lunes, 12 de marzo de 2012

Desbandada del panismo plebeyo en el Estadio Azul

Toma de protesta de Vázquez Mota se retrasó más de dos horas
 
Sin buenos organizadores ni militancia real, no hay mercadotecnia que valga
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Josefina y su familia
 
Arturo Cano
 
Periódico La Jornada
Lunes 12 de marzo de 2012, p. 5
El tumulto de lugares comunes del primer discurso de Josefina Vázquez Mota –desde este domingo abanderada oficial del Partido Acción Nacional a la Presidencia de la República– persigue al panismo plebeyo en desbandada del Estadio Azul.
Han sido tantas las horas de sol que la militancia (es un decir) abandona las gradas sin que parezca importarle que Josefina Vázquez Mota nació en su casa –en la popular colonia 20 de Noviembre de la capital–, porque no había dinero para hospital. Ni tampoco hay muchos interesados en que haya crecido en la colonia Petrolera, ni en que su educación, hasta la vocacional, haya tenido lugar en instituciones públicas.
Se alza la interrogante: ¿pretende la candidata del Partido Acción Nacional emular a Luis Donaldo Colosio? ¿O más bien la inspira el bolerito Ernesto Zedillo, quien en alguna prehistórica ocasión se declaró, como ella lo hizo esta tarde, orgullosamente politécnico?
A saber, pero tampoco es un asunto que preocupe, vistas las gradas vacías que acompañan la mayor parte de la pieza oratoria de la heredera azul de la cultura del esfuerzo.
Se puede estar de acuerdo o no con Josefina Vázquez Mota sobre la idea central que suelta en esta tarde de potente sol: el PAN ha cambiado el rostro de México en 12 años (unos dirán que es el mismo rostro teñido de sangre; otros, los aquí presentes, que es el preámbulo de la patria ordenada y generosa que soñaron los padres fundadores del panismo).
Pero hay rasgos, arruguitas del viejo México que resisten todo: el acarreo, por ejemplo.
Que nos den algo
Los alrededores del Estadio Azul se llenan desde temprano. En las filas a la espera de boleto –al final, muchos entrarán sin el cartoncito de Ticketmaster– son mayoría notable mujeres y niños. Natalie Cortés, una de ellas, de la colonia Miravalle, delegación Iztapalapa, DF, estira el cuello para tratar de ver el comienzo de la fila: ¿Qué? ¿Aquí no están dando nada?
El breve intercambio con Natalie deja dos frases. Una, que Josefina va a dar preferencia a las mujeres porque es mujer. La otra, que le vale que Enrique Peña Nieto sea guapo: Si no me lo voy a comer, lo que quiero es dinero.
Del Desarrollo Quetzalcóatl, también en Iztapalapa, vinieron siete camiones. Las señoras se arrebatan la palabra en gritadero de fiesta dominguera, aunque no les han dado boleto ni una agüita. Una de ellas, que parece la jefa, trae la lista. No es que sean beneficiarias de algún programa federal, no, porque apenas vinimos a ver si nos dan. Ninguna se declara panista.
Bertha Campos, septuagenaria de Puente de Ixtla, Morelos, en cambio, no tiene dudas: quiere una mujer en la Presidencia. Tienen (tuvieron) en Chile y en Argentina. ¿En México no hay? ¡Hasta sobra!
Como muchas encuestas, la muestra sin valor científico arroja que ocho de cada diez asistentes no son militantes ni adherentes del PAN y que al menos un tercio no supo ni a qué venía (las reglas dicen que este mitin no es un mitin, sino un evento interno partidista).
La excepción es la puerta 19, por donde entran los invitados especiales. Lentes oscuros, ropa de marca y palmadas en la espalda hacen el contraste con las otras entradas donde abundan los zapatos bajitos, las bolsas del mandado y una esperanza: Que nos den algo, algo, como dice la señora Isabel, quien salió de Jerécuaro a las seis de la mañana y apenas lleva en su haber una sombrilla.
