viernes, 26 de febrero de 2010

FCH se lanza contra medios y los que hablan mal del país


En reunión con empresarios yucatecos el mandatario dijo que hay un problema de percepción en torno a la inseguridad

Jorge RamosEnviado
El Universal
Viernes 26 de febrero de 2010
jorge.ramos@eluniversal.com.mx


MÉRIDA, Yuc.— El presidente Felipe Calderón criticó ayer a los medios de comunicación, por expandir el mensaje del crimen organizado, y a los que hablan mal de país “a veces como deporte”.

En reunión con empresarios yucatecos el mandatario dijo que hay un problema de percepción en torno a la inseguridad.

Mencionó que la prensa nacional publica en primera plana —que cuesta miles de pesos— y a todo color la manta que dejan en un pueblo o un recado de fulano para sutano. “El mensaje que los criminales quieren dejar en la sociedad para aterrorizarla, se encargan de expandirlo”.

Dijo que hay indicadores para dimensionar el problema de la violencia: “La tasa de homicidios en México es de 12 por cada 100 mil habitantes, mientras que en Brasil es de 25 por cada 100 mil habitantes. Eso sí, Brasil se lleva la Copa del Mundo y los Juegos Olímpicos”, afirmó.

Agregó que hay mexicanos que hablan mal del país “a veces como deporte”, lo cual, dijo, no ve que haga un brasileño.

Calderón consideró que hay una pérdida de valores, a la cual incluso contribuyen los videojuegos. Expresó que tuvo que “decomisar” uno a uno de sus hijos.

Carlos Montemayor, en fase terminal: Pérez Tamayo


El investigador refiere que el escritor chihuahuense era tratado desde hace un mes por un tumor maligno en el estómago, pero se transformó en algo sumamente agresivo y ahora ya no tiene posibilidades curativas

Notimex
El Universal
Ciudad de México Jueves 25 de febrero de 2010
21:15



El destacado escritor, tenor, traductor, investigador y miembro de la Academia de la Lengua, Carlos Montemayor, se encuentra hospitalizado en el Instituto Nacional de Cancerología por complicaciones de un tumor estomacal.

Su estado de salud es reportado como verdaderamente crítico, reveló esta noche el médico, catedrático de la Universidad Nacional Autónoma de México y divulgador de la ciencia, Ruy Pérez Tamayo.

Entrevistado tras el homenaje a Margo Glantz, que ofreció la Academia Mexicana de la Lengua, el escritor afirmó que Montemayor (Chihuahua, 1947) se encuentra internado desde el pasado lunes 22 de febrero y comentó que el autor tiene pocos días de vida.

"Carlos estaba siendo tratado desde hace un mes por un tumor maligno en el estómago, estaba respondiendo de manera positiva a la quimioterapia pero el tumor se transformó en algo sumamente agresivo y ahora ya no tiene posibilidades curativas', dijo.

"Está siendo tratado de manera paliativa, para no tener dolor, con la conciencia de que lo que se va a hacer es tratar de que esté lo menos incomodo posible antes de que llegue el final, que va a ser muy pronto", estimó Pérez Tamayo.

De acuerdo con el especialista, "no va a pasar de unos cuantos días más, pues ha perdido ya la conciencia y se encuentra en estado terminal".

En el acto, miembros de la Academia Mexicana de la Lengua, como Miguel Ángel Granados Chapa, José Moreno de Alba, Adolfo Castañón, Diego Valadés y los escritores Enrique Lizalde, Raúl Renán, Arturo Azuela y la directora del INBA, María Teresa Vicencio, y la propia Margo Glantz manifestaron su asombro al respecto.

Carlos Montemayor (Parral, Chihuahua, 13 de junio de 1947) es un escritor mexicano miembro de la Academia Mexicana de la Lengua, de la Real Academia Española y de la Asociación de Escritores en Lenguas Indígenas.

Además de dominar el inglés, italiano, francés, griego arcaico, clásico y vulgar, y el latín en todas sus formas, se ha caracterizado también por su activismo social, sobre todo en favor de los grupos más vulnerables de México.

