cuando al dejar Los Pinos para dirigir la fallida campaña de Josefina Vázquez Mota señaló: suelo pensar que si una fuerza superior, la mano invisible del destino o Dios, ha puesto a prueba el carácter de esta nación, incluso hasta desafiar las leyes de la probabilidad, esa fuerza, ese destino o Dios, ha tenido el cuidado, la generosidad de prestarnos al mejor presidente de México.
A decir de Barranco, esas insistentes referencias parecen provenir más de un Calderón pragmático con poses retóricas que de un hombre de fe filosófica o erudita, quien finalmente enfrentó la violencia con violencia, el fuego con fuego, y eso no está en la lógica del humanismo integral ni del panismo histórico.
En septiembre de 2011, el michoacano se mostró preocupado por cómo iba a aparecer en los libros de historia, y anticipó: probablemente voy a ser recordado por el tema de la violencia, y probablemente con mucha injusticia. Era la mañana del 23 de junio en el castillo de Chapultepec, durante su encuentro con el poeta Javier Sicilia y otras víctimas de la violencia, a quienes abrazó después de haber sido criticado por mostrarse frío meses antes frente a las lágrimas de María de la Luz Ávila, madre de dos jóvenes muertos en Villas de Salvárcar, a quienes él erróneamente llamó pandilleros. Ella resumió el dolor de miles de víctimas.
Escudado en que había fallas en su política de comunicación que provocaban percepciones erradas, hizo espots, diálogos y hasta el documental Royal Tour para mostrar un México en paz, pero siguieron creciendo la cifra de muertos y las acusaciones de violaciones de derechos humanos cometidas por las fuerzas federales. Además, aprovechó la lucha contra el narcotráfico para perseguir a opositores políticos.
El gabinete calderonista fue otro talón de Aquiles no reconocido por el Presidente, pero que al final se tradujo en 24 cambios, más que los hechos por Ernesto Zedillo, quien tenía el récord de 23 en las últimas cinco administraciones.
Rodeado de inexpertos
Bajo la premisa de rodearse de leales, aun al costo de la inexperiencia, encomendó los principales cargos a jóvenes ex colaboradores de la campaña, quienes al llegar al poder parecieron más preocupados por su imagen que por el servicio público. Varios se sometieron a costosas dietas que luego abandonaron; estrenaron casas, lujosos carros y andaban gustosos entre escoltas.
A la postre, aquel grupo compacto se dividió por las pugnas y la fatalidad combinada con errores: dos secretarios de Gobernación amigos del Presidente muertos en accidentes aéreos: Juan Camilo Mouriño (por el que parecía inclinarse la balanza para que fuera el sucesor en Los Pinos) y José Francisco Blake Mora, además de Alonso Lujambio, el ex secretario de Educación, quien enfermó gravemente y falleció.
Esa predilección por colocar a sus allegados en puestos clave llevó a Germán Martínez y César Nava a la dirigencia del partido y a ser señalados como los iniciadores de la debacle del PAN. Arreciada la confrontación interna, Gustavo Madero –quien no es calderonista– tomó el timón del barco, pero la derrota parecía inminente ante la popularidad del priísta Enrique Peña Nieto y el crecimiento que tuvo Andrés Manuel López Obrador.
Además de que hundió a su partido en el tercer lugar, la peor herencia que deja es haberle abierto el camino de regreso a un PRI con vicios del viejo y los adquiridos recientemente, añade Salmerón. Mientras, en las filas del panismo persisten las sospechas de que el Presidente negoció desde 2006 con el tricolor para devolverle la silla presidencial.
La hipótesis de la politóloga Soledad Loaeza es distinta. “El mandatario se preguntó: ‘¿con quién quiero perder? ¿Con Josefina o con Cordero?’, y al final brindó un apoyo débil a Vázquez Mota, porque no creía que fuera buena candidata”.
Para la académica del Colegio de México y estudiosa del panismo, hubo fallas en la política de seguridad, pero el mandatario logró garantizar la estabilidad económica pese a la crisis y recuperar la imagen de la Presidencia de la República como institución central dentro del sistema político; seria, que no está para hacer chistes, como Fox, quien nunca entendió qué es la Presidencia.
¿Y el futuro del calderonismo? Loaeza cree que es la única corriente que cuenta con figuras sobresalientes dentro del PAN, como el mismo Presidente y su esposa. Sin embargo –acota–, el blanquiazul tiene un problema de liderazgos y de falta de personal político. Es difícil anticipar si regresará pronto al poder.

