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jueves, 23 de abril de 2015

EN EL “GOBIERNO” TODO AL REVÉS .- FRANCISCO RODRÍGUEZ


Parece una huella enigmática ‎del “gobierno” hacer todas las cosas al revés. A veces, el estigma adquiere connotaciones realmente peligrosas. Cuidarlos y cuidarse es la única receta para el equilibrio cardíaco.
Todo mundo se ajusta los cinturones y se pone tieso cuando declaran ponerse a combatir el hambre, la pobreza, el desempleo, la violencia, el narcotráfico o los medios. Ahí sí nadie les gana. Son los amos del despropósito. Lo hacen al revés.
‎Cuando se trata de crear líderes, si el “gobierno” es inteligente, lo hace con maestría, con gran tino. Cuando no lo es, trata de tocar la diana, y tiene que crearlos involuntariamente, le resultan esperpentos “marca llorarás”.
Con ese antecedente, a contrapelo de todos los países occidentales, donde las fuerzas motrices de la Nación crearon por consentimiento al Estado, nosotros no. En México, el Estado fue el verdadero creador de la Nación. Aunque parezca fantasía, así fue.
Y… el Estado creo a la Nación ‎. Para no buscar demasiado lejos, pues siempre ha sido así, a raíz de la consolidación del aparato estatal, los caudillos sonorenses fabricaron por designio a todos sus líderes interlocutores con poder prestado.
A pesar de que el mismo Álvaro Obregón había preguntado al que se parara enfrente “quién sería el que salvaría a México de sus salvadores”, él se erigió en Gran Dedo y ungió, después de sepultar los batallones rojos de la Casa del Obrero Mundial, a los nuevos líderes de los trabajadores del campo y la ciudad.
La creación de la Confederación Regional Obrera Mexicana fue plataforma inmejorable para catapultar a Luis Napoleón Morones‎ a integrarlo como secretario de Estado, en el primer intento exitoso de corporativismo. Luego, Morones fue el brazo armado que asesinó al caudillo, cuando buscaba la reelección.
Los sonorenses fueron los mejores aliados de los grupos regiomontanos para consolidarlos como jefes de la industria nacional. Todas las exenciones y excepciones –financieras, industriales, laborales, comerciales–, a través del “gestor” vasco Adolfo Prieto, fueron pocas para fortalecer sus consorcios.

Nuestra “aristocracia”, muy menor; provinciana

Al mismo tiempo, los sonorenses adquirían “bases sociales‎ y empresariales” para legitimar su gobierno ante al ansiado reconocimiento yanqui, indispensable para los créditos y las armas, en esa lucha encarnizada de facciones.
A los empresarios del Grupo Monterrey se les daban todo tipo de franquicias y reconocimientos.‎ Llegaron a ser miembros de consejos de administración y juntas de gobierno de casi todas las empresas, universidades e instituciones estatales de renombre. Un sobrino de Adolfo, Carlos Prieto, llegó a firmar los billetes que imprimía el Banco de México.
El chofer de Obregón‎, Tanis Mercado, favorecido por órdenes del caudillo con gasolina gratis, llego a controlar lo que después sería el pulpo camionero, empezando con la línea urbana capitalina Roma- Mérida, hasta hacerse del monopolio Estrella Blanca .Con el tiempo, sus descendientes fueron liquidados.
Al frente quedaron Carlos Hank, Rubén Figueroa y Roberto Alcántara. A la fecha sobrevive el menor de la dinastía Alcántara, hoy financiero y real propietario del pulpo camionero.
Emblemático, porque parece llevar el sello de la casa, resultó ‎el berrinche que montó la sociedad de piel “dorada”, la misma que era exaltada hasta el paroxismo en las páginas de sociales de aquél periódico Novedades, por el “Duque de Otranto” Carlos González López -Negrete y por Agustín Barrios Gómez, en su “Ensalada Popoff”, del viejo Excélsior.
Un desplegado a plana entera y color en el diario de los socialités mexicanos, El Heraldo de México, en el que los aristócratas mexicanos expresaban su furia e indignación ante la barbarie que había cometido Antenor Patino, el boliviano “Rey del Estaño”, dejó fiel testimonio de un acto propio de su decadencia.
Resulta que el simpático boliviano no les giró invitación en el verano de 1970 para acudir a la fastuosa inauguración de su hotel “Las Hadas”, en Manzanillo. En cambio, las albercas y las glamorosas salas de estar del balneario se vieron adornadas con las bellezas y los apetecibles palmitos de la aristocracia internacional y la realeza europea.
Los ricos locales, los Legorreta, Alarcón, Escandón, Lascuráin, Branif, Díaz Lombardo, Arrigunaga, hasta los Corcuera y demás prosapia de esa ralea, sintieron que se les movía el piso y protestaron públicamente contra la ofensa del pobre de Antenor.
Incluso, pidieron que la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas cancelara el funcionamiento del aeropuerto que el boliviano había mandado construir para que aterrizaran las naves de los ricos europeos. A la fecha es el aeropuerto internacional Playa de Oro, de Manzanillo.
Un periodista provinciano de Colima, Humberto Silva, consiguió una entrevista con el magnate boliviano. A pregunta específica de por qué había actuado así, Antenor contestó que se trataba de gente menor, cuya riqueza y modales eran provincianos, que desmerecían frente a la auténtica aristocracia.
Los calificó como clientes asiduos de hoteles de paso en Acapulco, consumidores de tiempos compartidos y restaurantes de menús baratos que no tenían el perfil de la clientela que buscaba para el conjunto de “Las Hadas”, en ese tiempo considerado uno de los más bellos y caros del mundo.

