lunes, 21 de febrero de 2011

Los juguetes de Felipe-Helguera

Juegos bélicos pinoleros Julio Hernández López

Astillero
¿Adiós a AMLO en el PRD?
Triunfo del C3
Encinas, a medias



Un largo camino de ruptura ha entrado en su tramo final. La solicitud de licencia a su ya desvaída etiqueta de perredista es el punto de condensación de un proceso de divorcio que coloca a Andrés Manuel López Obrador en el riesgo de perder la viabilidad unitaria presidencial de 2012 a cambio de la posibilidad de construir una opción partidaria de izquierda “depurada” luego de esos mismos comicios desde ahora tan accidentados.
Poner a López Obrador en condición de dejar el PRD es ya de entrada una victoria de la alianza 2012 que han formado Los Pinos y la tripleta colaboracionista de los Chuchos, Camacho y Marcelo (C3). Es, en esencia, el fruto envenenado que han producido los arreglos electorales torcidos de 2010 y el presente año. Una imagen dice más que mil declaraciones: Ángel Aguirre Rivero en el consejo nacional perredista, listo para asumir su nueva condición de “izquierda”, solicitante de inscripción al sol azteca, mientras López Obrador va de salida.
Adiós a López Obrador bajo los colores negro y amarillo, a menos que se produjera una rebelión de las bases perredistas de la que hasta ahora no hay atisbo. Los Chuchos (y Los Pinos, y Camacho, y Marcelo) buscarán el natural aprovechamiento de la obligada imprecisión logística de López Obrador para empujarlo hacia fuera: no te doy licencia para que me pegues, sería la adaptación chuchista del adagio lopezportillista. Tal vez ni siquiera fuese necesario declararlo formalmente expulsado del PRD, sino asumirlo ajeno en cuanto pase a pelear contra las trincheras a las que hasta ahora ha pertenecido de manera singular: distante y confrontado de las estructuras directivas del sol azteca y entregado y activo con el PT y también, pero con menos intensidad y confianza, con la esquiva Convergencia.
Llama la atención que el punto de quiebre de AMLO sea el estado de México y que su carta jugada, la de Alejandro Encinas, se desmarque de la apuesta tabasqueña y prefiera hacer su propio envite. Semipeje y semichucho, Encinas ha considerado un error la solicitud de licencia de López Obrador y anuncia que no la secundará y que no será candidato a gobernador por otro partido que el que considera plenamente suyo, el del sol azteca. O es un movimiento táctico pactado, en el que Encinas recorrerá los últimos kilómetros de la fatigosa caminata interescuadras antes de dar un segundo golpe y acabar saliendo del chuchismo dominante y aceptando ser postulado por el PT, Convergencia y el lopezobradorismo, o Encinas ha dejado a AMLO colgado de la brocha y ahora éste deberá recurrir a los servicios alternos de la ya rehabilitada senadora Yeidckol Polevnsky (tuvo un accidente en un pie, lo que la obligó a ausentarse de las giras de AMLO en el estado de México, pero seguramente está puesta para entrar a un relevo de emergencia).
Elemento decorativo, a fin de cuentas, la consulta mexiquense aprobada por el consejo perredista desembocará en el vaticinado triunfo de la opción unitaria, PAN-PRD, que hará frente a la jaqueada aplanadora de Peña Nieto, al que los vaivenes colocan ahora como presunto beneficiario de los afanes lopezobradoristas, según alegan los Chuchos, Ortega y Zambrano. Falta, desde luego, el candidato bisagra que una al panismo-perredismo. Si un polo es eliminado, el de Encinas, tal vez sucedería lo mismo con el yunquista que representa Luis Felipe Bravo Mena. Y esos descartes abrirían paso al senador Ulises Ramírez o a quien hasta ahora ha insistido en negarse a buscar el estado de México, según eso porque aspira a presidir el país, la habilidosa Josefina Vázquez Mota que mantiene comunicación y lazos con la “izquierda electoral” y que pretendería levantar un entusiasmo “de género” en la contienda por venir. El PAN, en todo caso, tiene derecho a cierta reivindicación numérica: dos por uno. Ya Los Pinos ayudó al marcelismo-chuchismo a hacerse de Guerrero por vía directa, bajo las siglas del PRD, y de Baja California Sur por una ingeniosa vía indirecta, un perredista alineado con los Chuchos y Marcelo pero postulado por el PAN. ¿Guerrero y Baja California Sur por el estado de México?
Cambalaches, reacomodos y fintas se mantienen en otros ámbitos. Carmen Aristegui, por ejemplo, regresa hoy a los micrófonos de MVS, y ello es una muy buena noticia, aunque la batalla específica de la lucha por la defensa del periodismo independiente ha ido quedando inserta en el contexto más amplio y denso de la confrontación que sostienen Carlos Slim, detrás de MVS y con la vista puesta en la tercera cadena nacional de televisión, y la dupla Calderón-Azcárraga, uno de cuyos pasajes más claros se ha dado con el retiro publicitario de Telmex y Telcel de las pantallas de Televisa y, de manera sesgada, con la salida de Alfredo Elías Ayub de la Comisión Federal de Electricidad.
En el cuadro nacional de desgracias, acaso el único rostro genuinamente feliz haya sido el de Felipe Calderón al pegarle en Reynosa una estampita de difícil alcance a su álbum reciente de hazañas bélicas infantiles: primero montó una yegua para jugar a emular a Francisco I. Madero, luego subió a un F-5 inmóvil en tierra del que no sabía cómo bajar, y este fin de semana manejó un vehículo militar de combate urbano, el Sand Cat: ¡Felicidades, amiguito Fe-Jeep-e Bauerón!
Astillas
No amaina la confrontación política en Oaxaca. La sección 22 del SNTE insiste en la demanda de renuncia de cuatro funcionarios del gabinete del Arca de Cue, y no se ve al gabinismo responder más que con declaraciones y boletines de prensa... Y, mientras la anestesia social asume casi como natural que agentes de la FBI realicen investigaciones directas en suelo mexicano por la muerte de un policía estadunidense, ¡hasta mañana, con el calderonismo sin capacidad de salir decorosamente de la trampa marca Sarkozy que a México le han puesto por culpa de García Luna Productions y del caracoleo epistolar del ocupante de Los Pinos que aceptó explorar la aplicación de convenios internacionales sobre Florence Cassez que luego desechó!

