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lunes, 15 de abril de 2019

Gachupines, borbones, cortesanos y conquistadores

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L
os gachupines decepcionan, sean políticos, académicos, cortesanos, gentes del común o miembros de la realeza. Para aclararlo, gachupín es un término acuñado en América Latina y aplicado a los españoles residentes, menos a los exiliados de la segunda República. Su significado hace referencia a las conductas de soberbia, prepotencia, delirios de grandeza y desprecio a los pueblos originarios de América Latina. Di­cha definición incorpora a los españoles que pueblan la península ibérica. Autoproclamados portadores de civilización a seres abyectos, bárbaros, caníbales y homúnculos, construyen su relato mítico. El descubrimiento de América, junto a la expulsión de moros y judíos sella el nacimiento de la España moderna. Hoy este relato subsiste bajo la forma de colonialismo interno compartido por gachupines, criollos y mestizos.
Los borbones, desde Felipe V hasta Felipe VI (1700-2019), gobiernan el Estado, salvo dos efímeras repúblicas y la tiranía de Francisco Franco. Reyes cuyos comportamientos no pueden ser calificados de ejemplares. Ni ilustrados ni comedidos. Déspotas, inquisidores, corruptos, plutócratas, obsesos sexuales. Sus gobiernos están repletos de miserias humanas y desprecio a los súbditos. Con respecto a sus posesiones de ultramar baste recordar el borbón Carlos III, quien ordenó aplicar el garrote vil a Tomasa Condemayta, lideresa de la rebelión de Túpac Amaru, para luego ahorcarla y empalar su cabeza en la plaza mayor de Cuzco hasta su putrefacción en 1781. Al tiempo descuartizaba en público a Túpac Amaru, su esposa Micaela Bastidas, además de toda su familia. Sin olvidarnos de Bartolina Sisa, compañera de Túpac Katari, a quien se mandó a morir en La Paz el 5 de septiembre de 1782 “atada a la cola de un caballo con una soga de esparto al cuello, para ser posteriormente ahorcada, clavar su cabeza y manos en picotas con el rótulo correspondiente… para público escarmiento”. Recordar que estamos en el siglo XVIII, plena Ilustración, no en el XVI. Y qué decir del destino de los apaches trasladados a Cuba para las plantaciones de azúcar. La rebelión de 1796 terminó con la mayoría, torturados y asesinados. Sin embargo, los borbones han pasado a la posteridad como prohombres de la cultura, la ciencia, y una gran humanidad. Sus retratos son grandilocuentes. Pintados por ilustres firmas son expuestos en museos y recintos oficiales. Para no ir a las catacumbas de la historia, recordemos que ha sido la única casa real restituida en el siglo XX, por orden del tirano Franco, quien para no perder la tradición borbónica mandó matar con garrote vil al militante anarquista Salvador Puig Antich en 1974. Juan Carlos I, hoy rey emérito, proyectó la saga. Amigo de tiranos y dictadores, utilizó a sus cortesanos, Felipe González, Jose María Aznar, José Luis Rodríguez Zapatero y Rajoy como intermediarios en América Latina para agrandar su fortuna personal. Hizo trapicheos, cobró comisiones a gobiernos y empresas, como Repsol, Telefónica, Banco de Santander, Iberdrola, Aguas de Cataluña, ACS, BBVA, Endesa, por gestiones desinteresadas. Intereses espurios movían sus visitas, acompañadas de empresarios ávidos de hacer las Américas en el siglo XX. Su hijo, Felipe VI sigue la misma senda. El actual borbón no se encoje. En su reciente viaje por tierras argentinas, en su discurso del 26 de marzo subrayó: Argentina es un país de gran importancia para España y la presencia inversora española aquí es muestra de ello. España es el segundo inversor, tras EU, con una presencia del todo es­table y variada en sectores como telefonía, energía, finanzas y seguros [...]. Nuestras empresas son internacionalmente reconocidas por su calidad y compromiso en los proyectos relacionados con participaciones público-privadas, en los sectores de energías renovables. Felipe VI fue más lejos, en plena crisis, con los niveles de pobreza más grandes que conoce Argentina en toda su historia contemporánea, que afecta hasta 32 por ciento de la población urbana, donde en menos de un año 2.7 millones han caído en la pobreza y 65 por ciento de los pobres son niños y adultos menores de 30 años, avaló las reformas de Macri: “Hay dos factores esenciales para poder salir de la crisis: primero una mirada común, solidaria y a largo plazo sobre las reformas económicas y sociales que es necesario implementar; segundo, y estrechamente ligado a lo anterior, evitar toda tentación de repliegue, proteccionismo y aislacionismo frente a nuestros socios en el exterior. Sabemos que Argentina no ha cejado en su empeño de continuar el proceso de apertura y reforma […] España ha apostado siempre por Argentina […] y va a seguir haciéndolo. En torno a 300 empresas españolas tienen presencia en el país; España es el segundo inversor en Argentina y estas in­ver­siones dan trabajo a cerca de 100 mil personas. Nos sentimos muy orgullosos de que las compañías españolas hayan contribuido significativamente al desarrollo, modernización y tecnificación del entramado económico argentino”.
Son los nuevos conquistadores, ya no se trata de cambiar baratijas por oro y plata, ahora se trata de esquilmar las riquezas básicas, apoderarse de empresas privatizadas, repatriar los beneficios a España y seguir financiando una monarquía plutocrática a costa del pueblo argentino. En definitiva, ni leyenda negra o rosa. El siglo XX y lo poco del siglo XXI son suficientes para explicar el expolio continuado, tanto como los 500 años de resistencia de los pueblos originarios, frente a gachupines, criollos, mestizos y cortesanos. La verdad escuece. ¡Viva Hernán Cortés!

