lunes, 28 de febrero de 2011

ORGULLOSAMENTE NACO

En ocasiones, y debido a los extraños gustos de mis más entrañables amigos, he
tenido que sufrir la interacción con un sector de la población que detesto
sobremanera; me refiero a esas extrañas criaturas catalogadas vulgarmente como fresas.
Incluso me he adentrado a las profundidades de los extravagantes tugurios que ellos
mismos denominan antros y que se pueden identificar fácilmente dado que a sus
puertas se encuentran, por lo general, un grupo más o menos grande de jóvenes
dispuestos a embriagarse con alcohol adulterado y danzar al ritmo de los sonidos
proferidos por un farmacodependiente que se distingue por su capacidad de generar
ruidos artísticamente equiparables con la música que acompañaba al plomero Mario en
su travesía electrónica para rescatar a una princesa en la década de los 80's (cabe
señalar que ellos, los fresas, le llaman música).
En esos lugares he logrado escuchar conversaciones de muy elevada inteligencia,
que se distinguen por su elocuencia y calidad argumentativa. Para ejemplificar esto,
plasmaré un diálogo de un par de jóvenes que aparentemente eran estudiantes de
derecho:
(Nota: para una mejor entonación lea en voz alta, eche la mandíbula para atrás y cuando utilice el
fonema “s”, arrastre el vocablo de forma palatoalbiolar. Esto es lo que se denomina entonación fresa)
> Si brooo, esta chido (dijo Jenny) -la llamaremos así porque parecía descendiente
de norteamericanos-. > Es que yo no sé porque me dan matemáticas en la uni... ¡qué
hueva! si yo no voy a utilizar eso, por eso me metí a derecho.
> Igual güey, la neta (interpuso Pablo) -este si parecía mexicano (pero panista)-.
-Después de que ambos personajes estuvieron un rato moviendo la cabeza al ritmo
de la “música”, continuaron con el clímax y finalmente llegaron a una brillante
conclusión-.
> Pues si güey, esta del nabo esa de derecho... ¿como se llama? la de las empresas. >
¿Empresarial? (dijo Jenny titubeante). > No güey... ¡mercantil! (expresó con euforia
Pablo). > No que hueva, la neta lo mío es el derecho civil, esa si esta padre. > ¡Si!
esa si está chida, es lo más chido la neta (terminó con contundencia Pablo).
Obviamente es injusto juzgar a todo un grupo de individuos solo por su aspecto
y por una pequeña conversación entre dos no muy versados jovenes de la high, sin
embargo considero que en general este sector de la población no merece ninguna
consideración, dado que tratan de indio o naco a todo aquel que por su aspecto
consideran fuera de onda -cabe aclarar que en esta ocasión y en todos los artículos que
componen nuestra e-magazine, la palabra indio es sinónimo de orgullo y la palabra naco
es sinónimo de auténtico-.
Pero ese acalorado debate que acabo de relatar no es tan diferente a todos los
que, siempre de forma accidental, he tenido el privilegio de escuchar entre chavos cool.
Si no me creen solo es cuestión de que sintonicen en su televisor cualquier programa
de la televisión mexicana -solo eviten para dicho propósito los canales 11 y 22-, se
darán cuenta de que diálogos como el que acaban de leer -muy a su pesar- son parte de
los programas de debate político cuyas mesas de análisis están conformadas por gente
tan brillante como el mismo López Dóriga, A. Micha, Carlos Marín, P. Sanchez
Susarrey y Pablo Hiriart, y que a pesar de su elevada formación académica, la cual les
permite utilizar con propiedad algunas preposiciones como “en”, “entre”, “cabe” y
hasta “hasta”, sus pensamientos son igual de sustanciosos que los de Jenny y Pablo. A
pesar de esto, hay que reconocerles que cumplen muy bien con su única misión,
mantener idiotizados a la mayoría de los hombres y mujeres que conforman este país.

