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miércoles, 15 de marzo de 2017

Las fosas de Veracruz, una tragedia nacional

Fosas en Veracruz. Foto: Germán Canseco
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- La historia es tan tétrica como real. El 10 de mayo del año pasado, una madre del Colectivo Solecito recibió un “regalo” de la delincuencia organizada: eran hojas en papel bond, con decenas de cruces marcadas, para señalarle la ubicación de más de 120 fosas clandestinas, localizadas en un predio conocido como Colinas de Santa Fe.
Desde agosto del año pasado iniciaron la búsqueda y ubicación de estos cuerpos. El terreno era un sitio donde presuntamente los grupos de la delincuencia organizada arrojaban los cuerpos de sus víctimas.
En siete meses el Colectivo Solecito y la Fiscalía General del Estado de Veracruz han exhumado un total de 253 cuerpos en 120 fosas y más de 10 mil restos óseos. Junto con las exhumaciones ha aparecido una gran cantidad de ropa de hombre, de mujer, zapatos, tarjetas de tiendas departamentales, estampas de santos, cabellos humanos, vendas.
No han encontrado ni un solo casquillo percutido. Los cuerpos fueron enterrados en bolsas. Lucía de los Ángeles, madre del Colectivo Solecito, ha declarado que la fiscalía ha sido indolente y sólo han podido tener 17 perfiles de los cuerpos encontrados.
Ni la más asombrosa imaginación criminal hubiera concebido las dimensiones de este Auschwitz Veracruzano. Se trata de tan sólo uno de las decenas de cementerios clandestinos de esta entidad que se hundió en una larga noche de narcocleptocracia con los gobiernos de Fidel Herrera, Javier Duarte y parece que se prolongará con Miguel Ángel Yunes.
Sólo por comparar en términos numéricos: en las fosas descubiertas en Tetelcingo, Morelos, se encontraron 117 cuerpos; en la fosa de San Fernando, Tamaulipas, fueron 196 restos humanos; en las 62 fosas de Iguala, Guerrero, se hallaron 131 cuerpos. Y todos estos casos salieron a la luz pública por denuncias de los familiares, no por iniciativa de las autoridades.
Mientras la esposa de Javier Duarte llenaba planas enteras de sus cuadernos para recitar su mantra “Sí, merezco abundancia”, decenas de mujeres humildes estaban buscando a sus hijos que fueron archivados en el expediente de “los prescindibles” para la narcocleptocracia veracruzana.
Mientras Duarte se dedicó a robar a manos llenas y construir una red de más de 300 cómplices, con la absoluta indiferencia y complicidad de buena parte del gobierno federal, el crimen organizado creó su propia red de cementerios y fosas de la ignominia. Eran intocables.
La prensa mexicana y los medios electrónicos han minimizado las dimensiones de esta tragedia. Durante sus seis años de neronismo, Duarte se dedicó a firmar millonarios contratos de publicidad con dinero público para comprar el silencio y la complacencia mediática. A muchos de sus “clientes” les quedó debiendo, pero ni la furia de los dueños de los medios extorsionados por Duarte alcanza para humanizar esta tragedia, para darle un rostro a este número inaudito de víctimas.
Por eso también era necesario eliminar a varios reporteros. No porque estuvieran vinculados al crimen organizado, como fue el guión de Duarte. Los eliminaron para que nadie investigara. Para que nadie diera cuenta de las pistas de este horror. Para que siguiera reinando la “paz de los sepulcros clandestinos”, encabezada por el jefe de la policía, Arturo Bermúdez.
Los partidos de oposición siguen en ese juego del golpeteo permanente y nocivo como si lo único que importara fuera el momento “mágico” de las elecciones presidenciales del 2018, sin comprometerse ante este auténtico genocidio que ocurrió y continúa en Veracruz.
El líder de Morena, Andrés Manuel López Obrador, se enfrasca con Miguel Ángel Yunes, a quien no le queda el papel de honesto ni indignado. Yunes un día sí y otro también da conferencias de prensa para desviar la atención de la gravedad de la inseguridad en su entidad y el PAN lo defiende.
El PRI se indigna por la detención de Flavino Ríos, el exgobernador interino que ocupó el cargo tras la huida de Javier Duarte ante los ojos de millones de mexicanos que lo escucharon horas antes de su partida en el noticiario conducido por Carlos Loret de Mola. Ni una sola mención del líder nacional priista al desastre humanitario que dejaron los gobiernos priistas de Herrera y Duarte. Todos se lavan las manos.
Las fosas clandestinas de Veracruz no son sólo el rostro de la miseria de la clase gobernante jarocha. Constituyen una bofetada para todo el país que sigue anestesiado frente a la espiral criminal de la que ya no se habla en las pantallas televisivas, pero está desatada en Guerrero, Chihuahua, Tamaulipas, Sinaloa, Morelos.
El investigador Alejandro Olvera, de la Universidad Veracruzana, escribió en un artículo de Reforma, a raíz de la fuga de Duarte en octubre de 2016 lo siguiente:
“La crisis de Veracruz señala el principio del fin del actual régimen. La sociedad no tolera más este modelo autoritario, ineficaz y corrupto del que participan todos los partidos políticos. Se requiere pasar a otra fase del proceso de democratización: la construcción de un verdadero Estado de Derecho, cuyos ejes a corto plazo son la lucha contra la corrupción y contra la violencia masiva de derechos humanos”.
Se quedó corto el profesor Olvera. Se requiere una auténtica comisión de la verdad para conocer hasta dónde en las fosas clandestinas de Veracruz se enterró la esperanza de salir de esta pesadilla.

