sábado, 23 de enero de 2010

Haití: buen provecho, señor

Desfiladero


Jaime Avilés
Haití, su tragedia (su condición permanentemente trágica, no el terremoto del otro día que la hizo visible de nuevo), es una metáfora de la nuestra. Pero, ¿cuál? No lo sé: al comenzar a escribir estas líneas, lo confieso, no lo sé. Haití fue la primera colonia europea de América que logró su independencia, en 1803. México fue el primer país del continente que se libró de la tiranía imperial de la Iglesia, mediante las Leyes de Reforma que Benito Juárez promulgó en 1850, y fue también el escenario donde, en 1910, se gestó la primera revolución social del siglo XX, casi una década antes que la de Rusia.

¿Y luego? Haití es el país más pobre de América (y el tercero más pobre de la Tierra), pero en 2009 su economía registró un crecimiento de 2 por ciento. México, una dizque potencia emergente, tuvo un retroceso económico de 8 por ciento (el dato exacto se conocerá dentro de pocos días), el peor que ha sufrido desde el crac de 1929. Como lo han ilustrado las imágenes noticiosas de la prensa, el de Haití ahora es un Estado fallido, que de hecho ya no existe: la ONU y las fuerzas armadas de Estados Unidos entraron a suplantarlo. El mexicano también es un Estado fallido, como lo reafirman, día tras día, con su pujanza y fortaleza, las empresas distribuidoras de sustancias ilícitas y las 15 mil muertes provocadas por el “gobierno” (o lo que sea) de Felipe Calderón, supuestamente para combatirlas.

Con 9 millones de habitantes, de los cuales 7 millones 200 mil viven en la miseria, Haití no se compara con México, donde en una población de más de 100 millones de personas, 60 millones viven en la pobreza y, de éstas, 40 millones no tienen asegurada su comida de mañana. ¿Cuál es, pues, la metáfora? Desde Montevideo, donde ha confesado a sus amigos que quisiera escribir unas palabras de aliento sobre Haití, pero no se le ocurre ninguna, y por lo tanto se limita a enviarnos “un abrazo despalabrado”, Eduardo Galeano acaba de publicar un ensayo acerca de la efímera democracia haitiana y del saqueo que esa desdichada nación del Caribe ha sufrido desde siempre.

Pues bien, la “democracia” mexicana nació el 2 de julio de 2000 y murió, sin que nos diéramos cuenta, de inmediato, el primero de diciembre de ese mismo año, cuando Fox asumió la Presidencia de la República blandiendo una imagen religiosa para anunciarnos, entre líneas, que la revancha de los cristeros caídos en la guerra de 1923 sería implacable.Y así nos fue. Con el ascenso del PAN al poder, y al calor del entusiasmo “democrático”, prosiguió el saqueo tal como era bajo el dominio del PRI, sólo que acompañado de una contrarrevolución ultraconservadora que hoy sueña con quemar en la hoguera, como brujas medievales, a las mujeres que aborten.

Hace 30 años, exactamente en febrero de 1980, estuve por única vez en mi vida (hasta hoy) en Haití. Llevaba semanas en Santo Domingo esperando un giro bancario para regresar a México y de pronto se dio la oportunidad. En aquellos días, los dominicanos celebraban poéticamente el trágico desembarco del patriota Francisco Alberto Caamaño, que a bordo de un yate llamado Black Jack, intentó repetir la hazaña de Fidel Castro en el Granma. Pero no tuvo tanta suerte. El ejército, al que había pertenecido con el grado de coronel, lo esperaba en la costa y lo acribilló junto a sus hombres. No se salvó nadie. En los años 70, finalizada la dictadura de Balaguer, la gente adquirió la costumbre de recordar a Caamaño arrojando claveles al mar para tejer una hermosa alfombra que se mecía en febrero, a la orilla del malecón, con el vaivén de las olas.