El debate de los mismos errores
La llegada de Margarita Zavala (presentada aquí como nuestra consejera nacional) anuncia para algunos que la ceremonia está por comenzar. Pero no. La aspirante se demora y cuando arriba lo hace para un largo besamanos durante el cual terminan de cocinarse las cabezas (no es lo mismo, además, aguantar vara oyendo a la Diosa de la Cumbia, contratada ex profeso, que los discursos).
Ex gobernadores, ex secretarios y candidatos aprovechan la larga salutación para intercambiar guiños y chismes sobre los conflictos por los cargos. Flota sobre ellos la crítica del círculo rojo: que la panista ha desperdiciado el parque obtenido en la interna y no ha buscado distanciarse del Presidente, ni colocarse en posición de fuerza frente a sus adversarios. Lo mismo dijeron cuando estábamos en la interna, que estábamos perdiendo el tiempo y ya ve, no pasó nada, dice el ex secretario de Gobernación Diódoro Carrasco.
–¿Y con quién estarán las lealtades de Gabino Cué? –se le pregunta, aprovechando el viaje.
–Gabino no tiene problemas, sabe quiénes son sus aliados. Y hay dos senadurías y un montón de distritos.
Himno y ahí se ven
Las edades de Luis H. Álvarez, Ernesto Ruffo, Santiago Creel y la mayoría de las figuras panistas que acompañan a Vázquez Mota en la pasarela no están muy lejos de los mil 500 años del gabinete de López Obrador, pero energía no falta. El chihuahuense Álvarez brincotea con la candidata al ritmo del rap de Josefina, que repite sin parar sus siglas, su nombre y un mensaje: Está conmigo, está contigo también. Pero no están todos, claro, al menos no en las listas de candidatos.
Tanto, que el presidente del partido, Gustavo Madero, y la candidata deben dedicar largos minutos a frasear sobre los pleitos por los cargos y presumir, pese a los escándalos, que el PAN fue el único partido con una elección abierta y democrática.
El primer turno al micrófono es para la candidata panista a la jefatura de Gobierno del DF. Isabel Miranda de Wallace descubre en el PAN virtudes de las que en sus primeras declaraciones no parecía enterada: un partido abierto a la ciudadanía, que atajará el pretendido retorno del pasado antidemocrático.
Siguen la toma de protesta y el discurso de Gustavo Madero que, pese a su brevedad, sucede en medio de la silbatina del respetable. Los chiflidos se acompañan de la retirada, de modo que la candidata habla frente a un estadio donde sólo permanecen en sus lugares los invitados VIP, que son además los únicos que se saben todas las líneas del himno del PAN: “Los tiranos temblarán/ al oír nuestro pregón/ una patria generosa y una vida con honor… ¡Que el oprobio cese ya!”
El himno es, si se quiere, eco de la brega de eternidad que cita la descubridora de los valores panistas, Isabel Miranda, o prueba de cuánto ha cambiado el partido que hoy lleva de abanderada a un producto coherente y un fenómeno único de la mercadotecnia de la política de México, como dicen sus publicistas.
Las gradas dicen una cosa y la candidata otra
Sin buenos organizadores o sin militancia real, dice el estadio vacío, no hay mercadotecnia que valga. Las gradas dicen una cosa y la candidata, en su Twitter, una muy otra: Ustedes demuestran hoy que estamos listos para un #México para todos (que la fórmula sea de Cuauhtémoc Cárdenas ya es pecadillo que ni al IFE importa). La candidata dirá, para cerrar el día, que el estadio estaba lleno.