Un país de juniors y herederos

‎Fue el primer revés escandaloso sufrido en carne propia por los herederos de la aristocracia pulquera. El segundo lo dio involuntariamente el gobierno, pues al no poder fabricar más dinero ante la crisis, no pudo rescatar las malhadadas “inversiones de portafolios” que habían quebrado al Grupo Monterrey.
Las malas decisiones del Grupo Alfa, que abarcaba mucho y apretaba poco, acabó con la fortuna empresarial de los regiomontanos, hasta que se quedaron sin liquidez.
Al final, el único que la tenía era Roberto González Barrera “El Maseco”, ¡el que fabricaba las tortillas de maíz! ¡Qué escándalo! Le habían sembrado todos los obstáculos para ingresar al selecto club de milmillonarios y ahora los dejaba en un ridículo afrentoso.
‎Hubo herederos y juniors de todo en esta nación, desde los de Atracomulco, que heredaron la corona del gobernador Isidro Fabela, a través de su sobrino, Alfredo del Mazo Vélez, ungido con el negocio de los recursos hidráulicos y la irrigación. Ruiz Cortines nunca los dejó pasar.
De William Jenkins, con el fabuloso negocio de la “cadena de oro” de cines, teatros y espectáculos. De los banqueros porfirianos, a través de los Legorreta, Chauvet y compañía que reventaron cuando trono el primer pistache de la crisis de la Bolsa en 1981.
Los agricultores “nylon” del Noreste tamaulipeco, algodoneros financiados y apapachados por el Estado para producir en condiciones ventajosas del mercado textil y de las manufacturas durante la Segunda Guerra. Los Longoria y sus bancos quedaron como un ejemplo de lo que es inventar financieros y agricultores improvisados a escala.
En el periodismo nacional, los herederos del tribuno de derecha Félix F. Palavicini y la familia Lanz Duret, en El Universal. En el sindicalismo burocrático, los de las huestes sindicales de El Colorado Sánchez Mireles y de Jesús Robles Martínez, hasta el esperpento del líder emergente de la CTM.
Un pobre ‘pirrurris’, Gamboa Pascoe, favorecido por la fortuna, yerno de Jesús Yurén –uno de “los cinco lobitos”, ex dirigente de la Federación de Trabajadores del DF– que heredó el liderazgo a la muerte del viejo cacique.
Ahora, el acomplejado “líder ” devela, en su nombre y representación una estatua de bronce, mandando a la bodega la de Fidel Velázquez, el que hizo posible la existencia de su pobre estirpe. ¡Vaya ridículo el de esa gentecita!

