domingo, 5 de abril de 2009

Hay a las 5 en la explanada de la Delegación Benito Juárez :


Mitin del Movimiento en Defensa de la Economía Popular.

Estará con nosotros Andrés Manuel López Obrador, Presidente Legítimo de México.

Por ti. Por mi. Por Todos...¡Nos vemos a las 5!

Almaraz sí estuvo en lista de candidatos

Fabiola Martínez

Miguel Ángel Almaraz Maldonado, ex dirigente perredista en Tamaulipas, acusado de tráfico ilegal de gasolina, sí estuvo registrado como candidato a diputado federal por el tercer distrito de esa entidad, correspondiente al municipio Río Bravo.

Cuando la Procuraduría General de la República (PGR) lo presentó como líder de una banda que podría estar vinculada a Los Zetas, brazo armado del cártel del Golfo, su postulación fue retirada de inmediato.

El consejo nacional perredista aprobó el domingo pasado la lista de diputados por mayoría (uninominales), en la cual se encontraba aún Almaraz.

No obstante, luego de la pesquisa y la captura hechas por la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada, la cúpula perredista anuló la postulación.
El miércoles pasado, Hortensia Aragón, secretaria general del PRD, aseguró en conferencia de prensa que Almaraz no era candidato ni ostentaba puesto de dirección alguno en el partido.

Agregó que en la dirección del partido del sol azteca había sorpresa por los hechos. Sin embargo, omitió comentar que el nombre del presunto responsable de delitos federales había sido retirado la víspera.

El jueves, el ex dirigente nacional perredista Leonel Cota declaró que Almaraz era protegido por el actual presidente del partido, Jesús Ortega, y su equipo.

El DF, progresista; cerrará el paso a la derecha, dice AMLO

Roberto Garduño

Los habitantes de la ciudad de México son progresistas e impedirán que se abra la puerta a los gobiernos de derecha, sostuvo Andrés Manuel López Obrador, quien calificó a los partidos Acción Nacional (PAN) y Revolucionario Institucional (PRI) de retrógrados, cuya “verdadera doctrina es la hipocresía”.

De recorrido por cuatro delegaciones de la capital –Gustavo A. Madero, Azcapotzalco, Venustiano Carranza y Cuauhtémoc–, el dirigente del Movimiento Nacional en Defensa de la Economía Popular la emprendió contra los gobiernos y partidos conservadores, fundamentalmente el PAN, porque “tiene un profundo desprecio al pueblo; por eso, ¡nada de conservadurismo! ¡Nada a la derecha! ¡Aquí la derecha no va a echar raíces! ¡No pasará! No van a pasar los pirrurris”.

De nuevo las concentraciones convocadas por López Obrador tuvieron inusual respuesta de los ciudadanos. Cientos de simpatizantes se congregaron en las plazas principales de Gustavo A. Madero y Azcapotzalco.

Mujeres, ancianos, hombres y jóvenes corearon el ya conocido “es un honor estar con Obrador”, y a éste le acompañó un nuevo estribillo: “¡éste es el pueblo de López Obrador!, ¿cuál es el tuyo, espurio Calderón?”

En referencia a las líneas de crédito que el gobierno de Felipe Calderón estableció con el Fondo Monetario Internacional, el político tabasqueño advirtió la posibilidad de que la administración panista considere usar esos montos estratosféricos de recursos para apoyar a los banqueros.

“Ésa es la oligarquía, ésa es la mafia en el poder. Son los dueños de los medios de comunicación, son los mismos que administran la ignorancia. Al usurpador Calderón lo impusieron ellos, es un gobierno al servicio de las minorías.”

Complementando su crítica a la “pésima” administración de los recursos del Presupuesto de Egresos 2009 por el calderonismo, López Obrador dijo a quienes lo escuchaban:

“Hagamos una cuenta muy sencilla. Hay 3 billones de pesos de presupuesto y hay 26 millones de familias en todo el país. ¿De a cuánto toca por familia? Yo ya hice las cuentas y a cada familia le tocan 10 mil pesos mensuales, y el problema es que el dinero se queda arriba”, a lo que sus simpatizantes respondieron con indignación.
Después, en Venustiano Carranza, pese al abrasador clima, cientos de familias se presentaron a la plazoleta principal de la sede del gobierno delegacional.

Reconoció la “terquedad” del movimiento que encabeza, pues si no se hubiesen emprendido las luchas que millones de mexicanos han impulsado, aseveró, el país se encontraría en una situación cada día peor.

Sumó aún más respaldo cuando evocó la aprobación de la ley de salarios máximos, que impide que algún funcionario público devengue un salario mayor al del Ejecutivo federal.

