martes, 10 de julio de 2012

Dos espurios


FC, el demócrata 0.56 Julio Hernández López


Astillero
AMLO en su laberinto
Atado por el pacto
Deslindes previsibles
FC, el demócrata 0.56
Julio Hernández López
Foto
FRENTE CONTRA LA IMPOSICIÓN. Jóvenes que acamparon la semana pasada afuera del IFE trasladaron su movilización a la sede del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación con la intención depresionar para que las autoridades anulen la elección presidencial 2012, debido al cúmulo de irregularidades denunciadas. Los muchachos que integran el Frente Nacional contra la Imposición señalaron que su movimiento no tiene relación con #YoSoy132Foto Jesús Villaseca
A
ndrés Manuel López Obrador está relativa y circunstancialmente atado de manos. No puede convocar en estos momentos a movilizaciones ni protestas por el evidente fraude electoral en su contra porque fue confinado por presiones de empresarios y televisoras a un espacio de indefensión tramposamente derivado del famoso pacto de civilidad que le arraiga en los procesos jurídicos y le amenaza con guerra propagandística siincumple esos términos y pasa al activismo abierto.
Ese camino de la impugnación institucional llevará tiempo, y en ese proceso podrá suceder que la fuerza de los hechos consolide la instalación ya muy avanzada de Peña Nieto, por encima de lo que sea, o que día a día vayan surgiendo nuevos indicios y pruebas del mencionado fraude y con ello se potencie la protesta social ajena o sin intervención directa del tabasqueño, con desenlaces imprevisibles.
Este jueves deberán completarse los expedientes que llegarán al tribunal federal electoral en espera (poco probable) de que los comicios sean anulados o invalidados. Habrá dos vías de litigio, por si una de ellas falla o es desechada por el tribunal electoral. Una la presentará el equipo de trabajo directamente relacionado con AMLO. Otra la planteará un grupo de abogadas que ha trabajado en el tema defeminicidios juarenses, sobre todo en el caso conocido como Campo Algodonero (por el nombre del paraje donde fueron asesinadas ocho mujeres jóvenes en 2001, http://bit.ly/ceAgme ), lo que les ha dado experiencia en la tramitación de expedientes ante la comisión y la corte interamericanas de derechos humanos.
La sujeción a la maquinaria judicial fue una especie de daño colateral que AMLO debió aceptar, al igual que la conformación de una falsa imagen deunidad con grupos y personajes de laizquierda que ahora han comenzado a tomar distancia de él. A nadie deben sorprender tales reposicionamientos y mucho menos al propio López Obrador. El candado de civilidad le fue impuesto, pero no así la preferencia por la clase política tradicional del PRD, el PT y el Movimiento Ciudadano.
A diferencia de lo que hizo Enrique Alfaro en Jalisco, donde quedó a cuatro puntos de la maquinaria PRI-PRD-UdeG, peleando solamente bajo el membrete del MC, el líder de Morena se apegó a la nomenclatura de Chuchos y Camachos y les dio victorias que para éstos son definitivas y trascendentes, mientras el presunto beneficiado mayor corre el riesgo cierto de quedarse en el camino, junto con sus seguidores personales que en términos generales no alcanzaron ninguna posición de poder: no habrá bancadas legislativas ni siquiera ínfimas de Morena, ni gubernaturas, ni presidencias municipales: todo quedó en las cuentas de los verdaderos triunfadores, los variopintos miembros del camachismo chuchista que sólo espera la conclusión del episodio judicial de AMLO para emprender una labor de remozamiento que podría llevar a la creación de un nuevo partido, tal vez llamado con ironía Movimiento Progresista, cuyo líder real (habrá de verse si también el formal) será Marcelo Ebrard, quien se ha quedado con el dominio casi feudal del Distrito Federal, a través del comisionado Mancera.
Graco Ramírez hizo ayer una demostración tajante de la visión que mantiene ese segmento perredista provisionalmente asociado con AMLO para la contienda presidencial. El virtual gobernador de Morelos no ha sido incongruente ni sorpresivo: siempre ha sostenido una crítica abierta a las maneras políticas de López Obrador, sobre todo en cuanto a la reticencia de éste para aceptar las reglas institucionales y, en especial, para buscar y sostener acuerdos incluso con autoridades emanadas de procesos fraudulentos, como en el caso de Calderón.
Tales acuerdos, sostiene esa izquierda que abrevó en las formas de mercantilización política desarrolladas por Rafael Aguilar Talamantes al frente del Partido Socialista de los Trabajadores, son inteligentemente imprescindibles para darle viabilidad a la fuerza acumulada y evitar que los terceros lugares (el PRI en 2006; el PAN en 2012) ocupen el lugar de los segundos (el PRD en 2006 y, si se confirman los datos oficiales actuales, también en 2012) y hagan alianzas políticas con los ganadores (aunque sean espurios) y así acaben cogobernando.
Esa posición de pragmatismo abierto es compartida por muchos de quienes aparecieron cuando menos en algunos de los templetes de campaña junto a AMLO y ahora no dicen ni una sola palabra sobre lo que está pasando (como los Cárdenas y como el propio Ebrard, afanosamente concentrado en actos y obras de gobierno). Otros, como el mencionado Ramírez Garrido Abreu y el presidente nacional del PRD, Jesús Zambrano, se- ñalan sin ambages que el límite del acompañamiento a la lucha del candidato presidencial de las izquierdas es- tá en los tiempos y las resoluciones judiciales respec- to a las impugnaciones por presentar. Dándose la resolución adversa a AMLO y olvidando cualquier pretensión de lucha alterna. Respeto riguroso al sendero jurídico: hasta allí, no más (y a felicitar a EPN y ponerse a las órdenes).
En el revoltijo político, hasta a Felipe Calderón le ha apetecido mostrarse democrático e incluso impugnador. Es probable que hayan surgido obstáculos en el proceso de entendimiento con Peña Nieto, que viene de meses atrás, o que el panista encopetado desee encarecer tales arreglos, así que desde su origen 0.56 se ha considerado con valía para criticar la compra de votos y pedir indagación y castigo, si a éste hubiera lugar.
Y, mientras algunos jó- venes mexicanos pretenden solicitar asilo político simbólico en embajadas, argumentando el temor que les causa la posibilidad de un gobierno presidido por Enrique Peña Nieto, y escuchando por allí que el PRI y el Verde están trabajando en la posibilidad de crear un Partido de los Migrantes, como nueva vertiente de simulación que desemboque en manos mexiquenses... ¡hasta mañana, con la reanudación de la normalidadcriminal en Sinaloa, Morelos, Guerrero, Michoacán y Coahuila!
Twitter: @julioastillero
Facebook: Julio Astillero

