viernes, 16 de julio de 2010

Astillero

Astillero
Coopelan o cuello (2)
Reparto democrático de culpas
Reconciliación a fuerzas
SuperBlake, el salvador
Julio Hernández López


La negra tesis de Blake, el nuevo seudónimo de Calderón, ha sido puesta de inmediato sobre la mesa mediática: los responsables de la guerra contra el narcotráfico ahora seremos todos, particular y casi penalmente si no se participa en el nuevo intento de legitimidad mediante leva dialoguista que se ha intitulado “seguridad democrática”. Sin red de protección ha saltado hacia el vacío conceptual el cuarto secretario de Gobernación del calderonismo circense: “No puede haber una política de seguridad democrática si antes no hay una reconciliación de unidad con todos los agentes políticos y sociales”. La frase pasmosa de Blake es apenas una recomposición menos burda que la atribuida al trabajoso funcionario lozano que había buscado quedarse con la secretaría de Gobernación: coopelan, o cuello. O los políticos y la sociedad se reconcilian conforme a los modelos definidos por Los Pinos o seguirá el horror en el país, pero ahora por culpa no de quienes unilateralmente decidieron en Los Pinos arrancar en diciembre de 2006 una “guerra” contra el narcotráfico que nadie pidió ni aprobó, sino de esos malos ciudadanos que hubiesen desoído el llamado del Gran Mago Blake o que no hubiesen sido eficaces para lograr “democráticamente” que se alcanzara el paraíso perdido de la seguridad pública y la convivencia social pacífica.
Ya el planteamiento envenenado había cruzado los discursos oficiales del jefeLipe y el subordinado BlaKalderón el miércoles en que Gómez-Mont había sido dado de baja: seguridad democrática como nueva bandera y alegato: todos somos culpables de que siga la tragedia del combate al narcotráfico mientras no demostremos lo contrario (o seamos abatidos por balas de uno u otro bandos, o seamos secuestrados o golpeados). Pero ayer, en un afanoso paseo virtual de presentación en periodismo electrónico, el bajacaliforniano secretario de gobierno se esmeró en promover esa grande idea y en hacer, con toda la fuerza política que se le reconoce, y con los ejemplares resultados que mostró en su tierra natal en cuanto a golpes al narcotráfico y habilidad concertadora, “un llamado para que todas las fuerzas políticas converjamos en nuestras coincidencias” (si esas mismas fuerzas convergieran en sus diferencias se llamaría lucha libre: anotación deportiva por cortesía de las Astillas del Pancracio).
La treta que busca repartir democráticamente las culpas del fracaso grupal del calderonismo ha sido expresada sin engaños: “ahora tenemos que imprimir una política de seguridad democrática”, dijo Kable, perdón, Elba K., es decir, Blake, sin precisar a partir de qué consideraciones se ha decretado ese “ahora”. ¿Qué significa la tal S.D.? Ah: “quiere decir que todos los agentes tenemos la responsabilidad, no sólo las fuerzas armadas de nuestro país, el gobierno federal o los gobernadores de los estados y municipios, sino… (signos de suspenso a cargo del Agente Astillero) verlo de una manera integral”. Más clara, ni una alianza perreánica: la seguridad pasa a ser, “ahora”, un asunto de la colectividad, democrático, “integral”, y si no se logra tal seguridad, que el pueblo se reclame a sí mismo, y no a las generosas autoridades que depositaron en la gente la facultad de “decidir”.
El licenciado Blake Mora aprovechó la amabilidad de sus entrevistadores para insistir en que entre las magnas tareas que le han sido encomendadas está la de fortalecer las instituciones democráticas, instaurar un diálogo plural y dar nuevas dimensiones y contenidos a la contienda electoral. El libreto del Secretario de Seguridad Democrática lleva también con grandes asteriscos la palabra “reconciliación”. Dice el licenciado Blake que es hora de dar la vuelta a la página y dejar de lado enojos, reproches y demás catálogo de malas vibraciones. Enormes retos, magnos proyectos, sublimes intenciones, palabras de gran compromiso. ¿Es un cuate de Calderón? ¿Es una improvisación burocrática temeraria? ¿Es una nueva confirmación de que el Mundo está por acabarse? No. Es SuperBlake, más adivino que cualquier pulpo, más picudo que cualquier Gómez-Mont: el ejecutor designado para la suerte de criminalización colectiva desde la Secretaría de Gobernación a cuento de la tal “seguridad democrática” y la “reconciliación”. ¿Coopelan, o cuello?
Principio del formulario.
Final del formulario.
Astillas
La Procuraduría Federal de (des)Protección al Ambiente (Pro fe-des-pa), a cargo del gran negociante yucateco Patricio Patrón, entregó un certificado de “industria limpia” a la muy contaminante empresa Ecoltec, filial de la trasnacional suiza de Holcim-Apasco, a pesar de que ha causado graves daños a las comunidades de Atotonilco y Apaxco, donde ha habido muertos por intoxicación y se ha mantenido durante un año y dos meses un plantón para exigir que dicha empresa cierre definitivamente sus operaciones. Ayer, en parodia de ese maquillaje verde otorgado por la Profe(des)pa, Greenpeace emitió un certificado a Ecoltec de “industria sucia”. Quienes deseen tener más información del caso y enviar una protesta cibernética a la mencionada procuraduría, pueden entrar a http://bit.ly/9IoUOr y hacerlo... Que dicen los partidos de la izquierda electoral que en 2012 irán con candidato único, “el que esté mejor posicionado” (¿podría ser Peña Nieto, para con él ganarle al PRI?). El anuncio lo hizo, en nombre de PRD, PT y la rapada Convergencia, el mago de las alianzas que hacen perder al PRI con candidatos sacados del PRI y aliados con priístas, Manuel Camacho… Y, mientras Ulises monta al derrotado Eviel Pérez Magaña en la presidencia del PRI oaxaqueño, para que encabece desde allí la desestabilización programada del gabinismo, que incluye la demanda de anulación de las elecciones por irregularidades sembradas por los mapaches de tres colores y la tramposa transferencia del proceso de recepción-entrega de la administración estatal hasta noviembre, ¡feliz fin de semana, con la lucrativa vista del presidente Slim (preside el Grupo Carso) en la desregulación privatizadora de energía y telecomunicaciones!
Fax: 5605-2099 • juliohdz@jornada.com.mx