En el tren de la ausencia... Helioflores

Penúltimo día de Calderón: apologías, promesas satelitales y frivolidades

 

...A un día de abandonar la Presidencia. Foto: Miguel Dimayuga
...A un día de abandonar la Presidencia.
Foto: Miguel Dimayuga
 
MÉXICO, D.F. (apro).- Con una apología a la reforma laboral que promulgó, un anuncio sobre la renovación de la flota satelital que en breve se pondrá en órbita y la inauguración de un parque, donde decidió arrojarse por una tirolesa, el presidente Felipe Calderón Hinojosa cubrió hoy lo que parecía ser el último día de actividades públicas como presidente de México.
En la residencia oficial de Los Pinos, Felipe Calderón dio un mensaje al promulgar la reforma laboral aprobada en semanas recientes por el Congreso, sobre la cual hizo una amplia apología y consideró que fortalece los derechos de los trabajadores.
Con la reforma laboral, iniciada por él en calidad de preferente aunque aprobada de manera extemporánea, ahora los empleadores que contraten menores, destacó Calderón, incurrirán en un delito, pues se tipificó en materia penal.
En la apología a la nueva Ley Federal del Trabajo (LFT), Calderón insistió en que con ella se podrán generar en el país más empleos.
Además, agradeció a líderes sindicales y empresariales por su voluntad política, ya que con ello hicieron posible que México pudiera reemplazar una legislación obsoleta por otra moderna.
Inclusive, aprovechó para presumir que durante su gestión se crearon 2 millones 241 mil empleos formales, más de 900 mil de los cuales se generaron en este 2012.
En la extensión de su frenética agenda de actividades públicas que caracteriza el último mes de su gobierno, Calderón encabezó un acto en el que anunció que se renovará la flota satelital del país.
Como ha ocurrido con obras inconclusas, el mandatario que mañana concluirá su gestión realizó el anuncio sin que se haya puesto en órbita nada más que la promesa de que en diciembre se lanzará un satélite, denominado Bicentenario, y el próximo año, otros dos, el Centenario y Morelos III, aunque todos serán lanzados cuando su relevo, el priista Enrique Peña Nieto, ya sea presidente.
Lo anterior ocurrió durante la inauguración del Centro de Monitoreo y Control Satelital Mexicano, donde Calderón encabezó el acto en el que, además, destacó que la modernización de la flota satelital permitió al país que no se perdiera el control de la llamada Banda L, que se utilizará en tareas de seguridad y tendrá disponibilidad comercial.
En ese evento, Felipe Calderón se dijo entusiasmado por estar ahí, posiblemente su último día de actividades públicas, aunque expresó que “todo podía pasar”.
Las actividades de Calderón siguieron con la inauguración del bioparque San Antonio, ubicado en la delegación Álvaro Obregón de la Ciudad de México, donde destacó las posiciones de su gobierno en materia ambiental y aprovechó para aventarse de una tirolesa.
Bromista, mencionó que él no era delegado ni jefe de gobierno capitalino, pero que con mucho gusto les daba ese parque a los habitantes de la demarcación.
Aunque parecía que era el último día de sus actividades, esta noche la Presidencia de la República dio a conocer que mañana Calderón tendrá al menos dos actividades: inaugurará la Segunda Sección del Parque Bicentenario, al norte de la Ciudad de México y, por la noche, ofrecerá una cena en Palacio Nacional con motivo de la transmisión de poderes.
Hasta el cierre de esta edición no había podido confirmarse quiénes asistirán al convite, sin embargo, se sabe que a la medianoche Calderón celebrará el acto protocolario de transmisión de poderes, con la presencia del próximo presidente, Enrique Peña Nieto.

