miércoles, 19 de mayo de 2010

Pasen a tirarle mierda a Diego..(.yo sigo tirando mierda a los de siempre )...



La historia en breve
Ciro Gómez Leyva

2010-05-19•Al Frente


Capítulo aparte merecerá la revisión de la forma en que Diego Fernández de Cevallos fue insultado en las horas y días posteriores de su levantón, secuestro o lo que haya sido.

Los diseminadores de odio no se han detenido en minucias como el dolor de la familia o la condición de alguien que, de la noche a la mañana, quedó a merced de los criminales. La caída de Diego es motivo de júbilo para ellos.

Unos, los más agresivos, se parapetan en la coartada de la revuelta social. Gran noticia si el ala justiciera del pueblo bueno se llevó al encomendero queretano para ajustar cuentas, pues los dueños del país ya no serán los ricos de siempre.

Otros, los cobardes, se disfrazan de historiadores y nos enlistan los males que Diego le ha ocasionado a México. Incapaces de generar información o crear una categoría útil para el análisis, vomitan resentimiento. No dan para más.

Y luego están los modernistas de las redes sociales. Desde su cómoda clandestinidad no han cesado de ametrallar con adjetivos, de calumniar, de repetir que Fernández de Cevallos se merece eso y más. También están de fiesta, democráticamente de fiesta. Cito, por ejemplo, a MetalGod: “Tal vez ha tenido el mismo destino de las boletas electorales de 1988, que se apresuró a destruir. Tal vez tuvo una pequeña diferencia con su jefe salinas de gortari. O le falló a alguno de sus finísimos clientes. Si es que regresa (lo dudo), esperemos que aprenda la lección. Aunque este tipejo y otros similares nunca la aprenden”.

Los que tanto vociferan por la falta de pudor y decoro de Diego no son, precisamente, los más recatados, respetables, valientes. Cosa que no les preocupa, pues para ellos, el fin siempre justificará los insultos.

Cuánta mierda.

¿Quién es Mario Arturo Acosta Chaparro?


A principios de la década fue acusado de presuntos vínculos con el cártel de Juárez y finalmente exonerado en 2007
EL GENERAL RETIRADO Mario Arturo Acosta Chaparro fue herido de bala anoche en la Ciudad de México (Foto: Archivo/ EL UNIVERSAL )

Mario Arturo Acosta Chaparro, quien fue herido de bala anoche en la Ciudad de México, fue acusado en agosto del año 2000 de presuntos vínculos con el cártel de Juárez que lideró Amado Carrillo. Este juicio se llevó también por el delito de peculado y operaciones con recursos de precedencia ilícita.

El 1 de noviembre de 2002, Acosta fue sentenciado a 15 y 16 años y medio de prisión por sus supuestos nexos y protección al cártel de Juárez.

En 2005 un tribunal federal anuló en definitiva el Consejo de Guerra que declaró culpable de narcotráfico al general Mario Arturo Acosta Chaparro.

En el año 2007, las procuradurías General de la República (PGR) y de Justicia Militar (PJM) no pudieron acreditar los presuntos nexos del general Mario Arturo Acosta Chaparro con el narcotráfico, y de manera directa con el extinto capo Amado Carrillo Fuentes, El señor de los cielos. Tras la declaración de inocencia del citado general y que le otorgó un tribunal federal, concluyó uno de los casos más relevantes de presunta relación de militares con narcotraficantes.

En abril de 2008, las acusaciones contra el general Mario Arturo Acosta Chaparro Escápite, por delitos de lesa humanidad en la llamada guerra sucia y por nexos con el cártel de Juárez, que le valieron una sentencia en prisión de la justicia militar, quedaron en el pasado, pues para el Ejército mexicano el divisionario es un abnegado y dedicado patriota que ha servido con lealtad a México.