Seguridad: tres años, cinco meses y 15 días

• La expulsión de Manuel Espino
• La cajita (feliz) de Alfredo Castillo
Las grandes almas, mi estimado, tienen voluntades; las pequeñas tan sólo deseos. Distintivo cierre de semana el que nos regala el desgobierno deFelipe Calderón con los cambios geniales que han sido sello de su distintivo carácter para guiar el timón del barco de gran calado, que cada vez navega más emocionado la tormenta de la adversidad.
El inquilino de Los Pinos vuelve a develar esa veta de desconfianza que es totalmente Felipe y que se lo recordó puntillosamente su extinto mentor, Carlos Castillo Peraza, en simpáticas misivas. Cuatro años después de entrar por la puerta de atrás gracias al picaporte de las lacritas tricolores, la congruencia presidencial con su terquedad ha sido verdaderamente de aplaudirse. Felipe gobierna con amigos. Exige lealtades, sumisión y obediencia absoluta. Al nabo (sin escalas) las credenciales, la experiencia y el oficio, tan necesario en puestos claves que determinan los contextos que pavimentan los caminos para encontrar soluciones a los complejos problemas que Vive México.
Una vez más en Los Pinos, my friend, demostraron que nunca han estado a la altura de las volátiles circunstancias del atropellado haiga sido como haiga sido. Botones sobran cuando se muestra el circo de tres pistas desde donde brinca delirante la PANdilla ocupando cargos de primer nivel, no en aras de desarrollar políticas públicas que trasciendan y empujen a nuestro país a ser un caso de éxito, sino que lo empujan, sí… pero a un inédito retroceso en rubros que son fundamentales para el avance en estas épocas de globalización.
El saldo de los simpáticos cambios es desastroso. Cuatro secretarios de Gobernación en casi cuatro años con todo y el parteaguas de la muerte de Juan Camilo Mouriño. Admirable. Tres subsecretarios de Comunicación en SCT, que exhibe el nulo interés, la desidia y el desinterés por un área vital en las venas de cualquier gobierno. Dos cándidos botones en una mercería azul de traspiés, yerros, errores, pifias y disparates. El saldo para el país es brutalmente negativo en medio de una cascada de violencia, corrupción e impunidad que abraza a México que diariamente sangra.
El nuevo titular de Bucareli, el señor Blake, plantea la necesidad de una política integral de seguridad.
Chingooooooón.
Llegando, llegando y los tubazos volando. Blake le vuela los dientes a Genaro García Luna, a quien, en un atiborrado Auditorio Nacional aquel jaloneado diciembre de 2006, se le instruyó, incluyendo al gabinete de seguridad, a elaborar una estrategia integral contra la “ridícula minoría”… que casi cuatro años después no existe. O sea, no se llevó a cabo. Es decir, les valió madres. En resumen, nadie supo, nadie sabe. Y hoy lo que existe (y subsiste) es el caos, la anarquía y un intenso desorden en operativos que han desencadenado más de un volátil incidente.
Blake, encarrerado, muestra su descomunal ¿ignorancia?, que está plasmada en su destacada trayectoria como funcionario de Baja California, que mucho le ha de servir ahora como secretario de… Gobernación. Desde donde también hizo un llamado a la reconciliación nacional para dejar atrás las diferencias.
Mmmta.
Magnífico cierre de semanita, my friend, que avizora lo único bueno de todos estos cambios, será lo malo que se va a seguir poniendo…
Por la mirilla
Uno. Miembros del CEN de la PANdilla están difundiendo que ya está listo y con su listón el expediente para darle flit del partido a Manuel Espino, desde donde lo acusan de hacer campaña contra Jorge Ocejo para evitar llegue a presidir la ODCA, aunque lo único cierto es que, haiga sido como haiga sido, los numeritos no les dan y nada como cargarle el muertito de la derrota a Espino. Estos disfuncionales creen que Manuelactuará como cuando Calderón le mandó traviesos operadores en su contra en 2006. El pleno del CEN procesará la expulsión de Espino en agosto… Para Ripley indeed.
Dos. Original el nerviosismo del mareado procurador mexiquense, Alfredo Castillo, con el hallazgo en la capital de una simpática cajita donde abundaban los cables del pájaro en el alambre en el caso Paulette que podría meterlo en divertidos problemas…
Y tres. Ya en serio, ¿y Diego Fernández de Cevallos, apá…?
¡Adiós!
gomezalce@aol.com

