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domingo, 29 de junio de 2014

Confusión en telecomunicaciones, por errores vergonzosos de la reforma: experto del ITAM

Burda, la división entre sectores y servicios; se trata de amalgamar contenidos, dice Tovar Landa

Remplazaron dominancia y poder sustancial por preponderancia para estar a modo con el pacto
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Escena de la protesta realizada el pasado 22 de abril en el Senado para exigir que se respeten los preceptos constitucionales en materia de telecomunicaciones, luego de que el presidente Enrique Peña Nieto envió un proyecto de ley para reglamentar el sector, en el que propone restringir el acceso a Internet y devolver a Gobernación facultades en el sector, entre otros puntos que causaron rechazo entre la poblaciónFoto José Carlo González
Susana González G.
 
Periódico La Jornada
Domingo 29 de junio de 2014, p. 8
La polémica o confusión entre sectores y servicios de telecomunicaciones proviene de errores garrafales, sustantivos y vergonzosos asentados en la reforma constitucional, porque dichos términos no fueron definidos, no se determinó su alcance ni los sectores que incluyen, aseveró Ramiro Tovar Landa, investigador del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM).
Tal división, dijo, es muy burda, más aún en esta época de convergencia que permite que la difusión de contenidos de manera masiva, que se consideraba propia de la radiodifusión, se amalgamecon las telecomunicaciones.
Tal es el caso de la televisión por cable, la única red convergente que tenemos en México, porque sirve de publicación masiva de programación de contenidos, pero también de comunicación bidireccional porque ofrece Internet, video y telecomunicaciones, por lo que es un problema encajonarla en uno u otro sector, destacó.
Hasta el siglo pasado, la radiodifusión se refería a la distribución de contenidos en forma masiva mediante el uso del espectro radioeléctrico en forma inalámbrica o por medio del ancho de banda de un cable de cobre, coaxil o de microondas (televisión y radio), en tanto que las telecomunicaciones se limitaban a la comunicación bidireccional, como la telefonía alámbrica e inalámbrica, explicó.
Sin embargo, el cambio tecnológico genera nuevos servicios, como radio o televisión digital, abiertas o restringidas, que no pueden encajonarse porque es difícil marcar los límites entre radiodifusión y telecomunicaciones.Sector es un término muy maleable que se pueden ampliar o limitar tanto como se quiera, en cambio los servicios son más distinguibles, consideró Tovar Landa.
En la metodología del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, refirió, las telecomunicaciones pertenecen al sector terciario o de servicios, el cual se subdivide en diversos sectores, como medios, medios electrónicos y medios de difusión, pero en la reforma y en las atribuciones del Instituto Federal de Telecomunicaciones (Ifetel) sólo se habla de dos: radiodifusión y telecomunicaciones, sin que se haya tenido cuidado de precisarlos.
El especialista subrayó que en la reforma también se borraron de un plumazo los conceptos de dominancia,poder sustancial y mercado relevante, todos reconocidos y sustentados económica y jurídicamente en la práctica internacional. Los dos primeros fueron remplazados porpreponderancia, dijo, para estar a modo y acorde con el Pacto por México”.
Fue otro yerro, dijo, porque el Ifetel quedó obligado a emitir las declaratorias de preponderancia por sector, a pesar de que empresas de radiodifusión ofrecen telecomunicaciones, y quedó excluida la televisión restringida (por cable, satelital o por microondas), ubicada en telecomunicaciones, donde se declaró que son preponderantes las empresas de Carlos Slim.
No es posible, sentenció, que sólo se tenga un preponderante por sector, cuando puede haber varios por servicios, pero estamos pagando las consecuencias de esa indefinición y volvemos a discusiones que en otros países ya no son tema.
No obstante, confió en que tales yerros se enmienden en la legislación secundaria y también con las atribuciones del Ifetel para aplicar la Ley Federal de Competencia Económica entre las empresas de telecomunicaciones para declarar poder sustancial y emitir regulación asimétrica.