Con información de EL UNIVERSAL.

mvc

Y yo por qué-Rocha

Las fuerzas del orden-Helguera

Astillero


Autocensura
Fibras oscuras
Ganancias hispanas
EU y fuero militar
Julio Hernández López


Televisa ha anunciado la insólita decisión editorial de guardar silencio ante un hecho que ha sido mencionado oficialmente cuando menos en dos escenarios internacionales, correspondientes a la gira en curso de Felipe Calderón, que fue vigorosamente dada a conocer en su primer día por las instancias oficiales de investigación policiaca, que sigue cubriendo sin candados la misma agencia informativa del Estado mexicano, Notimex, y que, sobre todo, contiene tal cantidad de ingredientes, variables y retorcimientos relacionados con el interés público que dejar de hablar de ese hecho sólo favorecería la explícita intención del gobierno calderonista de acallar rumores que esencialmente han sido prohijados por la pésima política de comunicación social de la administración federal y por el inocultable número de casos criminales manipulados, trampeados y dejados en la impunidad por esas autoridades que ahora dan una vuelta más a la tuerca del control social implantando un toque de queda informativo en la principal fuente de acceso popular a la información.

El oportuno silencio de Televisa coincide con la declaratoria de esa empresa y otras dos, Telefónica y Megacable, como unificados competidores únicos en el proceso de licitación de fibra oscura perteneciente a la Comisión Federal de Electricidad, el suculento negocio para cuyas adjudicaciones a voluntad estorban entes críticos, como el Sindicato Mexicano de Electricistas, cuya materia de trabajo en Luz y Fuerza del Centro forma parte del amplio banquete de negocios por privatizar que se han servido algunos empresarios consentidos y los funcionarios de mano dura. La alianza del calderonismo con Televisa es tan evidente y marcada que el grupo empresarial de Ricardo Salinas Pliego se ha inconformado con esa declaratoria de candidatura única a la adquisición de los tramos de fibra óptica no utilizados hasta ahora y por eso llamados oscuros, diciendo ese grupo, del que forma parte Televisión Azteca, que lo hecho hasta ahora por la Secretaría de Comunicaciones y Transportes en cuanto a las subastas de fibra oscura y la de espectro radioeléctrico en las frecuencias de 1.7 y 1.9 gigahercios (Ghz) en realidad son asignaciones directas disfrazadas de licitación.

Respecto al oscuro motivo del deseo de autocensura, es decir, al secuestro de Diego Fernández de Cevallos, nada relevante sucedió ayer que no fueran la cascada de declaraciones políticas previsibles y el reumático moverse del aparato burocrático nacional de policías que aparentan investigar lo que bien saben tendrá un desenlace ajeno a sus esfuerzos de a pie. Sigue sin precisión oficial, por ejemplo, el tema relacionado con la presunta detención de Ignacio Coronel Villarreal, el importante compañero de andanzas empresariales de Joaquín Guzmán, El Chapo. Ningún funcionario se atreve a informar públicamente qué pasó en un poblado de Jalisco donde marinos apresaron a alguien que según versiones sería el pesado Nacho Coronel. Silencio que genera rumores de que se busca un canje por el inmediatamente secuestrado Fernández de Cevallos (¿Nacho por Je-facho?), a pesar de que el tema ha sido tocado abiertamente en varios espacios periodísticos y electrónicos (ayer, Carmen Aristegui habló ampliamente del punto en su noticiario de radio donde, por cierto, ya está como colaborador el columnista jornalero Enrique Galván Ochoa, a quien se felicita desde aquí por esa nueva etapa de su vida profesional).

Todo pareciera estar a la espera del retorno del viajero Calderón, quien hoy inicia en Washington una visita de Estado a la que mucho ajaría una resolución fúnebre del expediente Fernández de Cevallos. Al menos en este primer tramo, el correspondiente a España, el residente de Los Pinos ha podido sobrellevar los indicios de descomposición nacional sin muchos problemas, en buena parte a causa del ánimo extraordinariamente positivo con el que sus anfitriones premian los negocios y beneficios que el felipismo les ha dado y que el propio mexicano presume, como hizo en un programa de televisión en el que dijo que los bancos españoles tienen en México sus mayores ganancias. Aun así, Felipe y Margarita han escuchado en Madrid gritos de gobierno asesino de parte de algunos activistas que denuncian lo que sucede en México.