El manotazo


Luis Javier Garrido
La ultraderecha continúa apoderándose en México del aparato de Estado –y del país– y tras las elecciones constitucionales de 2010 y los cambios en el gabinete de Calderón, en que sale fortalecida, se apresta a dar el manotazo decisivo con vistas al 2012.

1. Las elecciones locales del 4 de julio para renovar ayuntamientos, legislaturas estatales y 12 gubernaturas, que se vaticinaron como un triunfo de “carro completo” del PRI –constituyendo por ello un desafío para los intereses del grupo de Calderón–, se saldaron finalmente por un reparto de posiciones, ya que el PRI logró quedarse con Aguascalientes, Chihuahua, Durango, Hidalgo, Quintana Roo, Tamaulipas, Tlaxcala, Zacatecas y, probablemente, Veracruz, y el PAN (apoyado por sus corifeos) con Sinaloa, Puebla y Oaxaca, no obstante lo cual las fuerzas de ultraderecha que respaldan al gobierno panista han desarrollado un discurso triunfalista sin parangón.

2. Las elecciones no hicieron en realidad más que mostrar la cloaca en la que se ha convertido el sistema electoral mexicano, pues ausente en términos generales la izquierda electoral de las mismas, no constituyeron más que una confrontación entre el enorme operativo de imposición y fraude montado por el gobierno panista de Felipe Calderón y los operativos locales de fraude e imposición de los estados gobernados por el PRI, por lo que la ciudadanía no fue más que una masa de maniobra, de ahí el alto abstencionismo. Carentes de propuestas, los candidatos del PRI no hicieron más que beneficiarse del rechazo popular al antinacional y antipopular gobierno de Calderón, e incapaz de tener una alternativa para el pueblo el gobierno del PAN se escondió tras las siglas de una alianza corrupta con la cúpula perredista pretendiendo con una campaña negra ser mejor opción que la de los priístas.

3. No es de extrañar, por lo mismo, que la gran triunfadora de los comicios haya sido la profesora Elba Esther Gordillo, con su partido –el Panal–, cuyas brigadas surgidas del SNTE operaron ampliamente durante la jornada electoral, igual que lo hicieron en 2006, para alterar los resultados en un marco de impunidad y tratar de hacer ganar a sus aliados, que en esta ocasión fueron tanto el PAN y el gobierno federal en algunos casos (como Oaxaca) y el PRI en otros.