El triunfo de la derecha, moralmente imposible, afirma López Obrador

Rinde protesta como candidato de Movimiento Ciudadano a la Presidencia de la República
 
Lo más importante, unirnos para salvar a México; más de lo mismo o cambio verdadero, las opciones
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Protesto con autenticidad, honestidad, luchar siempre por la libertad, la justicia, la seguridad y la felicidad de nuestro pueblo. Protesto por México, fueron las palabras que expresó ayer Andrés Manuel López Obrador en su toma de protesta estatutaria como candidato presidencialFoto Carlos Ramos Mamahua
 
Alma E. Muñoz
 
Periódico La Jornada
Lunes 12 de marzo de 2012, p. 6
Después de rendir protesta como candidato presidencial del partido Movimiento Ciudadano (antes Convergencia), Andrés Manuel López Obrador parafraseó al presidente Benito Juárez y aseguró que el triunfo de la derecha, de los conservadores, hoy día es moralmente imposible. Lo más importante es unirnos todos los mexicanos para salvar a México, afirmó en su discurso.
En el teatro Metropólitan, que lució a tope, el tabasqueño reiteró su llamado a la reconciliación. Actuamos como pensamos, no tenemos doble moral (o) doble discurso; es sincero nuestro llamado; nosotros no odiamos a nadie, no queremos venganza, sino justicia, manifestó. Convocó a trabajar para convencer a quienes todavía no deciden cómo van a sufragar en julio, cuando se lleven a cabo las elecciones presidenciales.
Ataviado con traje negro, camisa blanca y corbata naranja el aspirante rindió ante casi 4 mil personas la protesta estatutaria como candidato de Movimiento Ciudadano a la Presidencia de la República, con las siguientes palabras: Protesto con autenticidad, honestidad, luchar siempre por la libertad, la justicia, la seguridad y la felicidad de nuestro pueblo. Protesto por México.
Antes de tomarle la protesta, el coordinador nacional del partido, Luis Walton, aseguró que ahora nadie nos robará el triunfo (en referencia a 2006), porque todos vamos a estar al lado de López Obrador.
En su discurso, el candidato presidencial adelantó que su campaña no se orientará exclusivamente a mensajes publicitarios, “porque no está en venta un producto, no se va a poner en el mercado una mercancía... esto tiene que ver con propuestas para transformar al país.
Tengamos fe y confianza en que el triunfo le va a corresponder a nuestro movimiento. No nos dejemos apantallar, a pesar de que nuestros adversarios se publiciten más en los medios de comunicación, convocó.
Hagamos nuestro trabajo convencidos de que nos asiste la razón y con la seguridad de que todos los ciudadanos de México, a pesar de la tentación del dinero, del engaño y de la manipulación, sabrán estar a la altura de las circunstancias en estos momentos cruciales para nuestra nación, planteó.
López Obrador dijo que, como pocas veces en la historia del país, las elecciones del primero de julio próximo serán decisivas. “Los mexicanos vamos a elegir entre cuatro candidatos (él, Enrique Peña Nieto, Josefina Vázquez Mota y Gabriel Quadri), pero en realidad habrá que definirse entre dos proyectos distintos y contrapuestos de nación.
Se tendrá que decidir si queremos más de lo mismo, lo que encarnan y representan los otros tres candidatos, o se toma el camino del cambio verdadero que proponemos como alternativa ante la terrible y dolorosa crisis de México.
¿Más de lo mismo?
Describió lo que significa más de lo mismo: aceptar tácitamente que continúe la política económica que beneficia a un pequeño grupo a costa de la inseguridad, la pobreza y el sufrimiento de la inmensa mayoría de los mexicanos; que continúe la violencia, que se ha generado fundamentalmente por la falta de crecimiento económico, empleos y de oportunidades para los jóvenes, y dar el visto bueno a la corrupción política que impera en nuestro país. Es terminar de condenar a nuestros hijos y nietos a un futuro miserable, de penurias y temores”, subrayó.
Señaló que su propuesta de un gobierno honesto significa impulsar el crecimiento económico para generar empleos, atender a los jóvenes y decir a los cuatro vientos que vamos a defender el patrimonio nacional, que ya no se va a seguir entregando lo que es del pueblo y de la nación, además de que se protegerá el medio ambiente y se garantizará a todos el derecho a la salud, a la alimentación y a una vivienda digna para los mexicanos.
López Obrador –acompañado por alrededor de 50 dirigentes nacionales y estatales de Movimiento Ciudadano– manifestó que la labor en estos tres meses y días antes de las elecciones es hacer ver a los ciudadanos de todas las clases sociales y corrientes de pensamiento que si no cambiamos entre todos, desde abajo, de manera pacífica el régimen caduco que tenemos, no encontraremos la salida ni como pueblo ni como nación.
Por eso, insistió el ex jefe de Gobierno del Distrito Federal, tenemos que convencer y persuadir que el cambio verdadero significa honestidad, limpiar de corrupción al gobierno, de arriba hacia abajo, como se limpian las escaleras.
Antes, el coordinador parlamentario de Movimiento Ciudadano en el Senado de la República, Dante Delgado, resaltó que la candidatura de López Obrador tiene matices históricos, cruciales para el país, porque la pobreza, el desempleo y la delincuencia están destruyendo a México.
En tanto, Luis Walton celebró que su abanderado presidencial encabece el movimiento social más importante de nuestros días. Estamos con Andrés Manuel porque es la esperanza de millones de mujeres y hombres de que un México mejor es posible y de que el camino para lograrlo es por la ruta democrática.
En la toma de protesta estuvieron los hijos del candidato presidencial, José Ramón, Andrés, Gonzalo y Jesús, así como su esposa, Beatriz Gutiérrez. También acudieron los precandidatos a jefe de Gobierno del Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera; al gobierno de Chiapas, María Elena Orantes, y a gobernador de Guanajuato, Enrique Evier.
Además, Manuel Camacho Solís, coordinador nacional de Diálogo para la Reconstrucción de México (Dia); el coordinador de campaña presidencial, Ricardo Monreal Ávila; el dirigente nacional del PT, Alberto Anaya, y el presidente nacional y la secretaria general del PRD, Jesús Zambrano Grijalva y Dolores Padierna Luna, respectivamente, así como el diputado Porfirio Muñoz Ledo (PT).
El próximo viernes 16 de marzo, Andrés Manuel López Obrador rendirá protesta como candidato presidencial del Partido de la Revolución Democrática, en sede por definir, y el 18 de marzo –aniversario 74 de la Expropiación Petrolera– lo hará por el Partido del Trabajo, en la Expo Reforma.