Pero en Estados Unidos no hay tantos motivos de fervor hacia un gobierno cuyos problemas tienen la violencia criminal al borde de la frontera. Human Rights Watch, por ejemplo, ha pedido al presidente Obama que plantee ante Calderón las dudas acerca del respeto a los derechos humanos en México que esa organización ha documentado. En el centro de la argumentación de HRW está el tema de la presencia de soldados y marinos en las calles, la reiterada violación de garantías y derechos fundamentales y el mantenimiento del fuero militar que permite a la estructura castrense investigarse y castigarse a sí misma. A ese debate se ha sumado el subsecretario de Estado para asuntos de narcóticos de la administración obamista, David Johnson, quien abiertamente ha dicho que debe haber progreso en el sistema de transparencia de la justicia militar mexicana, para que se pueda comprobar que las denuncias por abusos militares son realmente investigadas y sancionadas.

La República, convertida mientras tanto en banca de espera, sigue su marcha rutinaria: el recuento diario de la masacre continúa rumbo a cifras anuales récord, los partidos y los candidatos pelean y alegan como si las elecciones de verdad fueran a servir de algo, los reportes económicos desde las alturas insisten en recuperaciones y logros que los bolsillos de abajo no confirman, y la palabrería y lo superficial son ampliamente difundidos para que entre ruido y naderías no se note tanto la caída sostenida. Uf.

Y, mientras se organiza el primer aniversario luctuoso de la tragedia de la ABC, este 5 de junio, ¡hasta mañana, en esta columna que lamenta que se complique el estado de salud de los huelguistas de hambre del SME!

Fax: 5605-2099 • juliohdz@jornada.com.mx

Diego y Nacho…

 • ¡Santos discursos!
• Nuevamente Florence Cassez
El Estado llama ley a su propia violencia, mi estimado, y crimen a la del ciudadano. Complejo el ambiente en el que llega Felipe Calderón a Washington para su visita de Estado que, para no hacer variación alguna del mismo tema, estará en la agenda bilateral como asunto de relevancia el de su guerra contra la “ridícula minoría”, que tiene y mantiene secuestrado a su (des)gobierno con una descontrolada ola de violencia, impunidad, caso y tintes delicados de ingobernabilidad que Vive México, agravándose el contexto de la incertidumbre con el volátil caso de Diego Fernández de Cevallos.
Y para ir documentando el discurso monotemático, my friend, Calderón, desde Madrid, regaló otra de sus finas joyas discursivas al afirmar que las muertes —por supuesto con los daños colaterales incluidos— por la organizada delincuencia han sido generadas por la lucha entre cárteles, justificando que por eso hay que enfrentarlos con la autoridad del Estado (fallido) e impedir que se apoderen de comunidades (más bien regiones completas, yes?) todo en una sugerente entrevista con la televisión española donde, como ya va siendo su sello personal, desdeñó, menospreció y desestimó las críticas de su proceder y sobre el retiro de nuestras fuerzas armadas de la calle afirmando que como si por arte de magia los criminales se conviertan en santos varones, se les aparezca San Pablo, Jesucristo, y se conviertan, pero no va a ser así.
Espléndido.
Felipe mete de tajo a todos sus atractivos críticos en el mismo desparpajado calderón donde mezcla cifras escalofriantes minimizando lo que en diversos foros, en varias ocasiones y con distintas voces, incluyendo a altos funcionarios de los Estados Unidos, se ha señalado como una estrategia fallida… ante los nulos resultados en el tablero de la violencia que amenaza todavía con ser algo más que un dolor de cabeza pasajero y un frívolo pronóstico de algunos disfuncionales federales.
Porque al final esa cacareada estrategia, que será el tema principal en su divertida visita ensombrecida por el secuestro del Jefe Diego, es la que arroja operativos mediáticos, pirotecnia y preocupación ciudadana de Vivir Mejor en el fuego cruzado.
Agregándole el trago amargo que tuvo que pasar nuevamente con el caso de Florence Cassez, que agravia, preocupa y ocupa al gobierno de Nicolás Sarozy, quien hace lunas prometió justicia a secas para su connacional involucrada en el estreno de García Luna Productions, que acreditó con puntualidad la PGR como un divertido montaje que pone en aprietos la impunidad oficial y que tarde o temprano alcanzará su destino.
Ese que terminará develando la punta del iceberg de los usos y abusos, no sólo en términos de pirotecnia yspin mediático, sino en la utilización de figuras como el arraigo, que han resultados ser peligrosamente facciosas y con tinte electorero… como se vio con el caso de los alcaldes de Michoacán.
Hoy que Felipe está en Washington y México está en el epicentro del colapso rápido por una alarma generalizada —que alcanza a poderosos tirios y troyanos— por los índices delictivos que ya sumó a las Universidades que buscan soluciones y protocolos de seguridad, la cándida pregunta es si este (des)gobierno y su achispado gymboree (con minúsculas) tomó ya sus estupendas previsiones para la respuesta del coletazo sobre el secuestro de Diego Fernández de Cevallos… y el levantón del barón de la droga IgnacioNacho Coronel acaecido, por cierto, el mismo día.
Y como en política no hay coincidencias, no estaría mal que estos chicuelos en el poder (del no poder) hagan su prospectiva y su espléndido análisis porque no sólo ambos casos podrían estar conectados, sino por la importancia del mensaje… y del mensajero.
Ése, my friend, que hasta el día de hoy no han podido descifrar…
Next!
gomezalce@aol.com