Había llegado a Santo Domingo invitado por el periodista Ramón Emilio Colombo, un reportero que en México se hizo célebre con el mote de El Calabazón debido a su ocurrente y calva cabeza. Colombo vivía en el garaje de una casa de buena familia y dormía sobre un colchón en el suelo, de modo que puso otro para mí y me hizo una clara advertencia: “Cada vez que vengas, fíjate si los postigos de las ventanas están entornados; si están entornados, vete a tomar café y demórate hasta que se vaya la jeba (muchacha)”.
Y, en efecto, tres o cuatro veces a la semana, los postigos estaban entornados y la jeba era, además de preciosa o por lo menos muy guapa, siempre distinta: aquella frenética actividad sexual formaba parte de la idiosincrasia del país, era una manera de vivir y la única explicación de por qué yo no ligaba nunca. Excluido del resto de la población por motivos culturales, me incorporé al gueto de los extranjeros en que vivía mi muy querida amiga marsellesa Michélle Jacob, que al igual que Colombo y una inglesa llamada Linda, había pasado unos años en México y decidido probar fortuna en el Caribe.

Un viernes en la mañana, Michélle y yo volamos en un avión de Air France a Puerto Príncipe. Llevábamos, entre los dos, 40 dólares: más que suficiente para turistear tres días. Nos alojamos en un hotel del barrio Caja de Cartón, cerca de la Aduana y del Correo (edificios que ahora, supongo con horror, serán tumbas de escombros) en una zona muy céntrica. La habitación costaba cuatro dólares por noche y el baño estaba al final del corredor, pero para entrar había que saltar una perpetua peregrinación de hormigas rojas, que desfilaban como una columna militar, de 20 en fondo.

No perdimos un instante. Recorrimos la ciudad en tap-tap (camionetas de transporte público pintadas de colores), subimos a Pétion Ville (la Montaña Negra), el barrio de los ricos, las embajadas y la ONU (en cuyos jardines en estos días duermen los periodistas foráneos), entrevistamos a un valiente conductor de radio, que estaba amenazado de muerte por la dictadura de Baby Doc; asistimos al sitio donde los tonton-macoutes (los “tíos del saco”, es decir, la policía secreta de Duvalier) habían decapitado a un militante opositor, y nos reunimos clandestinamente con dos redactores del semanario comunista Le Petit Samedi Soir (algo así como “la pequeña gaceta del sábado”).

Compramos muñecos de vudú, para clavarles alfileres y hacerle daño a alguien que nos cayera gordo, y polvos de magia negra y también para el amor. Presenciamos una ceremonia de rarrá (versión ligth del vudú, que se practica sólo durante la Cuaresma); estuvimos en un palenque de gallos; vimos un cortejo fúnebre seguido de una banda de música que entraba a un cementerio pero no caminaba detrás de ningún ataúd, y no nos atrevimos a comer unas extrañas hamburguesas que nos sirvieron en un café, porque al destaparlas para echarles catsup descubrimos que, dentro de la mía, había hormigas vivas, y dentro de la de Michélle plumas de pollo.

Desde que bajamos del avión hasta que nos fuimos de Puerto Príncipe tuvimos en todo momento la certeza de encontrarnos en África central, pero si algo nos marcó, en medio de tanta miseria y de tanta belleza, fueron los niños pordioseros, con sus enormes ojos tristes, que pedían limosna, arracimados a la puerta de los restaurantes, lloriqueando tres palabras insoportablemente irónicas: “Bon gout, monsieur! Bon gout, monsieur!” (buen provecho, señor).

Tres décadas después, ante las fotografías de prensa que muestran a jóvenes, cuchillo en mano, peleando por comida entre las ruinas de Puerto Príncipe, se me ocurre que a la mejor esa es la metáfora que ando buscando: en México sucede lo mismo, pero aquí los que le arrebatan con ferocidad lo más indispensable a los desamparados son gente finísima, que se viste con trajes de Armani, figura entre los ricos más ricos del mundo, y cuenta con una caricatura de “gobierno” (o lo que sea) que en todo momento la protege, la apoya y la obedece.

jamastu@gmail.com

LA REVOLUCIÓN ES LA REVOLUCIÓN

Luis Cabrera


Las injusticias más grandes que puedan cometerse en la
historia de los pueblos, llega un momento que no pueden
deshacerse ya por medio de la justicia correspondiente,
sino que es necesario remediarlas en alguna otra forma.