Cárceles y deudores morosos


Bernardo Bátiz V.
Para nadie es secreto que las cárceles de todo el país están saturadas, sobrepobladas, y que son una pesada carga para el estado, un infierno en la tierra para casi todos los reclusos y un verdadero purgatorio para familiares y amigos de los reos.

El asunto Cassez puso en el centro de la atención pública cómo puede llegar alguien a incrementar la población carcelaria a partir de un proceso penal desde los medios de comunicación y para los medios de comunicación. Se trata de un criterio equivocado, propio del negocio de los espectáculos y los gallineros. No basta poner el huevo; hay que cacarear para que todos se enteren.

El ejemplo ha puesto en entredicho lo que en México todos sabemos: no hay solemnidad y a veces ni siquiera seriedad en la impartición de justicia. Aquí prevalecen la informalidad y la falta de seriedad; la justicia mexicana quedó en este triste caso al nivel de un reality show de lo más torpe y vulgar, en el que es lo de menos ya determinar si la ciudadana francesa es culpable o no, cuestión de fondo, y se torna fundamental precisar, nada menos que por la Suprema Corte, si se siguieron o no reglas procesales y protocolos elementales de investigación.

No es eso lo peor. Las cárceles están saturadas porque hemos adoptado políticas sobre delincuencia y prisión preventiva que no han sido pensadas a fondo ni se han calculado bien a bien sus efectos.