4. El gran derrotado de la jornada electoral fue, por lo mismo, sin darse cuenta de ello, el propio Calderón, quien utilizando todos los recursos del Estado y el cargo que materialmente ocupa para imponer al PAN, mostró al mundo que muy poco ha cambiado y que el titular del Ejecutivo federal no es antes de cualquier proceso electoral más que un jefe de facción política. El domingo 4 de julio se confirmó de esta manera que las elecciones no son en México procesos democráticos, que no hay en el país un sistema de partidos que representen a los ciudadanos, que los resultados electorales se falsifican más que nunca y que el Ejecutivo sigue siendo impune para cometer todo tipo de tropelías electorales utilizando los recursos públicos. Llegado en 2006 a Los Pinos tras un fraude descomunal, Calderón no tiene empacho para seguir prevaleciendo por el fraude.

5. El triunfalismo expresado tras las elecciones por las fuerzas de ultraderecha que respaldan al gobierno panista, en particular por algunas cúpulas empresariales y sectores de la jerarquía católica, y que se manifestó sin recato en los medios, alude sin embargo a lo que creen ilusamente fue por un lado un aniquilamiento de la izquierda, y por el otro un exitoso operativo para detener al priísta Enrique Peña Nieto, gobernador del estado de México, como candidato ya consensuado de las fuerzas oligárquicas, y en consecuencia festeja la casi inexistente posibilidad que tiene Calderón de imponer a un incondicional suyo en la silla presidencial en 2012 y que ahora creen ha renacido.
6. Desde esa perspectiva, Enrique Krauze ha publicado un extenso artículo en el diario madrileño El País del sábado 10, titulado “Buenas nuevas desde México”, en el que sostiene ilusoriamente que la democracia que según él arribó pacíficamente a México hace 10 años trajo consigo prácticas, leyes e instituciones que han arraigado (elecciones limpias, autoridades electorales confiables y una genuina división de poderes, así como una copiosa participación) y que, como consecuencia de ello, se efectuaron en México ahora elecciones democráticas que produjeron lo que celebra como un freno a “la feudalización” del país con las derrotas del PRI, consolidándose a su juicio “la democracia”, pues si el PRI hubiese triunfado más ampliamente no se le podría haber detenido en 2011 en el estado de México y en 2012 en las presidenciales, procesos para los que recomienda mantener “las alianzas” con el PRD.

7. Los comicios de 2010 y sobre todo sus secuelas poselectorales dejan, sin embargo, claro que tanto el gobierno de Calderón como el PRI siguen dispuestos a negociar y que, como se estableció desde los años del Chicago de la prohibición, están dispuestos a aceptar la regla de llegar a un acuerdo sobre la base de que saben que el verdadero enemigo común que tienen en su empeño de seguir haciendo prevalecer una serie de intereses espurios sobre los derechos de los mexicanos es el pueblo que se está organizando para el 2012. El propio Enrique Krauze lo recordaba en su artículo al afirmar que “el PRI puede presidir un buen gobierno a partir de 2012, pero no a condición de pretender marcha atrás al reloj”, es decir negándose a compartir el poder o pretendiendo adoptar otro programa o incluso negociar con los capos del narco.

8. Lo cierto es sin embargo que al margen de los procesos electorales y de las negociaciones que ofrece, la ultraderecha se sigue apoderando de enclaves estratégicos y avanzando en el control del aparato estatal. Los cambios en el gabinete anunciados el 14 de julio por un Felipe Calderón cada vez más aterrado no pueden esconder el fracaso estrepitoso de la segunda administración panista, pero tampoco su pretensión de seguir utilizando el poder como un botín entregándoselo a sus incondicionales, por más ineptos que sean, lo que una vez más demuestra el desprecio que todos ellos tienen por los intereses nacionales. Resultan un agravio al país las designaciones hechas por Calderón de su amigo Bruno Ferrari, licenciado en derecho canónico, como nuevo titular de Economía, y en Gobernación de su ex compañero el bajacaliforniano José Francisco Blake, cuya mayor prenda es ser un enemigo frontal del Grupo Atlacomulco, aunque en Mexicali haya fracasado en la encomienda de detenerlo pues como secretario del Gobierno panista perdió ahora, a pesar de la intervención oficial en los comicios, todos los municipios.

9. En todo caso, la mayor razón de regocijo de la ultraderecha para el 2012, que era su alianza con la cúpula del PRD, se estropeó muy pronto pues el miércoles 7 Andrés Manuel López Obrador anunció que iría por la Presidencia en 2012, lo que genera un escenario por completo distinto.

10. El país en tanto sigue a la deriva, y con un gobierno cada vez más pasmado y en manos de extremistas empeñados en ir en contra de los derechos de los mexicanos.