Con ironía, que le festejó la concentración, expresó: “este movimiento consiguió eso. ¿Van a decirme que fue Calderón o fue Elba Esther Gordillo o Salinas de Gortari? ¡No! Fue por ustedes, por este movimiento”.

Al anochecer, en la plancha principal de la delegación Cuauhtémoc, López Obrador fue recibido por más de 3 mil personas, entre cohetones y una canción: Qué han hecho a mi país / quién le ha dado este camino / no te olvides, mi país, / de tu historia y de tu gente / no te olvides que yo estoy / con el corazón ardiente.

El tabasqueño insistió en la cercanía perenne del PRI y el PAN: “esos partidos significan lo mismo; arriba es lo mismo, se pueden estar peleando ahora, pero eso es intrascendente, porque cuando quieran los oligarcas los van a sentar para negociar. Es lo mismo Salinas que Calderón, es lo mismo (Elba Esther) Gordillo que Gómez Mont”.

Mientras López Obrador señalaba al binomio PRIAN, amas de casa, la mayoría de las asistentes, gritaban desde distintas posiciones en el mitin para reprochar a priístas y panistas: “¡cobardes, corruptos!”

El Monero Hernández :

El despertar

El manantial

José Agustín Ortiz Pinchetti
Cuando me preguntan mis amigos, con un poco de ironía, qué gano recorriendo semana tras semana villas, pueblos, ciudades y aldeas de Puebla en el humilde” trabajo de constituir comités del gobierno legítimo, les contesto sin vacilar: busco sentirme feliz. Esto los desconcierta y entonces les cuento una anécdota que hoy comparto con mis lectores.

Una noche de diciembre del año pasado, en el pueblo de Tepatlaxco, a unos 30 kilómetros de la capital poblana, con miembros de 10 comités municipales, se acercaba el fin de año y calaba el frío. La junta se realizó en una casa en proceso de construcción. Juntamos las mesas metálicas, cubiertas con manteles de manta, bordados a mano. Había 20 o 30 personas que venían de varios pueblos de la región. Nos ofrecieron un refrigerio: tamales, pan dulce, café, refrescos, atole y, sobre todo, cordialidad.

Para ser miembro de un comité, la gente tiene que renunciar a puestos remunerados o candidaturas. Sólo les ofrecemos trabajo duro, dignidad y capacitación para transformar México. En aquel anochecer brindamos por el avance de nuestro movimiento en Puebla. Para entonces teníamos 100 comités (llegaríamos a mediados de marzo a 175). También nos deseamos mutuamente suerte para 2009. Platicamos sobre los asuntos políticos del día y la formación de nuevos comités. Ya para entonces no nos asombraba lo bien informados que estaban. Entienden e interpretan los problemas sociopolíticos y económicos con más penetración y claridad que la mayoría de los opinadores y analistas.
Cuando constato la fe rotunda que los mueve recuerdo los coros en las plazas: “este es el pueblo de López Obrador”. Ahí están las miradas brillantes de esperanza. Nada más estimulante que fraternizar en el mismo ideal político.

Esa noche, cuando terminó la reunión y salí a un enorme patio donde crecía la hierba, miré la bóveda celeste y sentí intensa alegría. Nuestros compañeros y nosotros somos descendientes de generaciones sometidas al autoritarismo con dádivas o amenazas. Hoy se levantan las conciencias. Hoy estamos de pie y empezamos a marchar. En ese momento recordé una tarde que, caminando con mis hijos en un pinal tupido de la alta montaña, buscábamos un manantial. Oíamos su fragor, pero no lo veíamos. De pronto lo descubrimos en un pliegue del monte. Brotaba el agua purísima, fuerte. Luego, incontenible, resbalaba en torrentes cerro abajo. En los pueblos de México está brotando la esperanza del cambio pacífico y su fuente es la organización popular. Y esto nos hace felices a quienes participamos en esta tarea.

jaorpin@yahoo.com.mx

El desmadre de Germán. Federico Berrueto


El desmadre de Germán
Federico Berrueto
Federico Berrueto

2009-04-05•Al Frente

De fea manera empiezan las campañas. Cobra factura la consigna a Germán de polarizar la elección. Para el agresor los costos son ciertos, los beneficios discutibles, como lo señalara ayer en este espacio Liébano Sáenz. La operación de la estrategia del PAN no revela inteligencia y, por momentos, pareciera corresponder a un sentimiento de impotencia de cara al fracaso en casi nueve años de ejercicio del poder nacional. Los publicistas dan curso a la polarización, con un dirigente que se regocija por el tiradero del que él es principal protagonista.

