Boletín de prensa Urgente
Asunto: Terror en Juandhó
A las organizaciones sindicales, sociales y políticas de México y del Mundo,
A los organismos de derechos humanos nacionales y extranjeros,
Al pueblo mexicano:
Desde la madrugada del día de hoy 17 de marzo, la población de Juandhó está viviendo un escenario de terror. Sitiados y prácticamente secuestrados por más de 1000 militares vestidos con los uniformes de la Policía Federal y otros directamente del Ejercito federal,sus pobladores han visto como decenas de casas fueron cateadas sin orden judicial desde luego, sustraídos documentos y pertenencias de índole estrictamente personal, detenidos y golpeados varios compañeros electricistas (Diego Sánchez Mendoza, Sergio Mendoza Rivera, Adrian Monroy Mejía, entre otros) y del resto de la población civil, así como decenas de desaparecidos.
Desde altas horas de la noche de ayer, fue suspendido el servicio de energía eléctrica, comenzaron los patrullajes y el sobrevuelo de helicópteros policiacos y militares, hostigando a los familiares de nuestros camaradas, en especial, a la familia de nuestro Secretario General Martin Esparza Flores y en la búsqueda de los camaradas: Pablo Esparza Flores Subsecretario General de la División de Juandhó y de Gregorio Ernesto Paredes Gómez, Miembro de nuestra Dirección Sindical.
Los delitos que cometió el pueblo de Juandhó son tener dignidad y haber parido entre sus hijos, a una buena cantidad de dignos trabajadores miembros del Sindicato Mexicano de Electricistas, que ayer decidió colocar las banderas rojinegras de Huelga. Ello ha encendido el enfermizo odio de Felipe Calderón Hinojosa y sus tropas contra los trabajadores, pero lejos están de amedrentarnos, y menos aún, de hacernos abandonar la lucha digna que nuestro Sindicato ha decidido encabezar.
A los organismos nacionales e internacionales de derechos humanos, a los dirigentes de las organizaciones sindicales, sociales y políticas, a los intelectuales y pueblo en general, les invitamos a visitar Juandhó, constatar de cerca este secuestro masivo de una población inerme, pero dispuesta a no dejarse intimidar y golpear, para movilizarnos e impedir que continúe esta miserable política fascista de criminalización de la justa lucha social electricista.
Responsabilizamos al gobierno de Calderón de la integridad física de todos nuestros camaradas y especialmente de los familiares de nuestro Secretario General Martín Esparza Flores, así como de las imprevisibles consecuencias que traerá esta política de terror hacia la población de nuestra hermana División de Juandhó, la actuación de Calderón está llegando a límites intolerables.
A las organizaciones internacionales solidarias les invitamos a organizar movilizaciones de protesta frente a las embajadas y consulados de México en sus respectivos países, debemos detener la mano fascista que peligrosamente se enseñorea en México.
Fraternalmente
“Por el derecho y la Justicia del Trabajador”
México D.F. a 17 de marzo de 2010
Fernando Amezcua Castillo
Secretario del Exterior
miércoles, 17 de marzo de 2010
Astillero
Verdades no reales
Cifras felipescas
Napolitano descalifica
Nava, ¿desconocerá boda?
Julio Hernández López
La ametralladora discursiva de Calderón dispara las mismas ráfagas: cifras alegres, estadísticas amables, propuestas optimistas, presunciones de éxito, voluntarismo sin sustento, burocratismo anémico, malabarismos presupuestales y la profunda convicción de que se puede hacer creer a la noche que es día si se cuenta con el respaldo mediático facturado. Felipe en su laberinto vuelve al lugar de los hechos y se topa con el rechazo general a sus planes de presunto reavivamiento juarense: en las calles, el hartazgo se estrella contra las murallas militares y policiacas tan sabidas, pero también en los ámbitos presuntamente controlados, en los interiores escenográficos donde se cree posible rodar películas agradables, se topa el precarista de Los Pinos con la crítica, las dudas y la descalificación.
Felipe, creyente de que Juárez Somos Rollo, promovió mesas de “trabajo, análisis y organización de la sociedad civil” que terminaron siendo simples destellos de demagogia programática y, ayer, cuando esas tareas falsas fueron denunciadas, el propio FC hubo de enredarse consigo mismo, aceptando que existe desconfianza y escepticismo y pronunciando una más de sus frases estelares: “Creo que hay cifras, que aunque sean verídicas, no necesariamente corresponde a la realidad”. Junto a él, García Luna Productions y No Chávez PGR Films hacían como que no se enteraban de la irritación social que provocaban sus discursos llenos de bienaventuranza y oferentes de paraísos ya casi al alcance de la mala oratoria. Así tocado por el don de la clarividencia contradictoria, el iluminado michoacano reveló ayer que “las cosas en Juárez están delicadas”, y, tal vez movidos sus resortes más íntimos por el asesinato de tres personas ligadas al consulado imperial, aceptó que “estamos presenciando el asesinato de personas probablemente ajenas a cualquier circunstancia delictiva. Hay un daño que se está haciendo a la sociedad”. ¡Aleluya!
Los güeros intervencionistas no cayeron en los chafas juegos de ilusionismo gubernamental mexicano. La secretaria gringa de Seguridad, Janet Napolitano, se permitió, por ejemplo, negarle efectividad a los planes militares de guerra tan defendidos por el comandante Calderón: de nada ha servido la presencia del Ejército en Ciudad Juárez, dijo la funcionaria obamista en una especie de instrucción indirecta al manejo castrense felipista. En Gringolandia, mientras tanto, crecen las críticas al felipismo y se alienta el espíritu de la necesaria intervención en los asuntos mexicanos para prevenir que el incendio del vecino indolente llegue a los jardines primermundistas.