El Tribunal, aval del “nuevo PRI”

Juan Pablo Franzoni Martínez. Ícono del nuevo PRI. Foto: Rubén Espinosa
Juan Pablo Franzoni Martínez. Ícono del nuevo PRI.
Foto: Rubén Espinosa
 
MÉXICO, D.F. (apro).- El “nuevo PRI” ya se instaló en México: Juan Pablo Franzoni Martínez, un priista ebrio, corta cartucho, que amenaza con una matanza de manifestantes antipeñistas en Xalapa, Veracruz, el sábado 7.
A este ícono del “nuevo PRI” lo antecedió otro, ocurrido el 1 de julio: Pedro Joaquín Coldwell, presidente de ese partido y nada menos que senador, le da la gana meterse en la fila para votar y, con todo cinismo, lo hace en medio de gritos de corrupto y mentadas de madre.
El “nuevo PRI” es, también, la cargada de desplegados de todo tipo de siglas, incluyendo el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) que, sin siquiera respetar lo que la ley establece, da como ganador inobjetable a Enrique Peña Nieto, como lo hizo en 2006 con Felipe Calderón.
Y lo es además el elenco de vocingleros de prensa, radio y televisión –y los “intelectuales” desde sus atalayas– que claman exactamente lo mismo que hace seis años con Calderón, cuando ni los recursos legales se habían agotado, ni siquiera lo previsto en el “compromiso” de los presidenciales.
Este “nuevo PRI” –el PRI de siempre– ha regresado fatalmente, porque la lógica no admite margen de error: Si el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) usa los criterios que han sostenido los magistrados desde que asumieron el cargo, en 2007, entonces avalará la elección de Peña Nieto como presidente de la República.
El vaticinio lo sustento no en la desconfianza que tengo de los magistrados de la Sala Superior, que la tengo con razón, ni en el rechazó a la impugnación de Andrés Manuel López Obrador que anticipó su presidente, Alejandro Luna Ramos, sino en una investigación sobre numerosas validaciones de las trampas en procesos electorales.
En su libro El fraude electoral impulsado por la jurisprudencia del Tribunal Electoral, el abogado Netzaí Sandoval Ballesteros anticipó el año pasado lo que se perfila como desenlace este 2012:
“El ganador será, muy probablemente, el partido que con mayor cinismo elabore su estrategia para defraudar la voluntad popular. Y el Tribunal Electoral le levantará el brazo.”
Según ese estudio, los actuales magistrados “han validado todo tipo de irregularidades”, con cambios de criterio y omisiones en sus sentencias, y alientan que los partidos políticos “utilicen con toda impunidad las prácticas de compra y coacción” del voto para adulterar la voluntad popular en los comicios.
“Se han especializado –o se han doctorado– en la argumentación para validar los fraudes electorales. Aun suponiendo que los magistrados actuales fueran personas con algo de integridad y ética, la aplicación estricta de sus precedentes jurisprudenciales los llevarán a validar un magno fraude electoral en 2012.”
Sandoval llega a esta conclusión luego de revisar exhaustivamente numerosas sentencias de los magistrados y de cotejarlas con las emitidas por sus antecesores, pero también con base en hechos como la comida secreta que ofreció María del Carmen Alanís en su casa, el 9 de marzo, a emisarios del entonces gobernador Peña Nieto y a la que asistió el consejero Marco Antonio Baños.
“La nueva integración parece suponer que al mantener contentos a algunos actores políticos clave podrán mantenerse en el cargo. El problema es que están acabando con toda la legitimidad que quedaba en las instituciones electorales.”
