lunes, 2 de junio de 2014

En México, todo para OHL


La constructora española OHL tiene abiertas las puertas de una nación entera: México. La empresa tuvo la visión de entrar por la entidad mexiquense cuando su gobernador era Enrique Peña Nieto; ahora empieza a ser beneficiada con contratos millonarios, sin importar que su historia no sea transparente o sus competidores –en ambos lados del Atlántico– se quejen de favoritismo en las licitaciones. Las relaciones de esa compañía con la clase política mexicana le garantizan un futuro dorado.
MADRID.- La concesión para construir, operar y explotar la autopista Atizapán-Atlacomulco, en el Estado de México, que el gobierno de Enrique Peña Nieto otorgó el pasado marzo a la constructora española OHL, ratifica el vaticinio de que la empresa de Juan Miguel Villar Mir será la privilegiada de este sexenio.
Esta concesión causó resquemor en el sector de la construcción en México “porque hubo irregularidades y falta de transparencia”, pero también en España. “Entre ejecutivos de otras empresas constructoras (que compiten con OHL), hubo más de uno que levantó las cejas al conocer que prácticamente le habían arrebatado de las manos la obra a Carlos Slim”, dice en entrevista un consultor cuya firma tiene representación en México y España.
El entrevistado –quien pidió el anonimato pues recientemente participó en la elaboración de un estudio para una de esas competidoras– habla del clima de negocios dentro del Plan Nacional de Infraestructura del sexenio de Enrique Peña Nieto: “Vemos que OHL tiene muy aceitada la relación política con el gobierno mexicano. Allí se les ve como ‘tiradores de primera fila’ para algunas de las más importantes licitaciones para los trenes de pasajeros, más carreteras y el nuevo aeropuerto de la Ciudad de México, que es su obsesión”.
A fines de abril Peña Nieto presentó su Plan Nacional de Infraestructura –que se prevé promoverá aquí en su visita de Estado a España, los próximos domingo 8 y lunes 9– por 7.75 billones de pesos.
–¿Y OHL tiene privilegios? –se le pregunta.
Sostiene: “Nuestra conclusión es que (OHL) mantiene una posición de privilegio en el mercado mexicano. No se puede obviar la relación que la empresa de Villar Mir mantiene con el gobierno del presidente Peña desde que le fueron otorgadas las obras carreteras en el Estado de México”.
OHL gestiona actualmente 200 kilómetros del Circuito Exterior Mexiquense, el Viaducto Bicentenario, la vía rápida Los Poetas-Luis Cabrera, la Autopista Urbana Norte, el Libramiento Norte Puebla y el tramo carretero Amozoc-Perote, otorgados por los gobiernos mexiquense de Peña Nieto, capitalino de Marcelo Ebrard y poblano de Mario Marín.
Sobre la autopista Atizapán-Atlacomulco, serán 74 kilómetros con una inversión de 9 mil 350 millones de pesos, que permitirá reducir el tiempo de trayecto de 2 horas a 45 minutos, con un aforo estimado por día de diez mil vehículos, según la ficha técnica de la licitación.
El 16 de febrero la Subsecretaría de Infraestructura de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes pospuso un mes la entrega de ofertas de dicha carretera y el 26 de marzo Ideal, de Carlos Slim, presentó su propuesta, de 6 mil 700 millones de pesos, con una tarifa por vehículo de 140.60 pesos. La de OHL era de 5 mil 860 millones pesos, con una tarifa por vehículo de 148 pesos.
Una ficha –a la cual el corresponsal tuvo acceso– señala que el 1 de abril el equipo técnico de la Subsecretaría de Infraestructura consideró que la oferta de la constructora de Carlos Slim no era clara y optó por la de OHL. Ideal rebasó el tope de 20% de “costos ocultos” de la obra, se asegura, lo cual hacía su postura “poco transparente” y con “insolvencia económica”, tecnicismo sorprendente, al tratarse de una empresa del hombre más rico de México.
También señala que para algunos analistas la adjudicación de esta primera licitación carretera del año es “inexplicable” y hay detalles de “falta de transparencia” que podrían dar motivos a una controversia.
Esta es la primera licitación del sexenio para construir una autopista, siendo la séptima para OHL en México; es accionista mayoritario (con 49%) de la Administradora Mexiquense del Aeropuerto Internacional de Toluca, que opera dicha terminal aérea desde septiembre de 2005, además de los contratos de obra que el gobierno del priista le otorgó para construir infraestructura en el sector energético.
