miércoles, 8 de agosto de 2012

AMLO reitera Julio Hernández López


Astillero
Beltrones y Gamboa
Compartir poderes
Peña, insuficiente
AMLO reitera
Julio Hernández López
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FIRMAN ACUERDO PARA EVITAR ROBO DE CELULARES. Marisela Morales, titular de la Procuraduría General de la República; Dionisio Pérez Jácome, secretario de Comunicaciones; Felipe Calderón, presidente de la República; Patricio Slim Domit, representante de Telcel, y Genaro García Luna, titular de Seguridad Pública, luego de la firma del acuerdo para evitar el robo de teléfonos celulares. El acto se llevó a cabo ayer en Palacio NacionalFoto Francisco Olvera
P
oco ayuda en lo personal a Enrique Peña Nieto allanarse a los poderes políticos (televisoras, Salinas de Gortari, empresarios y nomenclatura priísta, entre otros) que están en ruta de instalar como coordinadores de las bancadas priístas en San Lázaro y en el Senado a dos pesados personajes que le superan en experiencia, habilidad, relaciones, marrullería y algo más. Como proyecto que le trasciende (presidencia fachada), gana operadores para enfrentar el largo trecho rumbo a la toma de posesión y para conseguir una gobernabilidad basada en cuotas, pero políticamente se muestra insuficiente, entrampado, condicionado.
Reducido de golpe a una condición casi igualitaria (como si de pronto se hubiese declarado una república priísta con división de poderes, al menos entre Ejecutivo y Legislativo) y confesamente falto de cuadros propios para llenar tan delicados casilleros que el faraonismo de tres colores ocupó en otros sexenios incluso con personajes menores (pero ejemplarmente alineados con el presidente en turno), el aéreamente apesadumbrado Peña Nieto ve llegar al reparto de cuotas a Manlio Fabio Beltrones Rivera, el sonorense que sin estridencias le regateó la postulación presidencial, y a Emilio Gamboa Patrón, el habilidoso yucateco ahora reciclado, poseedores ambos de un capital político fundado en los claroscuros del sistema y en el entendimiento con los factores más densos de éste.
Una pareja de esas características (BelGa) desmonta las pretensiones de autoritarismo individual (aunque las transfiere a otras instancias, igual de nefastas) que Peña Nieto había prefigurado a partir de la presunta popularidad arrolladora que él suponía se traduciría en una votación con apabullante distancia respecto al segundo lugar. Es como si, de pronto, una máquina revolucionaria e institucional diera marcha atrás en el tiempo y redistribuyera las porciones de poder que Peña Nieto y los suyos creían predeterminadas solamente para ellos, los miembros del Club Atlacomulco Feliz.
Quique presidirá (si el tiempo y la autoridad así lo deciden próximamente), pero no gobernará a plenitud. Allí estarán, juntos pero no revueltos, apoyando pero también apoyándose, MFB y EGP, compadres históricos que suelen jugar en bandas distintas que luego acercan para quedar siempre en buenas condiciones operativas, depositarios de las claves para operar el entramado del Congreso de la Unión que Felipe Calderón no pudo echar a andar con sus proyectos de reformas estructurales y que Peña Nieto tampoco podrá activar si no es mediante el acuerdo político con sus adversarios pertenecientes a otros partidos y con sus fortalecidas contrapartes internas: un poco como si la ironía de la política quitara al mexiquense una parte de la presidencia expandida que soñó con ejercer y se la entregara al sonorense que el 30 de este mes cumplirá 60 años pero no por ello jubila sus aspiraciones presidenciales aunque tan lejos parezca el 2018.
La aceptación de Manlio y Emilio como jefes legislativos (si finalmente se cumplen las fortísimas versiones en ese sentido) significa también una devaluación del equipo cercano de Peña Nieto, en especial de quien hasta ahora era considerado un todopoderoso personaje, Luis Videgaray, tecnócrata de la escuela de Pedro Aspe a quien las circunstancias encumbraron provisionalmente como estratega político. Jesús Murillo Karam tampoco fue usado por su jefe en turno, Peña Nieto, para intentar el bloqueo de la cantada búsqueda del control camaral por parte de Beltrones. Es de suponerse que fue reservado para labores en el gabinete enriquista, al igual que Miguel Ángel Osorio Chong, el otro ex gobernador hidalguense al que algunos miembros de la élite encopetada responsabilizan de haber tomado decisiones que desembocaron en los escándalos Monex, Soriana y conexos.
Estas cesiones y concesiones del atribulado EPN tienen como referente que en términos numéricos la diferencia en los comicios presidenciales parecería abismal (más de tres millones de votos), pero no lo es en términos estrictamente políticos: el candidato priísta invirtió una descomunal cantidad de recursos y obligó a sus patrocinadores (sobre todo a Televisa) a realizar un esfuerzo desgastante y revelador que, a fin de cuentas, significó una victoria electoral en primera instancia (con el IFE, Calderón y Vázquez Mota expresamente coaligados para favorecer al priísta) que casi nadie festeja y que muchos impugnan, en una especie de alquimismo de élites que a pesar del enorme gasto y el terrible cinismo desembocó en una especie de 0.56 por ciento copeteado, en otro resultado legalmente impuesto (ayer, por el IFE; en días próximos, por el tribunal electoral) pero políticamente teñido de ilegitimidad.
Astillas
El PRI, Peña Nieto y el tribunal electoral tienen la oportunidad de oro de jugar en lo que resta de la presente semana su final añorada: la declaratoria de presidente electo mientras la atención nacional está concentrada en Wembley, con mexicanos y brasileños en busca del máximo honor futbolero olímpico... Ayer, Andrés Manuel López Obrador ofreció una conferencia de prensa para reseñar las pruebas de fraude electoral que ha ido recabando, y añadió documentos, plásticos y testimonios al expediente que los magistrados enriquistas tienen resuelto a favor de su candidato desde antes de que se comenzara a integrar. A la hora de cerrar esta columna, mientras AMLO respondía preguntas de reporteros, todo parecía ser reiterativo, como si no hubiera suficientes evidencias de que el camino de la impugnación legal está ya determinado… Y, mientras Felipe Calderón, el candidato a presidente a trasmano del PAN, demostraba que cantar es otra de las cosas que no sabe hacer bien, ¡hasta mañana, en esta columna que escucha al ministro de la Corte, José Ramón Cossío, señalar la condición anticonstitucional del uso de militares en las calles, para el cumplimiento de tareas de seguridad pública!
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General prisión