La caída de la reina

Estrictamente Personal
July 16, 2010
— 12:00 am
Alguna vez dijo el monárquico Conde de Mirabeau que si para salvar a la República había que guillotinar al Rey, que le cortaran la cabeza. La Primera República Francesa se salvó, pero no así Luis XVI, quien murió en 1793 para salvar una crisis de Estado. La evocación surge por un pasaje de sobrevivencia similar, lejos por supuesto de esos niveles, por parte del presidente Felipe Calderón, quien tuvo que cortarle la cabeza –en este caso metafóricamente- a la persona a la que le entregó todo el poder y los recursos de su oficina para salvar la crisis en Los Pinos. La Presidencia no estaba en riesgo, pero sí la homogeneidad del equipo que le tiene que operar los dos últimos años de su sexenio, que había sido rota por Patricia Flores, hasta el miércoles jefa de la Oficina de la Presidencia, y puesto en riesgo la gobernabilidad interna.

Flores, una advenediza al equipo íntimo del Presidente, llegó de la mano de la hoy primera dama, Margarita Zavala, a la campaña presidencial, en el área que manejó los fondos privados, y a Los Pinos, en un puesto secundario, desde donde se fue ganando el apoyo total de Calderón. Su ambición política, por lo demás legítima, y los ajustes del equipo presidencial le acomodaron la escalera al Olimpo calderonista. Subió muy rápido, o le faltó el temple para procesar el poder que le delegaron. En cualquier caso no entendió que ese poder era prestado y que no le pertenecía. Y en solo un semestre dinamitó su carrera. El Presidente pareció tratarla con elegancia en su salida de Los Pinos, pero en realidad, su mensaje de despedida fue un ajuste de cuentas codificado.

Calderón pareció ser muy generoso con Flores al reconocer sus méritos como la persona que despachaba en una oficina junto a la de él, y que con el derecho de picaporte que tenía solía incomodar a los secretarios de Estado que a veces querían tener unos minutos de privacidad con el Presidente para tratar temas que pensaba sólo competían a los oídos de Calderón. Pero en el mensaje hay que leer lo positivo como negativo para alcanzar a comprender el tamaño de la molestia que le generó, y combinarlo con la encomienda a su sustituto, Gerardo Ruiz Mateos, para entender todo aquello que rompió.

Una clave la dio Calderón al instruir a Ruiz Mateos, con ella de testigo y rostro desencajado, a “dar seguimiento puntual de las órdenes y acuerdos del Presidente”. Para el buen entendedor eso fue exactamente lo que violentó las cosas, el dejar de “seguir” puntualmente las instrucciones de su jefe. Cuáles fueron exactamente las cosas que desgastaron esa relación tan sólida, sigue siendo un secreto en Los Pinos. Pero una señal la dio el Presidente en la despedida, cuando dijo que Flores había impulsado la lucha por la seguridad pública. La empujó, cierto, hasta el despeñadero.

El rendimiento de la campaña de comunicación política para colocar el discurso bélico como la razón de ser de Calderón, tuvo una caída tan vertiginosa que en cuestión de meses hasta sus defensores más vehementes comenzaron a criticarlo. La percepción no coincidía con la realidad de sus dichos y datos, y en Los Pinos nunca fueron capaces de conciliar lo objetivo con lo subjetivo. El resultado es que la mayoría de los mexicanos piensan que la lucha contra el narcotráfico la perdió el gobierno, que tampoco pudo logró el consenso de las élites a favor de esa cruzada.

La responsable de esa estrategia fue Flores, quien excluyó por completo del diseño y operación de la propaganda al responsable de Comunicación Social de la Presidencia, Max Cortázar, y desoyó las objeciones que le hacía Alejandra Sota, la maestra de obras de ella, la arquitecta. La exclusión de Cortázar –hubo spots de los que se enteró hasta verlos en televisión- y las crecientes fricciones con Sota, provocaron un creciente enfrentamiento entre ellos, particularmente el primero, que rompieron el tejido entre los advenedizos de Flores, y el viejo equipo que venía trabajando con Calderón desde hace casi una década, y que lo acompañó durante los días más duros y difíciles de su carrera política.

El choque fue de trenes: entre ella y el grupo calderonista que está construyendo el proyecto transexenal. Flores tampoco vio con suficiente claridad y atención, vistos los resultados, que ese grupo de la más alta confianza, amistad y cariño del Presidente, había girado en torno a Juan Camilo Mouriño como el candidato de Los Pinos para 2012, y que a su muerte, el relevo natural era la persona más importante para Calderón en el gabinete, Ernesto Cordero, el secretario de Hacienda.