L. C.



En La revolución es la revolución, Luis Cabrera sostiene que el antiguo régimen era una estructura en franca descomposición, por lo que el movimiento revolucionario tendría prácticamente asegurado su triunfo, casi sin necesidad de tomar las armas. Sin embargo, era necesario contar con un programa de reconstrucción que restableciera la paz por medio de transformaciones económicas, las cuales permitirían situar a los elementos sociales en conflicto en condiciones de igualdad.

Cabrera refutó a quienes acusaban al gobierno provisional revolucionario de ser nepotista, autoritario, militarista y arbitrario. Afirmó que algunos de estos vicios eran necesarios en todo proceso de cambio, pues sólo así se podía generar la transformación que la sociedad requería. El cambio de estructuras debía originarse desde el poder, por ello la toma del gobierno era el primer paso. En estas condiciones los medios constitucionales no serían suficientes para contener la resistencia natural de los opositores, por lo que el uso de la fuerza era inevitable.

“Las revoluciones son revoluciones, es decir estados patológicos y críticos de las sociedades y constituyen situaciones anormales […] por consiguiente no se les puede juzgar con el criterio o medirlas con la medida con que se juzgaría un gobierno constituido”.

Considerado el teórico más importante del carrancismo, Cabrera nació en Zacatlán, Puebla, en 1876. Alumno de la Escuela Nacional Preparatoria, ingresó a la Escuela Nacional de Jurisprudencia en 1896. Fue redactor del periódico revolucionario El Hijo del Ahuizote, donde denunció las arbitrariedades del régimen porfirista.

Fue defensor de la revolución maderista, aunque más tarde habría de reprocharle a Madero haber conservado en su gobierno la estructura porfirista y que no lograra cambiar las condiciones sociales y políticas del país, tal como se había propuesto.

Integrante de la XXVI Legislatura en 1912, se pronunció enérgicamente en la tribuna a favor de la restitución y el reparto de la tierra a campesinos e indígenas, sosteniendo que sus derechos provenían desde la época prehispánica.

Consideró que el cambio de gobierno por sí sólo no resolvía los graves problemas del país, particularmente el agrario, cuya complejidad requería de una gran cantidad de reformas. Sus ideas influyeron notablemente en la redacción del artículo 27 constitucional en torno a la cuestión agraria.

Fue secretario de Hacienda durante el gobierno carrancista y dictó medidas monetarias radicales. Acompañó a Carranza hasta su muerte en Tlaxcalaltongo en mayo de 1920, y condujo su cadáver a la Ciudad de México.

En 1931 fue aprehendido y deportado por sus críticas al gobierno de Pascual Ortiz Rubio. En 1933 rechazó el ofrecimiento del Partido Antirreeleccionista para contender por la presidencia, puesto que no creía que se pudiera ganar el poder desde una candidatura independiente. Su última actuación en la vida pública fue como consejero del presidente Adolfo Ruiz Cortines.

Al retirarse de la política se dedicó a revisar el movimiento revolucionario en sus ensayos El balance de la Revolución, Herencia de Carranza y Veinte años después. Tuvo además una destacada participación internacional en la Comisión Mixta México–Americana, así como en los países sudamericanos. Traductor del francés y del inglés, reunió una importante biblioteca de clásicos griegos y latinos, y de historia antigua de México. Publicó además el libro de poemas Musa peregrina. Famoso por su caústica ironía, son célebres sus artículos firmados con los seudónimos “Lic. Blas Urrea” y “Lucas Rivera”. Murió en abril de 1954 en la Ciudad de México.

CONGRESO SOCIAL HACIA UN NUEVO CONSTITUYENTE



Artículo 39. La soberanía nacional reside esencial y originariamente en el pueblo. Todo poder público dimana del pueblo y se instituye para beneficio de éste. El pueblo tiene en todo tiempo el inalienable derecho de alterar o modificar la forma de su gobierno.

CONVOCATORIA

Mexicanas y mexicanos,
La historia de nuestra patria, ha sido la lucha permanente entre las clases poseedoras y las clases desposeídas; entre las fuerzas retrogradas y las fuerzas progresistas; entre los explotadores y los explotados; los colonialistas y el pueblo, entre el imperialismo y la nación mexicana. Esa lucha, en ocasiones se ha expresado de forma civil y pacífica y en muchas otras, de manera armada y cruenta; ello se ha derivado de la respuesta de las fuerzas en el poder, nunca de los gobernados. Esas son las lecciones de la historia y en los tiempos que corren, habrán de corroborarse.