Entre otros reconocimientos, ha recibido los premios Internacional 'Juan Rulfo', por su cuento 'Operativo en el trópico'; 'Xavier Villaurrutia', por 'Las llaves de Urgell'; 'José Fuentes Mares', por su libro de poesía 'Abril y otras estaciones', y Colima de narrativa, por 'Guerra en el paraíso'.

fml

Y ahora la represión contra damnificados :

jueves, 25 de febrero de 2010


Se llame como se llame-Fisgón


Fidelidad-Helguera

El abrazo de AcatemPAN-Rocha

Aclaración-Hernández

Astillero


¿Quién defiende a México?
EU, incrustado
FC: tocado y a la deriva
Salinas y los cinismos
Julio Hernández López



Por complicidad, indolencia o incapacidad, Felipe Calderón Hinojosa es hoy un gravísimo peligro para México. Tolerar o auspiciar la injerencia abierta y creciente de Estados Unidos (no sólo en la zona fronteriza norteña, aunque aquí es donde de manera más notable se da ese proceso) es un agravio mayor a los intereses de la nación, una forma de incumplimiento de las obligaciones constitucionales y patrióticas a que está obligado quien, aunque fuera por razones ilegítimas, ocupa el máximo cargo de representación y mando en nuestro país.
El peligroso Factor Calderón (FC) mantiene al país entero en vilo, mostrándose increíblemente orgulloso del desarrollo de su personalísima guerra de reacomodos comerciales del gran negocio del narcotráfico y sometiendo a los mexicanos a una diaria realidad de indefensión y abatimiento, con fuerzas armadas (las policías, el Ejército y la Armada) que en su desbordamiento atropellan legalidad y derechos humanos y con narcotraficantes que conforme a su estatus (promovidos, tolerados o perseguidos) imponen términos de belicosidad e incremento de sus rubros de interés (no sólo el mercadeo de drogas: también secuestros, cobro de plaza, tráfico de personas, etcétera).
Pero, además, ese Factor Calderón de extremo peligro ha generado o permitido que se creen las condiciones adecuadas para que el vecino siempre expansivo (ya no en términos de apropiación de tierras) tenga justificaciones suficientes para intervenir en el manejo del patio trasero que está en propicias condiciones de incendio. Y no sólo el históricamente imperdonable limosneo y venta mediante el caballo de Troya llamado Iniciativa Mérida: allí está, por ejemplo, el cesáreo pulgar de la secretaria Janet Napolitano que ayer ha hecho saber mediante decreto imperial que en Ciudad Juárez no hay estado de derecho y lo que sucede allí es un asunto de seguridad nacional de Estados Unidos. Haiga hecho Felipe lo que haiga hecho, la realidad es que la mártir ciudad fronteriza está absolutamente fuera de control y, por tanto, tenemos legitimidad para intervenir y meter orden es el mensaje de la secretaria gringa de seguridad interior.
Mas no son solamente palabras. The Washington Post informó también ayer que en Ciudad Juárez ya hay agentes estadunidenses “incrustados”, y por más que el embajador mexicano en Washington pretendió negar el punto con generalidades, sin precisar si la información es falsa o cierta, los indicios muestran que la mano gringa ya está absolutamente metida en la franja fronteriza (la masacre de jóvenes en Ciudad Juárez acabó sirviendo de detonador de una escalada de inestabilidad política y social que acaba sirviendo a los planes metiches de los halcones vecinos).
Frente a todo ello, el presunto jefe de la institucionalidad mexicana, el antes mencionado Factor Calderón, seguía a la deriva: tocado, se metió a refutar las acusaciones de selectividad pro Chapo que le ha lanzado el diputado Clouthier Carrillo, arguyendo que pelea contra todos y no protege al Intocable (en EU, un capo no protegido, Osiel Cárdenas, era condenado a 25 años de cárcel); dejó en el arroyo político a su todavía secretario de gobernación, Fernando Gomón, al decir que éste seguirá allí mientras quiera (es decir, si sigue en Bucareli es por aferrado) y avivó la versión de que pondrá en esa secretaría a un político de mayor perversidad y tosudez como sería Juan Molinar Horcasitas, y, en su tormentosa nueva personalidad de izquierdista latinoamericano provisional, advirtió que la firma de un tratado comercial con Brasil puede ser riesgosa pero hay que correr esa suerte.
Calderón, cuyo barco político hace agua por doquier. Dos ex presidentes le meten ruido: Chente Fox se lanza contra las alianzas perreánicas que Felipillo autorizó e impulsó, aunque ahora pretende jugar a la sana distancia con su partido (argumentación irónicamente parecida a la de López Obrador) y el reaparecido Salinas de Gortari pide que los bancos en México pertenezcan a mexicanos y, metido en la feria de los cinismos abajofirmantes de los políticos e intelectuales que conforman la Generación del Sí Señor Presidente, acusa al proyanqui Ernesto Zedillo de haber filtrado en 1994 información de la devaluación inminente a ciertos empresarios mayores, sin dar nombres ni haber hecho antes denuncias fundadas y procesalmente instauradas.
México de cinismo galopante en el que sobreviven escenas tragicómicas como la nueva elección de un supermillonario como “líder” de la CTM (con el telón de fondo de los discursos de “reivindicación proletaria” de Betty Paredes que le echa paletadas de tierra a la pretensión calderonista de reforma laboral) y el “enojo democrático” de un senador priísta, movido por un ex gobernador priísta, que declina la búsqueda de ser candidato priísta a gobernador de Sinaloa para buscar que lo postule la alianza perreánica creada para “sacar al PRI del poder” (a fin de cuentas, ¿elecciones para qué?, si allá hay jefe de jefes que en Palacio nomás necesita un administrador). México de las muertes masivas que ya no causan asombro, sobre todo si se dan en zonas rurales o indígenas: trece muertos en la comunidad Vicente Camalote, del municipio de Acatlán de Pérez Figueroa, en Oaxaca (entre ellos un precandidato a la alcaldía por la alianza gabinista), mientras Ulises Ruiz sigue haciendo campaña anticipada en favor del candidato designado, Eviel Pérez Magaña. Y el caso terrible de Teresa González y Alberta Alcántara, las mujeres otomíes a quienes se ha ratificado la sentencia de 21 años de cárcel por haber “secuestrado” a dos agentes federales en 2006 (el periodista queretano Luis Gabriel Osejo comparte un video sobre el tema en http://bit.ly/bXC977).
Y, mientras el IFE impone a Televisión Azteca una gran multa por desobediencia en transmisiones de propaganda electoral (ya se verá si la presión del Ajusco consigue rebajas), ¡hasta mañana, mientras la “guerra” calderónica ronda la metrópoli capitalina con intenciones de asentarse (ayer, en Bosques de las Lomas, tres decapitados; se hablaba anoche de que uno era “federal”)!
Fax: 5605-2099 • juliohdz@jornada.com.mx