Bajo esas consideraciones, tal vez lo más interesante de la tercera visita de Felipe Calderón a escenarios blindados, técnicamente pertenecientes a Ciudad Juárez, fue que, aun cuando sucediera en otro contexto, al fin se hizo público el compromiso de matrimonio entre César Nava y la cantante Patylú. Aun cuando el tema debiera quedar en el plano estrictamente privado, la relevancia de los contrayentes alentó especulaciones de todo tipo. Entre ellas, el preguntarse si la institución del matrimonio civil estará en riesgo de que el todavía presidente del PAN desconozca más delante la existencia del contrato conyugal para luego darlo a conocer con todo y firmas (entre ellas, de “testigos de honor”), negándole validez y atribuyéndolo a que hubiera sido “forzado”.
En varias ciudades del país se realizó lo que evidentemente no fue una huelga en términos económicos y laborales pero sí políticos: la huelga política nacional convocada para reiterar apoyo a los trabajadores del Sindicato Mexicano de Electricistas que así dejaron pública constancia de que su lucha continúa. En la capital del país hubo enfrentamientos que en cierto momento llevaron a las fuerzas policiacas a hacer uso de granadas de gases lacrimógenos, en uno de esos lances con tan deplorable tino que las cargas irritantes fueron a parar a una guardería infantil de donde tuvieron que ser sacados con premura los bebés afectados. En otras poblaciones, como Necaxa, el uso de los policías para confrontar a manifestantes generó tal animadversión social que a la hora de cerrar esta columna se hablaba de unificación popular para resistir a las fuerzas “del orden”. La inconformidad social se agrava, y Felipe cree posible enfrentarla con soldados y policías y con discursos y cifras irreales.
Astillas
En Madrid, Carlos Salinas de Gortari continuaba con sus esfuerzos de reposicionamiento público, al dar una conferencia en la que habló de “Democracia republicana: una nueva etapa del liberalismo social”. El ex presidente de México elogió la “valentía” de Calderón; insistió en sus tesis de autoterapia histórica, emitió recetas económicas de supuesta gran valía y anunció que en unos meses más lanzará un nuevo libro... El cantante de corridos Ramón Ayala dice que no sabía que tocaba para narcos, así es que tranquilamente volverá a los escenarios y, es de suponerse, a las fiestas privadas en lugares de lujo con personajes de evidente gran poder... Ulises Ruiz ha volcado su estructura de gobierno en la partidista, para vincular expresamente obras, servicios y beneficios del gobierno estatal con la maquinaria que pretende impedir que Gabino Cué llegue a gobernar. El mandatario oaxaqueño quitó a sus principales funcionarios de sus cargos y, a algunos que fueron electos, como el presidente municipal de la capital, para nombrarlos en responsabilidades priístas... En Sinaloa crece la oposición panista a que desde la ciudad de México les impongan al todavía priísta Mario López Valdez, Malova, como candidato a gobernador. Malova es hechura del también priísta Juan S. Millán, que ya fue gobernador... Y, mientras Nava y Ortega anuncian que el espíritu aliancístico llevará a PAN y PRD a trabajar juntos en ciertos temas legislativos, como las reformas propuestas por Calderón, ¡hasta mañana, con el presidente municipal de Tulancingo, Hidalgo, Jorge Márquez Alvarado, acusado de violar la legalidad al realizar una sesión de cabildo en el claustro de la catedral de esa población!
Fax: 5605-2099 • juliohdz@jornada.com.mx
La diplomacia del paquidermo güero
• La guerra injusta de Ciudad Juárez• EU: hormona mata neurona
El valor, mi estimado, se refugia en el término medio entre la cobardía y la temeridad. Entretenido el simpático giro que sigue su sugestivo curso en la dañada relación bilateral, donde el gobierno demócrata ha decidido sacar los dientes, las garras (el cobre) y darle un zarpazo al (des)gobierno de Felipe Calderón justo el día de su visita a Ciudad Juárez acompañado, of course, de su diplomático vigilante Carlos Pascual, quien regala desgastadas joyas de discurso cada vez que toma el micrófono aclarando la estrategia de la guerrita que tanto han aplaudido en los últimos meses hasta… que se desencadenaron los daños colaterales que pegaron en su línea de flotación.
Como baldes de agua helada cayeron en el gymboree (con minúsculas) presidencial las declaraciones deCarlos Salinas de Gortari —que va a todas— y de Janet Napolitano, que con ese tacto de paquidermo güero le voló los dientes a Felipe, desplumó el águila del alto mando y cimbró la cúpula del partido en el poder (del no poder) al afirmar que el envío del Ejército a Ciudad Juárez no ayudó a detener la ola de violencia… ¡¿luego entonces?!
En original entrevista a MSNBC, la titular del Departamento de Seguridad Interna (DHS) se aventó sin diplomáticos flotis a lo hondo del cochinero cuestionando la cacareada estrategia de Calderón en desplegar militares en la vapuleada ciudad fronteriza, cuyo Consulado estadunidense, my friend, es un búnker equipado para subsistir durante seis meses con plena autosuficiencia de todos los servicios lo que indica que el miedo no anda en burro del Tío Sam, yes?
Si le suma que la misma Napolitano señaló hace algunas lunas que en Ciudad Juárez no existía el Estado de Derecho, al buen entendedor… pocas palabras.