Una revisión de lo que se está haciendo en esta materia no nos vendría mal: tomar a tiempo las medidas adecuadas para que no nos suceda a la larga en todos los reclusorios lo que ya pasa en muchos de ellos. Desde luego, que la Federación se lleve a los reos federales a sus propios centros de detención, pero también localmente debe revisarse y racionalizarse la prisión preventiva y la duración de las penas; un crimen cruento causa estupor y lo primero que a muchos se les ocurre es aumentar los años de cárcel, más allá del término probable de una vida humana.

Es más fácil clamar por más años de cárcel que investigar, encontrar realmente al culpable, procesarlo y que cumpla su condena. Penas altísimas de setenta, cien o más años de prisión, además de ridículas, son contrarias al principio constitucional de la readaptación o reinserción social del delincuente, establecido en el artículo 18 de nuestra Carta Magna, que presupone que quien cometió un delito cumplirá su castigo y regresará en algún momento a la sociedad de la que salió.

La justicia no es venganza; no se trata de que a quien cometió una o muchas faltas se le haga pagar ojo por ojo y diente por diente. Una justicia humana no busca hacer al delincuente lo mismo que él hizo; los principios humanistas del derecho penal y de la criminología sostienen que la pena sea proporcional al daño social causado y el castigo sirva al que cometió el delito para su recuperación, y a la sociedad misma para que no resulte peor el remedio que la enfermedad.
Para que no se generalice en todo el país lo que ya ocurre en algunas entidades –cárceles desbordadas y en manos de mafias y bandas–, entre otras políticas a seguir tenemos que cuidar dos. Primero, evitar que las agravantes de delitos relativamente leves eleven las penas hasta convertirlas en cadena perpetua, en especial cuando se trate de jóvenes, delincuentes ocasionales o primodelincuentes. En muchas ocasiones es socialmente más valioso dar una segunda oportunidad que responder a la indignación y rencor que produce el delito cometido, exacerbados por el amarillismo de algunos medios.

El otro cuidado debe enfocarse en evitar que el sistema de procuración y administración de justicia se convierta en un gran aparato de cobranzas para comerciantes, banqueros, industriales, a los que no se les pagan sus cuentas y entonces, en vez de seguir juicios civiles o mercantiles, acuden a hábiles abogados, de todos los niveles y para todos los bolsillos, que transforman una deuda de carácter civil en un caso penal, frecuentemente con complicidades en el interior del aparato.

Ante el temor de largos meses o años en la cárcel, pagan hasta los que no deben y hasta los que no tienen. Cabe alertar a las procuradurías, a las diversas fiscalías, a los jueces y magistrados, a los colegios de abogados: algo está pasando cuando se escucha cada vez más frecuentemente de casos parecidos; deudores morosos perseguidos penalmente y no sólo a ellos, sino también a sus familiares y empleados, acusados de fraude. Personas que no se enteran de que ya tienen tras de sí y en su contra al aparato judicial, que tiene otras funciones más necesarias y urgentes, ocupado en cobrar créditos mal concedidos o deudas difíciles de pagar, en parte por la grave situación económica por la que el país pasa.

El problema de la justicia tiene muchas facetas, no sólo la derivada del narcotráfico. Tenemos que atender también otros aspectos, como los que menciono, pues de lo contrario, en lugar de resolver los problemas de seguridad, de justicia, de orden y legalidad, estaremos enrareciendo el ambiente y complicando las soluciones.