viernes, 28 de marzo de 2014

La propuesta, "tirria reguladora" con dedicatoria a Telmex: Corral

Son inequitativas las medidas a Slim y a televisoras, dice
Andrea Becerril y Víctor Ballinas
 
Periódico La Jornada
Viernes 28 de marzo de 2014, p. 16
En la propuesta de legislación reglamentaria en telecomunicaciones hay una evidente tirria reguladora, con medidas duras contra Teléfonos de México (Telmex) que le impiden incursionar en la televisión de paga y tener que compartir, de manera gratuita, su infraestructura con otros concesionarios, advirtió el senador del PAN, Javier Corral.
Aclaró que sin el menor ánimo de salir en defensa de Carlos Slim, no puede dejar de señalar que la iniciativase enderezó por completo en su contra.Es una iniciativa con dedicatoria a él, que sabrá defenderse en las instancias correspondientes, señaló.
Por separado, los presidentes de las comisiones de Comunicaciones y Transportes y Estudios Legislativos, Javier Lozano, del PAN, y Graciela Ortiz, del PRI, sostuvieron que no hay en el proyecto presidencial intención de favorecer o perjudicar a ninguna de las empresas de telecomunicación o radiodifusión.
El espíritu de la iniciativa es beneficiar a los mexicanos y no está en favor de algún sector o empresa en particular, respondió la senadora Ortiz.
Lozano, en tanto, comentó que lo expresado por Telmex –en relación con lo injusto de la regulación– es contrario a lo que está diciendo Televisa. Agregó que ambos operadores salieron a quejarse de la iniciativa, lo que habla de que hasta cierto punto se buscan equilibrios.
Corral añadió que uno de los problemas de la propuesta es el gran desequilibrio regulatorio, por la desigualdad entre las medidas impuestas a Slim y las irrelevantes, inútiles, a la televisión.
Aclaró que aunque los dueños de Televisa argumentan que todo aquel que critica el proyecto defiende a Slim, sin defenderlo, él no puede dejar de señalar que en la iniciativa que se dictamina en el Senado no sólo hay medidas para limitar a Telmex, sino también para impedirle los beneficios que le dan a los demás actores en términos de la convergencia tecnológica. Por ejemplo, el plazo de dos años para entrar a la televisión es para impedir la competencia a la televisión de paga.
Sobre el tema, la presidenta de la Comisión de Radio, Televisión y Cinematografía, Alejandra Barrales, dijo que el fin de la legislación debe ser mejorar los servicios de radiodifusión y telefonía, ser una reforma con dedicatoria a la ciudadanía, no a una empresa en particular.

domingo, 23 de marzo de 2014

Se rinde Peña en ley secundaria de telecomunicaciones, señala Corral

Iniciativa llena de trampas para burlar la Constitución y favorecer a televisoras
Atenta contra la libertad de expresión e información al facultar a la SG para censurar contenidos
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El legislador Javier Corral habla en tribuna durante la sesión del pasado 12 de febrero en el SenadoFoto Jesús Villaseca
Andrea Becerril
 