Y acusando recibo, Calderón aseveró que la ejecución de tres personas ligadas al Consulado norteamericano complica las cosas en materia de percepción. O sea que se complican todavía más las cosas a partir del sábado porque eso le da una dimensión internacional.
Correcto.
La dimensión internacional a la que se refirió el inquilino de Los Pinos está enmarcada en el perfil de uno de los ejecutados que resultó ser un funcionario relacionado en el ámbito de reclusorios en Estados Unidos, desde donde se puede jalar la atractiva hebra de los motivos detrás del desafío de las pandillas del organizado crimen. Lo que derivaría en una complicada investigación que comienza allá... con efectos acá. Léase como que la corrupción allá es directamente proporcional a la putrefacción acá. Así que para qué tanto brinco diplomático estando el suelo tan parejo.
La Casa Blanca y su vigilante Pascual deben de dejar los puños y ladridos almacenados para una mejor ocasión y poner más atención en lo que sucede en su (ni tan) enigmática frontera, en su sistema penitenciario y en su radiografía sobre las bandas delictivas que hacen travesuras desde sus cárceles, y ya encarrerados en sus estériles discursos, compartir esa información a quien más confianza le tengan —donde evidentemente el verde olivo no está en su lista de favoritos— y coordinar no sólo la incansable búsqueda de los asesinos, sino un plan integral… bilateral, para disminuir la ola delictiva que tiene varios hilos conductuales en domicilios de su lado donde viven algunos revoltosos…
Que han puesto en jaque al cacareado aparato estadunidense… que devela simpática descoordinación entre los mensajes del Departamento de Estado y la Embajada norteamericana que salió puntualizando que EU descarta operativos en México, chocando con la reciente lindura de que una fuerza especial de siete agencias cazará a los delincuentes…
Al gobierno norteamericano le debe interesar poner orden en su desorden fronterizo y bajarle el tonito a su hormona bilateral que busca ampliar su margen de maniobra para tripular el barco de gran calado, cuyo capitán flaquea ante la emocionante adversidad.
El problema es que esa vulnerabilidad presidencial, my friend, es ya un alarmante escándalo… de dimensión internacional.
Por la mirilla
El que ya se hacía en Venezuela atendiendo una agenda de medios de comunicación, empresarios y líderes a la oposición chavista era Manuel Espino, que tuvo que cancelar viajecito para estar pendiente del escándalo por los recientes hechos de violencia… contexto que coincide con la reciente publicación de su libro: La guerra injusta de Ciudad Juárez.
“Ningún elemento de la PF preguntó siquiera por la salud de los niños”
“¡Ustedes también tienen hijos!”, decía una mujer enfurecida
Con gases lacrimógenos, los federales evitaron banderas rojinegras en la Obrera
Periódico La Jornada
Miércoles 17 de marzo de 2010, p. 13
La mujer no podía contener las rabiosas lágrimas y, a pesar de su avanzado estado de gestación, desde la acera de enfrente espetaba a los uniformados: “¡Ustedes también tienen hijos, putos!”
Resumía así la ira que vecinos y electricistas sintieron ahí, al igual que en el resto de la ciudad y en las entidades donde daba servicio Luz y Fuerza del Centro (LFC), ante el excesivo uso de violencia del gobierno federal para impedir a estos trabajadores ejercer su derecho a huelga.
La asamblea en el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) dispuso plantarse ayer sobre todo en las instalaciones de la empresa donde se realizaban labores operativas y evitar –quizá ya muy a destiempo– el saqueo del material con el cual se instalan o reparan las líneas del fluido eléctrico.
Los sindicalistas cumplieron con la instrucción: al filo del mediodía se apostaron frente a los talleres de Mantenimiento y de Cables Subterráneos, en las subestaciones y demás. En tanto, dentro de cada sede, desde la madrugada estaban ya reforzados los agrupamientos de la Policía Federal.
La indicación fue que de manera pacífica lanzaran consignas, realizaran mítines, colocaran banderas rojinegras e impidieran la entrada y salida a esos lugares, lo que se realizaba simultáneamente a las acciones de su dirigencia nacional en las oficinas centrales de LFC, en el cruce de Marina Nacional y Melchor Ocampo.
Salvo detalles, todo ocurrió conforme a lo planeado. Unos 200 electricistas estuvieron todo el tiempo en las instalaciones ubicadas en Pensador Mexicano, alrededor de 600 sobre Camino a Santa Fe, en los almacenes centrales de Belén de las Flores, otros 500 en las instalaciones de Cables Subterráneos en Vértiz... y así.
Claro, menos en la calle de Simón Bolívar, donde los policías federales se desplegaron para cubrir la fachada del almacén de Cables Subterráneos y Taller de Mantenimiento. Y de un jaloneo con los trabajadores para impedirles colgar las banderas de huelga, que éstos repelieron lanzando piedras, de inmediato los uniformados pasaron a lanzar –desde la azotea– al menos seis granadas de gas lacrimógeno. La cuadra se nubló de blanco y los efectos sobre ojos, nariz y garganta fueron inmediatos para quienes se encontraban en la calle, incluidos los policías.
El gas se filtró en la escuela primaria Simón Bolívar –ubicada enfrente de las instalaciones de LFC–, en la vecindad que colinda con el plantel y, unos metros a la izquierda, en la guardería Integra –donde se atiende a niños de entre 43 días de nacidos y menos de cuatro años–, y afectó a la gente que comía en los puestos ambulantes de Fray Servando.