En ese marco, en este 2010 se conmemoran 200 años de la Guerra de Independencia y 100 de la Revolución Mexicana. Nada queda por celebrar, y menos desde la hipocresía del gobierno federal, que usurpan hoy los herederos del colonialismo y del porfirismo.

La Independencia, que costó tanta sangre de mexicanos (sobre todo y como siempre, de los más desposeídos), ha dado paso a una nueva gran dependencia nacional respecto de las potencias extranjeras, al saqueo de nuestros recursos naturales y la explotación de nuestra fuerza de trabajo en beneficio de las grandes corporaciones trasnacionales y la banca internacional, especialmente durante los últimos 28 años de gobiernos neoliberales y de derecha. La privatización desmedida tiene como blancos ahora, lo poco que nos queda a los mexicanos: la electricidad, el petróleo, la tierra, el agua, la educación pública, el patrimonio cultural, la seguridad social; el ataque brutal al Sindicato Mexicano de Electricistas tiene como trasfondo esa intención privatizadora y desnacionalizadora.

Los objetivos de justicia social, plasmados en el Programa del Partido Liberal de Ricardo Flores Magón y en el Plan de Ayala de Emiliano Zapata, por los que más de dos millones de mexicanos (otra vez de los de abajo, principalmente) dieron su vida en la Revolución Mexicana, se han ido cancelando. El Pacto Social de 1917 que dio origen a nuestra Constitución Política, está prácticamente destrozado, y ahora padecemos un modelo económico y un régimen político, que retoman los aspectos más oprobiosos y crueles del porfiriato.
Los derechos laborales que se alcanzaron con la Revolución se ven constantemente nulificados, y los trabajadores vivimos cada vez más como a fines del siglo Diecinueve. La libertad de organización de los trabajadores se ve anulada por el despotismo gubernamental, e incluso criminalizada, como en el caso de los electricistas y los mineros; significativamente, hoy como hace cien años, la huelga de Cananea y la resistencia de los mineros prefiguran a lo que puede llevar el hartazgo social, al país.

El campo mexicano, que ofreció los principales sacrificios para la Revolución, es hoy un escenario de ruina y desastre, víctima de la apertura comercial indiscriminada, de nuevos terratenientes, de los cultivos transgénicos propiedad de las trasnacionales, de la migración a la que se ven forzados millones de campesinos, sin recursos y sin esperanza, peor que hace cien años.

El medio ambiente es otra veta que la voracidad capitalista está arremetiendo a su furioso embate; reconquistando inmensas extensiones de nuestro territorio para sus desarrollos habitacionales, turísticos, comerciales e industriales; apropiándose del agua, de la biodiversidad y desarrollando impunemente la minería a cielo abierto. Nuestro Patrimonio Territorial, está siendo sometido como nunca a la especulación y el atraco indiscriminado, siendo las comunidades y pueblos las victimas de semejante atropello.

La nueva crisis económica ha hecho esta realidad mucho más dramática, crisis que como siempre no la pagan los que la provocaron sino el pueblo trabajador que padece ahora más desempleo, precarización y miseria. Persistiendo neciamente en su política económica, el gobierno despide inconstitucional e ilegalmente a miles de trabajadores como a los de Luz y Fuerza del Centro, decreta más impuestos y un “aumento” al salario mínimo de dos pesos, que es un insulto a los trabajadores.

Para sostener este orden oprobioso contra el pueblo; para mantener al país en manos de unos cuantos multimillonarios oligarcas, de grandes terratenientes y agroindustriales, de la banca y las corporaciones trasnacionales, se ha venido imponiendo a la República una nueva tiranía tan cruel, corrupta y déspota como a la que derrocó la Revolución Mexicana. Surgido del fraude electoral, el régimen de la derecha neoliberal que padecemos, pasa cada vez más por encima de la Legalidad Constitucional, violenta las garantías individuales, vulnera los derechos humanos y las libertades democráticas, se impone a sangre y fuego militarizando al país con el pretexto de la guerra al narcotráfico y avanza en la consolidación de un estado policiaco, que no combate sino que fomenta la inseguridad, que agrede a la sociedad.