Calderón pidió permiso a EU sobre temas de campaña :

En 2006 pidió a EU autorización para pronunciarse en contra de la construcción de la valla
Documentan el doble discurso de Felipe Calderón en materia del muro fronterizo
Foto
Algunas secciones del muro fronterizo lucen con cruces colocadas en recuerdo de migrantes que han fallecido al intentar cruzar a territorio estadunidenseFoto Francisco Olvera
Blanche Petrich
 
Periódico La Jornada
Lunes 21 de febrero de 2011, p. 6
Durante sus primeros discursos de campaña electoral y en pleno fragor de las protestas por la nueva Ley Sensenbrenner, que enmarcó la agenda de migración y frontera en el contexto de la lucha antiterrorista del gobierno de George W. Bush, el entonces candidato del Partido Acción Nacional (PAN) a la Presidencia, Felipe Calderón, pronunció algunos discursos criticando la regulación de la construcción del muro fronterizo, que era uno de los componentes de la controvertida legislación. Daña la relación bilateral, decía Calderón a principios de 2006, cuando iba hasta 10 por ciento abajo en las encuestas. Hoy se revela que ésa fue una declaración de dientes para afuera. Lo comprueba la referencia a una conversación privada que sostuvo con el embajador de Estados Unidos, Anthony Garza, el 10 de enero.
En el cable de Wikileaks 06MEXICO255 enviado por la misión diplomática al Departamento de Estado se registra que Calderón adelantó a su interlocutor que iba a hacer pronunciamientos críticos contra el muro fronterizo porque no puedo permitirme perder un solo voto frente a AMLO.
Garza respondió: Es políticamente correcto rechazar el muro fronterizo, pero no es la solución. Lo que hay que hacer es resolver los problemas que crea la migración. Ante esta afirmación, Calderón estuvo de acuerdo y añadió que no era su intención atizar un debate, sino enmarcarlo constructivamente.
Calderón había sido registrado como candidato del PAN unos días antes. Ninguna encuesta lo perfilaba ni siquiera cerca de su rival Andrés Manuel López Obrador, que llevó la delantera durante muchos meses más.
La relación bilateral pasaba por días de crispación, porque la iniciativa Sensenbrenner refrendaba la idea de reforzar muros en las zonas más transitadas por migrantes, tema explosivo que levantaba protestas instantáneas. Además había ocurrido un reciente tiroteo cerca de la frontera en Tijuana. Los ánimos estaban caldeados y el conflicto migratorio provocaba impactos negativos en la prensa contra el presidente Vicente Fox y, en consecuencia, contra la campaña de su correligionario. Garza convocó a desayunos de trabajo por separado con los tres principales contendientes a la presidencia.
El encuentro con Calderón fue el 10 de enero de 2006. Llegó ligeramente retrasado y de entrada les dijo a sus interlocutores: Voy a ganar. El redactor del cable agrega: aseguró con ligereza. Faltaban nueve días para el arranque de las campañas. Llevaba bajo el brazo una encuesta de su propio partido que le daba dos puntos por arriba de AMLO. Ninguna otra encuesta independiente coincidía con esta predicción.
El cable añade que el panista demostró una vez más que está completamente de acuerdo con prácticamente todos nuestros puntos de vista sobre una diversidad de temas que iban desde migración hasta competencias comerciales, pasando por seguridad fronteriza. Calderón se hizo acompañar por sus asesores Ernesto Cordero y Josefina Vázquez Mota, quien apenas un día antes se había incorporado a su equipo, con lo que, según los analistas estadunidenses, logró aligerar en algo la tensión existente entre Los Pinos y el candidato.
Los asesores políticos de la embajada concluyen que los retos de Calderón serían consolidar el apoyo de su partido, lograr interesar a una juventud desapegada y a un electorado indeciso y conseguir el impulso necesario en el largo tramo por recorrer en la campaña.
El muro, un bumerán
Antes de la toma de posesión de Calderón, el tema del muro fronterizo, al que el panista sólo se opuso retóricamente, se había convertido en un bumerán. Lo reconocía el subsecretario de Relaciones Exteriores para América del Norte, Gerónimo Gutiérrez, en una reunión con el subsecretario para Asuntos Hemisféricos de entonces, Thomas Shannon, poco después de que el Capitolio votara a favor de financiar la ampliación del muro.
Es una píldora difícil de tragar, se quejó el representante mexicano, ya que nos mete en un callejón sin salida y al equipo de transición del gobierno entrante le va a dificultar el acercamiento a Estados Unidos en torno a una serie de otros temas. Si para la administración saliente estas decisiones de política exterior implicaban un costo –explicó el funcionario de la SRE–, a Calderón le van a pasar doble factura.
El cable 06MEXICO5698 refiere esta conversación entre Shannon y Gutiérrez, a quien el redactor describe como inseguro. También comenta que Gutiérrez le pintó al estadunidense un panorama sobre la situación política de Calderón más pesimista del que escucharon antes del equipo calderonista, con el conflicto en Oaxaca en plena explosión. Al final del encuentro hubo un breve intercambio sobre el voto pendiente para el asiento correspondiente a Latinoamérica en el Consejo de Seguridad de la ONU.
Shannon instó a México a apoyar la candidatura de Guatemala, en contra de la de Venezuela. Gutiérrez accedió. Y “una vez más –dice el cable– pidió apoyo para la candidatura del mexicano Julio Frenk para la secretaría general de la Organización Mundial de la Salud”. Al final esta apuesta no prosperó, ya que la china Margaret Chan fue la electa al frente de la OMS.
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Los cables sobre México en WikiLeaks
Sitio especial de La Jornada sobre WikiLeaks

Poder fáctico. Pedro Miguel

La voz del amo
México en Wikileaks
Ni el gobierno de Estados Unidos, su Departamento de Estado o su representación diplomática ubicada en Paseo de la Reforma 305, Distrito Federal, figuran una sola vez en la Constitución de México. Nada dice ese texto –ni ninguna otra pieza de cuantas conforman la legislación mexicana– acerca de las facultades de Washington o su embajada en el diseño de nuestra política exterior, el manejo de las transiciones sexenales, la proclamación desde el Air Force One de presidentes electos, el fortalecimiento de los que salen débiles y con la legitimidad enlodada o la coadyuvancia en la imposición de agendas de gobierno. Por ejemplo.