Después de tanto análisis sobre el deplorable estado de nuestra nación, es
ridículo el que no se haya llegado a un consenso general sobre las causas de la
marginación, la ignorancia y todo lo relacionado con la autodenigración del mexicano.
Es tan fácil como encender por un momento el televisor y reflexionar sobre la enorme
cantidad de niños, jovenes y adultos que están recibiendo la información incorrecta,
luego salir a las calles y sentir nuestro devastado entorno; ¿acaso nadie ha advertido
que la violencia que recibe el hombre por el hombre mismo es generada por la
ambición de poseer? ¿cómo podríamos culpar a un joven delincuente que creció
convencido de que lo más importante en la vida es tener, motivado por la ferviente
idolatría que reciben quienes son capaces de negar sus orígenes, cambiar el color de su
piel, transformar sus rostros hasta lo bizarro y morir intoxicados en una suite de
100,000 dólares la noche? ¿cómo podríamos transformar al mundo si en nuestros
tiempos se valora más a dioses plastificados creados por publicistas, que a los
verdaderos héroes que dan sus vidas a diario por llevar el alimento a sus casas?;
aquellos que tenemos siempre a nuestro lado cuando vamos en el colectivo, haciendo
cuentas para pagar las injustas deudas creadas vilmente por los poderosos. Aquellos
que construyen con sus manos y el sudor de su frente el mundo que habitamos y que
los ignorantes llaman nacos. Aquellas que se destrozan las rodillas, por lavar los pisos
de quienes les llamarán despectivamente gatas. Aquel que abandona el campo, que lo
abandonó primero, para llegar a la metrópoli con la sola intención de conseguir algo
que llevarse a la boca, solo para escuchar, como si se tratará de la peor ofensa, el indio
proferido por Jenny y Pablo cuando al salir del antro les pide una moneda.


Por Jacinto Zapata

Nueva Izquierda: outsourcing de FC. Julio Hernández López

Astillero
¿Quién, el ganador?
Cárdena ironía fallida
PRD, pieza clave
Foto
EDOMEX: HALLAN CUATRO CUERPOS EN FOSA CLANDESTINA. Elementos de la Agencia de Seguridad Estatal cavan en una fosa clandestina, en la cual encontraron cinco cuerpos. Según autoridades mexiquenses, se trata de víctimas del crimen organizado. El hallazgo, en la calle Encinos, colonia Santa María, municipio de TlalmanalcoFoto Víctor Camacho

