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domingo, 9 de febrero de 2014

En San Luis Potosí, crece el escándalo de las narcopensiones

SAN LUIS POTOSÍ, SLP.- No hay modo de que el titular de la Dirección General de Pensiones del estado, Oziel Yudiche Lara, utilizara el dinero de los fondos de jubilaciones de la entidad sin la anuencia del propio gobernador Fernando Toranzo Fernández, asegura la secretaria general del Sindicato Independiente de Trabajadores y Trabajadoras del Gobierno del Estado (SITTGE), Francisca Reséndiz Lara.
En su edición 1944, Proceso reveló que, de acuerdo con expedientes estadunidenses, fondos de jubilaciones de San Luis Potosí son invertidos en una empresa de Miami que presuntamente lava dinero para el Cártel de Sinaloa.
“Oziel Yudiche no se manda solo; Toranzo lo puso ahí, por eso quien es responsable de ese manejo es el propio gobernador. Está permitiendo eso y el director es su artífice”, sostiene la líder del SITTGE.
Un silencio total prevalece en el gobierno de Toranzo tras la publicación del reportaje.
Las dudas sobre el manejo de las pensiones de los trabajadores estatales no son nuevas. El SITTGE y agrupaciones ciudadanas investigan las inversiones realizadas en distintos bancos, pero particularmente en administradoras de perfil especulativo.
De manera repetitiva, acusan, el director general de Pensiones y los consejeros que integran la Junta Directiva han pasado por encima de la fracción III del artículo 50 de la Ley General de Pensiones y Prestaciones Sociales para los Trabajadores al Servicio del Estado, que establece que los fondos de cada sector se podrán utilizar bajo riesgo propio en operaciones como la adquisición de acciones, obligaciones y valores de compañías “que no sean mineras, petroleras o que funden sus utilidades en circunstancias imprevistas o de azar”.
Sin embargo, este manejo de recursos data al menos del sexenio anterior, cuando gobernaba el panista Marcelo de los Santos Fraga. La alarma creció en este sexenio porque se supo que una inversión por 3 millones de dólares acordada en 2007 y efectuada mediante un contrato con una administradora extranjera (Bernstein Global Wealth Management) resultó un fracaso que derivó en la pérdida de 45% de ese monto, equivalente a un millón 353 mil dólares.
En el portal de transparencia Proyecto Tábano, el notario Eduardo Martínez Benavente asegura que Yudiche Lara sabía desde octubre de 2009 –cuando asumió el cargo de director general de Pensiones del estado– el fracaso de la referida inversión, y aun así dejó transcurrir otros ocho meses antes de someter a consideración de la Junta Directiva si se retiraba o no el saldo, que sumaba 1 millón 647 mil dólares.
“Más de 1 millón 353 mil dólares se habían esfumado. Nada se ha hecho para activar la denuncia penal que Yudiche Lara asegura que se presentó en contra de los causantes de ese quebranto, a pesar de que han transcurrido 30 meses de la fecha en que se formalizó el acuerdo (para cancelar la inversión, en la sesión del 3 de junio de 2010)”, escribió Martínez Benavente.
En ese mismo texto, Martínez denunció los movimientos con “una financiera de Nueva Zelanda que ofreció pagarles intereses muy superiores a los que normalmente se pagan”. Esa financiera es Platinum Trade Bancorp LP, la cual, según se lee en el reportaje de Anabel Hernández y Philippe Engels, forma parte de una red de compañías fachada liderada por Daniel Fernandes Rojo Filho y Pedro Benevides, “identificados por el gobierno de Estados Unidos como lavadores del Cártel de Sinaloa”.
“A Yudiche Lara y a sus consejeros se les deben fincar responsabilidades por haber puesto en riesgo la devolución de un fondo de renta fija por 370 millones de pesos que confiaron a una financiera de Nueva Zelanda. (…) Fue tan riesgosa la operación que la financiera se atrasó tres meses en el pago de sus obligaciones, por lo que prefirieron cobrar la inversión en ese momento a seguir ganando más intereses”, escribió Martínez Benavente.