Luego de la revisión que hizo de sus fallos de 1996 a 2011, Sandoval concluye que se han caracterizado, además de los escándalos, por su parcialidad y por la resolución contradictoria de asuntos semejantes, y “se puede caracterizar como un Tribunal notoriamente parcial”.
En la revisión que hizo de las 36 elecciones anuladas–30 de alcaldes, tres de diputados de mayoría, dos de gobernador y uno de diputado federal–, emergieron datos relevantes: Por ejemplo, el PRI es el que más irregularidades comete.
“Este partido había resultado ganador en 62% de todas las elecciones que fueron declaradas nulas en dicha instancia. Bien puede decirse que el PRI se ha consolidado como el partido más fraudulento en la incipiente democracia mexicana”.
El PAN, por su parte, ganó 18% de las elecciones fraudulentas en ese periodo. “Por ejemplo, de las elecciones que le fueron anuladas por encontrarse irregularidades graves, ocho se celebraron después del año 2000. Esto implica que desde que el PAN ocupa el Ejecutivo federal se han incrementado notablemente los fraudes electorales cometidos por ese partido.”
El autor platea a los magistrados en su libro cambiar de visión sobre la nulidad de las elecciones, y dar más peso a los principios constitucionales de libertad y autenticidad del voto universal que al principio de conservación de los actos válidamente celebrados.
“Ello es así porque la decisión de anular una elección no afecta los derechos de la ciudadanía (siempre se conserva el derecho de participar en las elecciones extraordinarias) mientras que, por el contrario, validar una elección con irregularidades sí puede afectar la libertad de un pueblo para elegir a sus gobernantes en comicios auténticos.”
Argumenta:
“Ante la violación de los principios rectores en un proceso electoral, pero ante la duda de si esa violación fue la causa que dio paso a cierto resultado electoral, resulta preferible anular las elecciones. Es mejor repetir elecciones que elegir gobernantes en procesos con poca legitimidad.”
Sin embargo, es poco optimista, sobre todo por las conductas que han asumido los magistrados, y su vaticinio hacia 2012 es sombrío:
“Si el proceso electoral de 2006 implicó una severa crisis para el país y contábamos entonces con una integración de la Sala Superior que había tenido un desempeño respetable, en 2012 México se encontrará al borde de una nueva guerra civil. La violencia, la pobreza, la desigualdad, el desempleo y la crisis económica de la que no podemos salir así lo auguran.”
Y finaliza:
“Tal vez los medios de comunicación tengan éxito al ofrecer a la ciudadanía la narración de una historia de la que se consolida la democracia a través de la alternancia entre el PAN y el PRI. Muy probablemente tratarán de concentrar la esperanza de cambio para el país en el candidato de las televisoras (Enrique Peña Nieto) y reeditar la efervescencia democrática que el país vivió con la victoria de Vicente Fox derrotando al partido de Estado (que hoy sería el PAN). Si lo logran tal vez eviten la catástrofe que parece avecinarse. Pero hay que recordar que la historia se repite: La primera vez como tragedia y la siguiente ocasión como una farsa”.
Apuntes
¿El PAN, Calderón y Josefina Vázquez Mota al lado de la izquierda y López Obrador para defender el voto? Jamás. Desde hace muchos años ese partido claudicó en la defensa del voto para privilegiar los negocios y eso ha pedido a Peña Nieto: Las reformas laboral, energética, fiscal y de medios…
Comentarios: delgado@proceso.com.mx y Twitter: @alvaro_delgado