Y la gente abandonó a Josefina

En un estadio semivacío, se comprometió a construir un México de justicia y sin violencia
Errores de logística empañaron la toma de protesta de Vázquez Mota
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Momento en que Josefina Vázquez Mota rinde protesta como candidata del PAN a la Presidencia de la RepúblicaFoto Cristina Rodríguez
 
Georgina Saldierna
 
Periódico La Jornada
Lunes 12 de marzo de 2012, p. 3
Josefina Vázquez Mota rindió ayer protesta como candidata del PAN a la Presidencia de la República, en un Estadio Azul semivacío, donde se comprometió a trabajar para construir un México mejor y, frente a los conflictos internos de su partido, hizo un llamado a la unidad y a resolver las diferencias con apego irrestricto a la democracia.
Poco después de la una de la tarde, cuando la aspirante presidencial apenas tomaba el micrófono e iniciaba su característico ir y venir por el escenario, en las gradas se veían ríos de gente que, exhausta por la larga espera bajo el sol del mediodía, caminaba en largas hileras hacia las salidas del inmueble.
Los asistentes, entre ellos algunos niños, habían sido citados a temprana hora. Desde las nueve de la mañana empezaron a ocupar el graderío del estadio. Acarreados desde los estados de México, Tlaxcala, Morelos, Puebla y Veracruz, entre otras entidades, miles llegaron en autobuses que se estacionaron en las calles aledañas al Estadio Azul y de paso provocaron un embotellamiento vial que se prolongó toda la mañana.
Formadas en largas filas para ingresar al inmueble, las personas traían banderines de organizaciones rurales y de colonos, como Unimoss y Consuc. También había quienes portaban playeras con el nombre del estado del que provenían o la leyenda Josefina. Interrogados sobre si eran militantes del PAN, varios dijeron simpatizar con ese partido, pero no estar afiliados.
Cuatro horas bajo el sol
Por casi cuatro horas, cerca de 35 mil seguidores del blanquiazul, según los organizadores, esperaron el inicio del acto a pleno sol. Algunos afortunados se hicieron de gorras y sombrillas que regaló el PAN, pero fueron los menos. Cuando empezó la ceremonia, poco antes de la una de la tarde, el estadio lucía casi lleno. La pasarela de oradores dio inicio. Primero Isabel Miranda, aspirante del panismo a la jefatura de Gobierno del DF; luego José Espina, presidente de la Comisión Nacional de Elecciones, y enseguida el dirigente Gustavo Madero Muñoz.
Pero conforme pasaron los oradores, las personas en las gradas superiores y de la zona media abandonaron el inmueble. Cuando a Vázquez Mota le tocó turno para rendir protesta ya eran notorios los espacios vacíos, y cuando comenzó su discurso, minutos después, eran evidentes los ríos de gente que salían del Estadio Azul.
En el coso sólo permanecieron los panistas ubicados en la zona de la cancha y en las hileras colindantes con el pasto. Insolados, los acarreados salieron buscando agua, sombra y los camiones que los llevaran de regreso.
No obstante las fotografías que muestran un estadio semivacío, la abanderada presidencial aseguró –horas más tarde– que el inmueble estaba lleno cuando rindió protesta. Al asistir a la develación de la placa por las 300 representaciones de la obra Perfume de gardenia, pidió valorar que sí hubo lleno en la casa del Cruz Azul.
Algunos de los colaboradores más cercanos de la abanderada presidencial aceptaron que hubo errores de logística; que se hizo esperar demasiado tiempo a la gente; que quizá no debió haber hablado la candidata del PAN a la jefatura de Gobierno del DF, Isabel Miranda, y que el discurso de Vázquez Mota debió pronunciarse precisamente cuando concluyó el concierto de una hora de la cantante Margarita, la Diosa de la Cumbia, quien amenizó el acto antes de los discursos.