No hay estado de derecho en Juárez: EU


• Mexicanizar… pero Banamex
• El PRI y su tiradero político en Sinaloa
Todo político es audaz, mi estimado, cuando está en juego su capital entero. Espectacular el orden de la anarquía que Vive México cuando las simpáticas noticias del día son que atiborran de narcomantas tres estados; el informe anual de la JIFE (Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes), que señala un peligroso aumento de violencia por el narco; el WP (Washington Post) regala la joya —que todos conocen— que agentes estadunidenses operan, tripulan y ordenan en nuestro país; que atacan un helicóptero militar en Sinaloa, y mientras se da la Cumbre whatever en Cancún, aparecen también divertidas narcomantas, cerrando con broche de oro Felipe Calderón al aclarar(le) (a Clouthier) que su (des)gobierno no protege, escuda ni tolera a ningún grupo de narcotraficantes.
(¡!)…
Estupenda la genial estrategia de sacar al micrófono al inquilino de Los Pinos (porque el titular de Gobernación huele a muerto, aunque se queda hasta que él quiera) a poner los puntos sobre esas narco-íes. Sería trágico si no es histéricamente cómico. La temeraria e irreflexiva guerrita de Felipe ha traído a México caos y violencia. Su (des)gobierno está rebasado, sus discursos desgastados y deteriorada su credibilidad… sobre todo cuando después del misil sinaloense de Manuel Clouthier de que en Los Pinos se protege al Chapo del sexenio para que, ¡sorpresa!, días después la acreditada PF de García Luna captura a El Jabalí (aplausos, ¡sin echar un solo tiro!, mensajito a la Armada por su cochinero en Cuernavaca), uno de los cientos de operadores del Chapito, luego entonces, Janet Napolitano le tira los dientes declarando que no hay estado de derecho en Juárez.
(just there?) ¡Qué bonito es lo bonitoooo!
Y para documentar que la descomposición y el talento gubernamental para los tiraderos políticos son variados, nada como el timing del regreso —a los medios– de Carlos Salinas, quien propone mexicanizar los bancos.
Chingón.
El quid es que al ex presidente le faltó decir que todos los bancos le valen madre, excepto uno: Banamex-Citigroup.
Sí, my friend, la sugerente madriza no es porque viene a poner orden en el PRI de Sor Beatriz o porque viene a apuntalar a su delfín Peña Nieto, o porque quiere salirse del túnel del tiempo del “error de diciembre” o porque quiere ajustar cuentas con Ernesto Zedillo… el atractivo fondo es que Carlos Salinas y un grupito interesante de poderosos personajes quieren presionar, empujar y desencadenar que Citigroup saque sus manos extranjeras del banco que desean adquirir… yes?
Y eso, aunque no lo parezca, lo tienen perfectamente leído en el gymboree (con minúsculas) presidencial, donde parecen no estar satisfechos con la emocionante adversidad actual como para meterle más explosivos ingredientes al coctelito de la cúpula política-empresarial.
No olvide, my friend, que en septiembre del año pasado Manlio Fabio Beltrones anunció que la mayoría en el Senado interpondría una controversia constitucional ante la SCJN por la ilegalidad del caso Citigroup-Banamex. Todo porque Felipe Calderón avaló que Hacienda se extralimitara en sus facultades de poner el segundo en manos de un gobierno extranjero. Recuerde que en febrero del 2009 el gobierno de los Estados Unidos inyectó como parte de su rescate bancario 45mmdd a Citi. ¿Me sigue?
Los chicuelos de Ortiz Mayagoitia le dieron entrada a la demanda en contra de Calderón, Hacienda, la CNBV y el BdeM debido a que el h. Congreso es el único facultado para legislar en la materia.
Las palabras de Salinas de Gortari hacen toooodo el sentido en este espléndido contexto. Si le agrega, además, la peligrosa madriza en el sector telecomunicaciones, esta PANdilla en el poder (del no poder) está, literalmente, my friend, jugando con fuego en el interior de un tráiler con explosivos…
Por la mirilla
Finalmente Malova le desenmascaró su perverso jueguito a la dupla Sor Beatriz-Aguilar Padilla, que quisieron verle la cara invitándolo a una elección interna cuando los dados sinaloenses están cargados conJesús Vizcarra, famoso por su narcofotografía. El senador los mandó al nabo sin escalas mientras trata de cocinar una alianza con la PANdilla, PT, PRD y Convergencia que pondría en muy serios aprietos al PRI, algóber y, of course, ...a sus traviesos aliados.
gomezalce@aol.com