Hoy día, a lo largo y ancho de la geografía nacional corre el descontento, y por ello, se hace tan urgente la organización y unidad del pueblo en reclamo de un cambio drástico de rumbo para la nación, del modelo económico y del régimen político; llegó la hora de detener el curso destructivo impuesto por la derecha neoliberal que mal gobierna al país. Esta sería la mejor manera de hacer una conmemoración popular independiente de los Centenarios de la Independencia y la Revolución, honrando verdaderamente a quienes dieron su vida por un mejor futuro para México.

Es por ello que, en el marco del PLAN DE LOS INSURGENTES acordado por la Asamblea Nacional de la Resistencia Popular, estamos convocando con urgencia a la realización de un Congreso Social que avance hacia un nuevo Constituyente, como un instrumento representativo de todas las clases y capas sociales desfavorecidas de la población, que aborde la resolución de los temas más ingentes para la nación.
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La concreción de ese Nuevo Constituyente, deberá ser el punto de llegada de un profundo y extenso proceso de organización y movilización, en y desde la base de la sociedad mexicana, al mismo tiempo que expresa nuestra determinación política para entrar de lleno, en la disputa por la Nación. Ese Constituyente deberá ser la más amplia y genuina representación social y política, que se haya dado el pueblo de México desde la Revolución de 1910. Un Constituyente que incluya e incorpore a todos los movimientos sociales y a los diversos procesos de auto organización que se han construido en los años recientes, además del conjunto de las fuerzas políticas opuestas al neoliberalismo y al capitalismo.
Por todo ello,
Convocamos
 A los trabajadores, campesinos, indígenas, estudiantes, profesionistas, intelectuales, artistas, amas de casa, desempleados, comerciantes, pequeños empresarios, colonos, mujeres, jóvenes y ancianos, jubilados, pensionados, despedidos, migrantes, ciudadanos y ciudadanas de este país;
 A las organizaciones y comunidades nacionales, estatales, regionales y locales, sociales y civiles, en las que se agrupa nuestro pueblo;
 A los movimientos, frentes, redes, campañas y espacios de convergencia: nacionales, estatales, regionales y locales, sociales y civiles, y a las fuerzas políticas afines a un verdadero cambio a favor del pueblo;
 A la sociedad civil toda,
A organizarse y participar activamente en el
Congreso Social hacia un Nuevo Constituyente
Los días 5 y 6 de febrero en la ciudad de Querétaro y el 7 en la ciudad de México.
Inicio de los trabajos del Congreso Social hacia el Nuevo Constituyente

Con este acto unitario damos inicio a la conmemoración, desde una perspectiva popular, del Bicentenario de la Independencia y del Centenario de la Revolución, e iniciamos los trabajos que habrán de desembocar en los próximos meses en un Nuevo Constituyente. Es fundamental hacer el balance de la vigencia de nuestra Constitución después de casi un siglo de su promulgación.
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El acto inaugural se realizará en el histórico Cerro de las Campanas el día 5 de febrero a las 11 horas. Posteriormente se instalarán cinco mesas de trabajo y se realizará un encuentro nacional de estudiantes, que se desarrollarán los días 5 y 6; y el día 7 en la ciudad de México, lectura y aprobación de los resolutivos de las mesas de trabajo, del encuentro estudiantil y pronunciamiento político.
Los temas de las mesas de trabajo son:
1) Proyecto(s) de Nación (dividido en los siguientes subtemas: recuperación de la soberanía y descolonización; modelo económico alternativo; justicia y derechos sociales; recursos estratégicos y medio ambiente; cultura; democracia, derechos humanos y seguridad).
2) Ruta Popular de los Centenarios.
3) Revocación de Mandato de Felipe Calderón Hinojosa.
4) Bases y ruta del Congreso Social hacia un Nuevo Constituyente.
5) Plan de acción.