Revientan primera sesión del tercer Consejo de la #UACM

Más de 10 horas de receso; en riesgo, el regreso a clases de más de 15 mil estudiantes
 
Seguidores de la rectoría rompen el quórum tras no prosperar petición de Carlos Arriaga fuera del orden del día
Ya no hay posibilidad de otra mesa de diálogo, dice Juan José García Ochoa
Foto
La rectora de la UACM, Esther Orozco, es resguardada al abandonar la sesión de instalación del tercer Consejo Universitario, en el Museo de la Ciudad de México. La sesión se reanudará hoy a las 15 horasFoto Yazmín Ortega
Bertha Teresa Ramírez
 
Periódico La Jornada
Viernes 30 de noviembre de 2012, p. 40
Los consejeros afines a la rectora de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM), María Esther Orozco Orozco, tras la instalación del tercer Consejo Universitario, maniobraron para impedir la entrega y reapertura de los planteles y el regreso a clases de cerca de 15 mil estudiantes, a más tardar la próxima semana, según el pacto firmado con su contraparte la semana pasada ante representantes del gobierno (GDF), la Asamblea Legislativa (ALDF) y la Comisión de Derechos Humanos (CDHDF) locales.
A las 12:35 horas, el profesor Juan Manuel Contreras Colín (del Foro Académico), moderador de la sesión, declaró formalmente instalado el tercer Consejo Universitario con la presencia de 49 consejeros, de los cuales 31, incluidos la rectora y Carlos Arriaga, firmaron la lista de asistencia, con lo que quedó legalmente instalado dicho órgano, teniendo como testigos al diputado Eduardo Santillan, por la ALDF; Juan José García Ochoa, por el GDF, y el presidente de la CDHDF, Luis González Placencia.
Tras cumplirse el primer punto del orden del día, el consejero orozquista Carlos Arriaga interrumpió la sesión al pretender que se leyera –fuera de dicho orden– la solicitud para que 10 consejeros críticos –que forman parte de los 50 reconocidos y avalados por las partes para que estuvieran presentes– abandonaran la asamblea, pero al no prosperar la petición, esa corriente abandonó la sesión y rompió el quórum.
Ya se había retirado el presidente de la Comisión de Gobierno de la ALDF, Manuel Granados, aunque permanecían el ombudsman, Luis González Placencia, y el subsecretario de Gobierno del Distrito Federal, Juan José García Ochoa, en el Museo de la Ciudad de México, donde se llevó a cabo la sesión, cuando, en medio de la confusión por los reclamos a la irrupción de Arriaga, el moderador declaró un receso, el cual duró seis horas.
Después de otros dos recesos, que acumularon en total más de 10 horas, los orozquistas y la rectora se levantaron de la mesa y abandonaron el recinto alrededor de las 22 horas.
Al salir, los paristas increparon a la rectora y sus consejeros, a los que les gritaban ¡traidores!, ¡ya quiero estudiar! y ¡va a caer, va a caer, Orozco va a caer!
La exigencia que Arriaga hizo a mediodía se sustentaba en una interpretación del punto dos del documento de la ALDF Mesa de diálogo para la solución del conflicto en la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM), el cual señala que los consejeros que se encuentran relacionados como quejosos o cualquier otra parte en juicios de garantías, debían abstenerse de participar en las sesiones hasta que se resuelva definitivamente por el órgano jurisdiccional.
Sin embargo, los 10 consejeros en ese caso no formaban parte de los acuerdos, al no haber sido impugnados. En esa situación sólo están Ramón Islas y Erick Weiss, mientras los 10 consejeros cuestionados forman parte de la lista final de 50 consejeros de la mesa de diálogo de la ALDF.
Alrededor de las 16 horas, cuando seguía el receso, la rectora Esther Orozco se deslindó de la interrupción de la sesión; no obstante, argumentó que no se han discutido suficientemente algunos puntos y hay discrepancias en la interpretación de los acuerdos por las partes; esperemos que se pongan de acuerdo.
Agregó: Lo importante aquí, y ahí yo sí conmino, invito, exhorto, uso todos los verbos que tenga que usar, a que se abran los planteles, porque casi 15 mil estudiantes están perdiendo ya un semestre y la causa no puede ser porque estén unos consejeros o estén otros. Esa no es una razón para cerrar las puertas de los planteles a los estudiantes y a los profesores.
García Ochoa dijo que ya no hay posibilidades de una nueva mesa de diálogo y entreabrió la posibilidad de que la ALDF retome el problema para dar una solución. La consejera Mónica Oliva, integrante del grupo de consejeros críticos, declaró sesión permanente del tercer Consejo Universitario, pero en receso.