Salinas el desmemoriado

México SA


Privatización de bancos benefició a sus patrocinadores

Carlos Fernández-Vega
Carlos Salinas de Gortari reapareció en sociedad para presumir, entre otras cosas, que la privatización bancaria estuvo bien hecha”; que tal decisión “no fue la causa de la quiebra del sistema bancario en 1995”; que en noviembre de 1994 “el balance de los bancos no era desfavorable, la banca enfrentaba problemas pero no una situación de crisis”; que fue Ernesto Zedillo quien “propició la fuga de capitales y que se vaciaran, en unas cuantas horas, las reservas de divisas”; que “el desarrollo soberano de México exige recuperar el control de su sistema de pagos”, y que, en fin, él es perfecto.

Atrás de él, en el coro, dos afinadas voces: la de Pedro Aspe y la de Jacques Rogozinski, destacado par de operadores salinistas de la reprivatización bancaria (entre tantas otras privatizaciones), que en esta ocasión lamentablemente no contaron con la tonada de Guillermo Ortiz Martínez, integrante del mismo coro y el único que participó en todo el ciclo reprivatización-rescate-extranjerización del sistema nacional de pagos. Todos reunidos en el mismo acto: el seminario Privatización bancaria, crisis y resultados del sector financiero: reflexiones pendientes, organizado por el Centro de Estudios Espinosa Yglesias, que preside la hija de quien fuera el fundador de Bancomer.

Pues bien, de entrada Carlos Salinas de Gortari desperdició una oportunidad de oro para reclamar en vivo y en directo a uno de los que coadyuvaron decididamente a la extranjerización de la banca otrora nacional y a vaciar “en unas cuantas horas las reservas de divisas” en aquellos aciagos tiempos de la crisis bancaria: Roberto Hernández Ramírez, el ex propietario mayoritario de Banamex, quien compartió mesa con el ex presidente en la cena organizada por el citado Centro de Estudios con motivo del seminario, como bien apunta la crónica de Roberto González Amador publicada ayer en La Jornada.

Cierto es que en 1995, ya con Zedillo instalado en Los Pinos, la fuga de divisas fue espeluznante, pero a Salinas de Gortari se le “olvidó” citar que en su último año de estadía en la residencia oficial el saldo de las reservas internacionales del Banco de México también reportó un brutal desplome. Información del Banco de México revela que el 15 de febrero de 1994 dicho saldo fue de 29 mil 228 millones, el mayor en el gobierno salinista; para el 30 de noviembre sólo quedaban 12 mil 484 millones. Así, en los últimos nueve meses y medio de su mandato se “perdieron” casi 17 mil millones de dólares en reservas. La cereza fue que en el primer mes del gobierno zedillista se “evaporaron” 6 mil 336 millones adicionales, con lo que 1995 inició con apenas 6 mil 148 millones en reservas internacionales.