En su mensaje, Calderón dio otra clave al decir que Flores coordinó las tareas del gobierno durante la crisis de la influenza AH1N1, cuando la realidad es que durante los pocos días que tuvo a su cargo el manejo de crisis, esta se profundizó por los errores y contradicciones en las cifras. Cordero, en ese entonces secretario de Desarrollo Social, fue llamado para, desde una oficina alterna coordinar toda la información, y coordinar al gabinete, con lo cual el gobierno recuperó la iniciativa y se abrió el espacio público para actuar en el control de la epidemia.

Flores jugó a las contras de él y del Presidente, y Calderón lo registró en el mensaje de salida, al hablar de lo mucho que trabajó para el Bicentenario y el Centenario este otoño. En efecto Flores apostó en esas celebraciones, que terminaron concebidas como la plataforma para la candidatura presidencial del secretario de Educación, Alonso Lujambio. Desde hace poco más de cuatro meses, dijeron funcionarios de la Presidencia, el alineamiento fue claro: Flores estaba con Lujambio y presionaba para llevarlo a la nominación. Ingenua. Si no está claro si el propio Presidente tendrá la fuerza para imponer al PAN un candidato, menos ella al querer imponer un candidato a Los Pinos.

Calderón le encargó a Ruiz Mateos la “reorganización integral” de la Oficina de la Presidencia, que incluya “todas las áreas que (la) componen”. El mensaje es claro. Flores fue excluyente dentro de Los Pinos, maltrató a todo un equipo muy unido y alteró la coordinación con varias secretarías de Estado. Ruiz Mateos regresa a la Presidencia a un cargo que ya había tenido y cumplido, ese sí, con eficiencia. La paz debe regresar a Los Pinos y restaurarse la concordia. Era indispensable para el Presidente esta medida, pues los enemigos y los adversarios se encuentran afuera, no adentro, que es en lo que se convirtió la reina destronada.

rrivapalacio@ejecentral.com.mx

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Médico que atiende a los electricistas en huelga de hambre denuncia amenazas

Enfermeras señalan que intentaron llevarse a Cayetano Cabrera en ambulancia del IMSS


Patricia Muñoz Ríos

Periódico La Jornada
Viernes 16 de julio de 2010, p. 13
“Si muere Cayetano (Cabrera Esteva), usted va a ir a parar a la cárcel”; “se le va a quitar su registro”; “van a perderlo todo usted y su familia”, advirtieron voces anónimas al médico Alfredo Verdiguel, quien atiende a los trabajadores del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) en huelga de hambre.

Los amagos se hicieron luego de que la madrugada de ayer corrió la versión de que los huelguistas serían trasladados por la fuerza a un hospital en ambulancias del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), lo que propició una amplia movilización de los trabajadores en resistencia, así como de organizaciones solidarias, que de inmediato llegaron al campamento del Zócalo, donde permanecieron por horas.

Con vehículos rodearon la explanada en todos sus accesos con el fin de impedir que llegaran las ambulancias.

De acuerdo con el SME, está claro que “el gobierno federal está desesperado por romper esta huelga de hambre”. El gremio alertó que no se descarta la represión. “De algunos funcionarios lo podemos esperar todo, menos justicia.”

Humberto Montes de Oca, secretario del interior del sindicato, encabezó un mitin a las 3 de la madrugada de este jueves, en el cual indicó que además del amago de que los huelguistas serían levantados por la fuerza, durante el miércoles, de manera sorpresiva, llegaron al campamento hasta en tres ocasiones ambulancias del IMSS con personal médico.

“Argumentaron que habían sido llamados para auxiliar a Cayetano (Cabrera Esteva) para que se fuera a un hospital”, apuntó. Pero todo es mentira, porque nunca se hizo ninguna solicitud desde el campamento, abundó.

Enfermeras que atienden a los trabajadores afirmaron que el personal que llegó en dichas ambulancias “con mentiras y en forma insistente” aseguró que sus servicios habían sido solicitados para trasladar al ingeniero Cabrera Esteva. “Se lo intentaron llevar”, pero los médicos de guardia lo impidieron, agregaron.

Madrugada fría en el Zócalo

Por correo electrónico, Twitter y Facebook llegaron la noche del miércoles mensajes del SME en los que llamaban a todos los trabajadores en resistencia a “defender el campamento”.
La convocatoria rebasó las expectativas, ya que acudieron cientos de integrantes del sindicato y de las organizaciones que los apoyan, por lo que de inmediato las calles frente al edificio de Gobierno del Distrito Federal, así como 20 de Noviembre, Pino Suárez y todo el entorno del Zócalo se llenaron de vehículos que se estacionaron hasta en sexta fila.