No hay quien compre; no habrá quien produzca

Y ahora , los toluquitas van por los medios. Argumentan que la nación requiere el margen de maniobra necesario para hacer todas las labores de patio, usted sabe, desorientar, divagar, difuminar, diversificar lo sucedido. Ya dieron el primer zarpazo.
El Estado creó a la nación, pero ésta ya le queda chica. No estira para cobijar todo el páramo de la miseria. Salen del país y no les alcanzan las revistas de papel cuché para cubrir sus necesidades. Su ego inflado merece otro tratamiento. Necesitan sus propios medios.
El Hola! de petatiux y las pasarelas de moda con sus diseños de gran estilo y de prêt-à-porter no son suficientes. Los descobijan. Los evidencian demasiado. El animal mediático voltea hacia todos lados y no encuentra en quien cebarse.
Están llegando a sentir que si la pobreza se ha extendido demasiado, no hay quien cubra los impuestos para las necesidades apremiantes de la nómina de sus cuates y de su caja chica. Tampoco hay quien compre y dentro de poco ya no va a haber quien produzca.‎ Son leyes del mercado.
Ante el colapso del circo, antes que una rebelión social, deberían crear otra Nación, o buscar otros apoyos para recargarse.‎ Ahí está el sector económico del narcotráfico, les recuerdan sus asesores áulicos, pero responden que para eso no tienen interlocutores.
Fox no llena esos zapatos. Le quedan muy grandes, aunque él jure por ésta que sí puede. Ya propuso una holding marihuanera. Ahora apuesta por el diálogo. No es el negociador que se busca. Apúntense. Hasta que hay una vacante que no quieren absorber los toluquitas!
Necesitan contratar alguien de experiencia.
¡No vaya a ser que lo hagan al revés‎!

Índice Flamígero: Incompleto, cojo, mocho con los “moches” es el tan cacareado Sistema Nacional Anticorrupción recién aprobado en el Congreso. En 10 puntos, el colega Jenaro Villamil muestra su cortedad e inutilidad: 1.-Se mantiene el fuero a alcaldes, legisladores y gobernadores. 2.-No se harán públicas las declaraciones patrimoniales y de intereses del titular del Ejecutivo federal y de los Ejecutivos estatales. 3.-La Auditoría Superior de la Federación sólo hará investigaciones del gasto presupuestal “en tiempo real” para planear auditorías futuras. 4.-No se ponen topes y candados al gasto en comunicación social del gobierno federal y de los gobiernos estatales. 5.-No se establecen nuevos mecanismos para sancionar a la corrupción en el Poder Judicial. 6.-No se desarrollan esquemas necesarios de inteligencia financiera para combatir lavado de dinero. 7.-Se mantienen limitadas las funciones de la Secretaría de la Función Pública. 8.-Con este sistema no se podrán prevenir ni evitar nuevos casos como la Casa Blanca de Peña Nieto, la de Malinalco de Videgaray o las de Osorio Chong en Las Lomas. 9.-Tampoco se evitará el reparto discrecional del presupuesto que permiten los “moches”. 10.-No se crean espacios más amplios de participación ciudadana.