A esa hora –pasaba ya del mediodía–, los chicos de la primaria se disponían a salir, y tanto ellos como sus padres y maestros resultaron muy dañados. Los retiraron de inmediato, pero luego, con furia, los adultos se lanzaron a reclamar a los policías por su proceder.
En la guardería, con los primeros signos del químico, sonó la alarma. Se dispuso el desalojo inmediato de los bebés; las educadoras debieron cargar cada una hasta tres recién nacidos, y a llevar corriendo, en medio del pánico y la irritación, a los más grandecitos. A todos los ubicaron en el estacionamiento de un restaurante Vips ubicado en Fray Servando.
Además, a esa hora se encontraba durmiendo plácidamente, en la habitación que da a la calle, en el primer piso de la vecindad, Alexis Emiliano Hernández Saldaña, de dos meses, quien recibió dosis masivas del químico.
Para cuando su papá llegó por él y peleó con los policías que le impedían salir para llevarlo a recibir atención médica, de la boca le salía espuma. En ese mismo lugar se encontraba su prima Karen Vianey Saldaña Lozano, de ocho años, quien resultó con altos niveles de intoxicación.
A lo largo del día, Alexis Emiliano pasó para su atención por las instalaciones de Escuadrón de Rescate y Urgencias Médicas en Tlaxcoaque y Tlalpan, el Hospital Balbuena, el Pediátrico de Iztacalco, el Hospital de Xoco y el Pediátrico de Coyoacán, donde permanece internado.
Cansados, llorosos y con su rutina totalmente alterada, los niños de la guardería estuvieron casi tres horas en el estacionamiento del restaurante, hasta que en camionetas de Protección Civil del Gobierno capitalino y de la policía, así como en ambulancias de la Cruz Roja, los trasladaron a la iglesia de las Carmelitas, sobre Salto del Agua.
La operación fue coordinada por la propia directora de la estancia infantil y una funcionaria de la policía. El ambiente era tenso, pues no podían, por elemental seguridad, entregar ningún niño a los para entonces angustiados padres o abuelos que habían llegado. Todo tenía que hacerse en orden.
Y mientras las educadoras pedían que les llevaran al templo católico pan, leche, jamón y queso para alimentarlos, pañales para cambiarlos y consolaban a los que tenían miedo, sueño o necesidades fisiológicas, el responsable de la guardería informaba: “ningún elemento de la Policía Federal ha venido a preguntar siquiera cómo están nuestros niños...”
Con gases lacrimógenos, los federales evitaron banderas rojinegras en la Obrera
Encabezados Martín Esparza, dirigente del SME, los electricistas marcharon ayer a las instalaciones centrales de LFC, en la ciudad de México, donde colocaron banderas de huelgaFoto María Meléndrez Parada
Rosa Elvira VargasPeriódico La Jornada
Miércoles 17 de marzo de 2010, p. 13
La mujer no podía contener las rabiosas lágrimas y, a pesar de su avanzado estado de gestación, desde la acera de enfrente espetaba a los uniformados: “¡Ustedes también tienen hijos, putos!”
Resumía así la ira que vecinos y electricistas sintieron ahí, al igual que en el resto de la ciudad y en las entidades donde daba servicio Luz y Fuerza del Centro (LFC), ante el excesivo uso de violencia del gobierno federal para impedir a estos trabajadores ejercer su derecho a huelga.
La asamblea en el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) dispuso plantarse ayer sobre todo en las instalaciones de la empresa donde se realizaban labores operativas y evitar –quizá ya muy a destiempo– el saqueo del material con el cual se instalan o reparan las líneas del fluido eléctrico.
Los sindicalistas cumplieron con la instrucción: al filo del mediodía se apostaron frente a los talleres de Mantenimiento y de Cables Subterráneos, en las subestaciones y demás. En tanto, dentro de cada sede, desde la madrugada estaban ya reforzados los agrupamientos de la Policía Federal.
La indicación fue que de manera pacífica lanzaran consignas, realizaran mítines, colocaran banderas rojinegras e impidieran la entrada y salida a esos lugares, lo que se realizaba simultáneamente a las acciones de su dirigencia nacional en las oficinas centrales de LFC, en el cruce de Marina Nacional y Melchor Ocampo.
Salvo detalles, todo ocurrió conforme a lo planeado. Unos 200 electricistas estuvieron todo el tiempo en las instalaciones ubicadas en Pensador Mexicano, alrededor de 600 sobre Camino a Santa Fe, en los almacenes centrales de Belén de las Flores, otros 500 en las instalaciones de Cables Subterráneos en Vértiz... y así.
Claro, menos en la calle de Simón Bolívar, donde los policías federales se desplegaron para cubrir la fachada del almacén de Cables Subterráneos y Taller de Mantenimiento. Y de un jaloneo con los trabajadores para impedirles colgar las banderas de huelga, que éstos repelieron lanzando piedras, de inmediato los uniformados pasaron a lanzar –desde la azotea– al menos seis granadas de gas lacrimógeno. La cuadra se nubló de blanco y los efectos sobre ojos, nariz y garganta fueron inmediatos para quienes se encontraban en la calle, incluidos los policías.
El gas se filtró en la escuela primaria Simón Bolívar –ubicada enfrente de las instalaciones de LFC–, en la vecindad que colinda con el plantel y, unos metros a la izquierda, en la guardería Integra –donde se atiende a niños de entre 43 días de nacidos y menos de cuatro años–, y afectó a la gente que comía en los puestos ambulantes de Fray Servando.