Uno no se imagina, de verdad, que los constituyentes de Querétaro tuvieran en mente la escena: un remoto sucesor de Henry Lane Wilson –cuyo ingrato recuerdo aún estaba fresco por aquel entonces– ayudando a un señor a encaramarse a una presidencia en parte comprada por la mafia empresarial, en parte heredada por Fox y en parte robada a la voluntad ciudadana. Cosas veredes.

Olvídense de Televisa, de Bimbo o del cártel del Pacífico: para poderes fácticos, los que ostenta en nuestro país el gobierno del vecino del norte: más que una anomalía, una distorsión permanente, creciente y exasperante, de la letra y el espíritu de las leyes mexicanas; un poder que impone la política económica, coordina la política de seguridad pública (en esta circunstancia, la seguridad nacional ya ni viene al caso, porque no queda nada que asegurar), orienta la política exterior y modula la política a secas.

Los ideólogos del régimen son devotos de la literalidad legal cuando se trata de castigar a luchadores sociales o, peor, a delincuentes llanos; “la ley fuga es dura, pero es la ley”, podrían decir, a la hora de aplicarla a esa incuantificable pero vasta porción demográfica a la que uno de ellos caracterizó genéricamente como “hijos de puta”; pero se muestran jurídicoflexibles si el punto es acomodarse a los poderes fácticos que usan corbata: banqueros, consorcios mediáticos, gobernantes no propiamente emanados de la soberanía popular o, el más evidente de ellos, el Ejecutivo del país vecino.
Un presidente de la Suprema Corte de cuyo nombre nadie quiere acordarse juró defender la Constitución y, pocos años más tarde, traicionó ese propósito con el argumento de que la Carta Magna “está escrita con las patas”. Pero el problema no es de estilo, sino de voluntad: fea o bonita, la Constitución ha sido convertida en un objeto decorativo para el despacho de los altos funcionarios.

Así como Calderón advirtió a la superioridad que se vería obligado a hablar mal en público de la política estadunidense contra los migrantes –aunque estuviera de acuerdo con ella–, cualquier miembro prominente de la clase política pondría el grito en el cielo si se le sondeara sobre la pertinencia de plasmar, en el texto constitucional, la figura de un poder supremo situado por encima del Ejecutivo federal, el Congreso de la Unión y el Poder Legislativo: el gobierno de Washington.

La simulación podrá seguir, pero la realidad es ésta: la Casa Blanca y el Capitolio son elementos centrales del ejercicio del poder político en nuestro país. Y quieren serlo más, como lo indica en estos días el que los funcionarios estadunidenses, cuando se proponen hablar de México, emiten unos ruidos que recuerdan el que hacen los tanques de guerra cuando calientan motores. ¿Alguien no lo sabía? Se trata de la voz última del poder fáctico.

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Lentos pero autosuficientes. Helioflores


