sábado, 5 de diciembre de 2009

Estamos hasta la madre de este gobierno; llegaremos a las últimas consecuencias, advierte



Patricia Muñoz y Fabiola Martínez

Periódico La Jornada
Sábado 5 de diciembre de 2009, p. 3
Al encabezar la “toma de la ciudad de México”, el líder del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), Martín Esparza, advirtió que este gremio “no va a parar” hasta que les devuelvan su fuente de trabajo.

Anunció que el próximo lunes acudirá a la Secretaría de Gobernación a negociar el reinicio de la mesa de diálogo, donde pedirá que la contratación en la Comisión Federal de Electricidad (CFE) sea colectiva y por conducto del SME, no del Sindicato Único de Trabajadores Electricistas de la República Mexicana (SUTERM).

Además demandará preservar el servicio médico para todos los miembros del SME por un año, y que se permita a los trabajadores ingresar en las instalaciones de Luz y Fuerza del Centro (LFC) para recuperar sus pertenencias.

Frente al Monumento de la Revolución se concentraron ayer los contingentes que desde diversos puntos de la ciudad y de estados vecinos respondieron a la convocatoria del SME para conmemorar la entrada de las fuerzas zapatistas y villistas a la capital.

Ahí, ante miles de sindicalizados, maestros, campesinos y organizaciones sociales, Esparza señaló: “ya estamos hasta la madre de este gobierno y vamos hasta las últimas consecuencias. El SME tiene que seguir escribiendo más páginas de la historia de México”.

La jornada de movilización fue larga y concurrida. Los electricistas –acompañados sobre todo por integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), del Sindicato de Trabajadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (STUNAM) y del gremio tranviario– realizaron marchas por calzada de Tlalpan, Insurgentes, Paseo de la Reforma y Zaragoza. Un contingente pasó por el Zócalo. Todos llegaron a la Plaza de la República para ser parte de un mitin que duró casi ocho horas y tuvo más de 40 oradores.

Esparza, después de haberse reunido en la Secretaría de Gobernación con el subsecretario Gerónimo Gutiérrez, se trasladó al campamento de las mujeres en huelga de hambre. Luego marchó por Reforma hasta el mitin central.

Aun cuando desde el templete informó que se acordó con esa dependencia que los trabajadores despedidos, incluso los que no se han liquidado, conserven el Seguro Social durante un año –y se evite así que este servicio concluya la próxima semana–, aclaró: “vamos a esperar el documento oficial para que se haga efectivo y los trabajadores ya puedan acudir a las clínicas”.

También negocia ante Gobernación que se devuelva a los trabajadores las pertenencias que se quedaron en la LFC cuando la Policía Federal ocupó las instalaciones, la noche del pasado 10 de octubre.

Antes de que llegara Esparza a la concentración, el secretario del interior, Humberto Montes de Oca, pidió a los trabajadores que “se preparen para dar la batalla definitiva en esta lucha, ya que no basta con las consignas de que vamos a ganar. Hay que construir la victoria”. El 10 de diciembre, cuando se cumplirán 60 días de resistencia, será definitivo para el SME, ya que ese día la juez Guillermina Coutiño celebrará la audiencia constitucional y podría de inmediato resolver de fondo el amparo interpuesto contra el decreto de extinción de LFC.
“Tenemos que hacer escuchar nuestra voz para que la voluntad de la juez no sea violentada por presiones del gobierno”, advirtió.

El mitin tuvo variaciones. En esta ocasión se presentaron desde corridos al SME hasta covers creados por los trabajadores con canciones que hablan de sus demandas de reinstalación y condenan el régimen del presidente Felipe Calderón.

También se parodió al titular del Ejecutivo, y ante los múltiples sobrevuelos de helicópteros de la Policía Federal, los trabajadores acuñaron una nueva protesta, que pronunciaban con tono similar a una orden militar: “Preparen, apunten... ¡güevos!”, al tiempo que lanzaban una señal con la mano.

Ante cada mención del secretario del Trabajo, Javier Lozano, llovían los improperios contra éste por “haberlos dejado sin empleo”, y advirtieron que “si él no nos respeta, nosotros no tenemos por qué hacerlo”.

Aun cuando los electricistas que no han cobrado su liquidación ya son menos (más de 22 mil, según Esparza), llenaron la plaza. Muchos acudieron con sus esposas. Algunas llevaban bebés en brazos o en carreolas. Hubo mucho apoyo. Entre los dirigentes de otros gremios la tónica fue la demanda de huelga general y avanzar hacia una revocación del mandato de Calderón.

Agustín Rodríguez, dirigente del STUNAM, señaló que no permitirán que sea consumado el atraco a los electricistas, porque hacerlo sería la antesala para golpear a todos los asalariados, ahora a través de la pretendida reforma Lozano a la Ley Federal del Trabajo. “Ahí es donde debemos discutir la huelga nacional.”

También dirigentes de la CNTE, como Azael Chepi, de Oaxaca, así como Sergio Espinal y Jorge Cazares, de Michoacán, se pronunciaron por preparar el paro nacional y plantearon impulsar un congreso constituyente.

La solidaridad fue variopinta. Lo mismo acudieron líderes de movimientos urbanos que académicos, así como dirigentes de luchas civiles, como Nadine Reyes, hija del desaparecido líder eperrista Edmundo Reyes.

Por la mañana, Montes de Oca y Benito Bahena, de la Alianza de Tranviarios, ofrecieron una conferencia de prensa en el Sanborns de los azulejos.

Ahí el secretario del interior del SME planteó que la toma simbólica de la ciudad de México es parte de la lucha pacífica de resistencia para rescatar el proyecto de nación.

Apuntó que los más de 20 mil electricistas que no se liquidaron conforman el “núcleo irreducible” de trabajadores que no se moverá.

“Pensaron que el 14 de noviembre no iba a haber un solo electricista en resistencia, pero aquí estamos otra vez, tomando la ciudad de México”, agregó, cuando faltan 10 días para que se cumplan 95 años del nacimiento del SME. Todavía les quedaron fuerzas para de ahí marchar a Televisa Chapultepec…

No hay comentarios:

Escándalos de Luis Mendoza Acevedo