domingo, 5 de febrero de 2017

"Una avalancha de gente quiere sumarse al proyecto de AMLO"

Romo Garza coordina el Proyecto de Nación del tabasqueño
No soy panista; con Salinas hice cosas positivas, dice de sí el empresario
Sanjuana Martínez
Especial para La Jornada
Periódico La Jornada
Domingo 5 de febrero de 2017, p. 8
Monterrey, NL.
Desde entonces, el empresario, afincado en esta ciudad, ha recibido lo que él llama una avalancha de personas de todos los partidos y sin afiliación ideológica, para sumarse al proyecto liderado por López Obrador que, señala, arranca con más de medio tanque: Se están acercando todos los que quieren un cambio verdadero para México, gente de todos los partidos, dice de entrada, en entrevista con La Jornada.
Sentado en su oficina del grupo financiero Vector, Romo Garza se muestra entusiasmado con su nueva misión: Andrés nos convocó a un grupo plural y no partidista para tratar de conjugar a las personas más comprometidas por México en diferentes áreas. Vamos a empezar a hacer subgrupos, para ir detectando cuáles son los grandes retos del país, cuáles las palancas que México necesita para crear un ambiente de confianza, para saber qué tenemos que hacer y dar cabida a todos los Méxicos.
A su lado están como responsables de política y gobierno, Claudia Sheinbaum Pardo; de economía y desarrollo, Adrián Rodríguez; de educación y cultura, Laura Esquivel, y de desarrollo social, Esteban Moctezuma Barragán.
Necesitamos justicia social, justicia en todo, en instituciones; necesitamos un país grande, que se abra a las nuevas tecnologías, a la creación de riqueza. Un México moderno, un México feliz, dice con amplia sonrisa.
Más de medio tanque
Yo fui formado en una casa de clase media, donde la preocupación siempre fue que hubiese un mejoramiento significativo en todo lo que nos rodeaba.
–¿Cómo es que un millonario como usted se interesa por la opción de los pobres y el proyecto de Andrés Manuel?
–Primero, no soy millonario. Soy un empresario al que le encanta crear riqueza para mí, para los que me rodean y para las gentes. Tengo una vocación: el empresario tiene una misión de crear más empresarios y crear mucha riqueza alrededor. Yo no veo dónde se pelea tener una agenda social con crear riqueza; al contrario, tenemos responsabilidad de crear riqueza, desparramarla para que todos mejoren su nivel de vida alrededor de nosotros.
Añade: Estos últimos cinco años han sido de gran aprendizaje porque por conducto de Andrés Manuel, he conocido Méxicos que yo no conocía, realidades que para mí estaban lejanas, y entre más profundicé, más convencidos estamos de que Andrés Manuel es un hombre que tiene muy clara su agenda económica y social, y allí sí compaginamos.
–Los detractores de Andrés Manuel López Obrador lo comparan con Hugo Chávez o Fidel Castro…
–Esa es una gran irresponsabilidad porque no han hecho un análisis de quién es Andrés Manuel, y todas esas referencias son de una campaña, del peligro para México, que se gestó en la época del presidente Fox. Esa fue una campaña de miedo y se quedó en la mente de muchos ciudadanos de clase media y clase media alta.
–¿Una campaña en la cual usted participó, porque combatió a Andrés Manuel López Obrador?
–A mí me ofrecieron manejarla y dije que no estaba de acuerdo. Lo combatí políticamente, correcto, como una buena democracia, como debe ser. Todo el que me dice que Andrés es Chávez no tiene ni un elemento de comparación.
–Y cuando le dicen que los políticos son corruptos y se enriquecen, ¿usted que les responde?
–Yo nada más les digo que vean cómo vive Andrés; que analicen dónde vive, la bonita familia que tiene, muy sencilla, muy digna. Yo no veo de dónde. Se van con los rumores, con el bla, bla, bla… Si Andrés tuviese algo de corrupción ya no estaría en la escena política.
–¿Usted cree que en 2018 le permitan a Andrés Manuel ser presidente?
–Creo que Andrés Manuel López Obrador está en un momento muy delicado, porque México está muy confuso con todo lo que está viviendo alrededor. Él es un líder que tiene una alta posibilidad. Si la comparamos con 2012, estamos arrancando, no con un cuarto de tanque, sino con más de medio tanque. Si él sigue con una campaña de responsabilidad, de abrirnos a todos los segmentos, a todo, estoy muy confiado en que tenemos una gran posibilidad de ofrecerle a México un cambio real, verdadero, una verdadera esperanza.
Alfonso Romo es ingeniero agrónomo y en 1994 fundó Seminis, empresa multinacional de agrobiotecnología que llegó a controlar 30 por ciento del mercado mundial de semillas vegetales con operaciones en 120 países y a tener ventas por 800 millones de dólares anuales, que finalmente vendió por 350 millones de dólares al fondo estadunidense Fox Paine, con la multinacional Monsanto.