 
Drama y comedia casi de cine. Un partido político hundido en la peor de sus noches (nótese el lenguaje en busca de filmación) se debate declarativamente entre ironías de ingeniería fallida y arrebatos casi apocalípticos de su enchuchado gerente en ruta de salida. La disputa esencial queda de lado ante la cárdena aparición de una propuesta impensable: el perredista magno que negó apoyo en 2006 a un tabasqueño en gran riesgo, que acabó colaborando con Vicente Fox en asuntos de presupuestaciones conmemorativas y que ha dicho que el enredo del PRD no lo resuelve ni un milagro, se despertó un buen sábado con la ocurrencia de que los problemas del sol azteca se arreglarían si la conducción le era entregada ni más ni menos que al propio López Obrador, convertido así en jefe máximo de la Revolución Democrática, gran timonel de la izquierda electoral, comandante en jefe de los ejércitos de negro y amarillo.
Regalo envenenado, presunto abatir de velamen, mal juego de palabras para tratar de endilgar al adversario la responsabilidad del desastre que éste justamente está denunciando y por el cual ha recurrido a la figura, inexistente en estatutos pero muy efectiva en la práctica, de la “licencia”. ¡Que pase el responsable (a que levante su cochinero)!, sería la traducción al tarasco para condenar al de Tabasco. Pero el fraseo, el momento y el contexto no ayudaron a Cuauhtémoc Cárdenas a estrenarse en el resbaladizo terreno de la mordacidad, a tal grado que ciertos actores secundarios se sintieron indignados por la entrega de la estatuilla del PRD que el pionero del espectáculo electoral de la izquierda quiso hacer al primer actor del presente, el polémico Andrés Manuel. Chucho Ortega, por ejemplo, se rasgó las vestiduras en escena por la nominación en favor de AMLO y declamó pasajes de presunta teoría política democrática para dejar constancia de lo dolido que le dejaba la virtual descalificación completa que con esas palabras hacía Cárdenas del periodo gerencial del outsourcing calderonista denominado Nueva Izquierda.
López Obrador, por su parte, recurrió a partes del libreto que ya había dado a conocer: ni fu ni fa respecto a la bola ensalivada que le había lanzado el lanzador dinástico; él ya había solicitado licencia al perredismo y, por tanto, nada de lo que allí sucediera en estos momentos impugnados le habría de conmover, salvo que se echara abajo la pretensión de alianzas con el PAN en el estado de México que, por otra parte, el mismo Chucho tan sentido ya ha comenzado a reclasificar como asunto no necesariamente obligatorio.
El litigio por el PRD, sin embargo, va más allá de los ensayos lingüísticos fallidos. Con todo y la deplorable condición a que le han llevado muchas dirigencias nacionales, estatales y municipales, que han dejado correr los vicios internos (AMLO también prefirió sobrellevar las cosas cuando presidió ese partido) y que han buscado beneficiarse grupal, familiar e individualmente de una especie de remate permanente de siglas, votos y declaraciones (terreno en el que AMLO nunca participó), el sol azteca sigue siendo una pieza mayor, insustituible en estos momentos, de cualquier proyecto viable de lucha por el poder desde la izquierda electoral. Aceptar el destino manifiesto que el chuchismo pretende imponerle, el de la asociación indecorosa con la derecha que cometió el fraude de 2006, y dejar que se convierta en elemento de obstrucción, confusión y traición en el proceso central de 2012, equivaldría a disminuir casi sin remedio la de por sí complicada posibilidad de triunfo de una opción reformista popular como la que encabeza López Obrador.
Astillas
Es mayúsculo el daño que se está haciendo a los intereses nacionales en los flancos francés y estadunidense. La cancelación del año de México en Francia es un golpe enmarcado en los humores turbios y el oportunismo político de los ocupantes de ambas sillas de mando, pero no debe olvidarse, en la noche del Óscar, el ingrediente imperdonable de las falsificaciones y las recreaciones marca García Luna … Peña Nieto se provee de material electoral mediante el anuncio de la cancelación del cobro de la tenencia automovilística en 2012, que si no tuviera el mencionado objetivo de influir en las urnas en julio próximo no tenía por qué haber sido planteado ahora... Josefina Vázquez Mota recorre el país en busca de ser tomada en cuenta por Calderón como aspirante a la candidatura panista presidencial, pero los intrigantes palaciegos aseguran que el desconfiado y receloso ocupante de Los Pinos no la incluye en su lista verdadera de afectos políticos... Contundente está siendo la demostración oficial de los gobiernos de México y Estados Unidos de que siempre han tenido la capacidad de esclarecer asesinatos (o, al menos, presentar propuestas aceptadas por la contraparte, en el caso calderónico) y de arrestar a traficantes (como ha sucedido casi al instante, y sin gran resistencia armada, en el vecino país norteño). El impresionante rezago judicial mexicano se podría abatir si los afectados fueran agentes estadunidenses, y la venta de drogas en Estados Unidos se podría frenar a través de las correspondientes venganzas policiacas circunstanciales... Hágase de cuenta que es un cuento: a redacciones de algunos de los estados norteños dominados por el narcotráfico suelen llegar “propuestas” para que ciertos temas se omitan o se toquen de cierta manera, pero también sugerencias para cubrir actos de “sociales”, como bautizos. Ayer, un “encargo” especial fue el de publicar una esquela por la muerte de un familiar de uno de los operadores locales... Y, mientras California prepara el envío de regreso a México de miles de paisanos alojados en sus cárceles, según eso por un proceso de ahorro, ¡hasta mañana, con los hermanitos Bribiesca nuevamente en escena, aferrados al sabido papel de expoliación protegida desde el poder que han cumplido desde el martismo-vicentismo!

Dos idiomas-Hernández

Sara Salazar: la tragedia de una madre Miguel Ángel Granados Chapa Periodista

Distrito Federal– El 7 de febrero fueron levantados, en presencia de su madre doña Sara, Elías y Malena Reyes Salazar, así como su nuera Luisa Ornelas. Los cuerpos de las tres víctimas de esta agresión fueron hallados el viernes 25. La Fiscalía General de Chihuahua dijo haber realizado 15 rastreos en el Valle de Juárez, la zona semirural de Ciudad Juárez. Y en la víspera del hallazgo había ofrecido doscientos mil pesos a quien ofreciera informes suficientes para rescatar a los desaparecidos.

A la luz del desenlace, esas acciones son meras coartadas. La verdadera actitud de las autoridades es la manifestada por el subfiscal con sede en aquella ciudad. Durante dos semanas a las afueras de su oficina se instaló un plantón encabezado por doña Sara en protesta por la desaparición de sus hijos y el asesinato de dos más y un nieto, así como el incendio de su casa. El subfiscal no salió jamás a hablar con la angustiada madre, ya no digamos a ofrecerle una palabra de consuelo sino al menos para oírla e informarle de lo que los agentes ministeriales a sus órdenes estaban haciendo en ese caso. Su desdén silencioso, su desacato a las exigencias que demandaban justicia es hoy una conducta cómplice.