Alguno de los convocados llevó palos y tubos, pero la mayoría cargó con su abrigo o impermeable porque la noche estuvo acompañada de una lluvia ligera y mucho frío.

“¿Te imaginas pasar aquí 82 días con este clima, en estas condiciones y sin comer?”, preguntó un trabajador a otro “¡No! Se requiere de muchos pantalones para hacerlo”, fue la respuesta.

La noche fue tensa, a lo lejos se oían patrullas que estaban en un operativo de decomiso de piratería. Hay infiltrados, decían. Los fotógrafos eran vistos con recelo. Corrían las versiones del desalojo. “Ya tenían preparadas 20 ambulancias del IMSS para llevárselos al hospital de La Raza”, apuntaron. Los celulares no dejaban de sonar.

“Propuestas indecentes”

Montes de Oca señaló que hubo una filtración de que habría el desalojo luego de que Cayetano Cabrera –que este viernes cumple 83 días en huelga de hambre– rechazó tajantemente “las indecentes propuestas que le hizo el secretario del Trabajo, Javier Lozano, al ofrecerle un empleo en la CFE a cambio de que pare su huelga, y el ingeniero responsabilizó al gobierno de Felipe Calderón de lo que pueda pasarle a su salud y su vida”.

Pero a quien pretenden responsabilizar es al médico Alfredo Verdiguel, que la mañana de ayer denunció las amenazas de que ha sido víctima por respetar la decisión de los trabajadores en huelga de hambre, sobre todo de Cayetano Cabrera y de Miguel Ángel Ibarra Jiménez.

Demasiado cariño para los cuates

México SA


México, último en competitividad

Haití, solidaridad de saliva

Carlos Fernández-Vega
Inspirado, el inquilino de Los Pinos dijo de su reciclado amigo Gerardo Ruiz Mateos que durante su estancia en la Secretaría de Economía logró hacer de la competitividad el eje de desarrollo de la economía mexicana, así como hacer del gobierno un aliado de las empresas y no un obstáculo para su crecimiento. Agradezco su invaluable labor al frente de esa dependencia. Jugó un papel fundamental en el impulso de reformas clave para hacer de la innovación el motor de la productividad, y para hacer de la competencia la palanca de la inversión y la generación de empleos”.

Eso dijo el pasado miércoles por la tarde, al dar a conocer el nombre del tercer secretario de Economía en poco más de tres años de estancia en la residencia oficial (primero fue Ernesto Sojo, el fiel escudero de Vicente Fox, ahora cómodamente instalado en el Inegi; el segundo su querido amigo reciclado, que regresa a la oficina de la Presidencia de la República, y ahora Bruno Ferrari, el tercero, quien en su primera declaración en el puesto se anota un 10: “un buen gobierno es el que no estorba”).

Demasiado cariño debe tenerle el inquilino de Los Pinos a Ruiz Mateos para subrayar éxitos inexistentes, goles virtuales, pues es el único que dice ver triunfos donde prácticamente todos registran rotundos fracasos o, según los más benevolentes, un peligroso estancamiento que en nada contribuye a sacar del hoyo a la de por sí paralizada economía nacional. Es de suponer que si en los hechos Gerardo Ruiz Mateos hubiera ganado las medallas descritas en el panegírico del miércoles por la tarde, Felipe Calderón no lo habría quitado del puesto, pero todo indica que lo quita para que no siga haciendo daño cuando menos en la Secretaría de Economía.

Por ejemplo, el hombre del homenaje ocupó poco menos de dos años (6 de agosto de 2008 al 14 de julio de 2010) el sillón principal de la citada dependencia. Cuando llegó al puesto, México se ubicaba en el escalón número 52 a nivel internacional en lo que a competitividad se refiere; ahora que se le recicla a la oficina de la Presidencia de la República, nuestro país ocupa el escalón número 60, de acuerdo con los indicadores del Foro Económico Mundial, mientras en la comunidad de naciones integrantes de la OCDE ocupa el último escalón, de tal suerte que la azucarada frase que el inquilino de Los Pinos le dedicó (“logró hacer de la competitividad el eje de desarrollo de la economía mexicana”) es fácilmente desechable si se contrasta con la realidad.

Precisamente la OCDE no ha quitado el dedo del renglón: México ocupa la última posición en competitividad entre los 30 países que la integran, y registra deficiencias y carencias en una amplia gama de indicadores que lo mantiene en el éter. El país “no sólo ha perdido competitividad, sino que su productividad se ha estancado”, lo que ha provocado un descenso acelerado en el ranking internacional en materia de competitividad.