Ciudad de México, a 20 de enero de 2010
Movimiento Nacional para la Unidad Progresista, Democrática y de Izquierda
Comisión Organizadora del Comité Civil Nacional para la Revocación del Mandato

Diálogo Nacional (DN)
Asamblea Nacional de la Resistencia Popular. (ANRP)
Servicios y Asesoría por la Paz, AC (SERAPAZ)
Grupo Paz con Democracia
Consejo de Ejidos y Comunidades Opositoras a la Presa de La Parota (CECOP)
Alianza Mexicana Por la Autodeterminación de Los Pueblos (AMAP)
Responsable de la publicación: Juan Manuel Ávila Félix.

viernes, 22 de enero de 2010

Detienen a 2 electricistas tras desalojar instalaciones de LFC en el Edo Méx



Aproximadamente 200 miembros del SME se encuentran aún en el lugar a pesar de que es resguardado por la Policía Federal.

Israel Dávila, corresponsal
Publicado: 22/01/2010 15:29

Toluca, Méx. La Policía Federal Preventiva desalojó este viernes al integrantes del Sindicado Mexicano de Electricistas (SME) que mantenían un campamento en los accesos de la Central de Servicios de Tenango del Valle.

Esta acción provocó un connato de violencia donde un vehículo del sindicato fue dañado pro los uniformados.

Hasta el momento 200 elementos federales resguardan el lugar y una cantidad similar de electricistas se encuentran en el exterior del sitio.

Dos sindicalizados fueron retenidos por los agentes federales y se encuentran al interior de la central de servicios.

¡ Pruébalo infeliz ! : "Electricistas han incurrido en sabotaje, acusa Lozano"




El secretario del Trabajo declaró que el hecho de que exista diálogo entre el gremio y Gobernación “no significa licencia para delinquir”.

Fabiola Martínez
Publicado: 22/01/2010 14:40

México, DF. El secretario del Trabajo y Previsión Social, Javier Lozano Alarcón, denunció que los electricistas trabajadores de Luz y Fuerza del Centro (LFC) “han incurrido en actos de sabotaje, delito federal que tiene sanciones muy severas”.

Mientras se iniciaba una reunión entre la dirigencia del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) y la Secretaría de Gobernación, Lozano declaró que ese diálogo “no significa licencia para delinquir”.

En otro tema, se declaró listo para entregar, en cuanto inicie el periodo ordinario de sesiones, la iniciativa de reforma a la Ley Federal del Trabajo (LFT).
Ayuda a Haití-Fisgón


Alianzas-Helguera



Año de la recuperación-Rocha



Astillero


Alianzas y orejas
Gabino, congruente
PAN censura consulta
Espino ayuda a Ulises
Julio Hernández López