Antes de la toma de protesta, José Espina declaró válidos los comicios internos del 5 de febrero pasado, en los que Josefina Vázquez Mota obtuvo 291 mil 911 sufragios, es decir, la mayoría absoluta. Gustavo Madero, por su lado, calificó de ejemplar, transparente y democrático el citado proceso electoral y dijo a la aspirante a Los Pinos que cuenta con el partido para crear una alianza con los ciudadanos. Tu candidatura nos une, enfatizó apresurado, en medio de silbidos de sus correligionarios.
En primera fila atestiguaron Ernesto Cordero Arroyo y Santiago Creel Miranda, los contendientes perdedores en la lucha por la postulación presidencial del PAN; Margarita Zavala, esposa del presidente Felipe Calderón Hinojosa, y destacados militantes como Carlos Medina, ex mandatario interino de Guanajuato; Marcos Covarrubias y Marco Adame, gobernadores de Baja California Sur y Morelos, respectivamente; el ex secretario de Salud José Angel Córdova; el titular de la Reforma Agraria, Abelardo Escobar; el jefe de campaña de Vázquez Mota, Roberto Gil, y los coordinadores parlamentarios en San Lázaro, Francisco Ramírez Acuña, y en el Senado, José González Morfín. Además de unos 60 diputados federales.
Al rendir protesta ante Gustavo Madero, la aspirante presidencial dijo hacerlo por un México de ciudadanos con poder y libertades; por un país sin prebendas ni privilegios; de instituciones, donde se cumpla la ley sin distingo, y no haya pobreza ni rezagos. Por un México de paz, justicia, sin violencia y con seguridad. En suma, por una nación diferente, sin impunidad ni corrupción.
Destacó que por primera vez en más de 70 años del PAN, hay una mujer candidata a la Presidencia de la República. Consideró que Acción Nacional ha cambiado el rostro de México en los pasados 12 años, y como muestra señaló que no hay un presidencialismo exacerbado, sino equilibrio de poderes: no existe simulación, sino enfrentamiento al crimen organizado. Con todo, reconoció que hay deudas pendientes por saldar.
Luego de resaltar que asume la candidatura presidencial con responsabilidad, subrayó a los panistas que tienen el reto de refrendar la democracia. Es momento de unidad, de resolver las diferencias internas con apego irrestricto a la democracia... de recordar que los verdaderos dueños del PAN están afuera y son los ciudadanos.
Expuso que la población va a seguir al Partido Acción Nacional si sigue siendo diferente, esto es, si no está en la corrupción y tampoco en la impunidad. Sumado a ello, refirió a sus correligionarios que es tiempo de trabajo y de regresar a las convicciones del partido. Es tiempo de ponernos de pie y decirle sí a la patria, si al PAN y a México. Vamos a construir juntos un México mejor, de alegría y posibilidades. Tenemos la fuerza, el vigor y las ideas para ello.
Horas más tarde, en el teatro San Rafael, confió en que las impugnaciones a los procesos electorales internos se resolverán adecuadamente y resaltó que democracia y principios éticos son los que deben regir las decisiones del blanquiazul.
Acompañada por su esposo, Sergio Ocampo, y dos de sus hijas, se mostró orgullosa del origen humilde de su familia y recordó su nacimiento en una casa de la colonia 20 de Noviembre, en la delegación Venustiano Carranza.
Por último, se comprometió a trabajar sin descanso, sin medida y por amor a México. Que sea el amor a México lo que mueva las almas, lo que mueva la pasión, lo que logre el mejor siglo de toda nuestra historia.

