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miércoles, 24 de diciembre de 2014

Detienen a periodista Sanjuana Martínez en PGR de Nuevo León


MIÉRCOLES 24.DIC.14


sanjuana
La periodista Sanjuana Martínez fue detenida por la PGR en Nuevo León, por un supuesto delito cometido en 2012.
Desde su cuenta de twitter, la periodista informó de su detención:
Como sí fuera una peligrosa delincuente @PGR_NL me cita en este momento a declarar como inculpada de un supuesto delito cometido en 2012.

miércoles, 18 de junio de 2014

Amenazan de muerte a Ackerman y Sanjuana Martínez

amenazados

(18 de junio, 2014).- “Ojalá te maten”, fue el mensaje publicado desde la cuenta de Twitter @Asael_Welch, dirigido al catedrático de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), John M. Ackerman, provocando reacciones de distintos intelectuales, periodistas y usuarios de la red social, quienes han manifestado su respaldo al académico.
El investigador Edgardo Buscaglia señaló a través de su cuenta, que “una amenaza contra John Ackerman es una amenaza contra todas las personas que luchamos por la libertad y justicia integral”.
Sin embargo, la persona detrás de @Asael_Welch siguió amenazando por la misma vía; esta vez, pidió que “ojalá” un narcotraficante matara a la periodista San Juana Martínez.
Al respecto, John Ackerman recordó un texto donde éste refiere que “en Twitter y las redes sociales también proliferan los famosos Peñabots: Son usuarios falsos o anónimos que reciben salarios desconocidos para golpear a los adversarios e implementar una guerra sicológica en las redes sociales”.
Su comportamiento, señala Ackerman, sigue al pie de la letra la estrategia del Grupo de Investigación en Inteligencia Amenaza Conjunta (Joing Threat Research Intelligence Group-JTRIG) que utiliza el gobierno de EE.UU, para negar, interrumpir, degradar y engañar (Deny, Disrupt, Degrade, Deceive) a sus adversarios por medio de estrategias de infiltración en las redes sociales.

A través de su cuenta, Ackerman señaló que sólo se tratan de amenazas del “Nuevo PRI” que definió como “más de lo mismo”. El investigador declaró que “quienes amenazan desde el anonimato evidentemente no saben que el IP de su computadora se registra con cada tweet”.
“No permitiremos que ensucien redes [sociales], nuestro último reducto de libertad de expresión. Amenazas revelan desesperación autoritaria. Vamos bien”, escribió.

REVOLUCIÓN TRESPUNTOCERO se solidariza con John Manuel Ackerman y Sanjuana Martínez, respaldando su lucha por ejercer la libertad de expresión.

domingo, 8 de junio de 2014

Sanjuana Martínez: combativa reportera contra los del poder político y el machismo