Periódico La Jornada
Domingo 23 de marzo de 2014, p. 3
El anteproyecto de legislación reglamentaria en telecomunicaciones es contrario a las disposiciones torales de la reciente reforma constitucional en la materia, y atenta contra la libertad de expresión y de información, expuso el senador panista Javier Corral.
No podrán transmitirse noticias, mensajes o propaganda de cualquier clase que sean contrarios a la seguridad del Estado o al orden público, señala la propuesta de cambio al artículo 229 de la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión. “Se trata, expuso, de unaregresión brutal que devuelve a la Secretaría de Gobernación (SG) la facultad de censurar contenidos.
Asimismo, dijo, en el artículo 218, inciso octavo, se señala que corresponde a la dependencia encabezada por Miguel Ángel Osorio Chong vigilar que las transmisiones de radio y televisión se mantengan dentro de los límites señalados en esta ley, de respeto a la vida privada, la dignidad personal y la moral, y no ataquen los derechos de terceros ni provoquen la comisión de algún delito o perturben el orden público.
A su juicio, se trata de un despropósito, ya que además se transfieren a Gobernación facultades que en el artículo sexto constitucional son exclusivas del Instituto Federal de Telecomunicaciones (Ifetel), al que se debilita como órgano regulador.
“En las negociaciones que se dieron alrededor de la reforma constitucional, se decidió que la revisión de contenidos correspondiera al consejo consultivo del Ifetel, instancia ciudadana debidamente integrada para cumplir una función tan delicada, que no puede quedar en forma alguna en manos de la dependencia que tiene a su cargo la seguridad pública.
Ni en la Venezuela de Maduro
Recalcó que no es posible que una secretaría encargada de perseguir a los delincuentes vaya también a vigilar los contenidos de radio y televisión, y hasta censurar las noticias que se transmiten a través de los medios electrónicos. Ni siquiera en la Venezuela de Maduro, a quien se ha criticado por su relación con las televisoras, hay en la ley una disposición similar.
Señaló que hay otras medidas muy regresivas en temas de vigilancia de contenidos, ya que se da poder a Gobernación para que determine cuáles son los canales que dentro de las instituciones públicas se van a retransmitir.
O sea, va a decir cuáles son los canales multiprogramados que, por ejemplo, TV UNAM debe retransmitir en la televisión abierta.
Asimismo, dijo, hay disposiciones que son absolutamente contrarias a la protección de datos personales y se hace nugatorio el derecho a Internet.
El anteproyecto de legislación secundaria, que incluye dos nuevas leyes, la citada de telecomunicaciones y radiodifusión y la del sistema público de radiodifusión, además de modificaciones a diversos ordenamientos en la materia, es un documento conocido por las dirigencias de PRI, PAN y PRD que comenzó a circular desde hace una semana, y cuya autenticidad no ha sido desmentida por el gobierno federal.
Especialista en el tema, Corral consideró que la iniciativa que se presentará formalmente la próxima semana es una redición de la llamada Ley Televisa y significa la capitulación del presidente Enrique Peña Nieto ante las dos grandes televisoras.
Destacó que se trata de una propuesta llena de trampas para burlar las disposiciones constitucionales y beneficiar a las televisoras, con una preocupante concentración de funciones en la Secretaría de Gobernación, que será la responsable de administrar los tiempos del Estado.
Algo gravísimo que acabo de detectar es que en el anteproyecto desaparecen los tiempos fiscales y dejan sólo 30 minutos de tiempo de Estado. Explicó que el ex presidente Vicente Fox dejó la obligación fiscal en 35 minutos de radio y 18 de televisión –que eran de tres horas– pero ahora también eso se elimina.
Los tiempos de Estado, dijo, quedan exclusivamente en media hora, además de que son para uso exclusivo del Ejecutivo y no distribuidos equitativamente entre poderes y niveles de gobierno. Aunado a ello se otorga a los concesionarios la prerrogativa de participar en la fijación de las transmisiones.
Por lo que toca a la multiprogramación, es decir, a la autorización adicional de canales de televisión en el mismo espectro que se les concedió para el servicio de radiodifusión abierta, a partir de la convergencia tecnológica, las reglas de acceso son irrelevantes y permanece el modelo de asignación automática.
Con tales disposiciones de multiprogramación se da ventaja al duopolio frente a las dos nuevas cadenas que se van a crear, ya que Televisa podrá tener cinco por cada frecuencia. Así, en el Distrito Federal, donde la empresa de Emilio Azcárraga cuenta con seis frecuencias, significa que podrá contar con 30 canales.
Se beneficia también a las televisoras al posponer dos años –de 2015 a 2017– el apagón analógico y elevar a 90 por ciento el nivel de penetración digital, toda vez que mientras eso no ocurra podrán quedarse con los llamados canales espejo.
Según los artículos 248 y 249, Televisa y Tv Azteca incrementarán sus tiempos de publicidad hasta en 5 por ciento si cubren 20 por ciento de su programación con producción nacional independiente.
En contraparte, señala Corral, se prohíbe que los medios públicos tengan patrocinios y otros financiamientos y, de hecho, se les niega la posibilidad de comercialización establecida en la Constitución. Los canales de televisión y estaciones de radio de las universidades y otras instituciones de educación superior son marginados, al ubicarlos no como medios públicos, sino sociales.