miércoles, 8 de marzo de 2017

La fosa de Santa Fe, en Veracruz, arroja ya 240 cuerpos; la mayoría son jóvenes de entre 14 y 25 años

El último informe de los trabajos de exhumación en la fosa colectiva de Colinas de Santa Fe en Veracruz destaca que la mayoría de los restos encontrados son de jóvenes, hombres y mujeres en edad de preparatoria y universidad. Los colectivos de búsqueda narran que no han caminado ni la mitad del terreno y no dejan de brotar cadáveres. Las personas siguen desapareciendo en Veracruz, en el contexto de guerra declarada por la delincuencia al Gobierno local. Se han exhumado 240 cuerpos de 117 fosas clandestinas.

Por Ignacio Carvajal García
Ciudad de México/Veracruz, 7 de marzo (SinEmbargo).– Blogexpediente tuvo acceso al último informe sobre los trabajos de exhumación en la fosa colectiva de Colinas de Santa Fe, y lo que más resalta de los 240 cuerpos exhumados hasta el momento es que en su mayoría corresponden a jóvenes.
El último corte sobre los trabajos en la fosa colectiva de Colinas de Santa Fe precisan que se han exhumado 240 cuerpos de 117 fosas clandestinas.
Y en medio del cúmulo de cuerpos, a las madres del colectivo Solecito, que está trabajando activamente en esta fosa, lo que les ha sorprendido es el alto número de jóvenes entre las víctimas.
“La mayoría son de jóvenes, mujeres y chicos, aunque sí se han encontrado personas con canas, pese al estado avanzado de descomposición, si se ha logrado observar ese detalle”, contó una fuente cercana a los trabajos en la fosa, a petición de anonimato.
Entre los hallazgos de las distintas fosas, que evidencian la matanza de jóvenes; también abunda ropa, calzado y prendas íntimas correspondientes a edades entre los 14 y 25 años.
La información a la que accedió este medio muestra que el hallazgo de cuerpos lejos de disminuir se incrementa, y estas fosas no son ni si quiera la mitad del terreno.