I. En todas partes se cuecen habas de poder: el narcotráfico, la clerecía, la política y sus partidos, pero desde las trincheras del periodismo combativo, Sanjuana Martínez enfrenta las tragedias de mujeres torturadas por ese machismo que llega incluso hasta el homicidio, exhibiendo los “abusos de un hombre con poder”, con el que sádicamente las atacan. Es una luchadora por los derechos humanos de mujeres y niños, implacable crítica de la pederastia clerical e insobornable en el cumplimiento de su trabajo, particularmente ejercido al máximo en la prensa escrita. Con su muy bien afianzada formación de periodista y su labor en las trincheras que apuntala su inteligente pasión sicoanalítica, nos presenta su libro Las amantes del poder. Los escandalosos usos y abusos del poder público en la vida privada, donde hizo que esas flores femeninasabrieran sus pétalos para mostrarnos sus tragedias.
II. Son ocho entrevistas que muestran a los “amorosos” (¡oh, Sabines!) que terminan siendo los coléricos malvados que maltratan a sus amantes, las injurian, abandonan, golpean y se desentienden de sus hijos, o se los quitan con la complicidad judicial. Son trogloditas del desamor, y Sanjuana Martínez los exhibe como lo que son: la canalla en el umbral del feminicidio. Algunas entrevistas son tan desgarradoras que no se pueden leer de un jalón, como la terrorífica “El nazi casinero con Calderón”. Y en esa red de abusos están coludidos diputados federales, senadores, funcionarios, etcétera. Esposas o amantes, da lo mismo para esas sabandijas que ya sean gobernadores, ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación o funcionarios del poder presidencial, se regodean en el poder y la corrupción que, como vasos comunicantes, alimentan la violencia criminal. Maritza Díaz Hernández versusEnrique Peña; Ana María Orozco Castillo versus Genaro Góngora Pimentel; Maude Versini versus Arturo Montiel; Talía Vázquez Alatorre versus Juan Iván Peña Néder; Christiane Flores Campos versus Jorge Aristóteles Sandoval Díaz; Diana Pandoversus Luis Téllez; María Gómez Rivera versus Sergio García Ramírez.
III. Hay una octava entrevista deducida del escándalo sadomasoquista de la pareja conformada por Rosario y Carlos, en su fugaz nidito de amor, que dio a luz negocios, conspiraciones y chantajes; con sus padrinos de ramo y lazo Carlos Salinas y Diego Fernández de Cevallos –apodado la Ardilla, porque no salía de Los Pinos salinistas para sus transas–, cuando Televisa, Peña, López-Dóriga y Loret de Mola atacaron a López Obrador para que esa caricatura de Romeo y Julieta terminara con Rosario refugiándose en el peñismo y Ahumada en la cárcel… Sanjuana Martínez obtiene su maestría periodística de reportera de investigación y máxima singularidad por la crítica en la entrevista sin entrevista: Rosario Robles-Carlos Ahumada, tal para cual en las maniobras del amor-negocios y difamaciones contra los que querían quitar de en medio. Y nos muestra con hechos e información, que “los hechos son subversivos. Subvierten las afirmaciones tanto de líderes elegidos democráticamente como de dictadores, de biógrafos y autobiógrafos, de espías y héroes […] Subvierten las mentiras, las medias verdades, los mitos; todos esos discursos fáciles que confrontan a los hombres crueles” (Timothy Garton Ash, Los hechos son subversivos, Tusquets).
Ficha bibliográfica:
Autora: Sanjuana Martínez
Título: Las amantes del poder. Los escandalosos usos y abusos del poder público en la vida privada
Editorial: Planeta, colección Temas de Hoy, 2014