En agosto pasado Proceso (número 1921) adelantó que varios analistas coincidían en que OHL se convertiría en “la consentida” del actual sexenio. Y añadía que el 10 de abril de 2013 el director de Pemex, Emilio Lozoya Austin, sólo tardó cuatro meses de la nueva administración para otorgar el primer contrato a la española.
La división Pemex Refinación adjudicó al consorcio encabezado por OHL y Sener Ingeniería la construcción de una planta de cogeneración de 35 megavatios en la refinería Francisco I. Madero, en Tamaulipas.
Hasta septiembre de 2012, Lozoya fue integrante del Consejo de Administración de OHL México y encabezaba la Comisión de Auditoría de la constructora. Salió de ese puesto para ocupar el área internacional del equipo de transición de Peña Nieto, y luego la dirección general de Pemex.
La memoria anual del Grupo OHL señala esa planta de cogeneración en la refinería Francisco I. Madero y dos proyectos más: “OHL Industrial Oil & Gas logró sus dos primeros proyectos en México, una planta de hidrógeno que incluye la terminación de un gasoducto en la refinería de Cadereyta Jiménez, en Nuevo León, y una estación de rebombeo para el poliducto Salamanca-Guadalajara en Degollado, Jalisco”.
Con el sector privado mexicano también le fue adjudicada la construcción de una central de cogeneración de 60 megavatios por cerca de 40 millones de euros, siendo éste su primer contrato energético en el país. Se construye en el complejo industrial de la empresa privada Sales del Istmo, del Grupo Cydsa, en Coatzacoalcos, Veracruz.
También ejecutó para la cementera Cruz Azul un sistema de trituración de caliza, apilado y transporte por 11 millones de euros.
Entramado político
En octubre pasado se formalizó la toma de posesión del catalán Josep Piqué Camps como nuevo vicepresidente segundo y consejero delegado del Grupo OHL. Su caso es el claro ejemplo de las llamadas “puertas giratorias”: políticos contratados por el sector privado para usar su influencia a fin de conseguir nuevos negocios.
Para el consultor entrevistado es interesante que “Villar Mir recurrió a Piqué, considerado un hombre cien por ciento del sistema”, con fuertes conexiones e influencia política, “como lo ha hecho en México”.
“Lo entiende porque él mismo (Villar Mir) fue servidor público más de una década durante la dictadura franquista, como funcionario del Puerto de Cádiz, subdirector general de Puertos y Señales Marítimas, director general de Empleo, presidente del Fondo Nacional de Protección del Trabajo y presidente de Altos Hornos de Vizcaya, entre otros.
También fue ministro de Hacienda y vicepresidente del gobierno para Asuntos Económicos durante la presidencia de Carlos Arias Navarro. Luego renunció e inició su carrera empresarial.
Su nuevo consejero delegado, Piqué, fue ministro de Industria en el primer gobierno de José María Aznar (1996-2000) y parte de ese periodo lo compaginó con el puesto de portavoz del gobierno.
En la segunda legislatura (2000-2004) ocupó el Ministerio de Asuntos Exteriores, entre 2000 y 2002, cuando se alineó con la política exterior de Washington.
Piqué fue presidente del grupo empresarial Ecros y dirigió la empresa filial Expal, dedicada a la fabricación de armas y explosivos. Antes de entrar a OHL fue presidente de la aerolínea de bajo costo Vueling.
La prensa española lo identifica como ministro de Exteriores del gobierno de Aznar y como quien apoyó y reconoció a Pedro Carmona, el empresario que fue presidente de facto de Venezuela durante dos días al tratar de derrocar a Hugo Chávez en 2002.
La columna del medio digital Vozpopuli publicó el 15 de octubre, dos semanas después de su llegada a OHL: “El omnipresente Piqué casi es omnipotente de la mano del rey y de Villar Mir”.
El texto advierte que este expolítico y empresario está “llamado a convertirse en un auténtico poder fáctico en la sombra”, que su nombramiento es producto de “una operación minuciosamente pactada entre el dueño del grupo, Juan Miguel Villar Mir, y su amigo el rey de España, Juan Carlos de Borbón”.