domingo, 26 de mayo de 2013

Condecoran a Calderón por "Servicios Distinguidos", pero a España

"Servicios distinguidos”, a España

MADRID.- Con una oposición casi testimonial, la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, en México, autorizó al expresidente Felipe Calderón a recibir la Orden del Mérito Civil en grado de Collar que otorga el gobierno español.
Sin embargo, en España, hasta el viernes 24 de mayo, su Consejo de Ministros no había aprobado la imposición de esta Orden al exmandatario.
Tada Bastida, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación (MAEC) español, dijo a Proceso que no podía ofrecer ninguna información sobre la condecoración que recibirá Calderón, sino a partir de que la apruebe el Consejo de Ministros y ello se publique en el Boletín Oficial del Estado (BOE), “lo que no ha sucedido”.
Lo que sí es un hecho es que el área de protocolo del MAEC le informó al expresidente que le otorgaría la condecoración. Además, el Reino de España se comunicó con la Secretaría de Gobernación mexicana para que se tramitara el permiso ante el Congreso de la Unión. El aval se dio el pasado miércoles 22.
Al margen de los formalismos, el vínculo del gobierno de Felipe Calderón con España estuvo marcado por la apertura mexicana a los capitales españoles. Fue una relación diplomática basada en los negocios.
Alberto Montero Soler, catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Málaga, ha criticado esta concepción de la diplomacia: “El gobierno de España convierte reiteradamente la defensa de los intereses de las trasnacionales en una cuestión de Estado”, dijo el también investigador del Centro de Estudios Políticos y Sociales (Proceso 1649).
Marcos Roitmann, politólogo y catedrático de la Universidad Complutense, detallaba entonces que los bancos y empresas energéticas, como Iberdrola o Unión Fenosa, obtienen de América Latina, particularmente de México, “50% de sus beneficios”.
Como sea, el gobierno español menudeó los elogios a Calderón por esta apertura comercial. Provinieron tanto del rey Juan Carlos como de los presidentes José Luis Rodríguez Zapatero y, ahora, Mariano Rajoy.
El monarca lo expresó en una cena de gala que ofreció a Calderón en 2008, durante la visita de Estado que el mexicano hizo a Madrid. Juan Carlos de Borbón le agradeció “la cálida acogida de México a las empresas españolas” (Proceso 1906).
En mayo de 2010, en su viaje a España para participar en la Cumbre Unión Europea-México, Calderón recibió el premio Nueva Economía Forum, un grupo de discusión financiado por las principales empresas españolas (Proceso 1750).
El primer comunicado de los organizadores, emitido en abril de ese año, señalaba que el reconocimiento a Calderón era “por su carisma de estadista, por sus esfuerzos en pro del bienestar económico y la cohesión de los ciudadanos mexicanos”.
El 11 de mayo de 2010, Nueva Economía Forum difundió otro comunicado, en el que matizaba: el premio, en su edición 2009, era concedido “a los Estados Unidos Mexicanos en la persona de su presidente”.
El entusiasmo mostrado por los empresarios con Calderón —José Ignacio Sánchez Galán, presidente de Iberdrola, lo tutea— se ve reflejado en los datos oficiales. Al final del gobierno de Carlos Salinas de Gortari, en 1994 —cuando se inició la llegada de las multinacionales hispanas a México— la inversión llegaba a 145.7 millones de dólares. Al finalizar el sexenio de Calderón, el volumen de la inversión hispana llegó a los 40 mil millones de dólares, era la más importante de la Unión Europea y la segunda después de la estadunidense. La Secretaría de Economía de México informó que en 2012 operaban en México 3 mil 200 empresas españolas.