En realidad –a propuesta de Yudiche Lara y sin que se inconformara uno solo de los consejeros que integran la Junta Directiva– entre septiembre y octubre de 2010 se aprobaron inversiones por 570 millones de pesos en Platinum Trade Bancorp LP, según consta en las actas de las sesiones efectuadas los días 15 de julio (200 millones), 30 de septiembre (100 y 20 millones) y 14 de octubre (200, 20 y 30 millones), obtenidas a través del sistema Infomex del estado.
En la Junta Directiva de Pensiones participan representantes de la Secretaría de Finanzas, del gobernador Toranzo, del sindicato oficial de burócratas, del sistema educativo estatal, de la Sección 52 del magisterio, de la Sección 26 de Telesecundaria y el propio Oziel Yudiche Lara, en su calidad de director general de Pensiones y secretario ejecutivo de la junta. A pesar de contar con ese derecho, el SITTGE –que representa a cerca de mil 700 trabajadores– fue “expulsado” de la junta directiva debido a las fuertes confrontaciones que ha sostenido con el gobierno estatal.
Al respecto, la líder del SITTGE, Francisca Reséndiz, afirma que el director de Pensiones “se escuda en una junta directiva en la que participan un representante del magisterio que ha sido diputado del PRI, o la secretaria general del sindicato mayoritario de los burócratas, a la que también hicieron ­diputada. Son comparsas, no hay nada que obstaculice esas decisiones, a pesar de que es tan arriesgado lo que hacen con el dinero de los trabajadores”.
Señala que en las dos o tres ocasiones en que pudieron asistir a sesiones de la junta directiva –antes de que les fuera cerrada la puerta “porque el gobernador sólo quiere tratar con el sindicato mayoritario”–, los representantes del SITTGE se percataron de “detalles” como el hecho de que miembros de la propia junta o sus familiares tenían créditos aprobados hasta 10 veces superiores a los que se otorgan a un trabajador cualquiera.
“Hemos ido consiguiendo poco a poco, con muchas trabas por parte de la Comisión Estatal de Acceso a la Información, los contratos y las actas de la junta directiva, tenemos algunos de las inversiones que se hicieron”, expresa Reséndiz.
El propósito del sindicato independiente es informar a los trabajadores del gobierno “lo que está haciendo este director, lo que está convalidando, porque varias de estas inversiones en financieras extranjeras ya se tenían desde 2007 y él llega no para frenarlas, sino para incrementarlas, no sólo a una, sino a tres bolsas de inversión”.
El sindicato independiente también duda que las cifras sobre las pérdidas sean ciertas. “Informan que en 2010 se perdieron 1.5 millones, ¿pero quién nos dice que en realidad fue esa cantidad? Pudo haber sido menos y la diferencia se pudo haber usado para otra cosa. Tenemos siete contratos, los estamos analizando para tener un informe contable, y le enviaremos un oficio al gobernador en el que le haremos ver los puntos que deben aclararse”.
Reséndiz Lara no oculta su inquietud por el caso Platinum Trade y los presuntos vínculos del director de Pensiones con lavadores de dinero:
“Nos da mucha preocupación que un dinero limpio, transparente, obtenido a base del trabajo de los empleados del gobierno, entre en ese escenario donde personas sin escrúpulos lo pongan en riesgo. Si la justicia estadunidense está revisando esto, sí es preocupante. Pero el dinero no se fue solo, el director no se puso solo, es gente de arriba la que tomó esas decisiones, y el gobernador está enredado en esto. Si el director se hubiera ido por la libre, el gobernador ya lo hubiera destituido, de inmediato, como lo ha hecho con otra gente a la que ha botado sin contemplaciones.”