viernes, 21 de marzo de 2014

"Se apestó" el proyecto de legislación secundaria en telecomunicaciones: PRD

Aún no recibe el Senado iniciativa presidencial en la materia

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Emilio Gamboa y Jorge Preciado, entre otros legisladores, ayer en sesión ordinaria del Senado, el cual sólo tendrá 11 sesiones más en el presente periodo ordinario y no ha recibido los proyectos del Ejecutivo en torno a las leyes secundarias de las reformas energética, política y de telecomunicacionesFoto Marco Peláez
Andrea Becerril y Víctor Ballinas
 
Periódico La Jornada
Viernes 21 de marzo de 2014, p. 11
Cuando faltan 11 sesiones para que concluya el actual periodo ordinario, aún no llegan al Senado las iniciativas presidenciales de la legislación secundaria sobre las reformas energética, política y de telecomunicaciones, que se pospusieron de nuevo para la próxima semana.
En el caso del paquete de telecomunicaciones, especialistas en la materia criticaron ayer en el Senado el proyecto de legislación filtrado la víspera, el cual calificaron de contrarreformaque revierte el contenido de las modificaciones constitucionales, al devolver a dependencias gubernamentales atribuciones y facultades sobre la radio, además de permitir que se viole la privacidad de los usuarios de telefonía celular.
Clara Luz Álvarez, ex integrante de la ex Comisión Federal de Telecomunicaciones e investigadora de la UNAM; Aleyda Calleja, presidenta de Asociación Mexicana de Derecho a la Información, el periodista Jenaro Villamil y Luis Fernando García analizaron ayer, a convocatoria de la senadora del Movimiento Ciudadano Layda Sansores, el proyecto de legislación secundaria que circula desde hace días entre algunos senadores.
Destacaron que es preocupante que se permita violar la privacidad de los usuarios, al posibilitar que el Centro de Investigación y Seguridad Nacional, la Procuraduría General de la República y otras autoridades de Seguridad Pública soliciten a los concesionarios la geolocalización de alguna persona, cuyos datos deben ser mantenidos durante dos años por la empresa de telefonía respectiva.
Cuestionaron la concentración de facultades de la Secretaría de Gobernación (SG). En el artículo 218 de la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión se detallan 11 atribuciones específicas de la dependencia en materia de contenidos de radio y televisión, administración de los tiempos de Estado y el monitoreo de la publicidad.
Una de esas atribuciones es vigilar que las transmisiones de radio y televisión se mantengan dentro de los límites señalados en la ley, de respeto a la vida privada, a la dignidad personal, la moral y no ataquen derechos de terceros.
El nuevo órgano responsable de la radio y la televisión pública quedará bajo el mando de la SG, ya que pasará a su responsabilidad lo que fue el Organismo Promotor de Medios Audiovisuales, que se convertirá en el sistema público de radiodifusión de México.
Se trata de un organismo público sectorizado en la SG, responsable de la radio y la televisión pública y de promover el conocimiento y difusión de los valores cívicos.
Pese a las versiones insistentes de que un día antes o ayer se formalizaría la presentación del paquete de iniciativas, el coordinador de los senadores perredistas, Miguel Barbosa, y legisladores del PAN, coincidieron en que será la próxima semana.
Barbosa sostuvo que el retraso se debe a las críticas que ha suscitado el contenido de la legislación secundaria filtrada, ya que revierte lo señalado en la reforma constitucional en materia de telecomunicaciones. Es un proyecto que puedo suponer que es era el real, pero gracias a la difusión se apestó.
Agregó: vamos a ver cómo llega finalmente y adónde llega, ya que podría ser enviado por el Ejecutivo a la Cámara de Diputados y no al Senado.
En entrevista aparte, el panista Javier Lozano, presidente de la Comisión de Comunicaciones y Transportes, consideró que el borrador es bueno.
Ocioso, hablar sobre filtraciones
El subsecretario de Comunicaciones, José Ignacio Peralta, sostuvo que el Ejecutivo no ha enviado al Senado la legislación secundaria en telecomunicaciones. Lo que circula son borradores de los que se desconoce su origen y destino, aseguró.
Sin comprometer, dijo que hay unaalta posibilidad de que la iniciativa de decreto sea presentada la próxima semana.
El presidente del Instituto Federal de Telecomunicaciones, Gabriel Contreras, dijo que no conoce el contenido de esos borradores, y consideró ocioso discutir sobre filtraciones.
(Con información de Miriam Posada García)