Un oficial del EMP entregó al narco expediente médico del Ejecutivo

El expediente médico del Presidente fue entregado a criminales, dice Antonio Garza
En manos de cárteles del narco, datos confidenciales de Felipe Calderón
Foto
Guillermo Galván, titular de la Sedena; Felipe Calderón, y Francisco Saynez, secretario de Marina, participaron en la ceremonia del Día del Ejército MexicanoFoto Ap
Arturo Cano
Periódico La Jornada
Lunes 21 de febrero de 2011, p. 5
“El expediente médico del presidente Felipe Calderón fue entregado a un cártel del narcotráfico por un integrante corrupto del primer círculo” de la Presidencia de la República, según un cable firmado por el embajador Antonio Garza, despachado el 20 de enero de 2009 y clasificado como secreto”.
En el mismo documento, Garza informa que la embajada compartió con el Estado Mayor Presidencial (EMP) información sobre amenazas contra la vida del presidente Calderón hechas por una organización de narcotraficantes”. Esta información, según el documento, fue proporcionada al EMP por la Oficina de Seguridad Regional (RSO, por sus siglas en inglés), integrada por agentes especiales encargados de velar por la seguridad del cuerpo diplomático.
En el cable 09MEXICO133, uno de los entregados por el sitio Wikileaks a este diario, no se detallan las fechas en que ocurrieron la fuga del expediente médico ni las amenazas. Tampoco se precisa de qué organización (u organizaciones) criminal se trata.
En marzo de 2007 Calderón admitió: Sí, hemos recibido muchas amenazas”. A lo largo del sexenio han aparecido cartulinas y mantas, en diferentes estados del país, con amenazas de muerte contra el Presidente y su familia. La última de que se tenga registro fue hecha por La Familia michoacana en diciembre del año pasado.
El cable fue redactado con motivo de la detención del mayor Arturo González Rodríguez, miembro del Estado Mayor Presidencial, ocurrida en los últimos días de 2008. El arresto representa la más grave violación de la seguridad hasta la fecha, pero no es sorprendente si se considera que altos funcionarios civiles han sido acusados de corrupción en los últimos seis meses”, dice el texto, en referencia a la llamada Operación Limpieza, que llevó a prisión a varios funcionarios con altas responsabilidades en el combate al narcotráfico.
El cable hace eco de la información hasta entonces divulgada públicamente por funcionarios mexicanos: González Rodríguez recibía 100 mil dólares mensuales del cártel de los Beltrán Leyva para informar sobre las actividades y planes de viaje del presidente Calderón. En los días de su detención, también se le acusó de filtrar información de inteligencia militar, de entrenar sicarios mediante una empresa de seguridad privada y de proporcionar armas restringidas a los militares a cárteles, incluyendo a Los Zetas.
Y enseguida viene el juicio del embajador: “El caso demuestra que la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) no investigó adecuadamente ni supervisó a un oficial que participó en brindar seguridad al Presidente. No obstante, indica que los militares toman en serio la lucha contra la corrupción. Aunque el mayor no formaba parte del círculo íntimo del presidente, el caso también muestra que los cárteles han logrado infiltrarse en un área significativa de los aparatos de seguridad del gobierno de México”.
Un hueco” en la seguridad de Calderón
El cable describe que el oficial del Ejército era informante de los Beltrán Leyva desde 2005 y al ser detenido proporcionaba a los narcotraficantes información limitada acerca de las actividades y planes de viaje del presidente Felipe Calderón”.
Tal información, según un informante” citado en el cable, era usada para evitar la seguridad en torno al Presidente, no para hacerlo blanco” de un atentado.