El último corte sobre los trabajos en la fosa colectiva de Colinas de Santa Fe, indican que se han exhumado 240 cuerpos de 117 fosas clandestinas. Foto: Archivo Cuartoscuro.
Se trata de 125 fosas localizadas hasta el comienzo del mes de marzo, de las que se ha trabajado en 177, que han dado como resultado, el rescate de 240 cráneos, que es igual al número de víctimas, más de la mitad, corresponden muchachos en edad de cursar preparatoria o la universidad.
Sin embargo, el número de víctimas podría ser mucho mayor, ya que algunos cuerpos están saliendo sin cabeza, sólo las extremidades o las piernas, aunque es lo menos.
Por lo regular, la mayoría de estos cadáveres están siendo sacados enteros y es atípico el que aparezcan desmembrados.
“Se ha encontrado mucha ropa, credenciales de todo tipo, zapatos, tanto de hombre como de mujer joven”, dijo la fuente.
De acuerdo con la marcha de esta búsqueda, falta al menos un 60 por ciento de terreno que debe ser analizado por los periciales y perros rastreadores en busca de más fosas, de ahí, que en unos meses, el de Colinas podría ser el peor de los cementerios clandestinos localizados en Latinoamérica.
Más allá de las masacres en Coahuila y las fosas de Tetelcingo, Morelos [con 117 víctimas] o las matanzas de Tamaulipas, Colinas de Santa Fe se perfila como una de las peores violaciones a los derechos humanos, más allá de las ocurridas en las dictaduras de Chile, Guatemala y Argentina, donde las fuerzas armada quedaron evidenciadas por haber aplicado políticas públicas para exterminar personas.
Por lo regular, la mayoría de estos cadáveres están siendo sacados enteros, es atípico el que aparezca desmembrado. Foto: Archivo Cuartoscuro.
Javier Duarte de Ochoa, y Arturo Bermúdez, cómplices de los delincuentes responsables, pasarían a un plano igual al de los priistas autores de las masacres de Agua Blancas, el Halconazo y el 68, en las que docenas de jóvenes desaparecieron y no se supo más de ellos.
Cazar y matar a la juventud, una dinámica que no para y que se visualizó con los cinco chicos de Playa Vicente asesinados en Tierra Blanca, los desaparecidos de Papantla a manos de municipales; el caso Génesis Urrutia, privada de su libertad en Veracruz con otros cinco jóvenes, encontrada sin vida, entre otros seis cadáveres, desmembrados, en octubre de 2016, mes en el que también se localizaron los cadáveres de otros cinco chicos entre San Andrés y Santiago Tuxtla.
Datos del Registro Nacional de Datos de Personas Extraviadas o Desaparecidas indican que del 2010 a la fecha, en Veracruz hay 722 denuncias de personas desaparecidas en la entidad, la mayoría en la zona conurbada Veracruz-Boca del Río, en donde converge la fosa de Colina de Santa Fe.
Sobre el reconocimiento de las víctimas, solamente se ha logrado establecer la identidad del ex agente del Ministerio Público Pedro Huesca; se espera que la ropa y las credenciales encontradas en las mismas fosas, ayuden a dar con las víctimas que están reportadas como desaparecidos.

miércoles, 5 de octubre de 2016

Coahuila: más de 3 mil restos óseos hallados en un ejido (Video)

El Grupo Vida ha encontrado objetos como osos de peluche, blusas, zapatos, muelas, huesos calcinados e incluso una osamenta completa.
huesos coahuila

El ejido de Patrocinio, ubicado en el municipio de San Pedro de las Colonias, Coahuila, fue escenario de múltiples ejecuciones de personas, cuyos cadáveres eran calcinados en el desértico lugar; hasta ahora, justo ahí han sido hallados alrededor de 3 mil 147 restos óseos, presumiblemente humanos.
De acuerdo con José Ángel Herrera, subprocurador para la Investigación y Búsqueda de Personas no Localizadas, Atención a Víctimas, Ofendidos y Testigos, en los operativos de búsqueda que realizan autoridades  desde abril de 2015 en el ejido, se recuperó esa cantidad de restos, no obstante, sólo se ha podido cotejar el registro genético de una persona de las 36 muestras que se han podido analizar.
Las indagatorias de las autoridades locales han cubierto entre un 45 y un 50 por ciento del terreno, luego de una petición realizada por la agrupación civil Grupo Vida, que ha encontrado en Patrocinio objetos como osos de peluche, blusas, zapatos, muelas, huesos calcinados e incluso una osamenta completa que estaba esposada.
El subprocurador aseguró que, además de los huesos, han encontrado casquillos de bala calibre .22 en el ejido que tiene una extensión de 108 kilómetros cuadrados.
Testimonios de campesinos que frecuentaban el lugar afirman que se algunos de loscuerpos fueron “cocinados” en botes de aluminio, de los cuales llegaron a contar 80. Un pastor dijo que hace aproximadamente 4 años vio cuerpos maniatados colocados boca abajo.
Por su parte, las autoridades indicaron que algunos de los factores que dificultan el análisis de los hallazgos son el clima y carbonización de los restos óseos, mismos que han sido enviados a la Ciudad de México para su estudio.
(Con información de Zócalo Saltillo)

domingo, 10 de junio de 2012

Restos de más de 25 mil asesinados, a la fosa común de 2006 a 2011, revela PGR

Los altos costos y la falta de infraestructura impiden su conservación por más tiempo, lamenta
 