A esa hora –pasaba ya del mediodía–, los chicos de la primaria se disponían a salir, y tanto ellos como sus padres y maestros resultaron muy dañados. Los retiraron de inmediato, pero luego, con furia, los adultos se lanzaron a reclamar a los policías por su proceder.
En la guardería, con los primeros signos del químico, sonó la alarma. Se dispuso el desalojo inmediato de los bebés; las educadoras debieron cargar cada una hasta tres recién nacidos, y a llevar corriendo, en medio del pánico y la irritación, a los más grandecitos. A todos los ubicaron en el estacionamiento de un restaurante Vips ubicado en Fray Servando.
Además, a esa hora se encontraba durmiendo plácidamente, en la habitación que da a la calle, en el primer piso de la vecindad, Alexis Emiliano Hernández Saldaña, de dos meses, quien recibió dosis masivas del químico.
Para cuando su papá llegó por él y peleó con los policías que le impedían salir para llevarlo a recibir atención médica, de la boca le salía espuma. En ese mismo lugar se encontraba su prima Karen Vianey Saldaña Lozano, de ocho años, quien resultó con altos niveles de intoxicación.
A lo largo del día, Alexis Emiliano pasó para su atención por las instalaciones de Escuadrón de Rescate y Urgencias Médicas en Tlaxcoaque y Tlalpan, el Hospital Balbuena, el Pediátrico de Iztacalco, el Hospital de Xoco y el Pediátrico de Coyoacán, donde permanece internado.
Cansados, llorosos y con su rutina totalmente alterada, los niños de la guardería estuvieron casi tres horas en el estacionamiento del restaurante, hasta que en camionetas de Protección Civil del Gobierno capitalino y de la policía, así como en ambulancias de la Cruz Roja, los trasladaron a la iglesia de las Carmelitas, sobre Salto del Agua.
La operación fue coordinada por la propia directora de la estancia infantil y una funcionaria de la policía. El ambiente era tenso, pues no podían, por elemental seguridad, entregar ningún niño a los para entonces angustiados padres o abuelos que habían llegado. Todo tenía que hacerse en orden.
Y mientras las educadoras pedían que les llevaran al templo católico pan, leche, jamón y queso para alimentarlos, pañales para cambiarlos y consolaban a los que tenían miedo, sueño o necesidades fisiológicas, el responsable de la guardería informaba: “ningún elemento de la Policía Federal ha venido a preguntar siquiera cómo están nuestros niños...”
Coloca el SME banderas de huelga en LFC; exige respeto a vigencia de derechos laborales
Solicita amparo ante decisión de la autoridad laboral de dar por concluido su contrato colectivo
Encabezados por Esparza, los electricistas pusieron una manta rojinegra en oficina alterna de Lozano
Alumnos y padres de familia fueron desalojados de la primaria Simón Bolívar debido al gas lacrimógeno lanzado por la PFFoto Carlos Ramos Mamahua
Patricia Muñoz y Fabiola Martinez
Periódico La Jornada
Miércoles 17 de marzo de 2010, p. 12
El Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) colocó ayer banderas de huelga en todas las instalaciones de Luz y Fuerza del Centro (LFC), en una jornada de movilización política nacional para exigir respeto a la vigencia de sus derechos laborales, reinstalación de los trabajadores y la renuncia del titular de la Secretaría del Trabajo, Javier Lozano, a quien responsabiliza de la “mala conducción” de la política laboral del país.
Acompañados por contingentes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), y de organizaciones civiles y estudiantiles, los electricistas defendieron de esta forma su contrato colectivo. Luego de tapizar con mantas rojinegras los accesos de LFC en Marina Nacional, realizaron un mitin en las oficinas alternas de Lozano –en Reforma 93–, donde mujeres del SME lograron poner una bandera de huelga.
El momento tenso de la jornada se dio cuando trabajadores de la unidad de cables subterráneos Bolívar fueron repelidos con gases lacrimógenos por elementos de la Policía Federal, agresión por la que dos menores, ajenos completamente a los hechos, fueron hospitalizados.
Esta huelga atípica es una estrategia política y jurídica del sindicato de LFC, luego de que la autoridad laboral no le reconoció este derecho e incluso ayer mismo dio por concluida la vigencia del contrato colectivo de los 44 mil integrantes del gremio, por lo que la dirigencia solicitó un amparo ante el Poder Judicial.
La colocación de banderas rojinegras se llevó a cabo simultáneamente en la mayoría de los centros de trabajo, donde los electricistas empezaron guardias permanentes en “resguardo” de las instalaciones. Anunciaron que permanecerán ahí hasta el día 20 (cuando realizarán una marcha por la paz y el empleo) o hasta que la Suprema Corte de Justicia de la Nación y la Cámara de Diputados intervengan para encontrar una salida negociada al conflicto.
La movilización de ayer estuvo marcada por la versión de que posiblemente el dirigente del SME, Martín Esparza Flores, sería detenido por “delitos fabricados”, por lo que el líder encabezó ayer las movilizaciones con un amparo bajo el brazo. “No les vamos a dar el gusto de que nos detengan; ahora resulta que somos delincuentes porque estamos defendiendo nuestro empleo en términos de lo que establece la Constitución”.
También informó que de acuerdo con testimonios de sus familiares y compañeros, la policía arrojó gases e hizo “disparos al aire” en el municipio de Juandhó, Hidalgo, de donde es originario el dirigente.