Para el embajador, el caso resultaba preocupante, pero ciertamente no sorprendente”, puesto que en los seis meses anteriores habían caído 25 altos funcionarios y agentes de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO).
En el cable, el embajador critica que fuentes del gobierno mexicano pretendan minimizar el caso del mayor González. El general Cuevas, segundo en el mando en el EMP, no estaba demasiado preocupado, ya que dijo que el mayor no tenía acceso cercano al presidente”. Óscar Rocha, asesor del procurador Eduardo Medina Mora, dijo a un funcionario de la embajada que González no era uno de los guardias personales” de Calderón, pero tenía acceso a sus movimientos para facilitar los desplazamientos de su unidad”.
La embajada, sin embargo, no lo ve como un asunto menor. “La revelación de que González estaba proporcionando información y materiales al cártel de Arturo Beltrán Leyva representa un doble golpe para el gobierno de México. En primer lugar, el hecho de que un miembro de una unidad del ejército encargada de la protección del Presidente estaba pasando información sobre los movimientos presidenciales a los cárteles expone un hueco en la seguridad de Calderón. Si bien no se sabe a qué información específica tuvo acceso González, o los detalles exactos que pasaba a los cárteles, se trata de una falla importante en la seguridad”.
El segundo punto, que para el diplomático estadunidense resulta desconcertante”, es que “González aparentemente había estado en la nómina del cártel desde 2005, tiempo durante el cual tuvo distintos cargos en el gobierno. Conforme cambiaba de funciones, lo mantuvieron como un ‘activo’ del cártel, y la naturaleza de su involucramiento con los cárteles cambió. Es muy probable que proveyó de información acerca de otros departamentos del Ejército (no sólo del EMP) a lo largo de su relación de tres años con los cárteles”.
El informe sobre el caso concluye: “Si bien el mayor no era parte del primer círculo del Presidente, este caso demuestra que los cárteles fueron capaces de ampliar su red de inteligencia a aquellos encargados de proteger la seguridad personal” del Presidente.
Militares también son propensos a la corrupción”
El despacho diplomático aborda también el debate sobre la participación de las fuerzas armadas en la lucha contra el narcotráfico: “Una de las razones principales de que el gobierno mexicano confíe en los militares en el combate a los cárteles es la percepción de que los militares son considerablemente menos corruptos que las fuerzas policiacas estatales y locales”.
Pero el caso de González, sumado a los arrestos de otros militares en 2008, reafirma que integrantes del Ejército Mexicano también son propensos a la corrupción”.
El despacho cita a la Oficina del Agregado de Defensa (DAO) de la propia embajada: La Secretaría de la Defensa Nacional reconoce el peligro de la corrupción en el Ejército, en su combate al narcotráfico, sobre todo en sus guarniciones en el campo”.
La Sedena enfrenta esta amenaza mediante un programa de contrainteligencia” que, por cierto, excluye al Estado Mayor Presidencial”.
El día que firmó y envió el despacho reseñado aquí, Antonio Garza salió por la puerta principal de la embajada y saludó a la bandera de las barras y las estrellas. Ese 20 de enero de 2009, Barack Obama ofrecía su discurso inaugural en Washington.
Antes de salir de la sede diplomática, Garza firmaba el que sería quizá su último cable como embajador. Elogiaba en el documento la rotación de unidades” como un mecanismo adecuado para evitar que los soldados mexicanos sean tentados por los delincuentes. Pero, como ocurre con otras instituciones involucradas en la guerra contra las drogas” –así le llaman los estadunidenses aunque el presidente Calderón reniegue del término guerra– la DAO crea que los cárteles le hacen a los militares ofertas que algunos no pueden rechazar”.