miércoles, 3 de abril de 2013

La farsa de la reforma neoliberal de las telecomunicaciones


1. abril, 2013 Marcos Chávez * Opinión
La reforma de telecomunicaciones es un engendro curioso. Es presentada por Enrique Peña Nieto como “una iniciativa que se diseñó, se dialogó y se acordó en democracia”, en la que “todas las voces cuentan [porque] son importantes para la construcción de los acuerdos en [un] clima de normalidad democrática”. Que busca “crear una nueva estructura institucional a favor de la competencia”, la “cobertura universal, la inclusión social, buenos precios, calidad en el servicio y en los contenidos”. En la que “el Estado establezca y haga valer su rectoría” sobre los grupos de poder y “la entrega o el retiro de concesiones no responderá a criterios políticos sino a criterios técnicos”, porque lo más importante es “atender las demandas más sentidas de los mexicanos de impulsar reformas transformadoras de nuestra realidad para servir a todo México”.
 
Desde ese momento la iniciativa es adornada con toda clase de florituras. Gustavo Madero la califica de “histórica, integral, vanguardista”. César Camacho, de “emblemática, reivindicatoria, histórica”. Jesús Zambrano, de “responsable, plural, una verdadera revolución”. Silvano Aureoles y Alberto Villarreal, de “equitativa, justa”. Manlio Fabio Beltrones agrega que “está hecha pensando en beneficiar a México y a los mexicanos”. Arturo Escobar, del partido filial de Televisa-Tv Azteca, agrega que en ella “no hay medias tintas”. Los embelesados miembros del Consejo Rector del Pacto por México dicen que es un “cambio histórico”, un “gran parteaguas”, equivalente a “la caída del muro de Berlín” porque representa el fin de los monopolios en telefonía y televisión.
 
Tan desaforada es la euforia del coro en los juegos florales de la citada iniciativa que, al observarla, desde su gestación hasta el descarado manoseo de los priístas y sus aliados en el Congreso de la Unión por modificar su contenido, no puedo evitar recordar el famoso cuadro del español Salvador Dalí, pintado en 1929, intituladoEl gran masturbador.
 
La propuesta es fruto de un peculiar diálogo democrático inclusivo de muchas voces: fue cocinada a puerta cerrada por los selectos egregios neoporfiristas de dicho Consejo (algunos expertos, legisladores, empleados de Enrique Peña, dirigentes partidistas) que excluyó a otros especialistas y la sociedad. Fue tal el grado de consenso que alcanzó que, en menos de 72 horas de haberse recibido la iniciativa en la Comisión de Puntos Constitucionales de la Cámara de Diputados, encabezada por el Chucho Julio César Moreno –aclaro a los malpensados: por formar parte de la banda de los Chuchos perredistas que ahora se dedican a hacerle el trabajo sucio a Enrique Peña y al Partido Revolucionario Institucional (PRI), y no porque en algunos lugares se les diga así a los perros–, pensaba enviarse al Pleno para que los veloces y bien cebados levantadedos la aprobaran precipitadamente, con algunos cambios cosméticos. Se esperaba que después hicieran lo mismo los del Senado. Sólo restaba limarse las asperezas reservadas por los partidos políticos para que la iniciativa se convirtiera en ley, la rectoría del Estado doblegara a los poderes fácticos y los usuarios brincaran como enanos de pura felicidad por la “democratización” de las telecomunicaciones y su próximo acceso en manada a los servicios de calidad y a precios “competitivos”.
 
