viernes, 14 de febrero de 2014

Arrasan huertas de manzanas en Chihuahua por incosteables

Deben Aserca y empresas acopiadoras $170 millones a productores de frijol de Durango

Fruticultores abandonan el negocio después de 70 años
No pudieron obtener precios justos
Sus árboles serán leña para parrilladas en Texas
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Santiago Vicente Robles Villa ordenó derribar los manzanos de su propiedad y preparar la tierra para otro cultivo. Sus árboles se venderán como leña en El Paso, Texas. Lo acompaña el joven que se llevará la maderaFoto Miroslava Breach
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La huerta arrasadaFoto Miroslava Breach
Miroslava Breach Velducea
Corresponsal
Periódico La Jornada
Viernes 14 de febrero de 2014, p. 30
Bachíniva, Chih., 13 de febrero.
Es una desgracia. Se me parte el alma. Estoy echando abajo las huertas de manzana y con ello 70 años de trabajo de dos generaciones en mi familia, dice Santiago Vicente Robles Villa, uno de los casi 3 mil 500 fruticultores del noroeste del estado perjudicados por la pérdida de casi 100 mil toneladas de fruta por la inundación del mercado nacional con producto de Estados Unidos.
En quiebra y sin posibilidades de recuperar lo invertido en 100 hectáreas de manzanos, Santiago Robles decidió usar sus tierras para cultivos más rentables. Maquinaria pesada derribó sus árboles, los cuales exportará como leña a El Paso, Texas, donde se usa para parrilladas por la dulzura de su sabor y aroma. Omar Acosta, joven de Bachíniva, ya tiene apalabrada la venta de leña a mil dólares por tractocamión.
Fabricantes de jugo les ofrecen 80 centavos por kilo
Los fruticultores usarán las manzanas como forraje. Preferimos darle a las vacas esta fruta de calidad que entregárselas a las empresas jugueras, que la pagan a 80 centavos el kilo; con eso no cubrimos ni lo que nos cuesta la refrigeración de seis meses, dice Isaí Gómez, quien se quedó con mil 400 cajones de fruta cosechada en su huerta de 16 hectáreas.
Detalla que perdió 9 mil dólares invertidos en fertilizantes, 120 mil pesos en fumigación y riego, más 200 mil pesos en mano de obra para la poda de árboles, desahíje y pizca, sin contar su propio trabajo. Insumos aparte, a cada fruticultor le cuesta un peso la pizca de un kilogramo de la fruta y un peso la refrigeración durante cuatro meses en espera de mercado.
Desempleo y hambre
“Están matando la gallina de los huevos de oro –tercia Eustacio Enríquez–. El gobierno no se ha dado cuenta de que detrás de la quiebra de los manzaneros vendrán la falta de trabajo y el hambre de miles de personas que trabajan en las huertas hasta 250 días al año, hacen sus ahorritos y viven de eso hasta la siguiente cosecha. Este año no va a haber nada”, sentencia.
Con 440 mil toneladas al año, Chihuahua concentra 70 por ciento de la producción nacional de manzana. Los pequeños y medianos productores aportan 100 mil toneladas.
A los fruticultores les pagan apenas tres o 3.50 pesos el kilo, pero necesitan venderla a seis o 6.50 pesos para cubrir los costos y obtener utilidad.
Desesperados, manzaneros del municipio de Guerrero llenaron un tractocamión con 8 mil cajas y se fueron a Ciudad Juárez a rematarla en las calles a 3.50 pesos el kilo, cuando la fruta procedente de Estados Unidos se vende a 29 pesos en supermercados y centros comerciales.
Aun grandes empresas, como los grupos La Norteñita y Gemelo, que acaparan la producción en la zona, tienen problemas para colocar la fruta en el mercado.
Este viernes habrá una reunión de diputados federales y senadores con fruticultores para analizar el problema deldumpingLlegaron demasiado tarde. A la mayoría ya se los cargó la chingada, señaló Heraclio Ramírez, dirigente de El Barzón en la zona noroeste, quien ha impedido los cortes de energía en los frigoríficos cuyos propietarios no han podido pagar a la Comisión Federal de Electricidad.
Los obligan a darse de alta ante Hacienda
Saul Maldonado, corresponsal
Durango, Dgo., 13 de febrero.
El gobierno federal, por conducto de Apoyos y Servicios a la Comercialización Agropecuaria (Aserca), adeuda a productores duranguenses de frijol 106 millones de pesos; además, dos de las 24 empresas acopiadoras que les compraron grano les deben 64 millones.
Como parte del esquema de comercialización del frijol, 24 empresas adquirieron en Durango 53 mil toneladas de la leguminosa a 10 pesos el kilogramo; el acopiador pagaría sólo ocho pesos, y Aserca, dos. Además, el gobierno federal pagaría a los acopiadores 1.50 pesos por cada kilo que ellos compraran directamente a los productores.
Sin embargo, los frijoleros entregaron su grano a las acopiadoras en noviembre y a la fecha Aserca no les ha pagado la parte que le corresponde, por lo que debe 106 millones de pesos a los productores y 79.5 millones a los acopiadores.
Francisco Gamboa Barrón, titular de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural del estado, dijo que se negocia con autoridades federales que paguen cuanto antes.
Tenemos entendido que las autoridades federales pueden iniciar el pago en cuestión de días; sólo falta que salgan las reglas de operación, es decir, los requisitos que deben cumplir los productores para reclamar sus dos pesos por kilo, indicó.
Una de las reglas de operación de Aserca es que los campesinos que vendieron su frijol en este esquema de comercialización deberán de estar dados de alta ante la Secretaría de Hacienda.
En Durango hay 7 mil 500 productores de frijol, de los cuales alrededor de 3 mil vendieron parte de su grano en el esquema gubernamental de comercialización, y el resto a otras personas o aún lo tienen en bodegas.
Pero no sólo el gobierno federal debe dinero a los productores de frijol: dos de las 24 acopiadoras no han pagado alrededor de 8 mil toneladas adquiridas desde diciembre pasado.

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