EU, preocupado por la “debilidad política” de Felipe Calderón

México en Wikileaks
Tony Garza: corremos el riesgo de que se estanquen asuntos que nos importan
Desde la embajada nos embarcaremos en la planificación de la transición, dijo
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El 27 de febrero de 2007, el entonces embajador de Estados Unidos, Anthony Garza, coincidió en una reunión empresarial con el presidente Felipe Calderón (imagen de la izquierda)Foto José Antonio López
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En Los Pinos, Felipe Calderón recibió el pasado 24 de enero a la secretaria de Estado estadunidense, Hillary ClintonFoto Reuters
Blanche Petrich
 
Periódico La Jornada
Lunes 21 de febrero de 2011, p. 2
Anthony Garza, embajador de Estados Unidos en México, describió a Felipe Calderón en la mayor situación de debilidad política posible, en un cable confidencial del 1º de septiembre de 2006. Corremos el riesgo de que los asuntos de mayor importancia para nosotros se estanquen, a menos que podamos enviar una enérgica señal de apoyo para que el futuro mandatario logre imponer su agenda, alerta.
Faltaban cuatro días para que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) declarara oficialmente el triunfo del candidato panista. Habían transcurrido dos meses desde las elecciones presidenciales de 2006. El conflicto poselectoral y la protesta popular estaban en su apogeo.
El representante del gobierno de George Bush en México anunció a sus superiores en el Departamento de Estado que, una vez que el TEPJF declarara electo al panista, un equipo de la misión, bajo mi cargo, se involucrará activamente con el equipo de transición de Calderón para promover y hacer progresar las áreas que son prioritarias para nosotros. Todo esto en el despacho, calificado de confidencial, dirigido a la Subsecretaría de Estado de Asuntos Hemisféricos (cable 06MEXICO4937).
Éste es el reporte de una de las tres reuniones que sostuvieron Garza y Calderón en el periodo que corre entre los días posteriores a la jornada electoral y la declaración oficial como presidente electo, registradas en el paquete de mensajes diplomáticos filtrados por Wikileaks.
En estos tres cables destacan algunas afirmaciones que el hoy presidente no podría sostener. Decía entonces que el suyo “no sería un narcosexenio”. Y calificaba a los presidentes de Venezuela, Hugo Chávez, y de Irán, Majmud Ajmadineyad, con una capacidad sin límite para armar líos.
Aunque en los despachos diplomáticos no se emiten juicios de valor, sí se deja constancia del apego incondicional de Calderón a todos los planteamientos de la contraparte estadunidense y se reportan los problemas por los que atravesaba: tensiones dentro de su propio partido y con el presidente Vicente Fox, una evidente debilidad política por la magra ventaja de votos que reportaba a su favor el arbitraje electoral, una victoria política ensombrecida por la duda, y falta de coordinación y claridad dentro de su equipo más cercano en el proceso de transición.
Por todo ello, Garza auguró que en el momento en el que el segundo panista en la presidencia de México se instalara en el poder, no tendrá una luna de miel. El momento más delicado que recoge este conjunto de cables se registra el 1º de septiembre. La embajada de Estados Unidos ya descartaba la posibilidad de un viraje en el anunciado resultado que beneficiaba a Calderón. Se trata, expresa, de una victoria amarga y dulce. Consideraba al candidato de la alianza Por el Bien de Todos, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), como un perdedor que ha prometido minar la figura de Calderón en cada oportunidad. En esos días el panista había adoptado una actitud de espera, lo que demuestra disciplina y paciencia, dos virtudes que le serán útiles en los días difíciles que se avecinan.