El PAN fue el que hizo grande al PRI y a lo peor del pasado autoritario, particularmente, a sus más perversos y siniestros personajes. El PAN llegó en 2006 al gobierno sin mandato. En 2000 sí lo hubo, pero el fracaso de Fox fue casi total; en algunos temas el país involucionó, como fue la debilidad del Estado frente a los factores reales de poder, incluyendo, al crimen organizado. Por la falta de programa de gobierno, las reformas calderonistas sacrificaron lo mejor de su contenido.

Llama la atención que los representantes del PAN invoquen legalidad en su campaña negativa. Fue el PAN quien avaló y votó una reforma electoral que impide el ejercicio de la libertad de expresión, incluso para los mismos partidos y candidatos, no digamos los particulares. Más allá de la discutible eficacia electoral o conveniencia política de la campaña del PAN, es evidente su ilegalidad, como lo acredita el IFE, a quien ahora los azules acusan de parcialidad y sometimiento al PRI, conducta igual a la del pasado lejano.

El porro del PAN provoca; el objetivo es que se muestren los porros del PRI. Germán casi lo logra. La prudencia de Beatriz Paredes y de algunos gobernadores tricolores lo ha impedido. Es simple: si la elección se volviera nacional —difícil por ser intermedia— abriría la posibilidad de que el PAN ganara espacio; si la elección es la suma de las locales —muy probable por la concurrencia de elecciones locales y la baja participación— es previsible que el PRI ganara la mayoría absoluta de los 300 distritos y un porcentaje de votos superior a 40 por ciento, en el umbral de la mayoría absoluta en la totalidad de la Cámara de Diputados.

A diferencia de hace seis años, Beatriz Paredes construyó las candidaturas en la negociación con los sectores y gobernadores. Como en todo proceso de selección, el resultado es discutible, muchos nombres de valor quedaron fuera, pero el PRI muestra unidad y cohesión, lo que le da una ventaja comparativa respecto a sus adversarios a la derecha e izquierda. El PRI fue el único partido consistente en privilegiar la fuerza territorial. Lo constata el segundo lugar de la lista de candidatos de representación por parte de la presidenta del PRI. Precisamente por esta consideración es casi un hecho que el tricolor sea la primera fuerza en la Cámara baja, independientemente de los números de las encuestas convencionales.

Campañas descompuestas no es un efecto indeseable de malas leyes o de un Presidente agraviado por el PRI, sus legisladores y gobernadores. Lo que ocurre corresponde a un diseño, a una voluntad por cambiar el plano en el que se dirime la disputa. Hay un estratega que piensa bien, pero que no entiende la realidad regional del país y nuestro sistema mixto de representación, además, hay un operador, Germán Martínez, que lo hace muy mal.

Hay mucho de por medio: se sabe que el resultado de la elección tendrá efecto en el proceso sucesorio al interior del PAN, en el resto de la gestión sexenal y, por la reforma electoral aprobada, condicionará las campañas del 2012, especialmente, porque habrá de determinar el financiamiento y el acceso a radio y tv.

Es un acierto conceptual la pretensión de hacer nacional la contienda intermedia, pero muy difícil de concretar, porque no hay candidatos presidenciales que la articulen. La dificultad mayor es la forma y estilo de Germán; su desmadre significará que el PAN se quede sin votos y el Presidente sin aliados.

Números de diputados: las listas de candidatos de representación han despertado el interés sobre quiénes de los 40 seleccionados de los cinco listados sí habrán de llegar. El caso del PRI es más difícil de contabilizar, porque el número de diputados de representación dependerá de los distritos ganados —incierto— y del porcentaje de votos —entre 39 y 44 por ciento. Los que tienen muy alta probabilidad de acceder son los primeros 14 en la primera y segunda circunscripción; los primeros 11 en la tercera y los primeros ocho en la cuarta y quinta. Los de PAN y PRD, la semana próxima.

fberruetop@gmail.com

Echeverría, el inocente profesional. Carlos Monsiváis

El 21 de marzo de 2009 el Consejo de la Judicatura Federal informa: “Los magistrados Rosa Guadalupe Malvina Carmona Roig, María Eugenia Estela Martínez Cardiel y Manuel Bárcena Villanueva, al resolver el recurso de revisión 132/2007 interpuesto por el agente del Ministerio Público de la Federación y el quejoso Luis Echeverría Álvarez contra la sentencia dictada por el tercer tribunal unitario en materia penal del primer circuito, confirmó la resolución impugnada en la que se consideró que la acción penal no había prescrito, que se acreditó el cuerpo del delito de genocidio, no así la probable responsabilidad de Luis Echeverría Álvarez en su comisión”.
Así que sí hubo genocidio pero nadie lo cometió, o fueron asesinos invisibles o fuerzas del mal que por carecer de papeles migratorios no se dieron a conocer.