martes, 10 de julio de 2012

Mi primera prisión. Sanjuana Martínez



El título de este artículo corresponde a un texto del periodista Ricardo Flores Magón publicado el 18 de mayo de 1908 desde la Cárcel del Condado, encarcelado por participar en los luchas estudiantiles contra la tercera reelección de Porfirio Díaz en la presidencia de México.
Es un homenaje a Flores Magón, precursor intelectual de la Revolución Mexicana y fundador del periódico “Regeneración”, un medio independiente desde donde criticó el sistema judicial corrupto de la dictadura porfirista, provocando finalmente su encarcelamiento y después su exilio a Estados Unidos.
La lucha por denunciar el sistema judicial corrupto de México tiene siglos. Y poco han cambiado las cosas en la inoperante y deficiente procuración de justicia y en el sacrosanto estamento de los jueces, ministerios públicos y magistrados.
Las prisiones están llenas de gente inocente, mientras los delincuentes y grandes capos del crimen organizado se pasean por las calles con absoluta impunidad. La cárcel, ya se sabe, es para los pobres. Los que tienen dinero salen o nunca son detenidos. La igualdad ante la ley es una quimera.
Se han preguntado ustedes ¿cuántos jueces han sido asesinados por el crimen organizado en México? Sabemos que hay más de 60 mil muertos, 40 mil desaparecidos o 110 periodistas asesinados. Pero ¿qué pasa con los jueces que se supone están combatiendo desde la vía penal a los narcotraficantes, sicarios y delincuentes de los distintos cárteles de la droga? ¿Cuántos han asesinado como consecuencia de su trabajo comprometido y sus duras sentencias?…
Peor aún: ¿cuántos jueces sin rostro hay en México, como los cientos que hubo en Colombia protegidos por su lucha contra los grandes capos del narcotráfico?… Que yo sepa ninguno, o tal vez, demasiado pocos para ser noticia. Seguramente habrá jueces que arriesgan su vida para hacer justicia, pero insisto no hay tantos como para convertirlos en noticia de primera plana. 
La corrupción de una parte del poder judicial es evidente y transparente en este aspecto y otros tantos. Por eso, cuando una persona se ve inmersa de manera involuntaria en la maquinaria judicial mexicana se introduce en una verdadera pesadilla, un auténtico calvario interminable de irregularidades y excesos.
Algunos jueces en este país se creen Dioses. Seres superiores que al mover el dedo acusador dictaminan el destino manifiesto de los ciudadanos, por encima de cualquier bien común. Están allí dirigiendo las vidas de los procesados y no son capaces casi nunca de tocarse el corazón para dictar una sentencia injusta o improcedente, algo que muchas veces significa la ruina de muchos ciudadanos. 
Algunos podrán considerar que yo tuve mala suerte porque mis dos asuntos civiles de “convivencia” y “alimentos” le fueron asignados a la jueza Luz María Guerrero Delgado de Leija, una mujer que denuncie desde el 2008 en un reportaje publicado en La Jornada, por secuestrar a la directora de Alternativas Pacíficas, un refugio para mujeres maltratadas y llevarse a dos menores a punta de pistola para entregárselos a su padre poderoso acusado de violencia familiar. 
Sin embargo, yo no creo en las casualidades, por eso acudí con la presidenta del poder judicial Graciela Buchanan a solicitarle que la jueza Guerrero Delgado se excusara en mis asuntos debido al odio manifiesto que ya había mostrado contra mi y la parcialidad para favorecer a la parte contraria. Me atendió su secretario y me dijo que eso no tenía nada que ver. No hicieron nada. La jueza denunciada incluso ante organismos internacionales por violar la secrecía de un albergue para mujeres maltratadas y proteger a agresores con sus polémicas decisiones judiciales continúo todos estos años ejerciendo sin problema su cuestionado trabajo. Esperé once meses, para comprobar que el odio manifiesto contra mi, aumentaba. 
Seguramente la jueza Guerrero Delgado de Leija seguirá trabajando como si nada hubiera pasado. El sistema está hecho para que las denuncias ante el Consejo de la Judicatura sirvan para dos cosas: para nada y para nada. Estoy consciente que detrás de muchas decisiones injustas de los jueces está el dinero. Los abogados ofrecen cantidades ingentes para conseguir fallos favorables. El dinero que corrompe a los jueces y magistrados, es del conocimiento pleno de sus jefes, incluso de los gobernadores.
En Nuevo León, por ejemplo, quien domina parte del aparato de decisiones judiciales de grandes casos es Humberto Medina Ainslie, padre del gobernador del PRI, Rodrigo Medina, a través de su poderoso despacho familiar de abogados. Me dicen que no hay asunto difícil que se le resista. Es un negocio redondo. El señor lo consigue todo, gracias a la falta de independencia del poder judicial del estado. Reporte Índigo dirigido por Ramón Alberto Garza es de los pocos medios locales que se han atrevido a denunciar la corrupción de la familia Medina y su enriquecimiento. 