Ni siquiera tiene sentido demandar su despido, aunque se lo impongan sus superiores en un intento, desde ahora fallido, por lavar su imagen. No se le seguirá acción penal aun cuando su negligencia sea una de las causas del asesinato de tres personas, porque llevarlo a juicio sería una incriminación al sistema de procuración de justicia que sólo provoca dolor, indignación y rabia. Ni siquiera es sensato pedir su renuncia porque quien lo reemplace observará un comportamiento idéntico al suyo.

Además de su desprecio a una madre a quien desgarra el dolor, atenazada por el exterminio sistemático a que su familia está sometida y la impunidad de sus agresores, la probable causa del pasmo gubernamental, de su dolosa impasibilidad es que no pueda enfrentarse a los homicidas porque estén dotados de un poder insuperable, no el de las bandas de matones al servicio de la delincuencia organizada, sino el de agentes del Estado que con la anuencia de sus jefes o fuera de su control realicen esta matanza para acallar las voces de los deudos que demandan justicia.

Es preciso que la autoridad que formalmente se responsabilice de la averiguación incluya entre las líneas a investigar la actuación de una brigada de la muerte, un grupo paramilitar o parapolicial, integrado por miembros de las fuerzas armadas que ejecuten a personas no gratas para su concepción del orden, a personas que denuncien los abusos y atrocidades de soldados y gendarmes, sus oficiales y sus jefes. Sociedades que por fortuna pudieron salir de ese infierno, como Brasil, Uruguay, Chile, Argentina, padecieron la actuación de esas pandillas homicidas, a las que nuestro país ya conoció en los años de la guerra de baja intensidad en Chiapas.

Aunque ya había participado en grupos de protesta por los asesinatos de mujeres en Ciudad Juárez y contra el establecimiento de un cementerio nuclear en los campos a su alrededor, la verdadera militancia de Josefina Reyes Salazar se originó en la suerte de sus hijos Julio César y Miguel Ángel. Éste fue capturado dos veces en 2009 por miembros del Ejército, y aquel había sido asesinado en el mismo año, y su madre atribuyó su muerte a personal militar. Es debido, en esta hora de tribulaciones, que la Secretaría de la Defensa Nacional y la Procuraduría General de la República establezcan con precisión el paradero de Miguel Ángel Reyes Reyes, quien a partir de su segundo arresto en noviembre del año antepasado está al parecer sometido a un juicio del que no se tiene noticia pública.

Durante los últimos meses de 2009, la madre de esos muchachos, dedicada habitualmente a la venta de barbacoa, integró un comité de derechos humanos, que recibía denuncias sobre abusos castrenses en el Valle de Juárez. Además de la causa de sus hijos, ventilaba los de tres víctimas más de esos excesos cuando fue asesinada el 3 de enero de 2010. Un comando de hombres encapuchados le destrozó el rostro a balazos. En agosto su hermano Rubén fue también ultimado. Y el 7 de febrero de este año fueron levantados Elías y Magdalena Reyes Salazar, todos ellos hijos de doña Sara, y su nuera Luisa Ornelas. Doña Sara viajaba en el vehículo de donde fueron arrancados los suyos, después de que los delincuentes la apartaron a ella y a su nieta de siete años.

Dos días después, doña Sara y su hija Marisela instalaron ante la Fiscalía de la zona norte un plantón desde el cual, además de un ayuno, alzaron la voz en demanda de que sus familiares fueran localizados.

Doña Sara leyó en esas jornadas una carta dirigida a los captores de sus hijos y muera, apelando a su clemencia para liberar a los suyos. En respuesta, su casa fue incendiada esa noche. Después de esa nueva agresión, la atribulada madre y su no menos compungida hija viajaron a la ciudad de México a plantarse ante el Senado de la República para hacerse oír en la capital. Allí recibieron, la mañana del viernes, la noticia no de la liberación que reclamaban sino la atroz nueva de su asesinato.

Todo ello ha ocurrido sin que las autoridades federales ni estatales hayan dado un paso eficaz a la solución de los casos criminales. Eso no es sólo negligencia, ni ineptitud, aunque las haya. En esas omisiones, en ese incumplimiento de deberes se esconde algo más, la complicidad con el poder homicida.

La política es cosa de todos, con el candidato de MORENA le ganaremos al PRI y al contubernio del PAN-PRD en el Estado de México.

Salomónico-Rocha

Que no deje de dolernos...

Green Go