lunes, 27 de mayo de 2013

Los hijos del privilegio

PROCESO 1908
Si el poder en México se configuró a partir del reparto del botín revolucionario y se prolongó en los “cachorros de la Revolución” –la identificación que Vicente Lombardo Toledano dio a Miguel Alemán Valdés en 1946 y sirvió para referirse a los herederos de la hegemonía política–, en el siglo XXI todo sigue en manos de las descendencias: Los cachorros de los cachorros de la clase política.
Entre los nuevos funcionarios federales hay parientes de expresidentes, hijos de exsecretarios de Estado o de extitulares de las paraestatales, integrantes de familias con poder caciquil en los estados por vía política o empresarial.
El caso paradigmático tiene un nombre, el que designa a una ciudad muy pequeña –de menos de 100 mil habitantes– pero que es centro de convergencia de un puñado de familias unidas por relaciones políticas y consanguíneas, al estilo feudal, que son núcleo del poder y la riqueza del régimen priista: Atlacomulco.
Con seis décadas ostentando el poder en el Estado de México, los integrantes del llamado Grupo Atlacomulco han sido secretarios de Estado, subsecretarios, titulares de paraestatales y gobernadores, y sin menoscabo del poder local alcanzaron en 2012 un añejo anhelo: la Presidencia de la República.
Enrique Peña Nieto es hijo de Gilberto Enrique Peña del Mazo –hijo del extinto cacique de Acambay, Severiano Peña, y primo del exgobernador mexiquense y exsecretario de Estado Alfredo del Mazo González– y de María del Perpetuo Socorro Ofelia Nieto Sánchez, prima del exgobernador mexiquense Arturo Montiel. Del Mazo en 1987 y Montiel en 2005 fracasaron en sus intentos por alcanzar la Presidencia.
Alfredo del Mazo Maza, hijo del exgobernador y primo de Peña Nieto, hoy dirige Banobras. Por parentesco político, el clan Del Mazo llegó también a la Secretaría de Desarrollo Social, donde se designó subsecretario a Ernesto Nemer, cuya esposa es Carolina Monroy del Mazo, hija del influyente político Juan Monroy Pérez y sobrina de Del Mazo González.
Pero el Estado de México ha dado más de esos frutos: El subsecretario de Gobernación, Luis Miranda Nava, es hijo de Luis Miranda Cardoso, expresidente del Tribunal Superior de Justicia de esa entidad; y la subprocuradora jurídica de la PGR, Mariana Benítez Tiburcio, es hija de Humberto Benítez Treviño, exprocurador general del salinismo y ahora brevemente titular de la Procuraduría Federal del Consumidor, destituido por el escándalo que protagonizó su otra hija, Andrea, la ahora llamada Lady Profeco.

Familias presidenciales

Andrés Massieu Fernández, coordinador de Mensaje Institucional de Los Pinos, es hijo de Andrés Massieu Berlanga, quien fue secretario particular de Carlos Salinas de Gortari en la Presidencia.
Hace casi 19 años José Francisco Ruiz Massieu fue asesinado. Secretario general del PRI, perfilado para presidir la Cámara de Diputados, era uno de los políticos más poderosos del sexenio de Salinas de Gortari, cuya hermana Adriana fue su esposa.
Hoy su hija Claudia, sobrina favorita de Carlos y ahijada de Raúl, es la secretaria de Turismo de Peña Nieto.
Aun sin parentesco consanguíneo hay lazos. Un contratista de Pemex de origen veracruzano, socio en negocios inmobiliarios del exgobernador Fidel Herrera Beltrán, está casado con Gabriela, una hermana de Ana Paula Gerard, la actual esposa de Carlos Salinas y, por lo tanto, es su concuño: José Antonio González Pereyra.
González Pereyra es padre del director del IMSS, José Antonio González Anaya. Aunque no tiene vínculo consanguíneo con los Salinas-Gerard, González Anaya fue subordinado de Ana Paula cuando ella era secretaria técnica del gabinete económico de Salinas, con tan buena estrella que el entonces presidente lo nombró subsecretario de Hacienda.
Al finalizar 2012 hubo reunión familiar en la casa de González Pereyra en Coatzacoalcos. La prensa local dio cuenta de la concurrencia y destacó la asistencia de Salinas y del nuevo director del IMSS.
Las reuniones, sean por celebración o por duelo, sirven para el encuentro entre los clanes del poder. Así ocurrió el 3 de abril de 2012. Entonces presidente, Felipe Calderón quiso rendirle homenaje de Estado al recién fallecido exmandatario Miguel de la Madrid en Palacio Nacional. A la ceremonia acudieron la nomenclatura priista, Salinas de Gortari incluido, y el gabinete de Calderón. El orador fue Enrique de la Madrid.
El pasado 11 de diciembre Enrique de la Madrid había sido nombrado director general del Banco Nacional de Comercio Exterior. Seis años atrás Calderón lo había hecho director de Financiera Rural.