lunes, 3 de febrero de 2014

“El Chapo”, financiado con fondos de pensiones

Las investigaciones de autoridades estadunidenses sobre dos presuntos operadores financieros del Cártel de Sinaloa revelan la creciente complejidad de las redes internacionales de lavado de dinero que utiliza la banda del Chapo Guzmán. Al ocultar millones de dólares tras una maraña de fraudes a inversores y transferencias bancarias, los sospechosos se asociaron en una de sus empresas fachada con el director de Pensiones de San Luis Potosí, Oziel Yudiche Lara, quien les entregó los fondos de los trabajadores del estado, de los maestros y del Fondo Contingente.

El Cártel de Sinaloa, que encabeza Joaquín El Chapo Guzmán, logró infiltrar las finanzas públicas de San Luis Potosí en la administración del gobernador Fernando Toranzo Fernández a través de la Dirección General de Pensiones del estado.
Documentos cuya copia tiene Proceso muestran que en 2011 el titular de la dependencia estatal, Oziel Yudiche Lara, fundó en Miami una empresa fachada que operan Daniel Fernandes Rojo Filho y Pedro Benevides, identificados por el gobierno de Estados Unidos como lavadores del Cártel de Sinaloa.
Ya en 2010 Yudiche Lara había puesto los fondos de Pensiones de la entidad a disposición de la red de lavado del cártel.
Un informe del Departamento de Defensa de Estados Unidos señala a Fernandes Rojo Filho y Benevides como operadores financieros del Cártel de Sinaloa. Ambos son investigados desde 2008 por la agencia antidrogas DEA y el Servicio de Impuestos Internos (IRS), por presuntas actividades de narcotráfico y lavado de dinero (Proceso 1943).
Mediante una red de más de 25 compañías fachada creadas en Florida y Panamá, así como cuentas en 12 bancos en Estados Unidos, los dos “empresarios” vinculados a la organización criminal de El Chapo Guzmán realizaron una estafa mundial para ocultar dinero proveniente del narcotráfico.
De acuerdo con expedientes abiertos en Cortes federales de Florida y Arizona desde 2008, Rojo Filho –como lo identifica la justicia estadunidense– y Benevides utilizaron pirámides de inversión fraudulentas o esquemas Ponzi, igual que inversiones en inexistentes plantas de energía renovable, para transferir por lo menos 213 millones de dólares entre diversas cuentas. Así consiguieron revolver el dinero del fraude financiero con el del tráfico de drogas y prácticamente imposibilitaron que se aclarara el origen y el destino del dinero.
Como piratas modernos, también “enterraron” más de 100 mil onzas de oro en dos depósitos de valores en los estados de Delaware y Texas, cuyos verdaderos dueños hasta ahora no han asomado la cabeza.