Cobijado por PRI y PAN, elude García Luna quejas por abusos

Evade hablar de presuntos montajes en el caso Tres Marías y sobre denuncias de La Barbie
 
La SSP no tuvo competencia en relación con recomendaciones rechazadas a la CNDH, sostiene
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El titular de la SSP, Genaro García Luna, compareció ante comisiones del Senado. Lo acompañan en la imagen los legisladores Omar Fayad, del PRI, y Angélica de la Peña, del PRDFoto Francisco Olvera
Gustavo Castillo, Andrea Becerril y Víctor Ballinas
 
Periódico La Jornada
Viernes 30 de noviembre de 2012, p. 5
Protegido por senadores de PRI y PAN, el titular de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) federal, Genaro García Luna, sostuvo que rechazó tres recomendaciones emitidas por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) porque la dependencia a su cargo no tuvo responsabilidad en los hechos que se le imputan.
Durante su comparecencia ante integrantes de las comisiones de Derechos Humanos y Seguridad Pública del Senado, García Luna fue protegido una y otra vez con el argumento de que sólo debía responder cuestionamientos en torno a su negativa a aceptar las recomendaciones del ombudsman nacional.
Así, eludió contestar preguntas relacionadas con actos de corrupción en la Policía Federal (PF), los presuntos montajes en los casos Tres Marías y Florence Cassez, su supuesta vinculación con cárteles de las drogas, los presuntos sobornos que Édgar Valdez Villarreal, La Barbie, dijo haberle entregado desde 2000, y una denuncia que tiene en Estados Unidos por la compra de vehículos con sobreprecio.
García Luna fue citado para explicar las causas de su rechazo a las recomendaciones 62/2010, 43/2011, 38/2012 y el incumplimiento de la 1VG/2012.
Se trata de asuntos que tienen relación con la muerte de 28 reos en el penal de Mazatlán, Sinaloa, el 14 de junio de 2010; la privación ilegal de la libertad de tres personas por un grupo de hombres armados en el ejido Juárez, municipio de Buenaventura, Chihuahua, el 29 de diciembre de 2009; la muerte de Jethro Ramsés Sánchez Santana, en Cuernavaca, Morelos, en mayo de 2011, y las violaciones a derechos humanos en el caso Ayotzinapa.
García Luna se limitó a responder: no fueron aceptadas porque los hechos que se mencionan no eran competencia de la secretaría, y en el caso de Sánchez Santana los responsables ya están detenidos y se encuentran sentenciados por tribunales militares.
El perredista Fidel Demédicis confrontó a García Luna: miente, porque personal de la Policía Federal detuvo a Jethro y lo entregó a los militares. Exhibió dos informes que acreditan esa situación, y dijo que cuando fue entregado a la 24 Zona Militar por los agentes federales el joven iba con vida.
La senadora del Movimiento Ciudadano Layda Sansores dijo al funcionario que “si no se ha podido combatir la delincuencia organizada es porque aquí la ciudadanía cree que el cártel más poderoso de la delincuencia organizada está dentro de la SSP federal, y que quien la encabeza es el señor que está aquí presente (García Luna). Por eso se debe investigar esta denuncia, y si se le dio toda la credibilidad a un testigo protegido (identificado como Pitufo) para llevar a la cárcel al comandante (de la PF Javier) Herrera Valles, por qué no darle credibilidad a los comentarios de una persona (Édgar Valdez Villarreal) que está dando el rostro y firma. Por lo menos debe ser investigado para satisfacción de todos los ciudadanos”.
Alejandro Encinas, del PRD, insistió en las denuncias en Estados Unidos contra el titular de la SSP y la acusación que hizo Valdez Villarreal.
El pevemista Pablo Escudero cuestionó: “¿cuántas veces usted se reunió con el ombudsman para atender estos asuntos?” García Luna respondió que varias en actos públicos, pero que la CNDH decidió que los casos fueran tratados directamente por un visitador.
Para frenar los cuestionamientos de los senadores de izquierda, los legisladores de PRI y PAN declinaron participar en la segunda ronda de preguntas, y así provocar que terminara el encuentro con García Luna.
Durante la comparecencia estuvo presente el ex comandante Javier Herrera Valles, quien pasó tres años encarcelado por haber sido imputado falsamente por un testigo protegido de recibir dinero de los cárteles de Sinaloa y de Los Zetas.
El ex funcionario de la SSP federal dijo que su proceso penal fue impulsado por García Luna, ya que él informó a Felipe Calderón de los actos de corrupción en que incurrían el secretario y sus hombres más cercanos.

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