Denuncia mundial, silencio español

Esa apertura durante los gobiernos panistas fue recompensada: España apoyó plenamente la guerra contra el narcotráfico desatada por Felipe Calderón.
El anterior presidente, José Luis Rodríguez Zapatero, no perdió oportunidad para ensalzar esa estrategia. Una de las últimas ocasiones fue mediante un telegrama que envió a Calderón el 27 de agosto de 2011, tras el atentado en el Casino Royale (Monterrey), que dejó 53 muertos.
“Sabe, señor Presidente, que en estos dolorosos momentos cuenta con todo el afecto y la solidaridad del gobierno y del pueblo español en esa importante lucha contra el narcotráfico que su país lleva a cabo y en la que puede seguir contando con nuestra ayuda y colaboración”.
En abril de 2012, con motivo de su primera visita a México como presidente del gobierno español, Mariano Rajoy también hizo un reconocimiento a esa lucha antinarco: “México hace frente a la violencia asociada al narcotráfico. Deseo transmitir la solidaridad de España con las víctimas del terrorismo y la violencia, así como mi reconocimiento por la meritoria lucha que ha emprendido el señor presidente”.
Esa postura española contrasta con los informes internacionales. El jueves 23, un día después de que el Congreso mexicano autorizó a Calderón a portar la condecoración, Amnistía Internacional (AI) presentó su informe sobre Derechos Humanos 2012, donde criticó que durante el calderonato se ignoraron “indicios fehacientes” de “violaciones generalizadas” de esos derechos por parte de las fuerzas policiacas, a las que involucra en “detenciones arbitrarias, torturas, desapariciones forzadas y ejecuciones extrajudiciales”.
No obstante, “(Felipe Calderón) se negó sistemáticamente a reconocer la envergadura y gravedad de los abusos. La impunidad era generalizada, por lo que el resarcimiento (a las víctimas) fue escaso o inexistente”.
AI recuerda que la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) recibió mil 921 denuncias contra las Fuerzas Armadas y 802 contra la Policía Federal. Y sólo ocho militares fueron condenados.
El 26 de abril de 2012, el informe Armas bajo control, que elaboran AI, Greenpeace, Intermón Oxfam y la Fundació per la Pau, de Barcelona, denunciaron en Madrid que España había vendido a México tres aviones de transporte militar, artillería y material de defensa, pese a que el país americano es considerado un “destino preocupante” por “las graves violaciones a los derechos humanos derivadas de la guerra contra el narcotráfico”.
Era la primera ocasión que México aparecía incluido en el informe sobre “transferencias militares preocupantes”, y colocado al mismo nivel de Arabia Saudí y Egipto.
Este informe, que cubría el primer semestre de 2011, denuncia que las transacciones españolas con el gobierno de México alcanzaron 57.76 millones de euros (más de 850 millones de pesos).
El 16 de abril de 2012, 10 días antes del viaje oficial de Mariano Rajoy a México, AI pidió al español incluir el tema de los derechos humanos en la agenda con México.
El comunicado y la carta enviada entonces a La Moncloa (sede de la presidencia española) decía: “El gobierno mexicano dice que los abusos son excepcionales y que sus autores rinden cuentas”, a pesar de que “los datos dicen lo contrario: durante 2011 sólo hubo un caso en el que personal militar fue sentenciado”.
Aun con todas las denuncias, el gobierno español mantuvo un silencio absoluto sobre las violaciones de derechos humanos durante el gobierno de Calderón. Ni un reproche. Ni una declaración.
Eso sí, el Ministerio de Exteriores —el que condecorará a Calderón—emitió diversas alertas a sus ciudadanos para que evitaran viajar a ocho estados mexicanos. Se trataba de “zonas de riesgo que deben ser evitadas”.

“Servicios distinguidos”

La orden del Mérito Civil y la Orden de Isabel La Católica son las máximas condecoraciones otorgadas por España. La primera, que recibirá Calderón, fue instituida por el rey Alfonso XIII en 1926; fue suprimida en 1931 por el gobierno de la II República, pero la restituyó en 1942 el dictador Francisco Franco.
En el artículo 1 del reglamento para el otorgamiento de la orden se menciona en qué condiciones puede entregarse a españoles. En el artículo 2, en tanto, se explica que dicha condecoración podrá ser concedida a extranjeros, siempre que “hayan prestado servicios distinguidos a España o una notable colaboración en todos aquellos asuntos que redunden en beneficio de ella”. Y el nivel más alto de esta condecoración (de siete existentes) es el de Collar: el que recibirá Calderón

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