La fichita de Toranzo

En los últimos 13 años, el priista Yudiche Lara ha tenido una carrera ascendente. En 1993 egresó como contador público de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, y entre 1997 y 2000 fue presidente del pequeño municipio de Tanquián de Escobedo, que colinda con Veracruz.
De 2000 a 2003 fue diputado local en la LVI Legislatura, donde fungió como vicepresidente de la Comisión de Vigilancia. En 2009 fue invitado por el gobernador Toranzo a colaborar con él y hace poco aún se le mencionaba como posible dirigente estatal de su partido.
En diciembre de 2012 Pulso, Diario de San Luis Potosí reveló que en julio y septiembre de 2010 la Dirección General de Pensiones (DGP), encabezada por Yudiche Lara, aprobó invertir 370 millones de pesos en la empresa Platinum Trade Bancorp L.P. (PTB), supuestamente ubicada en Nueva Zelanda. Ese monto provino de cuotas de trabajadores del estado, de la Sección 52 del Sindicato Nacional de Trabajadores al Servicio de la Educación (SNTE) y del Fondo Contingente.
Según el acta de la sesión ordinaria de la junta directiva de la DGP, fechada el 30 de septiembre de 2010 y citada por el periódico, el gobierno potosino respaldó 120 millones de pesos a través de una fianza contratada con la empresa Provident Capital Indemnity Limited.
Sin embargo, Platinum Trade Bancorp (PTB) y otras dos empresas de nombre parecido: Platinum Bancorp (PB) y Platinum Trade Group (PTG) forman parte de la red de compañías fachada encabezada por Rojo Filho y Benevides. El sitio en internet www.platinumtradegroup.com remite a una página donde aparecen Platinum Trade Bancorp y Platinum Bancorp, lo que muestra que en realidad son la misma empresa o conforman un corporativo.
De acuerdo con la División de Corporaciones de Florida –organismo gubernamental que entre otras funciones registra las empresas asentadas en ese estado–, PTG fue creada en 2011 con oficinas en 11953 West Colonial Drive, Ocoee, y cerró sus operaciones el mismo año. En tanto, PTB y PB tienen la misma dirección en Nueva Zelanda: Level 27 PWC Tower, 188 Quay Street, Auckland.
El esquema fraudulento de poner prácticamente el mismo nombre a las tres empresas coincide con el modus operandi descubierto por la DEA y el IRS en la investigación que iniciaron en 2008 y sigue en curso.
En 2010, cuando el gobierno de Toranzo a través de Yudiche Lara puso el dinero de las pensiones en manos de PTB, el presidente de la empresa era el brasileño Daniel Fernandes Rojo Filho y su director ejecutivo era el mexicano Salvador Lavalle Guízar. Rojo Filho ya había sufrido decomisos del gobierno de Estados Unidos y afrontado una investigación por narcotráfico y lavado de dinero.
En marzo de 2011, Yudiche Lara se asoció con los presuntos lavadores de dinero en otra empresa que crearon en Florida, llamada Scanamerica Holding Corp. Al principio el funcionario potosino apareció como presidente, después como vicepresidente y luego como secretario de la nueva compañía, mientras que Rojo Filho y Lavalle Guízar fungían como apoderados y Brittany Benevides, esposa de Pedro Benevides, lo hacía como secretaria.
El domicilio de Scanamerica (11953 West Colonial Drive, Ocoee) era el mismo que el de PTG, de Bankers International Asset Management Specialist, propiedad de Pedro Benevides, y de Bankers Credit Group, donde aparecen como directivos Brittany Benevides y Michael Clark.
Hasta ahora, el gobierno de Estados Unidos ha decomisado seis cuentas bancarias a nombre de Brittany Benevides como parte de las acciones contra la red de lavado de dinero del Cártel de Sinaloa.
Por su parte, Clark era en 2011 el operador de DWB Holding, el eje de las operaciones de blanqueo del dinero y fraude financiero que motivaron las investigaciones de la DEA, el IRS y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) sobre Rojo Filho y Pedro Benevides.
En las oficinas de Scanamerica las autoridades estadunidenses decomisaron tres vehículos de lujo relacionados con la red de lavado: una casa rodante Fleetwood Revolution Motorcoach a nombre de Luzia Trinidade, esposa de Rojo Filho; un Lamborghini Murciélago y un Audi R8, ambos a nombre de empresas de Pedro Benevides.
Aunque actualmente ya no aparece el nombre de Yudiche Lara en los reportes anuales de Scanamerica Holding Group, ésta sigue operando en las mismas oficinas con la esposa de Benevides.

El “canciller”

