domingo, 19 de septiembre de 2010

• Lo que no se dijo…

Julio Ricardo Blanchet Cruz

18 septiembre 2010
jrbc@diariolibertad.org.mx

La prensa mexicana sin compromiso con el periodismo y la realidad, relató el respeto que mostraron los asistentes al desfile cuando pasaron los soldados de nuestro Ejército marchando gallardamente…

Y relató que a su paso el público asistente les vitoreaba (como en otros tiempos lo hacía) Pero eso lo hizo solo una parte de los asistentes, quizá una minoría de acarreados (acarreados en los desfiles, ni Kafka ¡vaya!)…

Porque la mayoría los recibió con el clásico silbido que recuerda a la progenitora y con señas que poco tenían de respetuosas, mucho menos de cordiales…

Lo que debiera hacer pensar a los estrellados (el de cinco y el de cuatro estrellas) lo que han hecho con la única Institución respetable (y confiable) que nos quedaba a los mexicanos…

Pero eso no fue todo, también señalaron (Milenio especialmente) la forma en que el público recibió a los contingentes extranjeros, que según ellos fue respetuosa y cordial…

Omitiendo, por alguna extraña razón, que los gringos también recibieron sus dosis de mentadas y obscenas señas. Y por no comentar de los españoles y los franceses que también fueron blanco de todo tipo de improperios…

No así a los chinos, que todos igualitos, ni más altos, ni más bajos, ni más flacos o gordos, o fuertes. Como si todos fueran hermanos y de la misma edad. Igualitos vaya…

Y con una coordinación que ya quisieran haber tenido los organizadores del costoso evento. Bien podría pensarse que era un ejército virtual manejado por computadoras…

Los rusos, según cuentan, no se quedaron atrás en marcialidad, disciplina y espectacularidad. A los italianos poco les faltó para que aventaran besos a quienes les aplaudían…

Y los alemanes, ustedes disculparán amables lectores, si es que acaso hay algún lector judío, distaron mucho de esas tropas hitlerianas que en su momento el mundo entero admiró…

Y tampoco se dijo, que el Grito en Dolores Hidalgo, donde don Felipe, acompañado de su esposa e hijos, se hizo presente, hubo de apresurarse porque entre los más o menos tres mil asistentes al atrio donde Hidalgo hizo sonar La Campana, se escucharon claramente los coros de ¡¡¡CULEEERO!!!

Los que se repitieron en tres ocasiones, pero que fueron acallados por los gritos de una mayoría que gritaba y aplaudía a un ciertamente molesto y descontrolado Calderón…

Como tampoco se ha hablado mucho de la cara de susto que puso don Felipe cuando en el festejo a los Niños Héroes sonaron cañonazos a destiempo (deben de haber arrestado a los artilleros responsables de semejante susto)…

Total, que vivimos en un País de simulaciones en donde desde el Gobierno ven a nuestro México como La Tierra de Nunca Jamás de Peter Pan y Campanita…

Y los ciudadanos, que nos damos cuenta que el emperador va desnudo (ellos creen que somos tontos y que no nos damos cuenta de sus transas. Lo que Peña Nieto y Bazbaz le hicieron a la pequeña Paulette, es absolutamente ofensivo e incalificable; y encima de todo piensan que nos lo tragamos…

Pero no, vemos un México al que una sarta de bandidos se lo están acabando…

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