* * *

En 1968, Echeverría pronuncia palabras categóricas: “Las medidas extremas adoptadas se orientan a preservar la autonomía universitaria de los intereses mezquinos e ingenuos, muy ingenuos que pretenden desviar el camino ascendente de la Revolución Mexicana”.


* * *

En tiempos de Vicente Fox, que algunos recuerdan, Luis Echeverría comparece el 2 de julio de 2002 ante Ignacio Carrillo Prieto, fiscal especial para los delitos del pasado, y escucha algunas precisiones: en 1968, el secretario de Gobernación, segundo poder civil de la República, concentra información, discierne un buen número de aconteceres políticos y está al pendiente de los mínimos detalles. Junto al secretario de la Defensa y el procurador general de la República es el responsable de la seguridad del Estado, y —testifican la tradición del autoritarismo y los millones de personas al tanto de los procedimientos del PRI— sólo el presidente de la República dispone de mayor poder de decisión.

Se le interroga: “¿Recibía información de parte de inteligencia militar? ¿Esto era diario? ¿El Estado vio amenazada la tranquilidad social con el mitin convocado por los estudiantes? ¿Cuál fue su postura como secretario de Gobernación con la forma en que interviene el Ejército y demás autoridades en los hechos del 2 de octubre? ¿Se la externó al presidente? En caso afirmativo ¿qué instrucciones le dio el presidente al respecto?”.

Las preguntas acechan: “¿Les informaron al momento lo que sucedía en la tarde del 2 octubre? ¿Quién lo informaba? ¿Qué órdenes recibió usted como secretario de Gobernación para la solución del movimiento estudiantil del presidente Díaz Ordaz?”. En 1998, al anticipar este cáliz, Echeverría balbucea: “¡La matanza de Tlatelolco fue un exceso!”. El término es inconsistente (ningún crimen colectivo es un “exceso”)… La Fiscalía Especial insiste:


—¿Quién ordenó (la matanza), el presidente Díaz Ordaz?

—El presidente es el comandante supremo. Así lo ordena la Constitución, así lo consigna la ley. Yo lo fui, pero hasta el 1 de diciembre. Pero la cosa no es tan simple. Se acumularon muchos problemas y se complicaron muchísimo. Y los problemas que economistas y políticos no pueden resolver se tornan en violencia...

—¿Fue entonces el jefe del Ejército el que ordenó disparar?

—Fue una dirección del Comando Supremo de las Fuerzas Armadas, el presidente de la República.

—¿Fue Díaz Ordaz entonces?

—Pues sí.

—Pero, ¿él ordenó disparar?

—No, él no ordenó disparar...

“Los comunistas le prendieron fuego a Tenochtitlán confundiéndola con Roma”

El sentido de las preguntas se opone frontalmente a la versión del ex presidente, expresada por su abogado defensor Ricardo Cuéllar Salas (nota de Jorge Ramos Pérez, EL UNIVERSAL, 5 de julio de 2002). El licenciado Cuéllar desdeña la acusación de genocidio (“No tiene ningún sustento”), localiza un complot (“El gobierno de Fox utiliza políticamente el asunto... Yo no creo que haya sido coincidencia que se haya citado a Luis Echeverría el 2 de julio”) y razona a partir de su educación en la guerra fría:


—¿Eso (el movimiento empeñado en hacer la revolución en México) puso en riesgo la estabilidad del país?

—Lo pusieron en riesgo con todo un programa para desestabilizar al gobierno. En ese tiempo hubo guerrilla, asaltos, secuestros. Y esto lo vemos muy claramente narrado en un informe presidencial de Díaz Ordaz el 1 de septiembre de 1968. El presidente hace un llamado al pueblo a responder por la imagen de México que está en tela de juicio. Había interés en que no se llevaran a cabo los Juegos. Lo que sucedió, quiénes fueron, ahí está la parte importante de quiénes encaminaron a México a toda esta situación. Esos grupos tienen una dosis de participación que hay que poner en tela de juicio.


Y por eso se oye aún más hueca la explicación echeverrista del 2 de octubre a través de su abogado:


—La responsabilidad constitucional del gobierno era hacer prevalecer las instituciones, y todo esto seguramente dio origen a que se tomaran decisiones de que participaran los grupos de orden y evitar que hubiese una situación adversa. Se lleva a cabo una manifestación el 2 de octubre y no creo, de ninguna manera, que haya habido una orden de que se llevara a cabo ese acto como sucedió al final.


El abogado es uno de los encargados de destruir la lógica del licenciado Echeverría: ¿así que la matanza fue un acto? Del mismo modo, la declaración de inocencia es un ritual.




Escritor

Green Go