Reciclando-Hernández


El anfitrión incómodo-Rocha


Tuiteando-Fisgón


Genera polémica en redes sociales la entrevista de EPN con CNN

Peña Nieto en entrevista con CNN. Foto: CNN

 
MÉXICO, D.F. (apro).- La entrevista que dio el candidato presidencial priista, Enrique Peña Nieto, a la cadena televisiva estadunidense CNN, generó una intensa polémica en redes sociales por las “pausas dramáticas” del político, que fueron criticadas como expresión de sus “limitaciones intelectuales”, de su incapacidad para improvisar sin teleprompter o de su escaso conocimiento del idioma inglés.
En defensa del exgobernador del Estado de México, otros usuarios de las redes sociales señalaron que no se trata de pausas por incapacidad, sino para permitir la traducción simultánea de esta entrevista con Fareed Zakaria, que se trasmitió el pasado sábado 7.
En todo caso, quienes vieron el video a través de Youtube quizá pensaron que se trató de un problema de conexión. No fue así. Peña Nieto dejaba un lapso entre varias frases, mientras argumentaba de esta manera en torno del combate al narcotráfico:
“Personalmente no estoy a favor de legalizar las drogas, no me convence el argumento. Lo que buscamos con esta nueva estrategia es un ajuste de lo que se ha hecho hasta ahora, no un cambio radical”, puntualizó.
Quienes vieron la entrevista a través del link de CNN defendieron al presunto ganador de las elecciones presidenciales, diciendo que no se trataba de apuntador, sino de las pausas para dar tiempo a la traducción simultánea.

“Yo pienso que la traducción y el apuntador es lo de menos…vean la cara de terror de EPN… no está preparado para este papel de presidente”, fue otro de los comentarios que se ventiló en las redes sociales.
El candidato no utilizó telepromter, aclara CNN
Ante las críticas por las vacilaciones de Enrique Peña Nieto durante la entrevista para CNN International, la cadena de televisión aclaró que el candidato presidencial no utilizó telepromter ni fuente de audio alterna, más que la del equipo técnico de la cadena.
En un comunicado de tres párrafos, CNN International ofreció detalles sobre los aspectos técnicos de la entrevista que el exgobernador del Estado de México concedió al periodista Fareed Zakaria.
Aclaró que el virtual candidato ganador fue invitado el domingo 8 en el programa “Fareed Zakaria GPS” y que la entrevista “fue grabada por el equipo de CNN, utilizando equipo técnico de la cadena”.
Explicó que no hubo teleprompter y que Peña Nieto escuchó al presentador mientras hacía las preguntas en inglés desde Nueva York, a través de IFB Interrupted Feedback (transmisor inalámbrico).
“No hubo ninguna otra fuente de audio utilizada. Las respuestas del señor Peña Nieto fueron en español y traducidas al inglés por medio de un traductor para el Dr. Zakaria y para nuestra audiencia internacional que no habla español, y fueron palabras propias del señor Peña Nieto sin asistencia alguna”, puntualizó.
Además, aclaró que no se exigieron condiciones para realizar la entrevista y las preguntas no fueron reveladas con anticipación a Peña Nieto.

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