Las amenazas de López Obrador, los insultos que le llegaban del liderazgo de su partido y el desprecio que le había demostrado el presidente Vicente Fox erosionan inevitablemente la finísima línea de legitimidad que tiene el presunto ganador. Frente a todo esto, Calderón va a necesitar mucho apoyo del gobierno de Estados Unidos. Acto seguido, el embajador recomendaba que el presidente Bush volviera a llamar a Calderón apenas se hiciera oficial el fallo del TEPJF y que lo invitara a EU. Desde la embajada nos embarcaremos de inmediato en un proceso de planificación de la transición con el equipo de Calderón, empezando por una reunión con Juan Camilo Mouriño y Josefina Vázquez Mota.
El embajador también recomendó que la Casa Blanca enviara a la toma de posesión en México a una delegación presidida por la primera dama Laura Bush, en señal de amistad y estima.
Intereses en peligro
En ese mismo reporte se indicaba que el PAN ha hecho muy poco para defender a su candidato. Sus líderes prácticamente se fueron de vacaciones apenas López Obrador empezó a asestar sus primeros golpes. Posteriormente el partido puso como líderes de las fracciones en el Senado y la Cámara de Diputados a dos de sus rivales, Santiago Creel y Héctor Larios. Esto significa que Calderón como presidente tendrá que negociar sus iniciativas en dos frentes, con el PRI y con sus propias fracciones. De ahí su conclusión de que Calderón llegaría en la mayor situación de debilidad política posible y que existe el riesgo de que los asuntos que son de nuestro mayor interés se estanquen a menos que seamos capaces de enviar una fuerte señal de apoyo.
La falta de información que en ese momento tenía la embajada de Estados Unidos sobre la forma en que Calderón pensaba operar el cambio de mandos era motivo de inquietud en la misión
diplomática. Ésta se expresó claramente, por primera vez, en el cable 06MEXICO4310 firmado por Garza, donde se reporta un encuentro entre el embajador y Calderón, el 2 de agosto.
Dice el texto del despacho: El embajador presionó, esperando saber más sobre las prioridades de la transición y los personajes, pero Calderón no se mostró particularmente accesible, sugiriendo que sus planes estaban aún en una etapa muy prematura. El embajador subrayó que estamos esperando poder cooperar muy de cerca en cuanto el equipo estuviera listo. Ya en las despedidas, dice el texto, Calderón dejó deslizar que le resultaba muy difícil en esos días comunicarse con el presidente Fox. Quiere decir que los dos no están trabajando juntos en estos días inciertos.
Esta reunión se organizó a solicitud del panista, quien quería agradecer personalmente la anticipada y amistosa llamada telefónica de Bush, que por otra parte causó en México cierta alarma, ya que el hombre de la Casa Blanca hizo esa llamada –por cierto, durante un vuelo a bordo del Air Force One– mucho antes de que se anunciaran los resultados. La víspera de esa reunión en la embajada estadunidense –el primero de agosto– Calderón también acudió a visitar al embajador de España para agradecer la llamada del presidente José Luis Rodríguez Zapatero.
Era una coyuntura delicada. Calderón habló con Garza al parecer con franqueza o al menos con un tono que los políticos no utilizan públicamente. Reconoció que se encontraba en una situación difícil, pero que cada día se convencía más de que unas cuantas semanas de paciencia eran mucho mejor que un solo día de López Obrador en Los Pinos. Citó encuestas ordenadas por su entorno, según las cuales cada día que transcurría, AMLO perdía apoyo y él ganaba.
Reconoció que las protestas contra el fraude sí le habían provocado cierto daño. Pero que en la medida en que AMLO se volvía más desconsiderado y obstructivo, las instituciones ganaban credibilidad.