Bancos agregan cobros a la mala al acoso y amenaza a deudores

Se disparó la cartera vencida con el alza a los alimentos en 2007, asevera Ramírez Cuéllar


Cuentahabiente narra sus penurias con siete tarjetas que le entregaron sin haberlas solicitado

Instituciones retienen dinero de las nóminas para cubrir pagos de deuda por esos plásticos



Roberto González Amador

Periódico La Jornada
Miércoles 19 de mayo de 2010, p. 23
En los años dorados del préstamo bancario, Simona Lorenzo Hernández recibió siete tarjetas de crédito de diferentes instituciones. Llegó la crisis en 2009 ya no pudo pagar las mensualidades, después de haber empeñado bienes y pedido dinero a familiares y amigos. Está acostumbrada a las llamadas a deshoras y en tono amenazante de los despachos de cobranza. Lo que no esperaba es que uno de sus acreedores tomara directamente de su cuenta de nómina dinero para abonar a la deuda.

“Nunca firmé una autorización para estos cobros”, dice Simona.

Como el de Simona hay miles de casos. “La gente cayó en cartera vencida por la crisis. Hay evidencia de que el aumento de las deudas en tarjeta de crédito estuvo relacionado con el alza en el precio de los alimentos en 2007”, explicó Alfonso Ramírez Cuéllar, dirigente de El Barzón, organización de deudores de la banca.

Disparo en oferta de crédito

También hubo un disparo en la oferta de plásticos por parte de los bancos, en especial entre personas de menor ingreso y sin experiencia en el manejo de crédito. En 2004 circulaban en el país 11.6 millones de tarjetas de crédito, de acuerdo con la Asociación de Bancos de México (ABM). A partir de ese año el financiamiento por este medio creció como no lo había hecho desde los años previos a la crisis de 1995. En 2009 llegó a 25.9 millones el número de tarjetas de crédito en circulación, un incremento de 123 por ciento en comparación con el cierre de 2004, según la ABM.

El organismo explicó que 46 de cada 100 usuarios de tarjetas de crédito en el país son personas con ingreso inferior a 5 mil pesos mensuales. Entre 2003 y 2008, agregan los datos de la ABM, 17 millones de personas sin experiencia en el uso de servicios financieros recibieron una tarjeta de crédito.

Para muchas personas con deudas de tarjetas “es una verdadera tragedia recibir su pago de nómina a través de una cuenta bancaria”, expuso Ramírez Cuéllar. “La mayoría de empresas paga a sus empleados a través de la banca, una decisión que toman los responsables de las empresas sin considerar, en la mayoría de los casos, la opinión de los trabajadores”, dijo.