Buenos negocios


Vuelven los hermanos caradura


Puedo luchar contra cárteles, pero no contra mi Iglesia: Alejandro Solalinde


Anuncia que dejará el albergue Hermanos en el Camino por presiones del obispo Óscar Campos
Puedo luchar contra cárteles, pero no contra mi Iglesia: Alejandro Solalinde
El jerarca considera que soy un mal ejemplo y busca terminar con protagonismos, denuncia el cura
Fernando Camacho y Octavio Vélez
Reportero y corresponsal
Periódico La Jornada
Miércoles 8 de agosto de 2012, p. 14
Alejandro Solalinde informó que dejará la coordinación del albergue Hermanos en el Camino, situado en Ciudad Ixtepec, donde se auxilia a migrantes indocumentados en su paso hacia Estados Unidos, a petición del obispo de la diócesis de Santo Domingo Tehuantepec, Óscar Campos Contreras.
El religioso dijo que Campos le pidió que renuncie en noviembre para poder darle una parroquia, porque ese mes concluye su comisión en la Pastoral de la Movilidad Humana de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), y asíterminar con protagonismos.
El obispo nunca me ha dado su apoyo. De hecho nunca ha hecho una visita pastoral, y no tengo que hacerle una invitación porque ese albergue está bajo su responsabilidad, afirmó Solalinde en entrevista con La Jornada.
En el fondo, pedir mi obediencia para que tome una parroquia significa que yo invierta el tiempo para su administración, y me la pasaría celebrando misas y misas y no podría estar con los migrantes. Lo que me da una tristeza profunda, y he llorado por eso, es que el obispo es incapaz de ver el fondo de la fe. Él no es capaz de ver el paso de Dios en mi misión, en mi vida, en lo que yo hago, lamentó.
Más allá de lo que pueda ocurrir con él, Solalinde manifestó su preocupación por el equipo de laicos que dirige el albergue para migrantes. “El clero ha sido tremendo para apabullar a los laicos, y no a los que dicen ‘sí, señor obispo’ y le besan la mano, sino a los que han crecido por la defensa de los pobres y defienden la justicia”.
–Si le piden que deje su trabajo, ¿lo va a hacer?
–Sí, le voy a dejar el albergue a quien él me diga ante notario público, pero lo que no voy a hacer es meterme a una parroquia para que me absorba todo mi tiempo. Digan lo que digan, esa no es hoy una instancia de evangelización, sino de aspectos burocráticos, de oficina.
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Lo que me da una tristeza profunda, y he llorado por eso, es que el obispo (Óscar Campos Contreras) es incapaz de ver el fondo de la fe. Él no es capaz de ver el paso de Dios en mi misión, en mi vida, en lo que yo hago, lamentó Alejandro SolalindeFoto Humberto González
La gente está en la calle, y en las misas hay muy poca gente. Voy a obedecer lo que me diga el obispo, pero a mi conciencia no la voy a desobedecer. Me tendrá que disculpar, pero no puedo abandonar a los pobres. Voy a seguir mi trabajo pastoral, aunque no sé dónde.
El religioso subrayó que no le importaría si es suspendido como sacerdote por el obispo Campos Contreras en caso de no asumir una parroquia, y consideró que se le ha exigido su renuncia para dar un mensaje a los demás sacerdotes por si intentan realizar una labor similar.
Prefiero ser laico que ser parte de la burocracia; ya no me satisface el culto pagado. Seguiré dedicándome de tiempo completo a esta misión. Me parece curioso que esto venga desde el interior de la propia Iglesia; quizá lo que quiere el obispo es meterme a su estructura porque soy un mal ejemplo para los sacerdotes, aventuró.
Con respecto a la situación de apremio que viven diversos grupos de apoyo a los migrantes indocumentados, Solalinde estimó que este grupo vulnerable sigue siendo una mercancía; entonces hay presionar para que se vayan personas de la Iglesia que no dejan hacer el negocio. En Ciudad Ixtepec no ha pasado el peligro de que vuelva la delincuencia y haga de las suyas con los migrantes.
–¿Tiene miedo?
–No tengo miedo; tengo un dolor muy grande, porque puedo luchar contra los cárteles, contra Los Zetas, contra los funcionarios públicos, pero no puedo luchar contra mi Iglesia. Me gustaría mucho que el obispo entendiera que la Iglesia está hecha de estructura y carisma: la estructura es la parte que organiza y da estabilidad, y el carisma es la vida, y va de abajo hacia arriba, y no puede ser que desde la estructura se mate la vida.

Puro reality-Hernández


De la patada


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