Acarreo en toma de protesta de Josefina; abandonan estadio en pleno discurso


Rinde Vázquez Mota protesta como candidata a la Presidencia. Foto: Eduardo Miranda
Rinde Vázquez Mota protesta como candidata a la Presidencia.
Foto: Eduardo Miranda
MÉXICO, D.F. (apro).- Luego de hasta cuatro horas a la intemperie, y con una temperatura superior a los 30 grados Centígrados, miles de hombres, mujeres, niños y ancianos, muchos de ellos forzados o a cambio de despensas, deslucieron la toma de protesta de Josefina Vázquez Mota como candidata del Partido Acción Nacional (PAN) a la Presidencia al abandonar, en masa, el Estadio Azul.
El sello del acto que formalizó la candidatura presidencial del PAN fue también el ya rutinario “acarreo”, que algunos panistas denominan “apoyo logístico”, de miles de personas, muchos de ellos sin militancia en el PAN, en cientos de autobuses que colmaron calles y avenidas aledañas al estadio, que se fue vaciando mientras Vázquez Mota pronunciaba un discurso anodino.
Los autobuses que trasladaron a los militantes del PAN de todo el país, aunque sobre todo de los estados próximos como México, Morelos, Michoacán, Guanajuato, Hidalgo y Puebla, se estacionaron hasta en triple fila en las avenidas cercanas.
Pese a la impartición de órdenes desesperadas de los operadores de Vázquez Mota para evitar que se marcharan, los asistentes tomaron las salidas el Estadio Azul cuando la candidata hablaba, pero muchos lo había hecho antes inclusive que ella empezara a hablar.
Irse en pleno discurso de la candidata presidencial fue una reacción natural a las condiciones climáticas, pero también a la coacción con la que fueron llevados a ese acto partidista, en particular agremiados a organizaciones que ni siquiera pertenecen al PAN o trabajadores del IMSS que fueron obligados a ir por el líder Bandemar Gutiérrez, diputado federal de este partido.
Además de la muy expriista Unión General de Obreros y Campesinos de México (UGOCM) “Jacinto López”, contribuyeron al acarreo de miles de personas las formaciones clientelares del PAN, como el Consejo General de Unidades y Unidades de Campesinos y Colonos A. y de la Unión Nacional Integradora de Organizaciones Solidarias y Economía Social  (Unimos).
No era para menos: Muchos miles habían llegado desde las 9 de la mañana al estadio, porque el acto de toma de protesta de Vázquez Mota estaba previsto para las 11 horas, pero ésta llegó a las 12:20 y comenzó a hablar hasta una hora después.
Bajo el intenso sol, y aun cuando el PAN regaló miles de sombrillas y botellas de agua, los asistentes comenzaron a desesperarse a pesar de que la Sonora de Margarita trataba de amenizar el ambiente. Sólo los animadores lograron vencer transitoriamente la apatía con “la ola”.
En medio de la falta de entusiasmo, se procedió a lo formal: José Espina, presidente de la Comisión Nacional de Elecciones (CNE), dijo que Vázquez Mota ganó la elección con 291 mil votos válidos, cuya constancia le entregó Gustavo Madero, presidente del PAN, y ante él rindió protesta.
“Por un México vivo, por el México de mis padres, por el México de mis hijas, por el México que es mi patria, por un México vivo de historia y mejor futuro, que trabaja, que cree, que ama y que nunca se ha rendido ¡Sí, protesto!”, expresó Vázquez Mota.
Con la ausencia de Felipe Calderón, aunque con la presencia de la mujer de éste, Margarita Zavala, Vázquez Mota dirigió un discurso cuando era ostensible cómo los asistentes vaciaban el estadio, pese a la desesperación de los operadores por evitar el éxodo.
Entre los invitados de Vázquez Mota estaba Arturo Sánchez Gutiérrez, el consejero del Instituto Federal Electoral (IFE) en la elección de 2006 y quien estuvo acompañado de Juan Molinar, también exconsejero y secretario de Acción de Gobierno del PAN.
Queda pendiente aún que el Consejo General del IFE valide la solicitud de registro para que  Vázquez Mota sea legalmente candidata presidencial del PAN, cuyas prácticas de defraudación electoral y uso de programas públicos con fines partidistas han sido denunciadas hasta por sus propios militantes.
De hecho, al tomar protesta Vázquez Mota pidió unidad ante los conflictos en varios estados. “Es momento de unidad, es momento de resolver las diferencias internas con apego irrestricto a la democracia”.
Y cuando miles de persona salían del estadio, muchos de ellos forzados, Vázquez Mota expuso: “Tenemos que luchar por la libertad y rechazar cualquier práctica autoritaria”.

Jóvenes promesas



Caso Cassez



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