Una ley vigente hace posible que un trabajador decida el banco que administrará su cuenta de nómina, instrumento que ha permitido en los últimos años que personas sin historial crediticio reciban financiamiento bancario no sólo en tarjeta de crédito, sino también para la compra de bienes de consumo duradero e incluso para una hipoteca.

Ramírez Cuéllar aseguró que es difícil precisar el número de personas que han tenido experiencias similares a la de Simona Lorenzo. “Sin duda es una situación grave la que está ocurriendo. Hay miles de personas que no pueden pagar la tarjeta porque apenas les alcanza lo que ganan, perdieron algunos ingresos extras que tenían, laboran menos horas o dejaron de recibir algunas bonificaciones. El hecho de que los bancos se apropien del dinero de la nómina para cubrir deudas vencidas en tarjeta deja a miles de familias sin lo necesario para el gasto de la casa”, añadió.
El problema no es nuevo, pero se ha agudizado en los últimos meses, explicó. Incluso, aseguró, los bancos que incurren en esta práctica incumplen un acuerdo entre deudores de la banca y la ABM, concretado en 2008, para impedir los cobros forzados.

La minuta de una reunión celebrada el 11 de marzo de 2008 entre Alfonso Ramírez Cuéllar y Enrique Castillo, entonces presidente de la ABM, señala entre los acuerdos: “evitar el cobro automático de adeudos bancarios que no haya sido expresa y previamente autorizado por el cuentahabiente”. El documento fue proporcionado a La Jornada por el dirigente de El Barzón.

Simona Lorenzo Hernández trabaja en la Secretaría de Obras y Servicios Públicos del Distrito Federal. En abril del año pasado simplemente dejó de pagar las mensualidades de siete tarjetas de crédito (dos de Santander, una de BBVA Bancomer, Banamex, HSBC, Banorte y Scotiabank) en las que acumuló una deuda, hasta entonces, en torno a 300 mil pesos. Por cada plástico debía abonar mensualidades de 5 mil pesos en promedio, “que sólo cubrían los intereses; mi deuda nunca bajaba e incluso subía”.

Simona aseguró que nunca solicitó tarjetas de crédito. Tiene su cuenta de nómina en Santander; ese banco le envió plásticos y luego otras instituciones hicieron lo mismo. “No tengo para pagar, pero no niego la deuda. Es que empeñé mis cosas, pedí prestado y nunca cubría más que los intereses. Ahora ya no tengo nada que empeñar.”

Atrapados por “contrato”

El mes pasado, comentó, un familiar depositó en su cuenta de nómina de Santander 4 mil 500 pesos. Un día después trató de retirar el dinero, pero su saldo estaba en ceros. “Llamé al banco y en el centro de atención telefónica me dijeron que habían tomado el dinero para abonar al mismo Santander una deuda en tarjeta de crédito. Me aseguraron que había un contrato que los autorizaba a quitarme mi dinero.”

Simona no leyó los contratos cuando comenzó a usar las tarjetas de crédito.

Ramírez Cuéllar aseguró que los bancos son corresponsables del alto nivel de endeudamiento de muchos de sus usuarios de tarjetas de crédito por otorgar plásticos a diestra y siniestra sin reparar en la capacidad de pago y experiencia financiera de las personas. Dijo que no se debe perder de vista que el aumento de la cartera vencida entre los usuarios de este instrumento ocurrió hacia 2007 y principios de 2008, lo que relaciona más con el alza de alimentos que ocurrió en ese periodo que con la crisis que estalló en el otoño del año antepasado.

“La crisis de 2008 y 2009 sólo vino a agravar las cosas”, comentó. Hay pocas probabilidades de que se pongan límites legales a prácticas como las que padece Simona, dijo. “Los bancos son un poder oligopólico y tienen capturado al Congreso. Es poco probable que desde esa instancia sean contenidos”, añadió.

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