Anunciada como un paro cívico nacional, la estrategia protagonizada por el SME empezó antes del mediodía con una marcha de la sede sindical a las oficinas centrales de LFC, extinta hace cinco meses por decreto presidencial. En la vanguardia, con su casco de electricista, iban Esparza y los integrantes del comité central del gremio, que en punto de las 12 del día declaró el estallamiento de la huelga. Dijo que se trataba de una hora histórica para el pueblo de México y la clase obrera. Argumentó que ese documento sigue vigente y está depositado en la junta especial 5 de la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje.
Ahí, en Circuito interior y la calle Melchor Ocampo, mientras colocaban las banderas, los trabajadores veían con tristeza que el gobierno ya quitó el logotipo de LFC que estaba ubicado en la parte más alta del inmueble. Adentro del edificio, que antaño estaba colmado de trabajadores, ahora se mantienen hileras de fuerzas federales.
A ritmo de: “¡Y dicen y dicen que estamos liquidados, aquí les demostramos que están equivocados!”, los trabajadores se dirigieron hacia las oficinas de la STPS, donde, en un largo mitin, trabajadores y profesores de las secciones 18 de Michoacán, 22 de Oaxaca y 3 de Baja California se manifestaron contra la política laboral y económica de este gobierno. Demandaron al Congreso de la Unión que llame a comparecer al director del Sistema de Administración y Enajenación de Bienes por el “saqueo” mutimillonario que ha permitido en LFC. Sobre todo, insistieron en que “Lozano no representa los intereses del sector obrero”.
Al menos 200 policías federales y granaderos resguardaron las oficinas que alquila el funcionario como su despacho alterno. Frente al resguardo policial, Esparza lamentó que Felipe Calderón crea que los trabajadores “no tienen memoria histórica, y en esa condición pretende que se festeje el bicentenario con actos televisivos, mientras cada día manda más mexicanos a la calle”.
Molesto por la actuación de las fuerzas públicas en esta unidad, Esparza remató: “si los ministros no establecen el estado de derecho, entonces abren la puerta para que cada quien se haga justicia como pueda”.
Encabezados por Esparza, los electricistas pusieron una manta rojinegra en oficina alterna de Lozano
Alumnos y padres de familia fueron desalojados de la primaria Simón Bolívar debido al gas lacrimógeno lanzado por la PFFoto Carlos Ramos Mamahua
Patricia Muñoz y Fabiola Martinez
Periódico La Jornada
Miércoles 17 de marzo de 2010, p. 12
El Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) colocó ayer banderas de huelga en todas las instalaciones de Luz y Fuerza del Centro (LFC), en una jornada de movilización política nacional para exigir respeto a la vigencia de sus derechos laborales, reinstalación de los trabajadores y la renuncia del titular de la Secretaría del Trabajo, Javier Lozano, a quien responsabiliza de la “mala conducción” de la política laboral del país.
Acompañados por contingentes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), y de organizaciones civiles y estudiantiles, los electricistas defendieron de esta forma su contrato colectivo. Luego de tapizar con mantas rojinegras los accesos de LFC en Marina Nacional, realizaron un mitin en las oficinas alternas de Lozano –en Reforma 93–, donde mujeres del SME lograron poner una bandera de huelga.
El momento tenso de la jornada se dio cuando trabajadores de la unidad de cables subterráneos Bolívar fueron repelidos con gases lacrimógenos por elementos de la Policía Federal, agresión por la que dos menores, ajenos completamente a los hechos, fueron hospitalizados.
Esta huelga atípica es una estrategia política y jurídica del sindicato de LFC, luego de que la autoridad laboral no le reconoció este derecho e incluso ayer mismo dio por concluida la vigencia del contrato colectivo de los 44 mil integrantes del gremio, por lo que la dirigencia solicitó un amparo ante el Poder Judicial.
La colocación de banderas rojinegras se llevó a cabo simultáneamente en la mayoría de los centros de trabajo, donde los electricistas empezaron guardias permanentes en “resguardo” de las instalaciones. Anunciaron que permanecerán ahí hasta el día 20 (cuando realizarán una marcha por la paz y el empleo) o hasta que la Suprema Corte de Justicia de la Nación y la Cámara de Diputados intervengan para encontrar una salida negociada al conflicto.
La movilización de ayer estuvo marcada por la versión de que posiblemente el dirigente del SME, Martín Esparza Flores, sería detenido por “delitos fabricados”, por lo que el líder encabezó ayer las movilizaciones con un amparo bajo el brazo. “No les vamos a dar el gusto de que nos detengan; ahora resulta que somos delincuentes porque estamos defendiendo nuestro empleo en términos de lo que establece la Constitución”.
También informó que de acuerdo con testimonios de sus familiares y compañeros, la policía arrojó gases e hizo “disparos al aire” en el municipio de Juandhó, Hidalgo, de donde es originario el dirigente.
Anunciada como un paro cívico nacional, la estrategia protagonizada por el SME empezó antes del mediodía con una marcha de la sede sindical a las oficinas centrales de LFC, extinta hace cinco meses por decreto presidencial. En la vanguardia, con su casco de electricista, iban Esparza y los integrantes del comité central del gremio, que en punto de las 12 del día declaró el estallamiento de la huelga. Dijo que se trataba de una hora histórica para el pueblo de México y la clase obrera. Argumentó que ese documento sigue vigente y está depositado en la junta especial 5 de la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje.
Ahí, en Circuito interior y la calle Melchor Ocampo, mientras colocaban las banderas, los trabajadores veían con tristeza que el gobierno ya quitó el logotipo de LFC que estaba ubicado en la parte más alta del inmueble. Adentro del edificio, que antaño estaba colmado de trabajadores, ahora se mantienen hileras de fuerzas federales.