No pudieron ser identificados por las autoridades y nunca fueron reclamados por familiares, afirma
Gustavo Castillo García
 
Periódico La Jornada
Domingo 10 de junio de 2012, p. 17
Los restos de más de 25 mil personas asesinadas entre diciembre de 2006 y septiembre de 2011 fueron enviados a fosas comunes por no haber sido identificados por las autoridades ni reclamados por algún familiar, y esas son estimaciones que se han hecho a partir de la información que cada procuraduría ha vertido durante las recientes tres conferencias nacionales de procuración de justicia, revelaron funcionarios de la Procuraduría General de la República (PGR).
En el periodo mencionado, oficialmente se contabilizaron 47 mil 515 homicidios dolosos; de ellos, alrededor de cinco mil se desempeñaban como militares (marinos y soldados), policías federales, estatales o municipales; el resto, eran civiles.
De los más de 40 mil ciudadanos que fueron asesinados “en realidad no se investiga ni 30 por ciento de los casos en las procuradurías locales, y la mayoría se queda en el ámbito de las autoridades estatales, debido a que la Federación requiere que se acredite que el crimen fue cometido o esté relacionado con la delincuencia organizada.
El nivel de identificación en las procuradurías locales oscila entre tres y cuatro de cada 10 restos, y los otros seis o siete son enviados a la fosa común al cumplirse el periodo que marcan las legislaciones de cada entidad, que puede ser hasta de un año. Pero existen casos en los que en apenas dos meses se declaran no identificados y se envían a la fosa común.
De diciembre de 2006 a septiembre de 2011, de los más de 40 mil homicidios presuntamente relacionados con el crimen organizado, la PGR solamente tomó en sus manos mil 500 casos (entre ellos los restos localizados en las narcofosas de Tamaulipas, Durango y Chihuahua entre 2011 y 2012) y se obtuvo una eficacia de 70 por ciento en cuanto a identificación y entrega de los restos a sus familiares”. Alrededor de 450 restos fueron enviados a fosas comunes, señalaron los funcionarios entrevistados, los cuales participan en la elaboración del protocolo con el cual se pretende crear una base de datos de personas asesinadas y desaparecidas.
Las fuentes consultadas refirieron que uno de los grandes problemas que enfrentan las procuradurías locales para la identificación de las víctimas es la falta de infraestructura y recursos, ya que cada examen genético que se realice de manera completa tiene un costo que va de 15 mil a 20 mil pesos.
Existen casos, como ocurrió con la Procuraduría General de Justicia de Durango, donde han sido enviados a la fosa común más de dos mil restos entre 2006 y 2011, y de ellos 300 fueron localizados en fosas clandestinas e inhumados con trascabos y sin ninguna medida de preservación.
En esa entidad, la procuraduría local pidió a las personas que acudieron a tratar de identificar a sus familiares entre los restos localizados, que ellos costearan sus estudios genéticos para que las autoridades tuvieran con qué comparar los perfiles que se obtuvieran de los restos localizados.
Asimismo, se informó que a nivel nacional solamente existe el banco de datos genéticos que inició la PGR, que contiene los registros de ADN de los 72 migrantes ejecutados y las 193 personas inhumadas clandestinamente por los Los Zetas, algunos asesinados en Michoacán, Sinaloa, Durango, Coahuila, Guerrero, Chihuahua y Nuevo León.
Las entidades donde se registró, oficialmente, el mayor número de homicidios entre diciembre de 2006 y septiembre de 2011 son: Chihuahua, con 12 mil 439 casos; Sinaloa, 5 mil 487, Guerrero, 4 mil 293; México, con 2 mil 118; Tamaulipas, 2 mil 583; Michoacán, 2 mil 295, Nuevo León, 2 mil 104; Coahuila, mil 211; Durango, 2 mil 601, y Baja California con 2 mil 275.
En mayo de este año, el primer visitador de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, Luis García López-Guerrero, señaló que en 80 o 90 por ciento del país no existen condiciones para conservar los cadáveres por tiempos prolongados para su estudio e identificación, a tal punto que en varias entidades ni siquiera hay servicio médico forense, por lo que las autopsias son realizadas en agencias funerarias privadas. Además, dio a conocer que las estadísticas de esa institución habían cuantificado que entre diciembre de 2006 y diciembre de 2008 la cifra de personas fallecidas no identificadas ascendía a 10 mil 783.

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