El cálculo del político michoacano era que el recuento de votos en una pequeña muestra de urnas decidida por el TEPJF no iba a variar dramáticamente el resultado que le daba poco más de 230 mil votos de ventaja. Esto deberá dejar satisfechos a algunos dentro del PRD y a un sector amplio del público que está pidiendo un recuento general, pero seguramente no a AMLO, volvió a opinar Calderón.
La próxima muerte de Castro
En contraste con la lacónica respuesta en torno a sus planes de transición, el futuro presidente se mostró muy extrovertido con sus anfitriones estadunidenses en los temas regionales.
Sin que mediara pregunta, expresó su esperanza de que la repentina ausencia del entonces presidente de Cuba, Fidel Castro, de la escena política minara el papel regional que estaba jugando el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, el cual le preocupaba. Un mes más tarde, en otra reunión, volvió sobre el tema. Esa vez su preocupación era el activismo de Irán en la región, a través del mandatario venezolano. No se puede confiar en ninguno de los dos gobernantes; la capacidad de ambos para armar líos no tiene límites, fueron las palabras del panista, según reporta el cable.
Ya en la Presidencia, el gobierno calderonista evitaría al máximo los conflictos con Chávez. Hasta ahora no ha tenido una sola expresión pública sobre Irán. Presente en la reunión estuvo el entonces asesor de asuntos internacionales de la campaña panista, Arturo Sarukhán (hoy embajador en Washington), quien aseguró saber con certeza que Castro padecía cáncer en el duodeno y está en fase terminal.
De eso hace ya año y medio. Fidel Castro, retirado de la presidencia, sigue activo en la vida política y se ha recuperado parcialmente de un problema intestinal que fue grave, pero no era de índole cancerígena. Queda para el registro la advertencia que en ese momento hizo el representante del gobierno de Bush, cuando el grupo reunido coincidía en asegurar que Cuba se encontraba probablemente en un periodo de transición. La región no debe permitir que se considere legítimo un escenario de una sucesión Castro-Castro. Tanto Calderón como Sarukhán comentaron detalladamente el plan del futuro presidente de viajar a Bogotá para asistir a la toma de posesión de Álvaro Uribe.
A finales de mes (cable 06MEXICO5607), el embajador Garza y Calderón volvieron a reunirse, esta vez para cenar en casa del ya presidente electo. El diplomático no parecía ya preocuparse tanto por la impresión de debilidad del futuro mandatario que expresaba en el relato del encuentro anterior. Ya tiene una estrategia sobre los objetivos legislativos y ejecutivos de corto plazo. Intentará sumar a su entorno íntimo a algunos elementos externos.
Lo más destacado de esta conversación es que Garza repite una y otra vez que ante cada tema Calderón estuvo totalmente de acuerdo.
Le llama la atención la modestia de la casa del matrimonio Calderón Zavala, una residencia en un complejo habitacional con una discreta vigilancia que, en su opinión, no le garantiza ni seguridad ni privacidad. A pesar de que la prensa que cubría la transición mantenía un agresivo marcaje frente a sus oficinas, su domicilio particular parecía no estar bajo el escrutinio de los medios, observa.
Lo central de la conversación en torno a la mesa fue el tema de la seguridad. Calderón aseguró que ése sería el eje de su gobierno. El político republicano insistió en la necesidad de que conformara desde el primer momento un gabinete de seguridad muy sólido. Y ambos coincidieron en lo indeseable que sería que éste fuera un narcosexenio. Por último, Margarita Zavala intervino para asegurar que, como primera dama, trataría de distanciarse lo más posible del modelo de Marta Sahagún.

Green Go