Mi historia es la historia de miles de mujeres en México que se ven envueltas en un sistema judicial arcaico que no permite la equidad entre los procesos de “alimentos y convivencia”; ambos deberían estar unidos y entrelazados. Mi historia es la de miles de mujeres solas que sacan adelante a sus hijos a falta de una pensión y ante la ineficiencia del Estado para hacerla efectiva. Mi historia es la de miles de mujeres que viven la angustia de un sistema de justicia inoperante en materia de violencia familiar; miles de mujeres que padecen el desprecio institucional; miles de mujeres envueltas en tortuosos procesos civiles que terminan por arruinarles su vida y la de sus hijos.
Mi espíritu guerrero se revela contra este destino manifiesto. Esta vez denuncié a una jueza corrupta, pero otras veces más, he denunciado a un buen número de magistrados por decisiones injustas e ilegales, que vulneran los derechos humanos, las garantías individuales de mexicanos y extranjeros. He ido a las prisiones, he contado las historias de las víctimas del sistema judicial corrupto, he denunciado sus arbitrariedades a través de casos concretos de abusos; he narrado las aberraciones judiciales que miles de personas padecen.
Si este es el precio que hay que pagar en México por denunciar un sistema judicial corrupto, estoy dispuesta a correr el riesgo. No pienso callarme. Seguiré en pie de lucha. Ahora más que nunca me siento fortalecida por el apoyo de tanta gente, por el cariño de familia, amigos y colegas. Algún día, la denuncia no provocará venganza, sino acción contra el denunciado, no contra el denunciante. 
Urge una reforma del poder judicial, una reforma de la procuración de justicia, especialmente una reforma de la impartición en materia familiar. Necesitamos reformar nuestro sistema, preparar a los jueces, destituir a los corruptos y favorecer a los honestos. Y conseguir la anhelada independencia judicial. 
La noche cae en la prisión de El Alamey. El calor es sofocante, fétido. Las mugrientas paredes relucen ante la luz de una lámpara incandescente encendida siempre. Un lavabo inservible, un inodoro pestilente y un agujero por donde entran y salen las cucarachas irónicamente libres. Aquí están hacinados los mendigos, la escoria humana que afea las ciudades. Los guardan por unas horas: hay drogadictos, rateros, niños halconcitos, trabajadoras sexuales, agresores de mujeres, peleoneros de arma blanca, golpeadores de riñas callejeras. Algunos están sin camiseta, otros más en calzoncillos, entran tísicos, sarnosos, cojos, hombres en sillas de ruedas, sanguinoleontos, con las huellas de la batalla, con un ojo morado, borrachos, libidinosos; agitadores, subversivos, alteradores del orden y de las buenas conciencias…Es un almacén de carne humana de segunda; el infeliciaje, el lumpen de nuestra sociedad.
Estoy aquí, mientras afuera nos peleamos unas elecciones; mientras afuera los brotes de revolución estudiantil intentan impedir un fraude electoral. Estoy aquí mientras el PRI quiere instaurar otra vez una dictadura.
Y leo a Flores Magón en un texto de 1908 desde la cárcel, que bien podría haber sido escrito hoy: “Antes de la cinco de la mañana, los gruesos bastones de los capataces despertaron a la gente, golpeando con fuerza el pavimento cerca de la cabeza de los presos…. Comenzó a clarear el día y pudimos vernos bien los rostros, lívidos por el hambre y dos noches sin dormir. Supimos que había más de sesenta presos políticos en diferentes departamentos de la cárcel y varios centenares en la comisarías; supimos también que durante la noche había habido tumultos en varios barrios de la Capital… Así terminaron aquellas jornadas que pudieron ser el principio de un movimiento revolucionario; pero que en realidad fue el postrer sacudimiento de un cuerpo que se entrega al reposo…”.
Y termina: “Muy pronto un movimiento mejor orientado sacudirá ese cuerpo que parece muerto (México), más ya no serán manos vacías las que disputen la victoria a los puños armados de la Dictadura. Los sables de los cosacos ya no caerán impunemente sobre las cabezas de los ciudadanos…”.
Sigamos denunciando las injusticas, no formemos parte del silencio cómplice que nutre un sistema corrupto y corruptor, un sistema que entre todos, tarde o temprano lograremos cambiar, para cambiar a México.

domingo, 10 de octubre de 2010

Paco Ignacio Taibo II "El Estado de la Nación" Feria alternativa para leer en libertad

Paco Ignacio Taibo II y Ricardo Ruíz Tertulia El Estado de la Nación



Marti Batres y Diego Valadés Tertulia El Estado de la Nación 2



Manuel Oropeza y Hector Díaz Polanco Tertulia El Estado de la Nación 3



Sanjuana Martínez Tertulia El Estado de la Nación 4



Paco Ignacio Taibo II y Marti Batres Tertulia El Estado de la Nación 5



Manuel Oropeza y Hector Díaz Polanco Tertulia El Estado de la Nación 7



Marti Batres y Sanjuana Martínez Tertulia El Estado de la Nación 8

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