Las fuentes consultadas por este medio aseguran que “la relación entre el magnate y el monarca va más allá de la meramente afectiva, para adentrarse en los terrenos más consuetudinarios pero también más pringosos del dinero” como “garante o cuidador de una parte de la fortuna personal de don Juan Carlos”.
El 3 de febrero de 2011 Juan Carlos le otorgó al empresario el título nobiliario de marqués de Villar Mir.
Los vínculos de amistad rebasan al empresario y al monarca. Javier López Madrid, yerno de Villar Mir y miembro del consejo de administración de OHL, es amigo de confianza del heredero de la Corona, el príncipe Felipe de Borbón. La hija del empresario, Silvia Villar Mir mantiene amistad con las hijas del monarca, Elena y Cristina.
Hasta ahora la prensa especializada advierte que Piqué está ultimando una serie de cambios entre los cargos directivos en un proceso de renovación luego de que el presidente Villar Mir anunció que cuando deje el grupo –supera los 80 años– su hijo Juan Villar Mir de Fuentes, vicepresidente primero del grupo, quedará en su lugar.
Tentáculos en México
En México, país donde su grupo consolida su presencia, Villar Mir también consiguió interactuar con las élites del poder, de la mano de José Andrés de Oteyza (Proceso 1921).
El exsecretario de Patrimonio y Fomento Industrial es quien preside OHL México, en cuyo consejo de administración se sienta actualmente Carlos Ruiz Sacristán, titular de Comunicaciones y Transportes en el gobierno de Ernesto Zedillo y actualmente presidente y director general de Infraestructura Energética Nova, filial mexicana de Sempra Energy. En OHL, Ruiz Sacristán encabeza el Comité de Prácticas Societarias.
También está Jesús Reyes Heroles, secretario de Energía de Zedillo y director general de Pemex en el sexenio de Calderón. Reyes Heroles y Ruiz Sacristán forman parte del Comité de Auditoría de la filial de la constructora hispana, en el cual participaba Emilio Lozoya.
Destaca también Valentín Diez Morodo, quien continúa en el consejo del Grupo Modelo tras su venta al consorcio belga Anheuser-Busch InBev. El empresario posee también el club de futbol Toluca y suele promoverse como “dueño de las relaciones México-España”. De hecho está en los consejos de administración de Telefónica México, de Zara México y de Bodegas Vega Sicilia.
José Andrés de Oteyza no oculta su cercanía con Peña Nieto y con el grupo priista del Estado de México. “De los proyectos de construcción que efectúa esta empresa en 23 países de cuatro continentes, el número uno es México y aquí su programa de infraestructura más importante se realiza en el Estado de México”, le dijo De Oteyza al entonces gobernador mexiquense, en septiembre de 2010, publicó el diario Noticias, de Toluca.
En presencia de Villar Mir, De Oteyza no escatimó elogios para Peña Nieto: “Los buenos gobiernos se caracterizan por hacer grandes obras. Esta es una obra grande, pero más grande es su gobierno”.
Peña Nieto ha prodigado igualmente elogios para OHL. En enero de 2010, durante la entrega de una de sus obras, el entonces gobernador destacó los buenos resultados de su alianza estratégica y exigió a otros empresarios, “que se comprometan a cumplir puntualmente en la realización de las obras, como lo ha hecho OHL en ésta que estamos inaugurando”.
Gracias a su cercanía con el priista, De Oteyza le describió a Carlos Tello Díaz (Nexos, 1 de junio de 2012) el vínculo que tiene con la gente: “No niego que haya acarreados, siempre los ha habido en el PRI. Pero yo te quiero decir que lo he acompañado a muchísimas inauguraciones de carreteras y que la gente se le avienta encima”.
Pese a mantener fuertes vínculos con el poder, Villar Mir es investigado por la Audiencia Nacional en el llamado Caso Bárcenas, una trama de financiamiento ilegal al Partido Popular a cambio de recibir obras de construcción (Proceso 1921).
Según el expediente del caso, el empresario es acusado de asociación ilícita, alteración de precios en concursos, blanqueo de capitales, cohecho y delitos contra la hacienda pública, entre otros. Se le acusa de haber donado 530 mil euros al PP. Él negó la acusación en su comparecencia ante el juez Pablo Ruz.
También, OHL es investigada por aplicar un sobrecosto de 230% (247 millones de euros) en una obra del tramo Hospitalet-La Torrasa del tren de alta velocidad de Madrid a Barcelona.

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