Entones metió el rabo el diablo Emilio Azcárraga-Televisa, se acabaron las medias tintas y se cayeron lasmáscaras que ocultaban el espíritu mafioso del PRI y demás mercenarios diputados. Como aventajados fámulos de Azcárraga y encabezados por el mozo de cuadra priísta Héctor Gutiérrez, cínicamente quisieron alterar el contenido del artículo octavo transitorio para beneficiar a su jefe y eliminar el único cambio de la reforma que afectaría al barón ladrón: el must carry, la obligación de la televisión de paga de transmitir las señales de la abierta por medio de sus redes, y el must offer, la obligación de la televisión abierta de permitir que sus señales sean transmitidas por la de paga sin discriminaciones y gratuitamente, con el objeto de afectar a Joaquín Vargas-MVS y Carlos Slim-Dish-Telmex y los dos próximos rivales. También quisieron quitar la asignación directa de uso social. Entonces se generó el estruendo en la granja legislativa.
 
¿Se insubordinó y dobló la testuz el PRI, o fue el patriarca Peña Nieto?
 
La simulación democrática del diálogo, el consenso, el interés nacional, la distancia gobierno-oligarquía se fueron a la basura. Se evidenció qué poder despótico avasalla al gobierno autoritario.
 
Antes del trabajo sucio del PRI, Javier Corral decía que debía aprobarse la propuesta, aun con sus limitaciones. Sostenía que más vale pájaro en mano que cien volando. Pero el pájaro voló y Slim corre el riesgo de perder las concesiones (Proceso 1899).
 
Aún en el caso de que fuera el PRI y no Peña quien se arrodillara ante Azcárraga, y que éste restableciera el orden en las hordas priístas y se aprobara la iniciativa, las carnes de la reforma son entecas. Son una farsa. Sus supuestos beneficios sociales son ambiguos, por no decir inexistentes, al igual que la competencia esperada, el desmantelamiento de los oligopolios de las telecomunicaciones (Televisa, Tv Azteca, Telmex), la mejoría en la calidad en los servicios, los mejores precios, la autonomía del órgano regulatorio frente al Ejecutivo.
 
Lo único claro es que lleva una dedicatoria personal en contra de Slim (¿cuáles son las razones que explican realmente su caída en desgracia ante los priístas, panistas y otros grupos de poder?); no sólo mantiene intocados los intereses y las prácticas turbias de los oligopolios, sino que Azcárraga y Ricardo Salinas los ampliarán en la telefonía móvil a costa de Slim; creará un monstruo “regulador” legalmente inatacable y sometido al Ejecutivo, y cuyo destino puede ser el mismo que el desacreditado Instituto Federal Electoral,hundido en su estercolero; y la entrega del sector al capital extranjero. El resto son baratijas que obnubilan a los críticos de buena fe que exaltan las baratijas cuantitativas.
 