Herederos del PRI-PAN

El caso de Enrique de la Madrid no es el único de quienes, descendientes de “la familia revolucionaria”, lograron sortear la alternancia.
Dionisio Alfredo Meade y García de León fue funcionario del sector hacendario, diputado priista entre 1997 y 2000 y subsecretario de Gobernación con Vicente Fox.
Su hijo José Antonio Meade Kuribreña llegó a secretario de Energía y de Hacienda con Calderón. El actual canciller inició su carrera en la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar) en los noventa y en el Instituto de Protección al Ahorro Bancario (IPAB), cuando su padre era el diputado presidente de la Comisión de Hacienda.
Como su hermano José Antonio, Lorenzo Meade ha desarrollado su trayectoria en la Consar y el IPAB, organismo éste donde recientemente se convirtió en secretario ejecutivo.
Por vía materna los hermanos Meade también tienen abolengo: Su tío abuelo fue Daniel Kuri Breña, uno de los fundadores del PAN en 1939.
Otro caso es el de Lía Limón, actual subsecretaria de Gobernación. Exlegisladora del PAN, al que renunció el año pasado, es hija de quien fuera secretario de Educación en el sexenio zedillista, Miguel Limón Rojas, y exesposa de Luis Carlos Ugalde, el presidente del IFE cuya salida ocurrió tras la cuestionada elección de 2006 que llevó al triunfo a Calderón, de quien Lía era asesora.
Humberto Castillejos Cervantes, hoy consejero jurídico de la Presidencia, pasó por el gobierno de Vicente Fox como asesor de Eduardo Medina Mora. Su padre fue el litigante Marcos Castillejos Escobar (asesinado en 2008), quien era suegro del mando policiaco calderonista Luis Cárdenas Palomino. Años antes había sido director de reclusorios en el Distrito Federal y subprocurador de la República.
Otro caso: El subsecretario de Hacienda, Miguel Messmacher Linartas, cuyo padre, Miguel Messmacher Tscherniavsky, es un personaje de amplia trayectoria a la sombra de personajes del PRI y el PAN. Fue asesor de Manuel Bartlett en el gobierno de Puebla.
Messmacher Linartas desarrolló su carrera en la Secretaría de Hacienda y su primer puesto, en 2001, fue como asesor de un subsecretario del ramo, el mismo que ocupaba su padre en Gobernación en el mismo sexenio.
Una más: La ratificada tesorera general de la Federación, Irene Espinosa, es hermana de la excanciller Patricia Espinosa Cantellano.
Pero no todos los herederos del poder se acomodaron con Peña Nieto.
El madracista Federico de la Madrid Cordero, también hijo del expresidente Miguel de la Madrid, no tiene empleo. Tampoco el secretario de Comunicaciones y Transportes calderonista, Dionisio Pérez-Jácome, aunque su padre, el veterano priista veracruzano del mismo nombre, es presidente del Comité de los Juegos Centroamericanos y del Caribe 2014.

