jueves, 27 de agosto de 2009

Padrinazgo confirmado


Astillero
Julio Hernández López



Enrique Peña Nieto. Si acaso no hubiera estado físicamente (aunque diversos medios de comunicación dieron por segura su presencia), lo habría hecho virtualmente, mediante signos nada esotéricos que confirman lo que una ceremonia más o una ceremonia menos en nada altera: el abierto padrinazgo político del ex presidente Salinas sobre su ahijado favorito, el gobernador del estado de México que navega a vela desplegada rumbo a la candidatura presidencial priísta de 2012.

La historia se produjo el pasado fin de semana, cuando Nicole y Alejandro Peña Pretelini recibieron por primera vez la hostia consagrada en la catedral de Toluca, de manos, obviamente, del máximo representante local de la franquicia católica, el obispo de la demarcación, Francisco Javier Chavolla. La ceremonia fue privada, con especial prohibición para el ingreso de enviados de medios de comunicación y una extraordinaria vigilancia armada, según crónicas periodísticas. Una primera versión aseguraba que al sitio habían llegado Carlos y Raúl Salinas de Gortari y el empresario Carlos Peralta. El Universal emitió una nota en la que asentaba, sin dudas, que el ex presidente de México, Carlos Salinas, llegó rodeado de fuertes medidas de seguridad. Pero, luego, la especie bajó de intensidad y todo fue dejado en que el jefe político últimamente tan fiestero sí había estado... pero solamente en la lista de invitados a la sesión religiosa.

La comedia mexiquense de equívocos tuvo un invitado especial, pues se apersonó la versión legislativa del citado Salinas, el diputado federal electo Francisco Rojas de Gortari quien, según El Universal, casi dijo que nomás iba pasando por la iglesia toluqueña y que de pura chiripa se había visto involucrado en la sesión católica: Llegué a rezar un rato, pero al observar que estaba nuestro señor gobernador y su familia, pues decidí quedarme un rato más, habría dicho, según esa fuente, el ahora coordinador de la bancada priísta de San Lázaro (vaya buena suerte de Rojalinas: la misa era privada, con bélico cuidado para que no se colara nadie, pero él entró como si nada y ¡zaz! que ve un copete que le pareció conocido y que se queda un rato a ver qué pasaba). Claro, también estuvo Angélica Rivera, la novia de Peña Nieto, y Claudia Pretelini, la hermana de la difunta esposa cuya muerte recibirá cada vez más exhumación periodística conforme avance el calendario electoral.

A propósito de esos detalles de la vida íntima convertida en materia de chismorreo público, otros medios de información también aseguraron que el Padrino Favorito (ha estado en diversos actos ceremoniales de Peña Nieto, tanto luctuosos como festivos) sí había visitado Toluca para acompañar a su ahijado gaviotón. En el programa Todo para la mujer, que se transmite por una estación de la cadena Radiofórmula, Ana María Alvarado mencionó que en la familia Peña no había sido bien visto que la actriz Angélica Rivera se sentara junto al altar, pues comprenden que tenga otra relación, pero les disgusta que no ha sido muy cuidadoso. Peña Nieto y Rivera bajaron, luego de la primera comunión, a la parte de la catedral toluqueña donde están depositadas las cenizas de Mónica Pretelini Sáenz, a recordarla. Más tarde hubo fiesta en casa de gobierno. En esa misma emisión se aseguró que en la mesa de honor estuvieron Enrique Peña Nieto, Angélica Rivera, Carlos Salinas de Gortari y Joaquín López Dóriga. El menú estuvo compuesto por tacos de pato, sopa de hongos, carne y postres.

Víctor Carreón, en La Fórmula de las Noticias, perteneciente a la cadena radial antes citada, también dejó constancia de la presencia de los Salinas de Gortari (Carlos y Raúl) y el empresario Peralta en la sede de la casa de gobierno del estado de México. Según Carreón: La ceremonia se llevó a cabo a puerta cerrada y sin acceso a los medios de comunicación, se colocaron vallas a efecto de que nadie pudiera tener acceso a platicar con los invitados especiales. El fuerte dispositivo de seguridad se instaló desde el ingreso del Paseo Tollocan, hacia la capital mexiquense, donde se encuentran células de la Agencia de Seguridad Estatal (ASE), a efecto de verificar cada uno de los vehículos para ingresar. Cabe destacar que Carlos Salinas llegó también rodeado de fuertes medidas de seguridad. Luego de la ceremonia religiosa, la recepción de los políticos, empresarios e invitados especiales fue en la casa de gobierno del estado de México. Otro de los festejos que se esperan es la boda de Peña Nieto con su gaviota, pero días antes fue la celebración de su cumpleaños que se llevó a cabo en el estado de Michoacán, donde se dieron cita políticos y empresarios que están a favor del proyecto de Peña Nieto.

Lo dicho: Salinas estuvo en Toluca, políticamente y, según varias fuentes, también físicamente. Es el Padrino que conduce con mano firme al polluelo montielista de apellido Peña. El jefe político que ha entrado al relevo del calderonismo fallido y maneja todo para que Televisa y el PRI resucitado lleven a Los Pinos a Quique Gaviotón. ¡Ah, por último: felicidades a padrino y ahijado! Al primero porque según la agencia EFE, que cita fuentes de la PGR, Justo Ceja, quien fue mucho más que su secretario particular, ya podrá volver a las calles e incluso ser nombrado funcionario, ¿por qué no?, debido a que prescribieron los cargos relacionados con presunto enriquecimiento ilícito que se le habían hecho desde 1998. Ceja, prófugo durante esos 11 años, ahora podrá pedir que le devuelvan casas y dinero en bancos por casi 3 millones y medio de dólares. Y, al segundo, porque el amaestrado tribunal federal electoral, por aclamación de los tres sectores del PRI... perdón, por unanimidad, decidió que no hubo promoción ilegal y proselitista de Peña Nieto durante sus acordadas y aceitadas visitas a foros de Televisa para participar en tiernos programas de corte familiar. ¡Bolo, padrino! ¡Hasta mañana!

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