Argentina ofrece un claro ejemplo de cómo es posible avanzar en la democracia de las telecomunicaciones, desmontar a los monopolios y ampliar sus beneficios sociales. Algunos de los rasgos de su ley de medios aprobada en 2009 son: 1) es resultado de 5 años de intensa discusión en la que participan especialistas, sindicatos, movimientos sociales, organizaciones políticas y comunitarias y universitarias, entre otros sectores sociales; 2) para impedir la monopolización se dividen los mercados en tres partes iguales: un tercio para el Estado, otro para los organismos sin fines de lucro (universidades, pueblos originarios, etcétera) y el resto para las empresas; 3) limita la participación de la inversión extranjera al 30 por ciento del capital accionario de las empresas privadas; 4) el organismo regulador es integrado por miembros nombrados por el Ejecutivo, (tres) del Congreso (primera, segunda y tercera minorías) y representantes del sector privado, de las entidades sin fines de lucro, de las emisoras de las universidades nacionales, de los medios públicos, de los sindicatos de los trabajadores de la comunicación, de las sociedades gestoras de derechos de autor y de los pueblos originarios; 5) crea una defensoría del público de servicios de comunicación audiovisual; 6) las licencias son por un periodo de 10 años y pueden renovarse por un plazo similar, pero por medio de subasta pública, y serán revisadas cada 2 años para evitar que con la incorporación de nuevas tecnologías –la digitalización– un licenciatario pueda multiplicar sus señales, generando un nuevo modo de concentración; 7) a la televisión abierta se le obliga a emitir un mínimo del 60 por ciento de producción nacional y al menos el 30 por ciento de producción propia que incluya informativos locales. La televisión por cable no satelital tiene que incluir un mínimo de producción local propia en su señal y de las originadas en países del Mercosur (Mercado Común del Sur) y en países latinoamericanos. La radio privada debe emitir un mínimo de 50 por ciento de producción propia, que incluya noticieros o informativos locales, y el 30 por ciento de la música emitida deberá ser de origen nacional; 8) crea un abono social para la televisión por cable en donde la suscripción es onerosa; 9) regula el tiempo de emisión de publicidad en radio y televisión; 10) la incorporación de nuevas tecnologías y servicios debe garantizar la pluralidad; 11) crea una entidad estatal para impulsar la radio y televisión pública, en la que participa el Ejecutivo, el Congreso y la sociedad.
 
La propuesta peñista, en cambio, avanza en sentido contrario:
 
1) La reforma carece de un sentido social, incluso puede decirse que es antisocial, porque los beneficios esperados (el acceso a las tecnologías de la información y comunicación y los servicios de telecomunicaciones y radiodifusión, precios, calidad, cobertura, contenidos, pluralidad, libertad de expresión) de los servicios (radio, televisión, telefonía, de datos) seguirán subordinados a la lógica del “mercado”: la competencia, la rentabilidad de los oligopolios y los intereses de sobra conocidos de Azcárraga, Salinas Pliego, Slim, Vargas y demás hombres de presa.
 
2) La competencia estará determinada por la “democrática” feroz rivalidad, generalmente sucia, de los oligopolios de los servicios de radiodifusión o telecomunicaciones, ya que, en los hechos, no serán desmantelados, al definirse ambiguamente como un “agente económico preponderante” (las empresas de Azcárraga y Slim) a los que, directa o indirectamente, su participación en el mercado sea mayor al 50 por ciento, y que supuestamente serán obligados a desmantelarse. La creación de nuevas televisoras de servicio abierto no cambia en nada el panorama y, en el largo plazo, permanecerá la competencia entre oligopolios.
 
3) La participación extranjera propiciará la trasnacionalización del sector y de la economía. Pero afectará principalmente a telefonía fija (Slim), ya que se abrirá inmediata y totalmente el subsector de telecomunicaciones y comunicación vía satélite. En cambio, en los servicios de radiodifusión y otros de radio y televisión, distintos de televisión por cable y la telefonía móvil (Azcárraga, Slim, Salinas Pliego) sólo hasta el 49 por ciento. No será extraño que, como sucedió con el sistema financiero, con el tiempo las telecomunicaciones sean controladas por el capital extranjero, sin que se alcancen los beneficios esperados, si es que lo creen los neoliberales peñistas. Lo anterior tiene un agravante adicional, la apertura del sector es unilateral, sin exigir la reciprocidad de los países del capital que llegue al país, sin el trato nacional y de nación más favorecida. Ésa ha sido la práctica de los neoliberales desde que llegaron al poder y sus efectos han sido devastadores para el desarrollo y la nación.
 
4) El Instituto Federal de Telecomunicaciones será una bestia incontrolable y sometida al Ejecutivo. Sus directivos serán propuestos por el presidente y aprobados por el Senado (¿se ha visto una postura crítica de la mayoría, ya sea priísta o panista ante el Ejecutivo?). Los candidatos serán previamente seleccionados por un comité evaluador integrado por los titulares del Banco de México, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía y el recién creado Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación, es decir, los empleados del Ejecutivo, a quien le deben su puesto y su carrera política. ¿Puede esperarse de ellos algo serio? ¿Alguien puede suponer un sentido democrático y social a quienes fueron tallados en los talleres del autoritarismo y el neoliberalismo?
 