En su panegírico del pasado miércoles, Felipe Calderón también aseguró que su amigo “jugó un papel fundamental en el impulso de reformas clave para hacer de la innovación el motor de la productividad, y para hacer de la competencia la palanca de la inversión y la generación de empleos”. Ya se vio el resultado en competitividad. Algo similar sucede en el tema de las “reformas clave”: Ruiz Mateos no aterrizó ninguna de ellas, algo que por lo demás es tema (léase queja) obligado en toda reunión empresarial, es decir, justamente por falta de esas “reformas clave” la economía se mantiene en la lona y cada día más dependiente de lo que suceda en el vecino del norte. De su “papel fundamental” en la generación de empleo, pues suficiente resulta constatar cuál es el balance en este renglón. Entonces, más fácil y convincente hubiera sido si el inquilino de Los Pinos abiertamente reconoce las carencias de su querido amigo y que, por lo mismo, decidió llevarlo de nueva cuenta a la residencia oficial, para protegerlo y apapacharlo.
Una de las perlas más bonitas de Gerardo Ruiz Mateos durante su paso por la Secretaría de Economía fue la que regaló a los diputados el primer día de octubre de 2008, justo una semana antes del reconocimiento oficial de la crisis y de la estrepitosa devaluación del peso mexicano frente al dólar: “el gobierno de Felipe Calderón no considera aplicar una estrategia para evitar un impacto de la crisis financiera de Estados Unidos en México, porque tomar medidas extraordinarias sería anticiparnos a algo que todavía no pasa. Si se toman medidas será hasta ver cuál es el impacto del sistema financiero americano (sic) a los bolsillos de los mexicanos… en Wall Street los analistas con los que platicamos (él y el inquilino de Los Pinos) en Nueva York no dejaron de admirar la estabilidad mexicana. Y dijeron: ‘ojalá y nosotros hubiéramos hecho lo mismo’… no vemos por ningún lado un problema de un colapso mundial…”.

Ese es el alcance real del personaje reciclado. Entonces, si algo positivo para el país tuvo la medida anunciada por Felipe Calderón el pasado miércoles fue, precisamente, retirar a su amigo de un área estratégica para el país, no así la decisión de sustituirlo con el inefable Bruno Ferrari, el nuevo integrante del gabinetazo, “con una trayectoria desarrollada sobre todo en el sector privado, ligado a grupos conservadores, abogado con estudios en ciencias del matrimonio y la familia” (La Jornada, Claudia Herrera), a quien antes el inquilino de Los Pinos le confió ese paquidermo llamado Proméxico que gasta a manos llenas y registra nulos resultados. Más práctico sería que lo mandaran de asesor a Norberto Rivera.

Las rebanadas del pastel

El pasado 12 de enero la comunidad internacional se conmocionó por el suceso y volcó su ayuda a los millones de damnificados por el devastador terremoto en Haití. Por esos días los gobiernos de prácticamente todos los países del mundo ofrecieron discursos, organizaron conferencias y, como es costumbre, prometieron y prometieron. En conjunto, esos gobiernos ofrecieron 5 mil 300 millones de dólares para la reconstrucción de la parte oeste de La Española. Seis meses después, al 12 de julio de 2010, de ese monto sólo han aportado 98 millones, menos del 2 por ciento del total comprometido, que es lo que hasta el momento ha recibido el Fondo para la Reconstrucción de Haití, instituido en el Banco Mundial. Y de esa cantidad, más de la mitad corresponde a la aportación de un solo país: Brasil. De ese tamaño es la solidaridad de saliva.

cfvmexico_sa@hotmail.com • mexicosa@infinitum.com.mx

Blake y Ferrari... Momis.

Blake y Ferrari

¿Y estos changos quiénes son?
Otro par de advenedizos
elegidos del montón
de panuchos primerizos.

Blake y Ferrari, apellidos
eso sí muy rimbombantes,
¿es lo único requerido
para cargos importantes?

Blake para Gobernación
un puesto trascendental,
con esta nominación.
¿Qué se propone fecal?

El de apellido de carro
que va para Economía.
¿De ónde lo sacó el chaparro,
lo ganó en la lotería?

Ilustres desconocidos
que en momentos delicados,
visto en todos los sentidos
son unos improvisados.

Pero claro son sus cuates
aunque no sirvan de nada
mientras sacien sus gaznates,
el País a la fregada.

Green Go