El calderonismo hablando de orejas electorales estafadas. El secretario de gobernación de una administración llegada tramposamente al poder se ha permitido acusar a quienes hagan alianzas comiciales de acabar siendo “una especie” de “fraudes electorales”. Como si estuviera en la sala de su casa o tomando café con amigos, el presunto corresponsable de la política interna del país dijo en una conferencia en El Colegio de México que sus palabras eran “en lo personal, y eso es una tesis mía”, pero añadió que esas coaliciones “son profundamente antidemocráticas” y “empobrecen una relación seria entre políticos y sociedad”. Además, el funcionario de un equipo que se sostiene en pie mediante el abuso propagandístico, dijo tranquilamente que las coaliciones “son riesgos en donde la mercadotecnia política sustituye al programa político”. Para cumplirle al PRI, y no hacerlo enojar, ¿Felipe manda a su segundo en el plano burocrático a echarle a perder los arreglos aliancistas al dúctil encargado partidista, César Nava?
Haiga sido como haiga sido, la zanahoria de las alianzas electorales contra el PRI ya le ha dado frutos a Los Pinos. Tal como aquí se había dicho con insistencia, el precandidato “lopezobradorista” al gobierno de Oaxaca, Gabino Cué, acabó siendo congruente: miembro del equipo de Diódoro Carrasco, el ex gobernador priísta que ahora es cuadro distinguido del PAN, “reconoció” expresamente a Calderón como “presidente de todos los mexicanos”, para así cumplir con una de las condiciones que el felipismo puso a quienes desde la “izquierda” quisieran beneficiarse de las tales coaliciones.
La historia de las “traiciones” e “indignidades” es recurrente y por tanto debería llamar a revisión de la manera como ese lopezobradorismo se hace de presuntos aliados (el caso de Juanito tiene un contexto de descuadrada urgencia ante un fallo aberrante del tribunal electoral federal, pero con Juan Sabines en Chiapas el resultado ha sido parecido). Ante ese cuadro sistemático de errores resulta distractor y simplista culpar e insultar a los “desertores”. El fondo es que no se ha permitido al movimiento social emergido del fraude de 2006 el surgimiento y crecimiento de cuadros políticos honestos y distintos y, en cambio, la conducción, las estrategias y las postulaciones y los cargos se han concentrado mayoritariamente en miembros migrantes de la clase política priísta tradicional y en la estructura chantajista y patrimonialista de un PRD profundamente desvirtuado. Giras, mítines y una larga movilización nacional no han servido para impulsar nuevas ofertas electorales ciudadanas, y la lógica electorera hace que a la hora de las urnas se eche mano de lo mismo, que acaba haciendo lo mismo.
La consulta panista sobre matrimonios entre personas del mismo sexo y posibles adopciones fue censurada de inmediato en Youtube, donde los convocantes habían colocado un video de promoción en cuyos comentarios se iba plasmando una tendencia contraria a la cruzada oscurantista del PAN. El pasado 16 fue subido el video a la famosa página de alojamiento gratuito de imágenes. Alberto Terroba y Eduardo Murias, a nombre de otros navegantes de la red, narran: “El video fue recibiendo comentarios de los internautas; todos (exceptuando a tres) criticaban las fallas de la encuesta, la postura del PAN, de la iglesia, la política de discriminación que promovían; o convocaban al respeto por otros, o bien, daban su apoyo a la ley aprobada. Pero estas voces y el rechazo mayoritario a la encuesta molestaron al PAN capitalino y este miércoles, después de la nueve de la noche, todos los comentarios fueron eliminados”.
Con esa demostración de intolerancia, los censurados dudan “de la objetividad de la encuesta que actualmente se está realizando, pues si estos comentarios, sin impacto real en ella, fueron suprimidos ¿las opiniones a favor de la reforma vertidas en la encuesta tendrán el mismo destino?” Por ello exigen a Gómez del Campo “una explicación sobre la censura, una disculpa pública a los agraviados, la reposición de todos los comentarios en la dirección del video, y la exposición de los mismos, por dos meses, en las páginas principales de los sitios web del PAN capitalino y nacional”. En http://bit.ly/7LGCu9 se explica el asunto y en www.astillero.tv están los 67 comentarios que fueron suprimidos. Anoche, en http:// bit.ly/5VycDY bajo el título Consulta Ciudadana ya estaba de nueva cuenta la sección de comentarios, con un saldo apabullante en contra de los panistas. Y en www.quieroopinar.org, que es la página oficial de consulta internética sobre el tema, no existe ninguna constancia de la manera como se contabilizan las opiniones ciudadanas, pues se plantean tres preguntas y, cuando el interesado responde a ellas y da clic, simplemente aparece un mensaje que dice: “Gracias por participar. Para Acción Nacional tu opinión si es importante”, sin que se informe del número de participantes y de los votos recibidos en uno u otro sentido.
Manuel Espino fue ayudado y usado por el gobierno de Ulises Ruiz Ortiz para que este miércoles hiciera declaraciones en Oaxaca contra la posibiidad de alianzas partidistas en torno a Gabino Cué. La convocatoria a la conferencia de prensa que ofreció en el hotel Camino Real fue convocada a través de informaciondeoaxaca@gmail.com, que es una cuenta utilizada por la administración de URO para trabajos informativos sucios, sobre todo contra la sección 22 del SNTE, la APPO y la coalición gabinista. El equipo de prensa del preferido de Ulises para su sucesión, Eviel Pérez Magaña, también hizo invitaciones para el acto del exdirigente nacional panista. Con acomedimiento insólito, personal de la oficina de prensa del gobierno estatal cubrió la sesión de Espino, al igual que el canal 9, propiedad de la administración local, donde se dio amplio espacio a las palabras de quien solamente fue a Oaxaca a cumplir ese encargo divisorio del que más tarde se deslindó Carlos Moreno, el presidente del comité estatal blanquiazul. Manuel Espino Ulisista. ¡Feliz fin de semana!
Fax: 5605-2099 • juliohdz@jornada.com.mx

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