Las funciones y las decisiones de tal Instituto serán legalmente “inatacables” y asumirá parte de las tareas de la Comisión Federal de Competencia. Es decir, no tendrá ningún contrapeso, ni jurídico ni institucional. Nadie dude que su “autonomía” e “inmunidad” se convierta en impunidad como sucede con el IFE o el banco central.
 
5) La futura participación de la sociedad (comunidades indígenas, etcétera) es completamente incierta, toda vez que se carecen de directrices que estimulen su emergencia y las protejan de la competencia salvaje de los oligopolios privados. Azcárraga, Salinas Pliego y el propio gobierno las detestan, harán todo lo posible por evitar su surgimiento y la mayoría del Congreso les ayudará.
 
b) El destino de la radio, televisión y otras comunicaciones bajo responsabilidad del Estado será similar a las sociales, ya que dependen de la benevolencia del Ejecutivo y ésta no ha sido nada magnánima.
 
En realidad, la reforma en las telecomunicaciones es una contrarreforma neoliberal desnacionalizadora y a favor de los monopolios.
 
*Economista

jueves, 21 de febrero de 2013

Apoya Morena que haya tantas cadenas de radio y tv como la sociedad decida


Presenta propuestas para la reforma en telecomunicaciones, la más importante del país

Debe reglamentarse el derecho de réplica en medios electrónicos, así como la publicidad oficial: Batres
Alma E. Muñoz
 
Periódico La Jornada
Jueves 21 de febrero de 2013, p. 17
El Movimiento Regeneración Nacional (Morena) se pronunció ayer por una real democratización de los medios de comunicación, ante el anuncio de que habrá una reforma en materia de telecomunicaciones.
En conferencia de prensa, Martí Batres, presidente de Morena, dijo que esta es una de las transformaciones más importantes que deben darse en el país, y se pronunció porque haya tantas cadenas de televisión y de radio como la sociedad decida.
Además, propuso que el conjunto de radios comunitarias, indígenas y bilingües se incorpore a la pluralidad mediática, y que la Universidad Nacional Autónoma de México cuente con una canal abierto de televisión, así como el Gobierno del Distrito Federal con uno local.
Consideramos que en materia de medios debe expresarse la pluralidad de la ciudadanía y la mediática, de conceptos, ideológica, lingüística, para reflejar lo que la sociedad mexicana es en estos días. Indicó que para ello es importante que se den transformaciones de fondo.
Acompañado por José Agustín Pinchetti, Bertha Luján y Jesús Martín del Campo –también integrantes del Comité Ejecutivo Nacional de Morena–, Batres dio a conocer la serie de elementos que –afirmó– deben considerarse en la reforma, como parte de la pluralidad mediática.
Aparte de las ya citadas, dijo que debe reglamentarse el derecho de réplica en los medios electrónicos, porque éste básicamente se da en la prensa escrita, así como regular la publicidad oficialpara que pueda asignarse con criterios de transparencia, equidad y pluralidad.
Destacó que también es importante incluir las redes sociales, de forma tal que se garantice el derecho al acceso universal y gratuito a Internet. Resaltó que se cuenta con la tecnología y la infraestructura para hacerlo posible.
Tarifas accesibles
Asimismo, sostuvo que se requieren tarifas accesibles a las telefonías fija y móvil, además de a la televisión por cable y satelital, para que haya acceso de la población a todas las ofertas de medios de comunicación.
El dirigente de Morena reiteró que en este debate debe considerarse la libre competencia en materia mediática para que puedan desarrollarse múltiples ofertas y sean bienvenidas todas, porque democratización –añadió– no es plantear una nueva cadena de televisión privada y un nuevo canal de televisión pública.
Resaltó que en Morena no están por la exclusión de ninguna voz, pero sí por la inclusión de todas las voces en materia de medios de comunicación.

Green Go