–Si Andrés Manuel llega a la Presidencia, usted, ¿qué le va a pedir a cambio?
Foto
El empresario regiomontano Alfonso Romo, en su oficina del grupo financiero VectorFoto Sanjuana Martínez
–Nada. Esas son vaciladas. ¿Qué hice con Fox cuando lo apoyé por un cambio en el país? ¿Qué le pedí, qué me dio? Nada. Me retiré. No soy panista; nunca lo he sido. Con el presidente Salinas hice cosas positivas porque él me llevó a Chiapas y fui, y me metí al campo.
–¿A qué atribuye la importante ventaja de Andrés Manuel rumbo a 2018?
–Siento que Andrés Manuel tiene toda su vida luchando por un cambio en México. Ha madurado y ha vivido mucho; ya vivió 2000, 2006, 2012, y es un hombre que tiene la madurez para saber qué le conviene a México y qué importante es sumar a todos los Méxicos, incluirlos a todos.
–¿Antes, no sumó a todos?
–Siempre lo hizo, pero la percepción no se daba. Hoy, nuestro reto es que se sienta percibido de que abraza a todos. Esto le va a hacer una gran diferencia para tener un posicionamiento muy fuerte en 2018.
–¿A todos? ¿A priístas, panistas, perredistas…?
–A todos los Méxicos. Ese es mi mandato: vamos a sentarnos con todos.
–¿Con independencia de la ideología… derecha, izquierda, centro?
–Esto no es ideológico, esto es saber qué le conviene al país. Vamos a traer fundamentos para poder dar un sustento institucional a lo que vamos a hacer. Si es que llega, porque todavía no es candidato, es presidente de Morena.
–¿Cree que los dueños de México, sus colegas empresarios que apoyaron a Peña Nieto, ahora estén dispuestos a apoyar a Andrés Manuel?
–En las democracias hay gustos, preferencias, y así como hay gente de extrema izquierda que no quiere a Andrés, también hay gente de la extrema derecha que no lo quiere. Y tienen todo el derecho a escoger a quien crean ellos que puede ser el próximo líder de México.
Fin a la impunidad
–¿Usted tiene un pasado contradictorio por apoyar al padre Marcial Maciel, fundador de los Legionarios de Cristo?
–No es verdad. Pregunten en Duxx, la Escuela de Graduados en Liderazgo Empresarial que fundé en Monterrey en 2002 para que sepan la verdad. Yo saqué a los legionarios de esa universidad. Incluso, pueden preguntarles el distanciamiento tan fuerte que tuve con Maciel porque no comulgábamos. Él y yo éramos el agua y el aceite. La escuela era totalmente laica y cuando los legionarios quisieron meterse más, sencillamente los quité. Siempre he creído en la educación laica y en la separación Iglesia-Estado.
–¿Pero usted fue legionario de Cristo?
–No. Esa es una leyenda urbana. No me he dedicado a desmentirla porque para mí no es relevante. Conozco legionarios muy buenos, pero yo nunca fui legionario y estoy tranquilo en mi conciencia.
–¿Usted estuvo con Carlos Salinas de Gortari, el hombre que supuestamente sigue manejando el sistema político mexicano con algunos títeres?
–No creo. Si yo mañana dejo a mi hijo de cabeza del grupo, ¿tú crees que lo voy a manejar? El rey está muerto, viva el rey. Eso de los títeres no lo creo. Hay influencias, pero de mover hilos, la verdad no.
–¿Eso quiere decir que Salinas de Gortari no tendrá ninguna influencia en Morena, en el proyecto nacional que usted coordina?
–Es una pregunta muy capciosa. Yo me voy a sentar con todos; si tienen buenas ideas nadie va a tener veto. Si son buenas ideas, bienvenidas. El ex presidente Salinas o Zedillo, Herminio Blanco, Cuauhtémoc Cárdenas… hay gente muy brillante que tiene cosas buenas.
Alfonso Romo se mueve en el sillón y se muestra feliz por el rumbo que va tomando el proyecto de nación que ha empezado a dirigir.
Cuando hace balance del sexenio de Enrique Peña Nieto frunce el ceño, fija la mirada y dice: México ya no aguanta esto. Por eso creo en lo que abandera Andrés Manuel, no corrupción, un gobierno austero, presupuesto fiscal equilibrado, no endeudar, independencia del Banco de México. Nadie nos imaginamos este desastre, nadie pensamos que íbamos a llegar adonde ahora estamos. Seguimos con un problema de desaprobación fuerte, desorden brutal en los gobiernos de los estados, hay una corrupción brutal en los gobernadores de todos los colores. No podemos estar contentos.
–¿Cree que Andrés Manuel, al llegar a la Presidencia, se vuelva loco, un caudillo?
–No, no estaría allí. Una persona –omito su nombre por respeto– me dio una frase de Andrés Manuel, no es simpatizante porque tenía ciertas dudas en 2012. Me lo volví a encontrar en 2014 y me dijo: Veo en Andrés Manuel a un hombre maduro que no tiene las prisas del caudillismo. Los que estamos llegando somos todos maduros. No vamos a inventar cosas. Hemos vivido de todas, no tenemos las prisas del caudillo; tenemos la sabiduría de los viejos, que es dar confianza y estabilidad.

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