A ritmo de: “¡Y dicen y dicen que estamos liquidados, aquí les demostramos que están equivocados!”, los trabajadores se dirigieron hacia las oficinas de la STPS, donde, en un largo mitin, trabajadores y profesores de las secciones 18 de Michoacán, 22 de Oaxaca y 3 de Baja California se manifestaron contra la política laboral y económica de este gobierno. Demandaron al Congreso de la Unión que llame a comparecer al director del Sistema de Administración y Enajenación de Bienes por el “saqueo” mutimillonario que ha permitido en LFC. Sobre todo, insistieron en que “Lozano no representa los intereses del sector obrero”.
Al menos 200 policías federales y granaderos resguardaron las oficinas que alquila el funcionario como su despacho alterno. Frente al resguardo policial, Esparza lamentó que Felipe Calderón crea que los trabajadores “no tienen memoria histórica, y en esa condición pretende que se festeje el bicentenario con actos televisivos, mientras cada día manda más mexicanos a la calle”.
Molesto por la actuación de las fuerzas públicas en esta unidad, Esparza remató: “si los ministros no establecen el estado de derecho, entonces abren la puerta para que cada quien se haga justicia como pueda”.
Todavía vienen “cosas muy duras” en Ciudad Juárez, reconoce Calderón
Los homicidios de tres personas vinculadas con el consulado complican el problema, señala
México y EU pelearán esta lucha, “cada quien en su territorio y en el ámbito de su competencia”
Enviada
Periódico La Jornada
Miércoles 17 de marzo de 2010, p. 5
Ciudad Juárez, Chih., 16 de marzo. Los homicidios de tres personas vinculadas al consulado de Estados Unidos en Ciudad Juárez complican el problema de seguridad en este municipio por la “dimensión internacional” que adquiere y todavía vienen “cosas muy duras”, reconoció el presidente Felipe Calderón, tras demandar responsabilidad compartida entre ambos países.
El michoacano viajó a esta ciudad por tercera vez en 34 días, ahora acompañado por el embajador de Estados Unidos en México, Carlos Pascual, con quien tuvo una larga reunión privada en el hangar del aeropuerto Abraham González, acompañado de la canciller Patricia Espinosa, lo mismo que del gobernador José Reyes Baeza y el alcalde José Reyes Ferriz, tras lo cual el diplomático se retiró y no participó en el resto de las actividades presidenciales.
Con retraso de una hora por este encuentro, el Presidente de la República comenzó su agenda pública protegido por un fuerte operativo de seguridad.
Ante habitantes de colonias pobres defendió la alianza con los estadunidenses para “pelear y ganar” esta lucha, aunque aclaró que deberá darse “cada quien en su territorio y en el ámbito de su competencia, pero con una estrecha colaboración en materia de información, inteligencia y políticas públicas”.
Después, en la tercera sesión del foro Todos somos Juárez; reconstruyamos la ciudad, remarcó que quiere reconstruir Juárez, pero “hay que decirlo, se complica a partir de los homicidios del sábado, porque eso le da una dimensión internacional al problema”, y añadió que vendrá un nuevo día pero tomará tiempo y todavía habrá “cosas duras”.
Reunido con decenas de beneficiarios del programa Oportunidades, en el gimnasio del Colegio de Bachilleres –que fue ocupado a la mitad–, Calderón remarcó el carácter “bilateral” de esta lucha y la parte de responsabilidad de Estados Unidos en el crimen que asuela a Ciudad Juárez, ya que tiene su origen en el consumo y tráfico de drogas en y hacia esa nación, lo mismo que el tráfico de armas en la frontera.
Luego de que FBI, DEA y otras cinco agencias de seguridad del país vecino llegaron aquí para investigar la muerte de dos estadunidenses relacionados con el consulado, insistió en que ambas naciones deben seguir colaborando para derrotar a estas organizaciones, poner un alto al tráfico transfronterizo de drogas, de armas, de dinero ilícito y, desde luego, para poner a salvo a los jóvenes y a los niños, que son blanco de estos criminales.
Antes, manifestó su más enérgica indignación y condena por los cobardes homicidios de tres personas (Lesley A. Enriquez, su esposo Arthur H. Redelf y el mexicano Jorge Alberto Salcido Ceniceros, y prometió que esclarecerá estos crímenes y perseguirá a los culpables, para lo cual dio instrucciones al procurador general de la República, Arturo Chávez, para coordinarse con su par del estado de Chihuahua.
En su visita a esta ciudad convulsionada por los cotidianos asesinatos, se mostró optimista de poder rescatar la urbe con el argumento de que “son muchos más, cientos de miles más, millones más de juarenses que sí quieren ir para adelante, que sí quieren trabajar, que sí quieren vivir en paz, que los que están con sus trapacerías golpeando y lastimando al resto de la sociedad”.
Disputa electoral
Cuando faltan menos de tres meses para que se realicen las elecciones en Chihuahua, Calderón Hinojosa y el gobernador priísta dejaron ver que hay una pugna entre ambos gobiernos por los programas sociales.
El Ejecutivo federal anunció la incorporación de 25 mil familias al recién creado programa Oportunidades urbano, que recibirán de 600 a mil 300 pesos, según la cantidad de hijos que tengan. La promesa del mandatario es entregar los fondos “sin distingos políticos” o de creencias religiosas.