Fernandes Rojo Filho no sólo logró penetrar el gobierno de San Luis Potosí; tejió una red de conexiones de alto nivel en Brasil, la economía más fuerte de América Latina y anfitrión del próximo Campeonato Mundial de Futbol.
Este hombre, investigado por tráfico de drogas y lavado de dinero, se ostenta como “canciller” de Brasil en Estados Unidos. Para ello cuenta con el aval de Regino Barros, un conocido empresario que preside el Centro de Integración Cultural y Empresarial de Sao Paulo (CICESP) y tiene amplias conexiones en el gobierno, así como en las principales representaciones extranjeras en Brasil.
En el verano de 2013, cuando Fernandes Rojo Filho ya era objeto de las mencionadas investigaciones, Barros le impuso la Orden de Mérito Emprendedor Juscelino Kubitschek y lo nombró “canciller”. Desde entonces Rojo Filho se hace pasar por funcionario con descaro.
En las fotografías de la ceremonia de su “nombramiento”, Rojo Filho detenta en el pecho una banda con los colores de Brasil, mientras Barros lo condecora con gesto paternal.
Según información del Congreso de Brasil, la Orden de Mérito Juscelino Kubitschek que entrega Barros tiene el propósito de “llamar la atención sobre la importancia del talento empresarial”; la han recibido los “mejores atletas, los hombres y los medios de comunicación, así como las personas que se destacan por su apoyo a obras sociales y culturales”.
Para ejercer sus “funciones”, desde el sitio en internet www.uschancellor.com.br Fernandes Rojo Filho promueve las actividades de la presidenta Dilma Rousseff y las del Ministerio de Turismo, así como lo hizo con la copa FIFA Confederaciones 2013. Además, tiene una liga directa al CICESP, que dirige Barros.
“La República Federativa Do Brasil / Oficina Canciller EE.UU. es una comunidad variada de enseñanza y aprendizaje que crea, descubre y aplica el conocimiento para mejorar la salud y el bienestar de Brasil y del mundo”, señala esa página web.
Para cazar nuevas víctimas de sus fraudes, Rojo Filho publicita su “cancillería” como “el lugar correcto” para las empresas estadunidenses que quieren hacer negocios en Brasil y viceversa. “¡Estamos aquí para ayudarle!”, promete, y ofrece oportunidades de negocio en rubros como el transporte aéreo, las telecomunicaciones, minería, generación de energía. Según él, puede ser un puente de negocios con Petrobras y hasta en los estadios “que se preparan para la Copa del Mundo en 2014 y los Juegos Olímpicos en 2016”.
No obstante, la dirección que aparece en la página (1420 Celebration Blvd., suite 200, Celebration, FL. 34747) corresponde a un edificio de oficinas virtuales y nadie responde el teléfono.
Semanas después de que Barros lo condecorara, Rojo Filho y su inseparable socio Benevides acudieron a una junta de negocios en un hotel de Orlando. Fuentes vinculadas a los hechos señalan que los dos presuntos operadores del Cártel de Sinaloa y un grupo de seis personas charlaron más de cuatro horas mientras esperaban a un invitado especial.
En aquella mesa estaban un mexicano que se identificó como “banquero” y un empresario griego que buscaba dinero para desarrollar una nueva tecnología a fin de generar energía a partir de los desechos orgánicos.
Finalmente llegó el esperado Mike en un automóvil deportivo de lujo. Las fuentes lo describen como pagado de sí mismo, con voz estruendosa y que se conduce en forma prepotente. Apenas se sentó a la mesa, afirmó que tenía millones de dólares para invertir.
En sus declaraciones juradas, los agentes involucrados en las investigaciones contra Fernandes Rojo Filho y Benevides señalan que son prácticamente inseparables y sus movimientos son compatibles con los de los mafiosos. Uno de estos documentos especifica:
“Una fuente confiable, que fue confirmada a través de una investigación de seguimiento, dijo que Benevides y Rojo Filho eran socios de negocios en varias otras empresas; que había visto a Benevides en varias ocasiones en la oficina de Fernandes Rojo Filho y que asisten a reuniones de negocios.”
Este informante describió a Benevides como una “sombra” y comentó que pese a los millones de dólares que posee, despachaba en un hotel de poca monta en la carretera internacional de Orlando, donde él y el “canciller” tenían domiciliada otra empresa: Superior International Timeshares.
Antes de la investigación de la que se derivan estas declaraciones, Benevides ya había sido acusado de narcotráfico. El 5 de octubre de 2009 la DEA lo acusó ante la Corte de Distrito Norte de Florida de lavar dinero y de conspirar para traficar, importar y distribuir cinco kilos o más de cocaína, pero los testigos de cargo fueron endebles y un año después el compinche de Fernandes Rojo Filho salió de prisión. Ahora vuelve a ser señalado por los mismos presuntos delitos.
A finales de noviembre pasado, la Dirección Antidrogas de la Policía del Perú dio a conocer que una filial del Cártel de Sinaloa opera en Bolivia y envía cargamentos de cocaína peruana a Europa a través de Brasil.

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