Así, a lo largo de 1994 se “esfumaron” 23 mil 80 millones de dólares en reservas internacionales: 72.5 por ciento de ese monto correspondió al gobierno salinista y 27.5 por ciento al zedillista, y en la “desaparición” de esos dólares en ambas administraciones –la saliente y la entrante– mucho tuvo que ver la larga mano de Roberto Hernández (amigo de Salinas y compañero de mesa en la citada ocasión), junto con sus socios en Banamex y la casa de bolsa Acciones y Valores, los mismos que en mayo de 2001 concretaron la extranjerización del otrora Banco Nacional de México, cuyo accionista mayoritario, a estas alturas, sigue siendo el gobierno de Estados Unidos.

Lástima que a Carlos Salinas de Gortari se le “olvidó” comentar esos pequeños detalles, los cuales, de ninguna manera, exoneran a Ernesto Zedillo y su salvaje política de “rescate”, “saneamiento” y extranjerización del sistema nacional de pagos, como tampoco eximen a Vicente Fox, quien de inmediato avaló y aplaudió la venta –libre de impuestos– de Banamex a Citigroup; el último tramo –también sin visitar al fisco– de Bancomer al BBVA y otras transacciones de igual naturaleza, amén de que todos ellos –aquí cabe Felipe Calderón– encubrieron a funcionarios y banqueros participantes en el asalto a la nación conocido como Fobaproa, del que aún quedan por pagar algo así como 800 mil millones de pesos.
Que “la privatización bancaria estuvo bien hecha”, sostiene el ex mandatario. Y cómo no darle la razón, si el sistema nacional de pagos se lo entregó a sus amigos, y entre amigos nada está mal hecho. Sólo hay que recordar que prácticamente todos los integrantes de la llamada “comisión de financiamiento y consolidación patrimonial del PRI para la campaña electoral de Carlos Salinas de Gortari a la Presidencia de la República” terminaron como accionistas de los bancos, entre muchas otras propiedades –otrora del Estado– que acumularon a lo largo del sexenio de la “solidaridad”.

En el seminario de referencia, Pedro Aspe, secretario de Hacienda con CSG y uno de los ideólogos de la “desincorporación” bancaria (el mismo que en 1990 aseguraba que la propiedad de la banca “no es un objetivo de la nación”), trató de cubrir las apariencias cuando dijo que “en el proceso de reprivatización ocurrieron algunos errores”, pero lo cierto es que Salinas y Aspe violaron su propias reglas para concretar la reprivatización (entre ellas, de manera destacada, la relativa a evitar “la concentración en agrupaciones formadas por bancos, casas de bolsa, aseguradoras y otros intermediarios” y no vender las instituciones a ex banqueros).

A la hora de la reprivatización, se procedió en estricto sentido contrario a lo fijado en las “reglas de desincorporación”. En los hechos, pues, sólo los grandes grupos financiero-industriales, las principales casas de bolsa y los más connotados ex banqueros compraron las 18 sociedades nacionales de crédito. Por ejemplo, las siguientes casas de bolsa: Acciones y Valores se quedó con Banamex; Operadora de Bolsa con Banca Serfin; Probursa con Multibanco Mercantil de México; Grupo Bursátil Mexicano con Banco del Atlántico; Prime con Banco Internacional; Inverlat con Multibanco Comermex; Estrategia Bursátil con Banoro; Mexival con Banpaís; Inverméxico con Banco Mexicano; y Abaco con Confía.

Las rebanadas del pastel

Para la memoria de algunos: días antes de la iniciativa salinista para reprivatizar la banca (2 de mayo de 1990), ocho casas de bolsa acaparaban más de 65 por ciento de los CAP, o, lo que es lo mismo, los pases de abordar: Accival (Roberto Hernández y Alfredo Harp Helú), 19.29 por ciento del total; Operadora de Bolsa (Adrián Sada), 9.36; Abaco (Jorge Lankenau), 7.55; Interacciones (Carlos Hank Rhon), 7.53; Probursa (José Madariaga Lomelín), 6.66; Inverlat (Agustín Legorreta), 5.99; CBI, 5.12 y GBM (Alfonso de Garay Gutiérrez), 4.06. Y todas ellas, “impedidas” para participar en el proceso de “desincorporación”, se repartieron el pastel de los bancos, para quebrarlos y extranjerizarlos poco después. Pero a ciertos personajes se les “olvida”.

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