Frente a él estaban habitantes de colonias como Tierra Nueva, Juanita Luna, Felipe Ángeles, de la Carlos Javira, que antes de la llegada de Calderón se mostraban poco animados, pero fueron arengados por una beneficiaria, Fidela Franco, a “estar contentos porque está aquí el Presidente”.
El gobernador Reyes Baeza planteó que este programa no debe ser motivo de discordia ni de confrontación entre ambos gobiernos. Oportunidades va más allá de coyunturas electorales y es para atender una demanda sin mezquindades ni divisiones, remarcó.
De hecho, el titular de Desarrollo Social, Heriberto Félix, tuvo que ofrecer transparencia en la distribución de recursos y aclaró que el padrón de beneficiarios se publicará en Internet y será supervisado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
México y EU pelearán esta lucha, “cada quien en su territorio y en el ámbito de su competencia”
Manifestante detenido en las cercanías del sitio donde se desarrollaba el foro Todos somos Juárez; reconstruyamos la ciudadFoto Ap
Claudia Herrera BeltránEnviada
Periódico La Jornada
Miércoles 17 de marzo de 2010, p. 5
Ciudad Juárez, Chih., 16 de marzo. Los homicidios de tres personas vinculadas al consulado de Estados Unidos en Ciudad Juárez complican el problema de seguridad en este municipio por la “dimensión internacional” que adquiere y todavía vienen “cosas muy duras”, reconoció el presidente Felipe Calderón, tras demandar responsabilidad compartida entre ambos países.
El michoacano viajó a esta ciudad por tercera vez en 34 días, ahora acompañado por el embajador de Estados Unidos en México, Carlos Pascual, con quien tuvo una larga reunión privada en el hangar del aeropuerto Abraham González, acompañado de la canciller Patricia Espinosa, lo mismo que del gobernador José Reyes Baeza y el alcalde José Reyes Ferriz, tras lo cual el diplomático se retiró y no participó en el resto de las actividades presidenciales.
Con retraso de una hora por este encuentro, el Presidente de la República comenzó su agenda pública protegido por un fuerte operativo de seguridad.
Ante habitantes de colonias pobres defendió la alianza con los estadunidenses para “pelear y ganar” esta lucha, aunque aclaró que deberá darse “cada quien en su territorio y en el ámbito de su competencia, pero con una estrecha colaboración en materia de información, inteligencia y políticas públicas”.
Después, en la tercera sesión del foro Todos somos Juárez; reconstruyamos la ciudad, remarcó que quiere reconstruir Juárez, pero “hay que decirlo, se complica a partir de los homicidios del sábado, porque eso le da una dimensión internacional al problema”, y añadió que vendrá un nuevo día pero tomará tiempo y todavía habrá “cosas duras”.
Reunido con decenas de beneficiarios del programa Oportunidades, en el gimnasio del Colegio de Bachilleres –que fue ocupado a la mitad–, Calderón remarcó el carácter “bilateral” de esta lucha y la parte de responsabilidad de Estados Unidos en el crimen que asuela a Ciudad Juárez, ya que tiene su origen en el consumo y tráfico de drogas en y hacia esa nación, lo mismo que el tráfico de armas en la frontera.
Luego de que FBI, DEA y otras cinco agencias de seguridad del país vecino llegaron aquí para investigar la muerte de dos estadunidenses relacionados con el consulado, insistió en que ambas naciones deben seguir colaborando para derrotar a estas organizaciones, poner un alto al tráfico transfronterizo de drogas, de armas, de dinero ilícito y, desde luego, para poner a salvo a los jóvenes y a los niños, que son blanco de estos criminales.
Antes, manifestó su más enérgica indignación y condena por los cobardes homicidios de tres personas (Lesley A. Enriquez, su esposo Arthur H. Redelf y el mexicano Jorge Alberto Salcido Ceniceros, y prometió que esclarecerá estos crímenes y perseguirá a los culpables, para lo cual dio instrucciones al procurador general de la República, Arturo Chávez, para coordinarse con su par del estado de Chihuahua.
En su visita a esta ciudad convulsionada por los cotidianos asesinatos, se mostró optimista de poder rescatar la urbe con el argumento de que “son muchos más, cientos de miles más, millones más de juarenses que sí quieren ir para adelante, que sí quieren trabajar, que sí quieren vivir en paz, que los que están con sus trapacerías golpeando y lastimando al resto de la sociedad”.
Disputa electoral
Cuando faltan menos de tres meses para que se realicen las elecciones en Chihuahua, Calderón Hinojosa y el gobernador priísta dejaron ver que hay una pugna entre ambos gobiernos por los programas sociales.
El Ejecutivo federal anunció la incorporación de 25 mil familias al recién creado programa Oportunidades urbano, que recibirán de 600 a mil 300 pesos, según la cantidad de hijos que tengan. La promesa del mandatario es entregar los fondos “sin distingos políticos” o de creencias religiosas.
Frente a él estaban habitantes de colonias como Tierra Nueva, Juanita Luna, Felipe Ángeles, de la Carlos Javira, que antes de la llegada de Calderón se mostraban poco animados, pero fueron arengados por una beneficiaria, Fidela Franco, a “estar contentos porque está aquí el Presidente”.
El gobernador Reyes Baeza planteó que este programa no debe ser motivo de discordia ni de confrontación entre ambos gobiernos. Oportunidades va más allá de coyunturas electorales y es para atender una demanda sin mezquindades ni divisiones, remarcó.
De hecho, el titular de Desarrollo Social, Heriberto Félix, tuvo que ofrecer transparencia en la distribución de recursos y aclaró que el padrón de beneficiarios se publicará en Internet y será supervisado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
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