Dinastías

En la Secretaría de Educación Pública el director de Asuntos Internacionales es Jesús Mario Chacón Carrillo. Lleva tres décadas en el servicio exterior y es descendiente del general Plutarco Elías Calles, fundador del PRI.
Pero hay otras estirpes fundacionales: Subordinado al secretario de Gobernación está Manuel Gómez Morin Martínez del Río, nieto homónimo del fundador del PAN y medio hermano de Juan Pablo Gómez Morín Rivera, nieto del pintor Diego Rivera, cuya hija Guadalupe fue priista.
Juan Pablo fue presidente del Instituto de Administración y Avalúos de Bienes Nacionales con Fox y Calderón. Manuel fue director de Radio, Televisión y Cinematografía con Fox, diputado federal (2003-2006) y ahora director de Cultura Democrática y Fomento Cívico. Su jefe inmediato es Miguel Ángel Osorio Chong.
El oficial mayor de la Secretaría de Agricultura es el priista Marcos Bucio Mújica, en tanto que su hermano Ricardo fue nombrado en el sexenio de Calderón titular del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación y ratificado por Peña Nieto en ese cargo. Doble estirpe revolucionaria: son nietos de los generales Franco Bucio y Francisco J. Múgica.
Como director de la Comisión Nacional de Zonas Áridas (Conaza) fue nombrado Abraham Cepeda, bisnieto del general carrancista Abraham Cepeda de la Fuente, cuyo hermano, el general Rafael Cepeda, fue gobernador del Estado de México en 1916. El abuelo del director de la Conaza fue Ignacio Cepeda, gobernador de Coahuila en los cuarenta.
Con siglas distintas al PRI, el revolucionario apellido tabasqueño Garrido se perpetúa en gobernadores próximos a Peña Nieto: El perredista de Morelos, Graco Ramírez Garrido, y el verde de Chiapas, Manuel Velasco Coello. La madre de Manuel es Leticia Coello Garrido y su abuelo paterno fue el gobernador chiapaneco Manuel Velasco Suárez.
Hijo de la exprimera dama Marta Sahagún, Fernando Bribiesca es diputado federal, compañero de bancada de René Fujiwara, el nieto de Elba Esther Gordillo, cuya hija, Mónica Arriola, es senadora. Los tres son legisladores por el Panal, partido fundado por la defenestrada dirigente magisterial y que hasta 2011 presidió Jorge Kahwagi, hijo del homónimo empresario.
Sin antepasados revolucionarios pero sí de abolengo priista hay otros casos: Ernesto de Lucas Hopkins es titular de Proméxico; su tío, el veterano priista Guillermo Hopkins, es presidente del IPAB, una instancia con casos similares, pues además de Hopkins y Meade el vocal es Óscar Levín Coppel, hombre de permanencia en la alternancia.
Está asimismo el caso del director de Pemex, Emilio Lozoya Austin. Hijo de Emilio Lozoya Thalmann, quien fue director del ISSSTE y secretario de Energía con Salinas de Gortari. En los cincuenta, el abuelo de Lozoya Austin, Jesús Lozoya, fue gobernador de Chihuahua.
Aunque Lozoya Austin no ocupó cargo alguno en los gobiernos panistas, fue directivo de la firma española OHL, una de las constructoras más favorecidas por el gobierno de Calderón con contratos de obra.
La lista sigue: el subsecretario de Hacienda Fernando Galindo Favela es hijo de Raúl Galindo Quiñones, sinaloense asentado en el Estado de México, donde ocupa un cargo estatal y cuyo hermano Heriberto (con una larguísima trayectoria en el servicio público) es diputado por Sinaloa y colaborador de César Camacho en el PRI.
La socialité Silvana Beltrones, hija del influyente líder de los diputados priistas, Manlio Fabio Beltrones, es directora de Gestión Estratégica del Fonatur. Su esposo, Pablo Escudero, es senador verde.
Alejandro Ismael Murat Hinojosa es el nuevo director del Infonavit. Su carrera política se inició en 2003, cuando su padre, José Murat, gobernaba Oaxaca y el joven logró ser diputado federal. Hoy su padre es el coordinador ejecutivo del Pacto por México.

Incubando cachorros

Como el de Murat, hay más casos de cacicazgo regional.
El coronel Honorato Austria y su hermano Francisco mantuvieron un cacicazgo en la Huasteca Hidalguense de los treinta a los ochenta. Su sobrina, Carolina Viggiano Austria, esposa del gobernador de Coahuila, Rubén Moreira, es hoy directora de Consejo Nacional de Fomento Educativo.
También hay clanes por la vía empresarial. El secretario de Agricultura, Enrique Martínez, y el de Energía, Pedro Joaquín Coldwell, pertenecen a familias que han marcado la historia en sus respectivas entidades: Coahuila y Quintana Roo. Pasa lo mismo con el titular de la Comisión Nacional del Agua, David Korenfeld, hijo de una adinerada familia mexiquense.
Con la fórmula del éxito en lo local, los hijos de connotados priistas ya ocupan cargos en los estados: Miguel Cavazos, hijo de Manuel Cavazos Lerma, es titular de Oportunidades en Tamaulipas; Rubén Figueroa Smutny, del centenario clan Figueroa, es diputado local en Guerrero. Roberto Albores Gleason, hijo del exgobernador chiapaneco Roberto Albores Guillén, es senador y líder del PRI en Chiapas.

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