viernes, 4 de marzo de 2011

CORAZON DE BARRO Ramón Quintana Woodstock


Me lo platicó hace años, decía que tenía un amigo el cual trabajaba en una imprenta, este clonaba las invitaciones para las fiestas del fin de semana, es decir, nunca les faltaba a dónde ir. Era muy común que por doquier hubiera quinceañeras, bodas o bautizos, -estoy hablando como si hubieran pasado siglos- y todo lo que implicara juerga mexicana, ya ven que para eso nos pintamos solitos, más bien, nos pintábamos. Aunque las fiestas populares no han desaparecido es creíble y probable que al menos en esta ciudad vayan a desaparecer, así como los salones de baile y las zonas de diversión. No se ve muy lejano el día que la gente ya no salga a peregrinar, y esto último no sé si sea bueno o sea malo, pero la posibilidad está inserta en el tiempo y en el espacio, porque aquí todo puede pasar.

Mi cuate me decía: me encontré a tal en una fiesta, me encontré al otro en aquella. O sea, era un socialté natural que gustaba de divertirse, bueno aún lo hace pero ya es de otra forma, las cosas han cambiado, y ya no es común que se haya encontrado a conocidos en fiestas, mas bien, todo lo contrario; hoy en día me encuentro con comentarios que no gustan a nadie. –“Fíjate que me encontré a Ponchito en un funeral de Lalo”. –“Oyes te manda saludos la Wera, la vi en el panteón en el entierro de un conocido”, -¿Te acuerdas de Don Memo?, pues ayer lo cremaron, estuvimos en la iglesia para darle el último adiós. El caso es que absolutamente todos en esta ciudad –estoy seguro de lo que digo- hemos asistido a un funeral, o a unas exequias o bien, la relación entre el que fue, el difunto y el que no fue, es muy corta.

Siempre hay y habrá una conexión entre los habitantes de una ciudad, cerca o distante, lo agradable es coincidir en un convite y lo desagradable es relacionarse en las marchas fúnebres y esto último es la modalidad, es síntoma del cambio de los tiempos, o más bien de los hombres, los tiempos siguen de la misma forma. Hace apenas un año estuve en la inhumación de un conocido, un año antes de este, estuve en otro, ambos eran personas de una conducta intachable, con dos empleos y ocupados de su familia. Estas historias se entretejen a diario. Aquí faltan los niños que se han quedado solos, que ni siquiera tienen conciencia de los actos de sus padres y fueron asesinados, lo peor es para los que se quedan en este mundo, no hay ninguna garantía de que su futuro sea prometedor, pues no hay programa oficial que lo rescate de la inmundicia, ni terapia que garantice su bienestar cuando sea grande.

Pero no quiero que esta columna se convierta en puros silencios sepulcrales, aún nos queda la alegría de ser únicos, si, únicos, pues estando en peligro de extinción (los JUARENSES) aún nos queda poquita egocentría para decirle al mundo que no nos vamos y que aquí nos quedamos, aunque el espacio y la tierra estén minados. Pienso que todos los días hay que resetearnos, pedir a Jehová que haga mancuerna, salir a la calle y evitar a toda costa decir: ¡pinche gente! …Creo que hay que comprender que el corazón esta arisco y es una especie de avispero que sólo requiere de un mínimo zangoloteo para reventarse. Evitémoslo, y cambiemos el avispero por un corazón de barro, que entre más se calienta, mas tolerante se hace al calor…

POST SERVICE: Marissa Fierro y Luisito Jasso quieren martirio. Esta bien, que lean la columna. Envío un fuerte abrazo a Mario Rodríguez y sus Lenchos…

El 23 de diciembre del 2010 me di mi primer maroma en mi caballo de acero. La gente es rara, en lugar de levantarme me sacaban la vuelta. No pasó nada. Solo un rasguño. En la madrugada de algún día de la semana me embarré con un taxi, el frente quedó hecho pedazos, y mi caballo quedó inservible. Increíblemente su servidor está ileso, con las pestañas completas. Dios es un tío necio que se empeña en cuidarme…-Dios conmigo, ¿quién en mi contra?

Ramón Quintana Woodstock
refrigerador97@hotmail.com




Ramón Quintana ORGULLOSAMENTE ORIUNDO DE ESTA CIUDAD”. Es licenciado en Ciencias de la Comunicación por la UACH. Licenciado en Derecho por la UACJ. Tiene algunos estudios en educación e historia, que de nada le han servido. Es comunicador Órbita 106.7, donde sólo tiene cuatro radioescuchas. Escribe en todo tipo de sitios y revistas que se dejen, como aquí o en la revista Juárez Life. Se jacta de ser el único Juarense que no le va a los Indios y presume que esta sola columna es más leída que revistas enteras como: SER EMPRESARIO, GACETA UNIVERSITRIA , EL SEMANARIO O EL RETO. Dentro de sus atingencias políticas menciona que Germán Valdez “Tin Tan” debió haber sido Alcalde, y el Piporro agregado cultural de esta ciudad. Posee la gran capacidad de adivinar el pasado; actualmente vive en la periferia de esta ciudad donde no hay pavimento. Tiene un gato llamado Néstor.

1 comentario:

Panchónimus dijo...

Que buena publicación acabo de leer Ramon. Saludos. Y si, solo Dios sabe.

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